Cómo preparar la mochila de trekking

Planifica qué llevar y cómo organizar la mochila, para disfrutar de la ruta bien equipado y sin exceso de peso

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Grupo de excursionistas haciendo trekking en el Glaciar de Baltoro, con montañas nevadas imponentes como telón de fondo.
Trekking en el Glaciar de Baltoro - Foto de @lamorosangel

El éxito de una travesía o ruta multietapa de senderismo empieza con una buena planificación. Y uno de los elementos clave en el momento de prepararnos para hacer trekking y disfrutarlo con seguridad y comodidad es la mochila. ¿Qué material tenemos que llevar? ¿Cómo lo tenemos que distribuir? ¿Qué es prescindible? ¿Qué peso máximo podemos llevar? Todo esto son preguntas que hay que resolver.

La experiencia es un grado, y es por eso que en Wikiloc hemos hablado con Ángel López Amorós (@lamorosangel), miembro veterano de la comunidad de Wikiloc, para que nos cuente qué llevar y cómo organizar la mochila antes de una ruta de varios días y nos dé sus consejos para optimizar el espacio y controlar el peso que cargamos. Trekkings en los Annapurnas y en el Campo Base del Everest (Nepal), en la Isla de la Reunión en el océano Índico, en las Montañas Rwenzori (Uganda), en el Glaciar de Baltoro (Pakistán) o en el Aconcagua (Argentina) son algunas de las muchas rutas multietapa que ha hecho y que a menudo ha compartido con su pareja.

Senderista caminando con una mochila en la espalda durante una ruta de trekking en la Isla de la Reunión.
Trekking en la Isla de la Reunión, una isla africana en el océano Índico – Foto de @lamorosangel

El material básico

La elección del material necesario dependerá de la ruta que hacemos, los días que estamos, de donde dormimos y de la época del año y las condiciones meteorológicas previstas.

¡Se incluye un listado con todo el material básico al final del artículo!

La ropa

Tenemos que tener claro que no es lo mismo hacer trekking en verano que en invierno, así como en zonas de más o menos altitud. Pero, como norma general, siempre serán necesarias unas botas o calzado de montaña con resistencia a condiciones adversas, un cortavientos (sustituible por una chaqueta Gore-Tex o una membrana impermeable), un par o más de camisetas técnicas y pantalones de montaña, además de calcetines y ropa interior suficiente. La cantidad dependerá de los días de ruta, pero hay que evitar cargar en exceso, puesto que “es cuestión de ir lavándola con frecuencia”, recomienda @lamorosangel.

Si vamos a zonas donde las temperaturas serán bajas, también necesitaremos guantes, gorro caliente y piezas de abrigar multicapa como son las camisetas térmicas transpirables, un forro polar o de plumas y una chaqueta Gore-Tex o membrana impermeable (para la parte superior del cuerpo) y unos pantalones térmicos transpirables, unos de trekking y otros con membrana impermeable (para las piernas). En total habría que vestir tres capas: una transpirable, una aislante y una protectora (teoría de las tres capas). @lamorosangel remarca que incluso en zonas tropicales donde tenemos que ganar altura, no nos podemos olvidar de la ropa multicapa. Y, si tiene que llover, hay que recordar que las piezas impermeables tampoco pueden faltar, sea cual sea el lugar y la época del año.

Un grupo de senderistas bien abrigados y con mochila de trekking en el Glaciar Vigne, mientras hacen una ruta de varios días.
Senderistas en el Glaciar Vigne (Pakistán) – Foto de @lamorosangel

El kit de supervivencia

El primer elemento del kit de supervivencia en la lista de @lamorosangel es la manta térmica: “Siempre la llevo dentro de la mochila. Es ligera, no ocupa espacio y puede ser muy útil, tanto para aislarnos del frío, como incluso del calor.” Para él también son indispensables las pastillas potabilizadoras (u otros materiales que permitan potabilizar el agua), una funda impermeable para la mochila (que la protegerá de la lluvia y del polvo), una linterna frontal (con pilas de repuesto si funciona con pilas), un teléfono móvil, un GPS, cargadores y baterías externas (o cargadores solares para travesías sin acceso a corriente eléctrica), así como cinta americana, esparadrapo, cordinos o cuerdas finas y una navaja.

Otros elementos que tendríamos que llevar para ir bien preparados son la documentación personal y de viaje necesaria, un mapa en papel, una brújula, un silbato y un mechero.

Más imprescindibles

La lista de indispensables de @lamorosangel además incluye unas gafas de sol y un sombrero o gorra para protegernos del sol, una braga de cuello y unas chanclas ligeras con correas (para cruzar ríos o dejar reposar los pies). También nos recomienda llevar imperdibles o pinzas para poner a secar la ropa mojada que hemos lavado. Dentro de este kit, además, puede ser útil una toalla de microfibra y unas bolsas de plástico (para guardar cosas o recoger basura).

¡Y cómo olvidarse de los bastones de trekking ligeros! @lamorosangel destaca que no solo nos servirán para aligerar el peso que movemos con la espalda y las piernas, o bien para atravesar ríos complicados, sino que también pueden servir, junto con una tela, para improvisar una litera o un pequeño refugio de emergencia.

Senderista caminando en las dunas de Tin Merzouga con una mochila y bastones de trekking.
Las dunas de Tin Merzouga, en la zona fronteriza entre Argelia y Libia – Foto de @lamorosangel

Por último, destacar el hecho de que hay que informarse si la ruta requiere material técnico específico (como podrían ser crampones o piolet) y que si no dormimos en refugios u otros alojamientos, tendremos que pensar en el material de acampada y de avituallamiento.

El botiquín y el neceser

El contenido del botiquín y el neceser también puede variar en cierto modo según el tipo de ruta que hacemos y las condiciones que nos encontraremos. Según nos dice @lamorosangel, siempre tendríamos que poner: antibióticos (especialmente para problemas digestivos), antidiarreicos y sales minerales, antipiréticos, antiinflamatorios (en comprimidos y en pomada), puntos de aproximación, ungüentos para prevenir roces y úlceras por presión o para hidratar la piel y los labios, apósitos de varias medidas para ampollas, rozaduras y heridas, antisépticos, gasas y vendas, una hoja de bisturí, unas pinzas y unas tijeras. Además, si tenemos que pasar por zonas de mucha altitud, nos recomienda llevar medicamentos específicos para el mal de altura (normalmente diuréticos y corticoides). Consulta previamente con un especialista cuáles son los medicamentos que podrías necesitar en cada caso y sus instrucciones de uso.

Por otro lado, no nos podemos olvidar de la protección solar (para el cuerpo, la cara y los labios) y, según la época y el lugar, del repelente de mosquitos, así como otros productos de higiene personal como una pastilla de jabón, un cepillo y pasta de dientes y pañuelos de papel o papel higiénico.

El agua

Si queremos limitar el peso que llevamos sin riesgo de deshidratarnos, es importante que controlemos la cantidad de agua que cargamos. @lamorosangel explica que acostumbra a llevar una botella de un litro y medio y pastillas potabilizadoras por si no es posible abastecerse de agua potable durante la ruta: “En trekkings como el de los Annapurnas o el del Campo Base del Everest, en muchas aldeas te rellenan la botella a buen precio en estaciones de agua potabilizada, pero en otros lugares puede ser más difícil.” También avisa de que si la ruta que tenemos prevista está en Norteamérica, a menudo “hay que vigilar con la giardia y llevar mucha agua, o bien un sistema especial para potabilizar con filtro de carbono”.

Trekking sobre nieve en el punto más alto de la Vuelta a los Annapurnes, el paso de montaña de Thorong La, a 5.416 m de altitud.
El paso de montaña Thorong La (5.416 m), en la Vuelta a los Annapurnas – Foto de @lamorosangel

La mochila

Una vez tenemos claro el material que necesitamos, es importante escoger bien la medida y las características de la mochila que llevaremos. El uso común en los trekkings acostumbra a ser de mochilas de 25 a 45 litros para rutas con solo una noche de pernocta y sin necesidad de material de acampada, y de mochilas de entre 45 y 60 litros para rutas multietapa más largas.

Es necesario que nos sintamos cómodos con la mochila y que nos permita distribuir bien el material y acceder a un número determinado de bolsillos de forma fácil. Además, es importante que tenga un bastidor rígido, cintas de ajuste y un cinturón de descarga, que nos permitirá evitar que todo el peso recaiga sobre los hombros al repartirlo también sobre las caderas. Otros elementos a mirar son que sea acolchada, que los tirantes se ajusten a nuestra anatomía y que permita transpirar la espalda.

Excursionista caminando con una mochila de trekking durante la travesía Carros de Foc, con las montañas del Parque Nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio al fondo.
Carros de Foc, en el Parque Nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio – Foto de @lamorosangel

Cómo organizarla

La regla de oro en el momento de distribuir el material en la mochila es tener en cuenta el peso y la frecuencia de uso de cada cosa. Se recomienda colocar el material más pesado en la parte central y cerca de la espalda, aunque @lamorosangel nos explica que él acostumbra a poner el que más pesa en la parte de abajo (siempre que se trate de objetos que no usará a menudo), los objetos de peso intermedio en la parte intermedia y en la parte superior los más ligeros y de uso más frecuente. Los bolsillos exteriores los reserva para los materiales de uso urgente como el mapa, la linterna frontal, la navaja, el móvil, las gafas de sol, el sombrero o los guantes.

Además de usar los diferentes compartimentos interiores, otro consejo que nos da es utilizar bolsas de tela para guardar las cosas (como la comida o la ropa) dentro de la mochila o, si se prefiere, organizadores o “packing cubes”, como hace su pareja.

Las preferencias personales y sobre todo la experiencia serán las que con el tiempo acabarán de definir cómo es la mochila y distribución perfecta para cada persona y ruta.

El peso total

Durante una ruta de senderismo es importante llevar aquello que necesitamos y que mejorará nuestro confort y seguridad, pero también lo es ser conscientes que debemos limitar el peso al máximo, porque si no, esto puede acabar convirtiéndose en un inconveniente.

La teoría generalmente dice que la mochila tendría que pesar como mucho entre el 10% y el 20% de nuestro peso, según si es una ruta de una o más etapas. “Yo peso 63 kg y mi mujer pesa 42. Acostumbramos a llevar una mochila con un peso aproximado de 8 y 9 kg”, nos dice @lamorosangel. Y añade: “En un trekking largo, menos peso acostumbra a ser casi imposible.”

Dos mochilas de trekking en la cima del Penyagalera, en el Parque Natural de Los Puertos de Tortosa-Beceite entre Cataluña y Aragón, donde transcurre la travesía Estels del Sud.
Mochilas de trekking en la travesía Estels del Sud, entre Cataluña y Aragón – Foto de @lamorosangel

Como hemos visto, es clave saber qué es prescindible y qué no, siempre siguiendo la norma de “tender a simplificar al máximo posible la equipación para no sobrecargarnos”, como remarca @lamorosangel. Pero, más allá de esto, ¿necesitamos pensar en algo más? “No pueden faltar nunca las ganas de viajar; la mejor escuela que hay para conocer el mundo y sobre todo para conocernos a nosotros mismos”, enfatiza @lamorosangel. Así como no olvidarse que “los viajes se disfrutan tres veces: cuando los preparas, cuando los haces y cuando vuelves y piensas en todos los recuerdos”.

Antes y durante la ruta, recuerda la importancia de seguir los consejos esenciales para disfrutar de la montaña con seguridad.

Listado: El material básico

La ropa

  • Botas o calzado de montaña
  • Camisetas técnicas (un par o más, las podremos ir lavando)
  • Pantalones de trekking (un par o más, los podremos ir lavando)
  • Calcetines y ropa interior suficiente (la podremos ir lavando)
  • Cortavientos (sustituible por la chaqueta Gore-Tex o la membrana impermeable)


Zonas con temperaturas bajas:

  • Guantes
  • Gorro caliente
  • Camiseta térmica transpirable
  • Forro polar o de plumas
  • Chaqueta Gore-Tex o membrana impermeable
  • Pantalones térmicos transpirables
  • Pantalones con membrana impermeable


Zonas con previsión de lluvia:

  • Chaqueta Gore-Tex o membrana impermeable
  • Pantalones con membrana impermeable

Kit de supervivencia

  • Manta térmica
  • Pastillas potabilizadoras
  • Funda impermeable para la mochila
  • Linterna frontal (con pilas de repuesto)
  • Teléfono móvil
  • GPS
  • Cargadores y baterías externas (o cargadores solares)
  • Cinta americana y esparadrapo
  • Cordinos o cuerdas finas
  • Navaja
  • Mechero
  • Mapa en papel
  • Brújula
  • Silbato
  • Documentación personal y de viaje

Más imprescindibles

  • Gafas de sol
  • Sombrero o gorra
  • Braga de cuello
  • Chanclas ligeras con correas
  • Toalla de microfibra
  • Imperdibles o pinzas
  • Bolsas de plástico
  • Bastones de trekking ligeros
  • Comida y agua (según las necesidades de la ruta)
  • Material de acampada (si es necesario)
  • Material técnico específico según la ruta (como crampones o piolet)

El botiquín y el neceser

  • Antibióticos
  • Antidiarreicos y sales minerales
  • Antipiréticos
  • Antiinflamatorios (en comprimidos y en pomada)
  • Medicamentos específicos para el mal de altura (en zonas de mucha altitud)
  • Puntos de aproximación
  • Ungüentos
  • Apósitos
  • Antisépticos
  • Gasas y vendas
  • Hoja de bisturí
  • Pinzas
  • Tijeras
  • Protección solar (para el cuerpo, la cara y los labios)
  • Repelente de mosquitos (según la época del año y el lugar)
  • Productos de higiene personal (como pastilla de jabón, cepillo y pasta de dientes, pañuelos de papel o papel higiénico)


Consulta con un especialista los medicamentos necesarios en cada caso y sus instrucciones de uso.

La mochila

  • Mochila de senderismo (25-45L): para rutas multietapa de una sola noche
  • Mochila de trekking (45-60L): para rutas de más de una noche