Coordenadas 5580

Fecha de subida 25 de julio de 2018

Fecha de realización mayo 2018

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1.727 m
731 m
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64
129
257,79 km

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cerca de Tramacastilla, Aragón (España)

Ruta a caballo de 258 km siguiendo el Camino Natural del río Tajo desde su nacimiento hasta detener sus aguas en los embalses de Entrepeñas y Buendía.
El rio Tajo nace en los Montes Universales, en la Sierra de Albarracín, provincia deTeruel, por eso nosotros hemos elegido Tramacastilla, para enlazar esta nueva ruta con la ruta de Entre DOS mares y así seguir contruyendo una gran tela de araña de caminos y sendas para recorrer a caballo.
El recorrido de Tramacastilla a Frías de Albarracín lo realizamos en Julio de 2014 un grupo de 12 jinetes, salimos en dirección Sur para subir por la Peña Blanca dejando a nuestra derecha el profundo barranco escabado por el río Guadalaviar y que cuenta con lugares de leyenda como el Salto de Pero Gil, nosotros nos acercamos a la Loma de Morte para disfrutar de estas espectaculares cortadas, tras un breve descanso bajamos por las Casas de Frías hasta el Area Recreativa de la Fuente del Berro y desde allí remontamos el Barranco de la Hoz hasta llegar a Frías de Albarracín.
En Junio del 2018 nos juntamos en Frías de Albarracin 5 jinetes, Juan Tous de Palma de Mallorca, Jesus Urbina de la Rioja, Benjamin Madrigal de Xixona, mi mujer Charo y yo.
Salimos por el camino de la Fuente del Buey hasta la cabecera del barranco de la Cañada, subimos por los Tormagales y giramos dirección Noroeste hacia el Puntal de los Cuervos para bajar por el camino de las Salinas a cruzar la A-1704 y coger el camino de Huélamo hasta Fuente García donde se levanta el monumento al nacimiento del río Tajo, hicimos un breve descanso y emprendimos la aventura de seguir el Camino Natural del Río durante las próximas jornadas, los siguientes 12 km son un placer para los sentidos, apenas una senda se deja ver en el manto verde que tapiza el suelo, las lluvias caidas recientemente nos muestran un suelo encharcado que todavía no consigue definir un unico cauce para las aguas, la señalización es buena pero frecuentemente tenemos que dejar la senda, el temporal de nieve del pasado invierno dio en tierra con muchos pinos que nos obligan a reconducir el trazado, en el Area Recreativa del Tío Matías hacemos un alto para reponer fuerzas, y seguimos nuestra ruta zigzagueando entre los pinos ó relajando la mirada por praderas intensamente verdes que poco a poco van dando cauce a las aguas que fluyen de todos lados convirtiendolo en un río con entidad sufiente para abrirse camino entre los cerros de Tesorillo y Moratilla por el Escalerón hasta el Area Recreativa de las 3 provincicas donde montamos el campamento para pasar la noche.
Estamos en el corazón del Parque Natural del Alto Tajo, el río encajona sus aguas abriendo profundos barrancos con paredes de más de 300 metros, hoy el camino natural discurre alejado de sus aguas por tierras del Señorio de Molina en la provincia de Guadalajara, iniciamos la ruta por la pista que sube hacia la Cerrada de los Asperones y en los corrales de la Umbría Negra nos cayeron las primeras gotas, sacamos los chubasqueros pues era seguro que en la subida al Cerro del Contadero iría a más, pasamos junto a la caseta de vigilancia forestal del Mirador e iniciamos la bajada hacia el arroyo de la Cañada, lo pasamos por su puente de madera y cogimos el camino de las Sarguillas hasta la Ermita de San Lorenzo donde hicimos un descanso, como seguia chispeando decidimos seguir ruta, poco a poco fuimos subiendo por la Sierra de Molina hasta los 1670 metros de altitud desde donde contemplar la enorme depresión del la Hoz Seca poco antes de verter sus aguas al Tajo, nada más iniciar el descenso tropezamos con un pino caido que bloqueaba toda la senda, imposible moverlo, por el lado izquierdo la pendiente era intransitable asi que solo nos quedaba el lado derecho, no era un camino de rosas pero se podía hacer, bajamos de los caballos y uno a uno los subimos hasta una cota de unos 10 metros donde la pendiente se hacia transitable hasta pasar las raices del pino caido, una vez superado este habia que bajar recto arrastrando un poco el culo de los caballos, todo salió bien pero no fue el único pino que nos iba a obstruir el camino aunque si el más complicado, seguimos bajando por la senda del espeso bosque hasta el lecho del río, hay un puente de madera pero nosotros optamos por vadeardo y refrescar las articulaciones de nuestros caballos y junto a sus aguas y sobre el pasto fresco decidimos darnos un descanso, teníamos ya cubiertos 2/3 de la jornada; seguimos la pista de la Herrería hacia la Ermita de Ribagorda donde pastaba un enorme rebaño de ovejas custodiado por media docena de mastines, lo fuimos dejando atrás al tiempo que avistamos los tejados de Peralejos de las Truchas donde ivamos a pasar la noche.
Al día siguiendo iniciamos ruta en dirección al Camping las Corralizas, junto al río Tajo, hoy la jornada transcurre por el GR-10 serpenteando junto al río hasta la laguna de Taravilla, nos hemos parado a disfrutar de este remanso de paz pero unas primeras gotas nos han obligado a ponernos en marcha, ahora toca cruzar el río Tajo y seguir camino por su margen izquierda, la única opción es un puente colgante de madera donde reza a su entrada ¡ATENCIÓN! Pasar andando en fila de a uno, máximo 20 personas, nada dice de caballos, la lluvia sigue mojando y sin pensarlo bajamos del caballo y empezamos a cruzar el puente, si alguien no lo ha pensado antes cuando te das cuenta ya no hay opción a la duda ¡el puente se mueve bajo tus pies y los cascos del caballo! Sujetas corto a tu caballo y tratas de infundirle la tranquilidad que a duras penas consigues para tí, para los últimos ya no hay sorpresas, el puente se mueve, pero tienen la seguridad de los que han pasado delante, uno tras otro pasamos al otro lado del Tajo para seguir por una chispeante senda hasta las Casas del Salto donde nos incorporamos a la pista que acompaña al río aguas abajo, en la Fuente del Berro paramos a comer, pero como no cesaba la lluvia optamos por seguir camino, poco a poco unos timídos rayos de sol fueron abriendose paso pero no nos convencieron como para quitarnos los chubasqueros, pasamos junto al puente de Peñalén en el estrecho de Valdepedro, admirando las formaciones rocosas que el río ha ido tallando, a estas alturas nos sigue maravillando el verde esmeralda de sus aguas, la lluvia vuelve a hacer acto de presencia y nos acompaña hasta la Fuente de la Toba donde queremos hacer noche, acomodamos los caballos y la lluvia arrecia, hoy no montaremos las tiendas, aseamos en lo posible el refugio allí existente y nos dispusimos a pasar la noche.
La mañana amaneció soleada, recogimos el campamento y nos pusimos en marcha siguiendo la pista por la margen izquierda del río Tajo, a la altura de Fuente la Teja se levante en la otra margen del río una imponente aguja junto al cerro del Pie Gordo, poco más adelante en Fuente la Parra hay un mirador sobre las revueltas del rio en la Rocha de la Piel del Asno, seguimos rio abajo admirando sus aguas verde esmeralda vuelta tras vuelta hasta que un ruido alejado del río capta nuestra atención, sin poder imaginarlo a nuestra izquierda aparece la Cascada de la Escaleruela que desde unos 15 metros se precipita sobre el camino buscando freneticamente sus aguas el cauce del río, repuestos de la sorpresa seguimos marcha hacia el puente de San Pedro para cruzar de nuevo el rio a su margen derecha, en esta ocasión sobre un solido puente de madera, enseguida tomamos la unica vía posible hacia Villar de Cobeta por debajo de la Peña del Ceño, un poco más adelante abandonamos el GR-10 para dirigirnos por el Puntal de la Rocha a cruzar el barranco del Royo y subir a Villar por su lado Oeste, subimos por la muela de los Enebrales en dirección a Olmeda de Cobeta, destino final de esta jornada, precioso pueblo donde teníamos decidido hacer un día de descanso.
Al día siguiente despedimos a Jesus el riojano, no sin nostalgia, sus obligaciones laborales no le permitían más, los demás aprovechamos para visitar, eso sí a caballo, las ruinas del castro ibérico de Peña Moñuz, un asentamiento fortificado mediante un complejo sistema defensivo, primero un cinturón exterior de piedras hincadas en forma de caballos de frisia, seguido de un foso excavado en la roca de 5 metros de anchura por 1,90 de profundidad y por último una muralla que en algunos puntos alcanza los 6 metros de grosor y a cuya cara externa le adosaron tres grandes torres macizas, al parecer un hecho realmente infrecuente en la arquitectura defensiva de esta zona de la Península Ibérica, todo esto rodeado por un precioso robledal, así llegamos al medio día para dar cuenta de un sabroso arroz que nos habían preparado y la tarde paso rapidamente entre charlas y paseos por las callejuelas del pueblo.
Empezamos ruta en dirección Suroeste hacia el Monasterio cisterciense de Santa María en la Buenafuente del Sistal, construido en el siglo XII a instancias de Alfonso VIII, hoy sigue activo como casa de espiritualidad y ayuda al necesitado, seguimos por la senda que zigzaguea hacia el Collado de las Heras a coger el camino de la Cabeza que baja hasta el Area Recreativa de la Granja donde hicimos un alto para beber sus frescas aguas, seguimos por el Ceño Puntalejo hasta el Hoyo del Cuerno donde tomamos la senda que desciende por Las Riscas hasta el puente de Tagüenza, lugar mágico donde el río Tajo pasa encajado entre petreas paredes donde se agarra el único arco construido a 30 metros sobre el nivel de sus aguas para unir las tierras del Señorio de Molina con las del Ducado de Pastrana, hicimos un alto para disfrutar del entorno que nos rodeaba, cruzamos los escasos 10 metros del puente y subir por la senda que asciende por la otra orilla hasta el barranco del Mochuelo, salimos a la pista que viene de Huertapelayo y rodea la Muela del Llano, subiendo por el barranco del Molino hasta Armallones, donde hicimos noche.
Al día siguiente nos dejó Juan el mallorquin, debía embarcar y volver a casa, nos quedamos Benjamin, Charo y yo, salimos de Armallones subiendo por el barranco del Hocino en dirección al Altillo Benito y subir por la Cañada del Lituero hasta el Burcalejo, allí giramos dirección Oeste hacia La Risca para bajar por el barranco de los Repechos hasta la Hoya de Palacio y desde allí hacia Valtablado del Río donde enlazamos con el GR-10 que baja hasta el río Tajo, pasamos el puente y a la sombra de los chopos de la ribera decidimos hacer un descanso, seguimos por el GR-10 que nos llevó hasta la pequeña población de Oter, seguimos hasta cruzar el cauce barranco de la Hoz, allí el GR-10 se convierte en una pequeña senda que asciende suavemente hasta el Picazo del Romero para bajar luego por la Hoya de las Animas y el Alto de la Muela hasta Carrascosa de Tajo, donde hicimos noche.
Que paz se respira cuando eres un grupo pequeño en ruta, iniciamos la ruta por el camino que desciende paralelo al arroyo del Palomar hasta el dique de Murel donde vierte sus aguas al río Tajo, un poco más abajo cruzamos el río por un puente hormigonado que facilmente se vera cubierto por las aguas ante pequeñas crecidas, esta será la última vez que veamos sus aguas antes de ser embalsadas en Entrepeñas y Buendia, seguimos ahora por su margen izquierda hasta que desapareció el camino, seguimos por una senda bajo los Altos de Los Cojos en dirección a La Nava donde cogimos el camino del Molino Viejo hasta Azañón, subimos paralelos al barranco de la Pileta hasta el paraje de las Tetas de Viana, La Larga y La Redonda, 1142 metros de altitud una y 1144 metros la otra, les dimos la vuelta por las sendas del Brujo y los Cañizares para pasar despues junto a Viana de Mondéjar y bajar a la vega del arroyo de la Solana, luego lo cruzamos por un precioso puente románico a la entrada de la pequeña población de La Puerta, donde hicimos noche.
Sin prisas iniciamos la última de las jornadas que trascurre por la Alcarria fuera ya del Parque Natural del Alto Tajo, salimos de La Puerta dirección Sur subiendo por el Barranco hacia el Yesarón y luego hasta la Sima donde hicimos un pequeño descanso para los caballos, en 4 km remontaron un desnivel de 300 metros, desde aquí bajamos por el arroyo de Cañizar hasta Alique, sin detenernos subimos por la Cabezuela para bajar luego a la Vega de Valdetrigo y llegar hasta el pueblo de Pareja donde tomamos una cerveza bien fria y un pincho de tortilla de patatas todavía caliente, los caballos abreverón y tras el breve descanso seguimos por el barranco de Gárgoles a subir por el barranco de la Huerta hacia Casasana, seguimos subiendo por la Era Vieja hasta los Palancares desde donde podía nuestro destino a orillas de las aguas del Tajo embalsadas en el pantano de Buendia, la bajada la hicimos por un precioso carrascal del barranco de Carrapareja que nos deleito con pequeños campos de cultivo de cereal de un verde-amarillo intenso barnizado con un azul lavanda espectacular, sin apenas darnos cuenta estabamos degustando las frescas aguas a la entrada de Alcocer donde acababa nuestra ruta, tras acomodar los caballos fuimos a tomar una cerveza al único restaurante del pueblo, que para sorpresa nuestra goza de buena fama en toda Guadalajara, no desperdiciamos la ocasión y entre buenas viandas acabamos esta aventura.
en la Buenafuente del Sistal
Area Recreativa
sobre el río Tajo

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