Tiempo  una hora 6 minutos

Coordenadas 356

Fecha de subida 17 de febrero de 2014

Fecha de realización febrero 2014

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122 m
68 m
0
0,9
1,8
3,57 km

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cerca de Zamudio, País Vasco (España)

Descripción de la ruta.
Se trata de una ruta sencilla, sin dificultad alguna, que transcurre por caminos llanos, anchos y fáciles de seguir para cualquier persona. No obstante se recomienda no perder de vista los vehículos en los tramos sin aceras.
El perfil que hace wikiloc esta mal. La ruta transcurre entre los 35 y los 60 metros de altitud, y no atraviesa grandes pendientes.
El recorrido tiene 3'57 kilómetros de longitud y se realiza tranquilamente en una hora excasa.
El entorno es urbanizado e industrial, si bien la ruta ha sido elegida para poder hacerse una idea de cómo era el valle no hace mucho tiempo.

“Molinos de río y ferrerías en Zamudio (Bizkaia)”
Como origen de la tecnología que ahora rodea el lugar, en el marco geográfico de la cuenca del Asúa existieron: 36 molinos de río, 1 molino de viento (en Artxanda) y 9 ferrerías. En Zamudio hubo 7, algunos de los cuales persisten en la actualidad. Entre ellos encontramos Arteaga (Artea Errota), Larrauz (Errotabarri) y Arzubia (Kaltsokoerrota), que pueden verse en un cómodo recorrido circular de 1 hora por el entorno verde que sobrevive entre empresas.

En este pequeño recorrido se pueden contemplar tres momentos en la vida de los molinos de Zamudio. Los tres molinos, en funcionamiento hasta finales del siglo XX, mantienen las muelas y toda la maquinaria original, pudiendo ser puestos a moler en cualquier momento.

En Artea Errota (Arteaga), podemos observar el molino en su origen, en su estado puro, pues aunque esta convertido en hotel-restaurante, mantiene su forma y sillería original.

En Kaltsokoerrota (Arzubia), se puede observar la evolución de los molinos en los siglos XIX y XX, con la industrialización.

Por último, en Errotabarri (Larrauz), que se encuentra entre los otros dos, se puede observar la transformación del molino en vivienda debido al cese de la actividad de molienda.

En agradecimiento a Alberto Díez Sáiz, y a todas las personas que nos han abierto las puertas de sus casas colaborando en la realización de este trabajo.

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Captación Errotabarri
Molino Arzubia (Kaltsokoerrota) El molino se construyó en el siglo XVII y era conocido con el nombre de Arzubia. Los dueños de molinos ya establecidos, normalmente, intentaban impedir la construcción de nuevos molinos en el entorno, pues eran la competencia. Aquí se opuso el molinero de Larrauz. Pero a pesar de la oposición, el molino de Cadalso se edificó, como lo demuestra una inspección que en él se hace en 1644. Por esa fecha los molineros eran Joan de Garay y Marina de Masustegui. El molino Arzubia, hoy Kaltsoko-errota (Kadalsoko-errota), tiene 2 moliendas que pueden activarse mediante 2 ruedas hidráulicas (rodetes). Tiempo atrás, una molienda se podía poner a moler por medio de la energía eléctrica proporcionada por un motor de 15 HP de potencia. A veces molieron 500 kg. de maíz en una noche con esta molienda eléctrica. La pareja de piedras mide 1,30 m. de diámetro, es de granito y se compró en Gatika en el año 1941. La otra molienda mide 1,10 m. y es de arenisca, piedra recomendada para moler el maíz. El rodete que se encuentra más hacia el exterior tiene 30 álabes. A lo largo de un calce de unos 700 metros le llega el agua del río Keretxo a su antépara. La altura del salto de agua es de unos 4,5 m
Molino de Larrauz (Errotabarri) La primera noticia de “Larrauz” data del año 1622 en que Pedro de Larrauz, de Zamudio, se querella contra Pedro García de Cadalso, su convecino, por hacer un molino más abajo de los dos que el 1º tenía, según él, sin dejar los tres xemes (la distancia) que el fuero disponía.  En 1635 el molino de “Larrauz” pertenecía a Pedro de Larrauz y a Joana Sáez de Dondiz.  Queda claro que el antiguo molino de Larrauz es el hoy conocido por Errotabarri, en una “Escritura de arrendamiento de los molinos de Larrauz, llamados Rotavarria, otorgada en favor de D. Juan Joseph de Larragoiti y Larragoiti por Juan de Hormaeche”, del 7 de Julio de 1757, y que da a conocer las moliendas que tenía Errotabarri: “los molinos llamados de Larrauz o Rotavarria, con sus dos ruedas, sitos y notorios en la anteiglesia de San Martín de Arteaga de Zamudio, …”. Errotabarri utilizó agua de los arroyos Amoko-Etxebarri, Keretxo y Telleria, con 2 moliendas de 1,23 m. de diámetro. El rodete derecho mide 1,42 m. de diámetro, tiene veinte álabes y su molienda venía a convertir 1 fanega de maíz en harina en unas 6 horas y 1 fanega de trigo en unos tres cuartos. El agua que caía sobre estas paletas salía por un orificio de 12 x 12 cm, mayor que la otra, de 10 x 10 cm. Fanega: medida para áridos que equivale a 12 celemines (55 litros y medio). Celemín: medida para áridos equivalente a 4,62 litros. La molienda de la izquierda, cuyo rodete tenía un diámetro de 1,32 m. y también veinte álabes, necesitaba ocho horas para moler la fanega de maíz y una hora para la de trigo. La altura del salto de agua es poco común, pues alcanza los 11 metros.   El molino conserva su servicio de aguas, antépara, rodetes y piedras, como quedaron cuando, entre 1970 y 1975, paró su actividad, y podría volver a funcionar como en sus mejores tiempos, con un pequeño engrasado.
Molino y ferrería de Arteaga Galindo Ordoñez de Gabiria, tataranieto del 1ͤ ͬ hijo del 4º rey navarro Fortún García, tomó el apellido Zamudio para sí y sus decendientes, al fundar el monasterio de San Martín de Arteaga, la torre de Arteaga y el molino Arteaga, concentrando el poder religioso (por su patronazgo del templo), el económico (por el molino), el militar (por la misma torre) y el estratégico-comercial (por el camino).  Coge el agua 900 metros río arriba, de una pequeña presa en el cauce del Asúa, y lo vierte al mismo río. Hoy hotel-restaurante, el molino zamudiano de Arteaga puede ser el más antiguo de todo el valle, de haberse edificado al tiempo que se hicieron la iglesia y la torre de Zamudio, entre los siglos XI y XII. Sería en torno al año 1000, cuando el II conde de Gabiria vino a “poblar” en Zamudio y, al levantar su casa-torre, construiría el molino de Arteaga, que durante muchos años fue también ferrería. No se encuentra el primer testimonio manuscrito de la existencia de este molino hasta 1548, año en que se escritura un contrato matrimonial, según el cual iban a contraer matrimonio Diego Pérez de Martiartu, viudo de Leonor de Osorio, con Leonor de Abendaño, viuda de Juan de Zamudio, y el hijo de ésta, Ordoño de Zamudio y Abendaño, con Francisca de Martiartu y Osorio, hija de aquél. En 1749 se realiza una tasación y valoración de las “deterioraciones causadas…” en casas, ferrerías y molinos, incluidos sus calces y antéparas, del mayorazgo de Zamudio, por orden de los marqueses de Malpica, condes de Gondomar. En 1876, junto con otras, forma parte de una única finca que se llamará “Casa-Torre de Zamudio”, con la casa-torre y el molino de Arteaga, que era de mampostería con algo de sillería y con armazón de roble. En cuanto a su maquinaria se decía: “consiste en tres moliendas, montadas sobre sus rodetes, puentes, alzabajas, husos, espadas y júngulos, tolvas y gorriones, con tres piedras bajeras y tres volanderas, colocadas en sus correspondientes mesas, las respectivas tolvas para surtir de granos a las moliendas y los harineros o pesebres para recibir las harinas de las moliendas; tiene además una balanza con sus pesas, aparejo con sus poleas (...) para levantar las piedras al tiempo de picar;... ”. En 1949 compra el molino y el caserío Arteaga, la Caja de Ahorros Vizcaína, que en 1989 realiza una descripción en la que no se incluye la casa-torre. Este último año, aparece sólo el molino Arteaga y sus terrenos inscritos a nombre de María Luisa Zárate Barrena. En 1983 mantenía en plena actividad sus tres moliendas, de 1,30, 1,30 y 1,28 m. de diámetro respectivamente, y sus tres rodetes, de derecha a izquierda, de 1,45 m., 1,23 m. y 1,40 m. En 1948 se le compró una piedra por 4.000 pta, a un cantero bien conocido por los molineros del Txoriherri y del Munguiesado, Patxo Gaminde, de Emerando (Larrauri). Molía 30 kgs. de grano de maíz en harina para hacer talos, en una hora. La abundancia de escorias de fundición de hierro en sus proximidades certifica que fue ferrería, aparte de testimonios documentales y la alusión en la descripción de la finca, al incluir “una carbonera destinada para el uso de la antigua ferrería”.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta