Desde Linares nos encaramamos hacia el cementerio y buscamos el barranco del Regajo que remontamos hasta La Penilla. Desde allí, pasando por el mas homónimo, llegamos al puerto de Linares.
Tomamos una pista que crestea El Reguero y desciende decidida pasando -sucesivamente- por el Mas del Olmo, del Escolarico, y de Escobar.
Finalizamos el descenso en la Masía Rebollar de abajo. Enfrente tenemos el denso quejigar que da nombre a toda la partida.
Seguimos, en dirección SO la pista que -tras un pronunciado giro- nos dejará en el lecho mismo del Río Linares -o Villahermosa-...
En sentido contrario al de sus aguas -y sin cruzar a la otra orilla- seguiremos el curso del río hasta volver a encontrar la pista, que vuelve a cruzarlo.
Remontamos la ladera de La Solsida por la pista -pronto convertida en sendero- pasando por detrás del derruido Mas del Carrascal. El camino asciende hasta la curva de nivel de los 1300 m, al pie de una casa que asoma desde un rocoso espolón. Cerca hay otra edificación a nuestra altura, que no consta en el mapa del IGN que hemos utilizado al preparar la excursión.
Seguimos el camino -que mantiene su altura sobre el lecho del río- pasando, uno tras otro, por los mases de Barato, La Redonda y Casa Clac. Tras pasar -bordeándola- a los pies la pared de La Peña Blanca, el camino desemboca pasado el último puente del nuevo trazado de la carretera, que seguiremos hasta Linares.
Excursión muy interesante por la diversidad de paisajes que recorre: desde pinares de pino silvestre -propios de la "alta montaña ibérica"- hasta los de vegetación típicamente mediterránea, al sur de La Moleta. Denso quejigar en El Rebollar -que haría recomendable la excursión para el otoño- y fantástica vegetación de ribera en el río Linares -complicado de cruzar sin mojarse hasta la rodilla-
Interesante presencia de rapaces y hasta de cabra montés. La abundancia de ganado bovino, y la altura de la vegetación que atravesamos -no espinosa- obliga al uso de pantalón largo y a tomar alguna precaución; para quienes no quieran volver a su casa con alguna "molesta acompañante".
La mayor parte discurre por senderos tradicionales, y las pistas que pisamos son más aptas para caminantes que para el tráfico rodado. Hay varias fuentes, sobre todo al principio del itinerario; pero dudosas: es necesario ir bien provisto de agua.
Linares de Mora dispone de todo tipo de servicios y productos tradicionales que harán las delicias de cualquier excursionista.
Nota: Durante la marcha he tenido problemas con las baterías de mi GPS, para poder colgar el recorrido entero, desde el Mas de Escobar hasta regresar a Linares de Mora he trazado el itinerario con CompeGPS.