Tiempo en movimiento  2 horas 23 minutos

Tiempo  2 horas 49 minutos

Coordenadas 1735

Fecha de subida 15 de abril de 2018

Fecha de realización abril 2018

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  • Información

     
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cerca de Valencia, Valencia (España)

Esta mañana un turista me preguntó por donde se iba a uno de los monumentos más conocidos de Valencia. Llevaba un buen mapa, pero no parecía saber usarlo con facilidad. Eso me hizo pensar que tal vez sería conveniente grabar una ruta que, evitando rodeos en los posible, pase por los lugares de mayor interés cultural para los turistas que nos visitan, de modo que en pocas horas puedan ver los lugares más interesantes, o acceder a alguno de ellos en especial. Personalmente, me gustan las referencias publicadas en Wikiloc por Jaime Soler Cost y Andrés Blanco Díaz. Conocer una ciudad a pie, y facilitar el acceso a sus instituciones culturales, no me parecen muy diferentes a objetivos similares en la naturaleza.
Así que, dicho y hecho, cogí un plano turístico de Valencia, seleccioné el Centro, definiendo como tal el territorio delimitado por el cauce del Turia y las rondas interiores, puse en marcha la grabadora del GPS e intenté pasar, de la manera que me pareció más lógica y rápida, por todos los puntos resaltados en el mapa y unos cuantos más que me pareció conveniente añadir. El resultado es el que muestra el track. Las fotos están tomadas en la vecindad de todos los lugares citados, por lo que funcionan como waypoint e identificador marcado en el mapa. El texto de las fotos completa la identificación y datos que me parecen de interés. No he incluido, como hace Soler Costa, las horas de apertura de diversos lugares, pero no descarto hacerlo en el futuro.
Obviamente, el trayecto es casi llano (la altura registrada es una sobreestimación sin duda alguna), y muy cómodo. Comienza en la Alameda, atravesando el Puente de la Exposición para llegar a la Plaza de la Porta de la Mar y girar a la derecha para seguir por la orilla izquierda (sentido ascendente) del cauce del Turia, con pequeños desvíos laterales para visitar varios monumentos. Tras pasar por las Torres de Serranos se desvía hacia la Plaza del Carmen, continuando hasta el IVAM y la Beneficencia. Alcanza luego las Torres de Quart y continúa hasta la Iglesia del Pilar, para llegar a la Ermita de Santa Lucía y el antiguo Hospital (ahora Biblioteca Pública y Muvim), desde donde se alcanza el Colegio del Arte Mayor de la Seda, para luego dirigirse hacia la Iglesia de San Agustín. Bajando hacia la Estación y la Plaza de Toros se gira hacia la izquierda para alcanzar la Plaza del Ayuntamiento y Correos, se sigue por la calle Poeta Querol, donde está la Iglesia de San Andrés y, un poco más adelante, el Palacio de Dos Aguas (Museo Nacional de Cerámica y un lugar de visita casi obligada). Volviendo atrás unos metros se alcanza la Plaza del Patriarca, con la Universidad y la Iglesia Museo del Patriarca. Desde aquí se vuelve a Poeta Querol, se cruza la calle de la Paz y se alcanza la calle del Mar, en cuyas proximidades hay varios palacios e iglesias de gran interés (en particular la de San Juan del Hospital, bellísima), que había dejado para el final y que no ha sido incluída al haberse agotado el número permitido de waypoints.
Desde la calle del Mar se avanza por la calle Avellanas hacia la plaza del Palau, donde están el Palacio Arzobispal y el Museo de la Ciudad de Valencia (en el apartado dedicado a este Museo incluyo información y fotos de la iglesia de San Juan del Hospital, cercana y demasiado importante para no incluirla), además de la Cripta de San Vicente, uno de los lugares más interesantes para el turista que tiene Valencia. La Plaza de l'Almoina es la antesala de la Plaza de la Virgen, con la Basílica de la Virgen de los Desamparados, la Catedral y el Palau de la Generalitat. La calle conde de Almodovar da paso al singular Café de las Horas, único que pervive de un tipo muy especial y añorado de Café-Bar valenciano, pero también a varios palacios, como el de los Valeriola, la Real Maestranza o el Palacio de los Borja, sede de les Corts Valencianes. Se vuelve a salir a la Plaza de Manises para continuar por la calle Caballeros, con abundantes palacios antiguos en el entorno, y una auténtica joya: la Iglesia de San Nicolás, recientemente restaurada por la Fundación Hortensia Herrero, y cuyos frescos compiten con los de la Catedral. Saliendo a la Plaza del Horno de San Nicolás se encuentra el Colegio Mayor Doctor Peset, desde donde emprendo el regreso hacia la Lonja de la Seda, pasando antes por la Iglesia de la Compañía. Un poco más adelante, en la Plaza del Dr. Collado, encontrarán la horchatería del Collado, con buñuelos de viento y chocolate que durante meses cada año obligan a repetidas visitas. Girando a la derecha se encontrarán el Mercado Central y la Iglesia de los Santos Juanes, justo enfrente de la Lonja. Desde aquí se vuelve atrás para llegar a la calle San Vicente, donde se gira a la izquierda para ver la iglesia homónima y la Plaza Redonda, y poco después alcanzar la Plaza de la Reina, donde se encuentran la Iglesia de Santa Catalina y su bellísima Torre, y la fachada barroca de la Catedral. Aquí se acabaron los waypoints, así que hubiéra bajado por la calle del Mar para llegar a las iglesias de San Vicente y, sobre todo, San Juan del Hospital, como he dicho antes, para volver al punto de partida (en total unos 2 km. más del recorrido efectuado: alrededor de 12 km en total); en su lugar dí por terminada la grabación del track frente al Palacio del Marqués de Dos Aguas.
Este paseo no incluye todos los puntos de interés (los baños del Almirante, el portal de Valldigna y muchas casas palacio, principalmente), pero la configuración espiral del recorrido hace relativamente fácil desplazarse hacia otros puntos que se desee incluir. Espero que sea de ayuda para el visitante, o para el ciudadano que tantas veces no conoce bien la ciudad en la que vive.
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Alameda. Punto de inicio

La ruta comienza en la Alameda, en el cruce con la calle Armando Palacio Valdés, lugar donde se puede aparcar con facilidad y de cómodo acceso en Metro o Bus.
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Alameda

La Alameda es una avenida con tres calles multicarril, con jardines en el centro, al lado del cauce ajardinado del Río Turia. Tiene abundantes bares y restaurantes, con mesas en los jardines. Un lugar de reunión, en definitiva, cómodo y muy agradable.
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Puente de la Exposición

Dejaremos la Alameda, para pasar a la Plaza de la Porta de la Mar, a través de un moderno puente conocido como Puente de la Exposición, aunque muchos simplemente se refieren a él como el Puente de Calatrava (por el arquitecto que lo diseñó).
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Antiguo cauce del río Turia

Desde el puente, y estorbada por la vegetación del cauce, la vista de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, parece cerrar el cauce del río.
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Plaza de la Porta de la Mar y aledaños

Llegados a la Plaza de la Porta de la Mar vemos uno de los edificios interesantes que encontraremos en nuestro recorrido: la Audiencia Territorial, sede actual del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. En tiempos fue llamado Casa Aduana Real, y fue construido en el reinado de Carlos III, entre 1758 y 1802. Muy cerca se encuentra el Centro Cultural Bancaixa, uno de los lugares de exposiciones artísticas más reputados de Valencia.
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Árboles Monumentales

Valencia es un lugar donde hay un buen número de árboles monumentales, de grandes dimensiones y notable antigüedad, que están protegidos legalmente. En las dos plazas vecinas al Tribunal Superior de Justicia hay varios de éstos árboles.
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Convento de Santo Domingo. Capitanía General.

La antigua Capitanía General de la III Región Militar, está situada al lado del Convento de Santo Domingo, edificado en 1229 sobre terrenos cedidos para tal uso por el Rey Jaime I, en estilo gótico valenciano. La primitiva Iglesia fue sustituida por otra más amplia en 1250, la que a su vez fue derribada a principios del siglo XIX. El claustro gótico flamígero y la sala capitular empezaron a construirse hacia 1300, y la Capilla de los Reyes es de 1431 y tiene una bóveda de crucera enervada de interés excepcional por lo infrecuente; el refectorio, o Salón del Trono después, se comenzó a construir en 1560. De finales del siglo XVI es la portada en forma de retablo y el claustro inmediato que precedían a la iglesia, siendo ya de la segunda mital del siglo XVIII la capilla de San Vicente Ferrer y de principios del siglo XIX, la fachada principal del edificio conventual.
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Puente del Real

El Puente del Real, que ya existía en 1321, comunicaba el Palacio Real, próximo a la Ciudadela, con la ciudad. Construido en estilo gótico valenciano fue destruido por la riada de 1517, fue reparado y volvió a hundirse en 1528, se dice que por el peso del gentío que se había acumulado para ver la llegada del Emperador Carlos V. En 1587 fue reedificado totalmente, en el estilo actual, aunque en 1968 se amplió espectacularmente (hasta los veintiséis metros) arruinándose las escalinatas que bajaban al lecho. Fue construido en sillería y tiene diez arcos. Sobre unos tajamares triangulares había unos casilicios con las imágenes de San Vicente Ferrer y de San Vicente Mártir, realizadas por Lleonart Esteve. En 1936, fueron derruidos y los de hoy son réplicas de los originales; han sido restaurados en el 2016,
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Plaza del Temple

El Palacio e Iglesia del Temple están un poco más adelante del Puente del Real. El Palacio, anteriormente Gobierno Civil, es actualmente la sede de la Delegación del Gobierno, aunque está siendo sometido a una rehabilitación integral. En su origen fue un conjunto formado por el convento, colegio e iglesia de la Orden de Montesa, y es conocido popularmente como el Temple por haber pertenecido antes a la Orden Templaria. El edificio anterior fue destruido por un terremoto, y el actual fue construido entre 1761 y 1770 por orden de Carlos III, en estilo neoclásico. La iglesia es de tres naves, con capillas laterales y la fachada tiene dos torres; en el interior destaca el templete del altar mayor. A la derecha de la Iglesia está la Plaza del Pintor Llorente, con una estatua en homenaje a los artistas valencianos.
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Iglesia de San Esteban Protomártir

La Iglesia parroquial de San Esteban Protomartir está situada en la Plaza de San Esteban de la ciudad de Valencia, al lado del antiguo conservatorio de música; es un templo gótico edificado sobre una antigua mezquita, que en el siglo XVII fue reformado en estilo barroco.Tiene una sola nave y capillas entre los contrafuertes. Su aspecto externo es muy sobrio, destacando los contrafuertes rematados por gárgolas y el campanario. Interior de la iglesia de san Esteban. En el interior sorprende que, a diferencia de otras iglesias barrocas valencianas, en San Esteban no se recubrieron las bóvedas de crucería, que se levantaron de nuevo en el siglo XVII entre arcos de medio punto. San Esteban era la iglesia de los notarios, y su cofradía patrocinó en 1682 la construcción de las capillas de los pies, con la pila bautismal de San Vicente Ferrer y San Luis Beltrán en el centro. El retablo que tuvo la iglesia en el siglo XVI, compuesto por una serie de lienzos dedicados al martirio de San Esteban, es obra del pintor valenciano Vicente Juan Masip (conocido como Juan de Juanes). Estos cuadros, pintados hacia 1562, fueron adquiridos por Carlos IV alrededor de 1800, y actualmente se encuentran en el Museo del Prado
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Almodí

El Almudín, o Almodí, es un edificio realizado en estilo gótico valenciano que se construyó sobre el alcázar musulmán a principios del siglo XIV como lugar de almacenaje y venta de trigo. Inicialmente más pequeño, se fue ampliando a lo largo de los siglos XV y XVI hasta adquirir el aspecto que hoy tiene. El porche se construyó en la primera mitad del siglo XVI. El primitivo edificio tenía un patio central a cielo abierto y fue a principios del siglo XVII cuando se incorporó la cubierta, dándole la imagen que tiene en la actualidad; tiene pinturas murales relacionadas con el comercio del grano. Desde 1996 funciona como sala de exposiciones. Al otro lado de la plaza se encuentra la casa natalicia de San Luis Bertrán. Muy cerca, a la vuelta, en la Plaza del Palau, se encuentra el Museo de la Ciudad de Valencia, albergado en el el Palacio del Marqués de Campo
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Iglesia del Salvador y Facultad de Teología

La Facultad de Teología, establecida en 1974 en el antiguo Seminario Conciliar es un edifico gigantesco de escaso interés exterior que había sido edificado, hacia 1853, sobre solares que pertenecieron en tiempos a la familia del conde de Real. El exterior de esta severa y sobria edificación resulta de gran austeridad; las fachadas secundarias aun son más austeras y su diseño parece responder a criterios meramente funcionales. Al lado, en el nº 1 de la misma calle, donde se encuentra la casa sacerdotal del Venerable Agnesio, hay un claustro no visitable y de dimensiones más reducidas pero de gran interés. Al lado, encontramos la Iglesia del Santísimo Cristo del Salvador (Bien de Interés Cultural, perteneciente al Patrimonio histórico de España). Su construcción se inició en el siglo XIII, aunque se prolongó hasta el siglo XIX; inicialmente fue una iglesia levantada sobre una mezquita; un siglo más tarde se levantó una nueva construcción, de la que se conserva el campanario románico, uno de los más antiguos de la ciudad. En el siglo XVI se reedificó gran parte de la iglesia y un siglo después se renovó la iglesia con una decoración interior barroca. La decoración actual del templo es de estilo neoclásico debido a la última intervención llevada a cabo entre 1826 y 1829. La iglesia es de planta rectangular de una sola nave con pequeñas capillas laterales entre contrafuertes. Está dividida en seis tramos y presenta cabecera poligonal, aunque visualmente al interior parece recta. La nave está cubierta con bóveda de cañón, y en el centro se sitúa la talla medieval del Cristo Crucificado. La iglesia está ricamente decorada; las pinturas de la naves se realizaron en el primer tercio del siglo XIX. A la derecha de la cabecera se encuentra la torre campanario, levantada en el siglo XIV, realizada en sillería y de planta cuadrada. Un poco más allá, en la calle Salvador, hay una plaza tapada, en cuyo suelo se encuentra el arranque de la Vía Augusta.
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Inicio de la Via Augusta

Terreno vallado entre las calles Salvador y Sagrario del Salvador, correspondiente al inicio de la Vía Augusta en Valencia, que era la calzada romana más larga de la Hispania romana, bordeando el Mediterráneo desde los PIrineos hasta Cádiz. La autopista del Mediterráneos actual sigue el trazado de la Vía Augusta en muchos tramos, y la N-340 utilizó algunos tramos de la Vía hasta principios del siglo XX, cuando fueron asfaltados durante la Dictadura de Primo de Rivera.
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Puente de la Trinidad

El Puente de la Trinidad recibe su nombre por su cercanía al Monasterio de la Trinidad, situado al extremo norte; es el más antiguo de la ciudad y el primero realizado en piedra sillar (antes existió otro de madera), siendo construido entre 1401 y 1407, y reedificado en el siglo XVI tras la riada de 1517. También ha recibido el nombre "dels Catalans" porque en su entorno se instalaron los repobladores de Lérida. Es de estilo gótico, con diez arcos y dos escaleras en el lado que mira al mar, y estuvo adornado desde 1722 con unas esculturas bajo casalicios del mártir mozárabe Bernardo (a la izquierda) y las hermanas mártires María y Gracia (a la derecha), patrones de Alzira, siendo parcialmente destruidas por los franceses durante la Guerra de la Independencia; en 1823 fueron derribadas. En 1942 se reemplazaron por las que tiene en la actualidad, que representan a San Luis Bertrán realizada en 1693 y a Santo Tomas de Villanueva realizada en 1694 por el escultor italiano Jacobo Antonio Ponzanelli (estas esculturas estuvieron situadas en el Puente de San José, pero en 1906 fueron retiradas y guardadas en el Museo de Bellas Artes de donde salieron para ocupar este puente en 1942). Al otro lado del río se ve a la izquierda el Monasterio de las Trinitarias, y a la derecha el Museo San Pío V (tal vez la institución cultural más importante de la ciudad, su visita es obligada por la importancia de sus fondos).
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Puente de Serranos

El nombre de Puente y Torres de Serranos parece deberse a ser el acceso de las gentes que llegaban procedentes de la comarca de los Serranos (el camino real de Zaragoza confluía en este punto con el camino real de Barcelona). El Puente de Serranos se construyó en 1518, tras haber sido destruido su antecesor por la riada del año anterior. El nuevo puente de cantería se construyó sobre nueve arcos escarzanos con escollera, tajamares y pretiles y hasta el del siglo XVIII, el puente tuvo cinco estatuas sobre las barbacanas que representaban a San Pedro Nolasco, San Pedro Pascual, padre Jofré, Teresa Gil de Vidaure y Nuestra Señora de la Merced, pero estas imagenes fueron destruidas y tiradas al rio en 1809, durante la Guerra de la Independencia, ante la posibilidad de que en los casilicios pudieran colocarse piezas de artilleria. En la actualidad el puente no cuenta con ninguna imagen ni adornos en la balaustrada.
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Torres de Serranos

Las Torres de Serranos son parte de las murallas de la ciudad en época medieval. Esta puerta fue el símbolo del poder de Valencia, inspirada en otras puertas poligonales góticas, como la Puerta Real del monasterio de Poblet o la puerta de San Miguel de Morella. Su construcción comenzó en 1392, y en 1397, casi terminadas las obras, se proyectó la escalinata de piedra, que se acabó en1398; el grueso de los muros es de mampostería muy sólida, revestidos de paramentos de sillería de piedra caliza. Su uso fue defensivo, aunque también se utilizaba para ceremonias y entradas oficiales de embajadores y de reyes, y se la consideraba como la entrada principal de la ciudad. En 1586 las torres se convirtieron en prisión de nobles y caballeros, hasta el traslado de estos presos al convento de San Agustín en 1887; este uso (como en el caso de las Torres de Cuart) hicieron que sobreviviera al desmantelamiento de la muralla, ordenado por Cirilo Amorós, gobernador civil de Valencia, aunque también produjo daños, ya que se cegaron sus grandes arcadas abiertas al interior y se perforó el muro exterior con diversas ventanas, al tiempo que desaparecía la barbacana almenada que las coronaba. En 1871, el ayuntamiento decidió rellenar el foso situado ante las puertas, pero afectó a la visión y al aspecto de las puertas. Durante la Guerra Civil fue depósito de las obras evacuadas del Museo del Prado, tras realizarse una necesaria adaptación (se construyó una bóveda de hormigón armado de 90 cm de grosor y se instaló un sistema automático de control de la humedad y de la temperatura). Las torres presentan una planta poligonal hacia el exterior de la ciudad y están achaflanadas o aplanadas hacia el interior de la muralla, al contrario que las Torres de Quart, que son cilíndricas; se componen de tres plantas abovedadas, en las que destaca la decoración gótica exterior. En la parte que mira hacia el interior de la ciudad aparecen una serie de estancias abiertas, cubiertas con bóvedas nervadas de crucería.En la actualidad las Torres se pueden visitar y subir a lo alto, desde donde se tiene una vista formidable de Valencia. La puerta de Serranos se utiliza para varios actos de la ciudad. El más característico es la crida o llamada de la fiesta de las Fallas.
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Iglesia del Carmen (Parroquia de Santa Cruz)

El antiguo Convento del Carmen, situado en la calle Museo, está compuesto por varios núcleos como la capilla medieval, el claustro gótico valenciano, el claustro renacentista y la iglesia nueva, hoy parroquia de Santa Cruz, esta última con elementos tardogóticos y renacentistas, capilla de Comunión, fachada y campanario barroco, además de valiosos exponentes neoclásicos como la capilla de la Tercera Orden. Antes de la exclaustración en el siglo XIX formaba conjunto con la actual Iglesia de la Santa Cruz. Actualmente alberga el Museo del Siglo XIX. La Orden del Carmen se estableció en Valencia en 1280 y un año después el rey Pedro III de Aragón, autorizaba a los padres carmelitas a erigir su primer monasterio en la ciudad. La construcción de la capilla de la Virgen de la Vida debió ser contemporánea a la creación del claustro gótico, de planta cuadrada con cuatro arcos apuntados y galerías con bóvedas de crucería simple. La iglesia nueva, comenzada en estilo gótico, con una sola nave con capillas entre contrafuertes, sigue el esquema más frecuente en la arquitectura valenciana de entonces, quedó sin finalizar cuando tan solo se había construido la capilla mayor y un tramo de la nave con sus correspondientes capillas laterales. Tras la interrupción del templo, a mediados del siglo XVI, debió planearse la obra del segundo claustro, o "claustro del Renacimiento" . La fachada de la iglesia, labrada sobre un gran muro adosado, consta de tres cuerpos superpuestos en forma decreciente, en estilo renacentista. En el año 1778 se construyó en la fachada del convento una portada neoclásica, para comunicar el claustro gótico con la calle, que destaca por la elegancia de sus líneas, contrastando con el sencillo muro de la fachada. A la izquierda de la fachada se alza la torre campanario, comunicada con el templo a través de un paso de planta trapezoidal que formó la antigua capilla de San Elías. Hay que destacar en el conjunto conventual del Carmen la escalera principal del convento, situada en la crujía que une los dos claustros, cubierta con cúpula de media naranja. La capilla de la Tercera Orden que fue construida de nueva planta, junto a la entrada de la iglesia conventual, ocupa el área de otra capilla anterior y es de estilo neoclásico. En la primera mitad del siglo XIX el Convento fue desamortizado y la edificación albergó desde entonces diversas instituciones civiles: Museo del Carmen; Real Academia de Bellas Artes de San Carlos; Museo de Bellas Artes de Valencia; sirvió como almacén del Tesoro Artístico del Patrimonio Nacional durante la Guerra Civil (llegando a custodiar piezas del Museo del Prado para evitar los bombardeos de Madrid); subsede del Instituto Valenciano de Arte Moderno y Museo del Siglo XIX. En 1942 se decidió dedicar la ubicación del convento a la Escuela de Bellas Artes trasladando el fondo museístico y la Real Academia al antiguo Convento de San Pío V.
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Convento del Carmen

La Orden del Carmen se estableció en Valencia en 1280, obteniendo autorización para edificar su primer monasterio en la ciudad al año siguiente. El antiguo Convento del Carmen estaba compuesto por la capilla medieval, el claustro gótico valenciano, el claustro renacentista, la iglesia nueva, hoy parroquia de Santa Cruz (con elementos tardogóticos, renacentistas y barrocos), En la actualidad es la sede del Museo del Siglo XIX.
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IVAM y alrededores

El IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) fue creado en 1986, y tiene dos espacios dedicados a exposiciones: el Centro Julio González y el Salón de la Muralla. La colección del museo se expone de forma permanente en el Centro Julio González. Sus fondos constan de unas 10 500 obras que ilustran las manifestaciones artísticas básicas del arte del siglo XX. Está formada por las siguientes secciones: 1) La colección Julio González, formada por casi 400 obras del artista que incluyen esculturas, dibujos, pinturas y orfebrería. 2) Ignacio Pinazo. El museo cuenta con más de 100 cuadros y 600 dibujos de este pintor, coetaneo de Sorolla, incluyendo obras sobre papel (acuearelas, dibujos...), y pinturas, que cubren todos los estilos del pintor. 3) Arte del siglo XX. El fondo de vanguardias históricas es uno de los más relevantes reunidos en España, con autores internacionales como Jean Arp, Alexander Calder, Paul Klee, Francis Picabia, Frantisek Kupka, Robert Delaunay, Lucio Fontana... Hay una relevante presencia del pop art y de la Neofiguración tanto española (Equipo Crónica, Eduardo Arroyo, Joan Castejón...) como internacional (Robert Rauschenberg, Valerio Adami). Los fondos dedicados al diseño gráfico, el fotomontaje y la fotografía de los grandes maestros del siglo XX ocupan un lugar importante en la colección de la pinacoteca puesto que el museo dispone de más de 2000 piezas: desde ejemplos de Constantin Brancusi, Man Ray, Robert Capa y Brassai, hasta autores actuales como Joan Fontcuberta.
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Centro Cultural de la Beneficencia

Centro Cultural de la Beneficencia, sede de los Museos de la Prehistoria y Etnología . Construido en 1876, se dedicó a la educación de niños hasta 1982, y en 1995 se convirtió en Centro Cultural tras una profunda remodelación. Alberga también otros servicios de la Diputación de Valencia.
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Torres de Quart e Iglesia/checa de Santa Úrsula

Las Torres de Quart o Puerta de Quart (también llamadas de Cuarte) son una de las dos puertas fortificadas de la muralla medieval de Valencia que aun permanecen en pie. El conjunto está formado por dos torres semicilíndricas unidas por un cuerpo central donde se abre la puerta propiamente dicha, con forma de arco de medio punto, edificadas en mampostería y sillería de piedra caliza. Están situadas en el cruce de la calle Guillén de Castro con la calle Quart, y deben su nombre a que estaban situadas sobre el camino que conducía del centro de la ciudad hasta Cuart de Poblet, siendo el acceso oeste del tráfico proveniente de Castilla. El estilo de las torres es gótico valenciano tardío; han soportado la Guerra de la Independencia, la de Sucesión, las cantonales y la Guerra Civil Española. Todavía se pueden observar las huellas de los impactos provocados por los cañonazos de la Guerra de la Independencia en sus gruesos muros, pensando mucha gente que son provocados por el deterioro del paso del tiempo. En 1931 fueron declaradas Monumento Nacional. Las Torres de Quart son los restos que han llegado hasta nuestros días de la antigua muralla medieval de Valencia, junto con las Torres de Serranos, abiertas hacia el norte. Otras puertas de acceso a la ciudad de Valencia fueron las desaparecidas puertas de San Vicente hacia el sur y la Puerta del Mar hacia el este o hacia el puerto. Esas puertas desaparecieron en el siglo XIX, junto con el resto de la muralla que rodeaba la ciutat vella, por orden del gobernador civil interino Cirilo Amorós. Presentan una planta cilíndrica hacia el exterior de la ciudad y están achaflanadas o aplanadas hacia el interior de la muralla, al contrario que las Torres de Serranos que son poligonales. Apenas tienen decoración, aunque en su parte más baja cuentan con una moldura que remata hacia el suelo en pared vertical en forma de talud inclinado. La parte exterior cilíndrica es lisa, para dificultar el acceso a las mismas. En el centro de las torres, encima del arco de la puerta, aparece un orificio abovedado por el que se atacaba a los que querían derribarla. El vecino convento de Santa Úrsula fue fundado en 1605 bajo la advocación de Santa Úrsula y con el patrocinio del Arzobispo de Valencia, San Juan de Ribera. Anteriormente fue Casa de Arrepentidas y la iglesia, construida con ladrillos en estilo barroco, es el único elemento original del conjunto de Iglesia y Convento, ya que el convento fue totalmente reedificado en 1960. La iglesia construida en el siglo XVII, tiene una sola nave rectangular, con capillas entre los contrafuertes y cabecera semicircular; conserva en su interior decoración a base de ornamentos barrocos del siglo XVII y azulejos valencianos del siglo XVIII. En este convento, durante la Guerra Civil, se instaló una checa o centro de interrogatorio y tortura por parte de autoridades republicanas, donde se cometieron abundantes crímenes de lesa humanidad. En la actualidad sus instalaciones forman parte de la Universidad Católica San Vicente Mártir.
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Iglesia del Pilar

La iglesia de Nuestra Señora del Pilar y San Lorenzo, también llamada del Real Convento de Nuestra Señora del Pilar de Religiosos Dominicos, fue construida a partir de 1611, en estilo barroco. Los religiosos del convento atendían a los ajusticiados y a los enfermos del hospital, situado en zona muy próxima. La iglesia, con una gran nave cubierta con bóveda de medio cañón rebajado, capillas entre los contrafuertes y cúpula sobre pechinas en el crucero, fue construida a partir de 1667. La torre campanario, de escasa altura y planta rectangular, consta de tres cuerpos. El interior de la Iglesia destaca por su buena conservación, presentando en toda su pureza una decoración barroca a base de rosetas, plafones y escayolas profusamente doradas, lo que contrasta con el blanco de los paramentos y bóvedas.
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Antíguo Hospital General y Biblioteca Pública Municipal

El Antiguo Hospital General, mejor llamado Hospital de los Pobres Inocentes (su verdadero nombre durante muchos años), fue fundado en 1409 por miembros de la burguesía valenciana de la época para el cuidado de los enfermos mentales. El​ Hospital de Folls de Santa María dels Pobres Innocents fue el primer manicomio que se creó en Europa y en 1493 se concedió permiso para ampliar el Hospital; fue entonces cuando comenzaron las obras de la nueva enfermería en forma de cruz griega, uno de los muchos anexos que conformaban el hospital y que constaba de dos plantas, la inferior destinada para el tratamiento de hombres y la superior para las mujeres. Hasta principios del siglo XVI coexistieron en Valencia diversos hospitales minoritarios, generalmente ligados a organizaciones religiosas que se dedicaban a curar enfermedades específicas. En 1511, una sentencia de Fernando el Católico decretó la unificación de todos esos hospitales en uno solo, se añadieron algunos anexos y renombró el complejo como Hospital General de Valencia. Un incendio de 1547 obligó a reconstruir el edificio, y en 1664 se levantó un segundo crucero. El portal gótico que actualmente está en la entrada del recinto es la única pieza original que se conserva de antes del incendio. El complejo continuó sirviendo como hospital hasta 1960 cuando se inauguró el Hospital General u Hospital Provincial en la avenida del Cid, actualmente Hospital General Universitario de Valencia. Tras el abandono del centro se inició el derribo del mismo, desapareciendo la iglesia, la farmacia y la antigua facultad de medicina. No obstante, la oposición ciudadana consiguió detener la demolición justo cuando se iniciaba el derribo del edificio de enfermería, en el que hoy en día, y desde 1979, se emplaza la Biblioteca Pública de Valencia. Muy cerca, compartiendo espacio ajardinado, se encuentran el MuVIM o Museo Valenciano de la Ilustración y el Modernismo, y la Ermita de Santa Lucía.
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Ermita de Santa Lucía

La Ermita de Santa Lucía, junto con el recinto del Hospital Viejo, fue declarada en 1963 Monumento Histórico Artístico Nacional y en el 2007 Bien de Interés Cultural Poco tiempo después de la conquista de la ciudad por Jaime I de Aragón en 1238 en la Catedral de Valencia, bajo el título de "Almoyna de Santa Lucía", se fundó la cofradía de Santa Lucía, virgen y mártir. La capilla de la cofradía estaba en la girola, en el lugar que hoy ocupa la Capilla de San Rafael Arcángel y fue creada en 1276 a instancias de doña Constanza de Suabia, hija de Manfredo rey de Sicilia, que estaba casada con el rey Pedro III de Aragón. Más tarde, en 1399, el rey Martín el Humano autorizó a los cofrades la construcción de una ermita, cerca del Portal de Torrente, dejando su ubicación en la Catedral de la ciudad. La Cofradía cedió, en 1410, parte de su huerto para construir el dormidor de locos del Hospital General. El actual templo se terminó en 1511, aunque fue ampliado en el siglo XVIII en estilo neoclásico. Está compuesta por dos naves, una principal, de estilo gótico, de pequeñas proporciones que fue recubierta posteriormente por bóvedas de medio cañón con lunetos, excepto en el presbiterio, donde se ve la bóveda de aristas; y otra más estrecha y corta en el lado de la epístola. El interior de la iglesia tiene un zócalo de azulejos hasta una altura de un metro. La separación de ambas naves se realiza mediante arcos formeros de medio punto. El retablo mayor es de estilo barroco y está dorado, tiene una imagen de la santa en el centro a tamaño natural entre columnas salomónicas. La imagen de la santa es del siglo XVIII. En la parte superior del retablo hay un óleo representando a la Sagrada Familia y en ático el escudo pontificio y real de la cofradía. En la base de la mesa del altar se puede encontrar un relicario conteniendo un trozo de hueso de la santa. A ambos lados del retablo mayor encontramos cuatro óleos sobre lienzos, dos de ellos a ambos lados del retablo y los otros dos en los muros laterales. En el muro lateral derecho, tenemos un lienzo de San Isidro Labrador. La iglesia dispone de dos pequeñas capillas en la nave de la epístola, dedicadas a Santa Águeda y al Santísimo Cristo del Perdón. En el lado del evangelio podemos encontrar cinco retablos enrasados de estilo barroco en madera tallada y dorada. A los pies del templo se sitúa el coro alto donde encontramos un "armonium" que perteneció al Cardenal Benlloch. La fachada realizada en 1860, dispone de dos campanas llamadas Santa Lucía (1786) y Santa Agueda (1872). En el interior de la ermita hay un pequeño retablo con una copia de la imagen del patriarca San Juan de Ribera que habitualmente se considera como su verdadero retrato. En 2012 el conjunto fue rehabilitado por la Fundación Hortensia Herrero.
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Colegio del Arte Mayor de la Seda

El Colegio del Arte Mayor de la Seda, institución constituida como Gremio de Velluters, cuyas primeras ordenanzas fueron aprobadas por el rey Fernando El Católico en 1479, tenía como función principal la de regular el oficio y la producción de tejidos de seda en la ciudad de Valencia. El edificio original data del siglo XV pero fue reformado y ampliado en el siglo XVIII, por ello muestra en la actualidad un aspecto barroco. En el año 1686 el rey Carlos II le concedió el título de Colegio y elevó el oficio de los sederos a Arte mayor. En 1981 fue declarado monumento histórico-artístico nacional nacional, y el 17 de junio de 2016 fue inaugurado como Museo de la Seda de Valencia tras una profunda restauración gracias a la Fundación Hortensia Herrero. Fueron los árabes quienes introdujeron el cultivo de moreras en Valencia, pero no fue hasta el último tercio del siglo XV cuando la llegada de maestros genoveses especializados en la producción de terciopelo ("vellut" en valenciano y "velluto" en italiano) propició la regulación del oficio redactando el 18 de octubre de 1477 las ordenanzas del Gremio de Velluters. En 1483 se constituyó la Cofradía de San Jerónimo, elegido patrón de los trabajadores de la seda al ser considerado primer cardenal de la historia (los cardenales vestían hábitos tejidos de seda).​ La producción de seda fue muy importante para la economía del Reino de Valencia, y entre los siglos XV y XVIII se realizó la transición de oficio a Colegio. Los sederos enviaron una primera solicitud al rey Carlos II en el año 1677 para que el oficio de velluter (terciopelero) se considerara un arte. Finalmente el 31 de octubre de 1686 les concedieron el título de "Colegio de artistas", así pasaron a denominarse Colegio del Arte de la Seda. Este momento marcó el inicio del auge de la sedería en el siglo XVIII. A partir de este nombramiento el Colegio del Arte de la Seda se convirtió en la cabeza de la industria urbana. Dentro de las funciones que llevaban a cabo se incluían, además de la especialización técnica, la administración y la responsabilidad jurídica, la tarea de determinar el ancho, la cuenta y el peso de los tejidos. Otro paso fue la introducción del adjetivo "Mayor" en 1727. Los galoneros, cordoneros y cinteros fueron nombrados como arte "Menor". El siguiente paso fue abrir la extensión jurídica a todo el Reino de Valencia. A partir de este momento los sederos formarán parte de la nueva aristocracia industrial y serán considerados hombres cultos por encima de su profesión, al mismo nivel que los notarios y mercaderes. A partir de principios del siglo XIX la industria sedera entró en crisis. Las máquinas terminaban con la actividad artesanal, y la sedería valenciana perdía competitividad a pasos agigantados. La estocada final llegó con la epidemia de la pebrina en 1854 que afectó de lleno a la crianza del gusano de seda. La producción cayó en picado y la seda que llegaba a los telares era de calidad ínfima. Ante esa situación los trabajadores de la seda salieron a la calle, se amotinaron enfrente del Colegio en el conocido como Motín dels Velluters, la primera gran manifestación de lucha de clases en Valencia, reivindicando una solución laboral y sueldos dignos. La sericicultura valenciana disminuyó notablemente, hasta desaparecer por completo, y con ella el barrio de Velluters se fue degradando con el paso de las décadas del siglo XX, al igual que el edificio. En 2014 la Fundación Hortensia Herrero se hizo cargo de la financiación del proyecto para recuperar el edificio del Colegio y convertirlo en museo, que abrió sus puertas en 2016.​ Además de la estructura se recuperó todo el patrimonio artístico en forma de estucos, pavimentos cerámicos barrocos, pinturas murales y una escalera de caracol gótica. Se recuperó también el antiguo huerto, reconvertido en un agradable patio que comparte el museo con un restaurante, y se amplió la tienda que aún mantiene la venta de productos tejidos con seda natural. Además se puede contemplar un telar artesanal, con demostraciones in situ de cómo se teje el espolín. El archivo del Colegio del Arte Mayor de la Seda de Valencia es una de las piezas fundamentales para poder estudiar la evolución de la economía valenciana, al menos desde el siglo XV hasta finales del XX. Es el archivo gremial más importante de Europa. El museo puede visitarse los lunes de 10.00 h a 15.00 h, de martes a sábado de 10.00 h a 19.00 h y los domingos de 10.00 h a 15.00 h.
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Iglesia de San Agustín

La Iglesia de San Agustín o iglesia parroquial de Santa Catalina y San Agustín, nombre verdadero, es la iglesia del antiguo convento de frailes ermitaños de San Agustín erigido en el siglo XIII. El convento, de estilo gótico valenciano, tenía un claustro junto a la iglesia, con dieciséis arcadas por banda; en el siglo XVII se construyó otro claustro y durante la Guerra de Independencia sirvió como cuartel a las tropas francesas; tras la desamortización el convento fue utilizado como presidio hasta su derribo en 1904. La iglesia tiene una sola nave con capillas entre contrafuertes y crecería simple, con un ábside poligonal de cinco lados cubierto con bóveda de crucería estrellada. En 1692 se añadió un revestimiento barroco. Es muy notable el icono medieval de la Virgen de Gracia que alberga esta iglesia. Tras la Guerra Civil quedó tan afectada que se pensó en su derribo, aunque después fue rehabilitada, intentando reproducir la primitiva estructura del edificio.
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Estación del Norte y Plaza de Toros

La Estación del Norte es una estación terminal de estilo modernista valenciano inaugurada en 1917 por la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España. Destaca por su riqueza ornamental y sus grandes proporciones y en 1983 fue catalogada como Bien de Interés Cultural. gozando también de la consideración de estación histórica por parte de Adif. El edificio es de planta rectangular con dos zonas diferenciadas: el gran hangar y el edificio de viajeros. En su construcción se emplearon nuevos materiales, como la estructura metálica en forma de marquesina. Su fachada, con motivos vegetales, naranjas y flores de azahar, incluye las cuatro barras rojas sobre fondo oro del escudo heráldico valenciano, que se repite en las marquesinas; la decoración es completada en el bloque central por dos mosaicos. En el interior del edificio hay cerámicas vidriadas, trencadís y mosaico de la fábrica de "La Ceramo" de Benicalap, y en el vestíbulo una combinación de maderas, cristal y mármol (es un rasgo típico del Modernismo la integración de todas las artes en una misma edificación: arquitectura, escultura, pintura y artes decorativos). La Plaza de Toros de Valencia fue construida entre los años 1850 y 18601​ en el solar de una plaza anterior, situada a las afueras de la ciudad en el momento de su construcción junto a una de las puertas de la muralla (la de Ruzafa). Es neoclásica, de estilo dórico sencillo, inspirada en la arquitectura civil romana, y fue diseñada por el arquitecto valenciano Sebastián Monleón Estellés. Su estructura la forma un polígono de 48 lados, con 384 arcos al exterior, realizados en ladrillo siguiendo el estilo neomudéjar, con columnas de hierro fundido en los palcos. Es propiedad, a perpetuidad, del Hospital General de Valencia,aunque es administrada por la Diputación Provincial. Durante la Guerra Civil la plaza de toros se convirtió en campo de concentración de prisioneros, fusilamientos incluidos. Aunque en aquellos años la gente atravesaba sus puertas para llevar comida a los presos o para recoger a sus muertos, en 1939 se volvieron a iniciar los eventos taurinos. En 1946 un incendió la destruyó parcialmente, siendo rehabilitada ese mismo año. La plaza es visitable mediante un tour desde el año 2013, y además cuenta con un museo taurino. El Museo Taurino de Valencia ofrece un recorrido detallado de la evolución del toreo desde el siglo XVIII hasta el XXI.
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Casa Consistorial del Ayuntamiento de Valencia

Refiere Luis Guarner que la Plaza del Ayuntamiento (que ha tenido muchos nombres, siempre al albur de la situación política de turno) ocupa el lugar donde se levantaba en el siglo XIII el alcázar del rey moro Abu Zeyt. En el lugar, cita Guarner, fueron ajusticiados dos frailes franciscanos y tal vez por ello fue el lugar escogido para establecer un convento que para el siglo XIV ya era uno de los más poderosos y ricos, aunque en los inicios del siglo XIX su situación cambia: en 1805 el Municipio se anexiona el jardín conventual, y en 1835 el convento sufre la desamortización y se transforma en cuarteles. Posteriormente se suceden los cambios que confieren el actual aspecto. La Casa Consistorial de la ciudad de Valencia comprende dos construcciones de época y estilo bien diferenciados: la Casa de Enseñanza, edificada por iniciativa del arzobispo don Andrés Mayoral, entre 1758 y 1763 y concebida como colegio con servicios y capilla, y el cuerpo de edificio que constituye la fachada principal, realizada entre la segunda y tercera décadas del siglo XX; Wikipedia dice que el arquitecto recurrió a un repertorio de formas ornamentales renacentistas y barrocas y a la ostentación de símbolos enaltecedores como las Virtudes Cardinales y otras alegorías, anteponiendo lo suntuario a lo funcional; en el interior se realizaron también costosas obras afectadas de suntuosidad y escasamente funcionales, como el vestíbulo y escalinata de mármol, el salón de fiestas, decorado con pinturas de Tuset y doce relieves de desnudos de mármol. Sin embargo, los fondos documentales e histórico-artísticos custodiados en el Archivo y Museo Histórico Municipal tienen un interés extraordinario, razón por la que fue declarada monumento histórico-artístico nacional.
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Edificio de Correos

El Edificio de Correos o Palacio de correos y telégrafos de Valencia fue construido entre 1915 y 1922 e inaugurado en 1923, donde se encontraba en parte el antiguo barrio de pescadores, quedando como testigo cercano la calle las Barcas. Aunque la fachada principal aparenta simetría, es una construcción de planta irregular, destacando el acceso y las dobles columnas jónicas y el arco de medio punto con figuras alegóricas en la planta baja.​ Las esculturas del tímpano del arco de la fachada principal representan los cinco continentes y las de los coronamientos que flanquean el reloj muestran tríos de ángeles trayendo cartas y símbolos telegráficos, junto con un barco y una locomotora de tren, conjunto que hace una alegoría de las comunicaciones por tierra y mar. En el tejado hay una torre metálica con una escalera de caracol para acceder a un mirador. En el interior, una sala oval con columnas de estilo jónico está coronada por una cristalera artística diseñada por los hermanos Mauméjean, formada por 370 paneles que contienen los escudos de las 48 provincias de España, con el de la ciudad de Valencia en el centro.
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Iglesia de San Juan de la Cruz (antigua iglesia de San Andrés)

La iglesia de San Juan de la Cruz, antiguamente iglesia parroquial de San Andrés, fue una de las primeras que se fundó tras la conquista de Jaime I de Aragón, sobre una antigua mezquita. Su configuración actual data, sin embargo, de entre 1602 y 1615 y su primera piedra la puso el Patriarca y arzobispo de Valencia Juan de Ribera. Es una iglesia de una sola nave con capillas entre los contrafuertes y cabecera poligonal, a cuyos lados se abrían dos pequeñas capillas. La portada es del siglo XVII, con columnas salomónicas y ménsulas laterales; en la parte superior había una estatua de San Andrés de la que hoy sólo queda su cruz con forma de aspa. La decoración rococó de su interior, obra de Hipólito Rovira y Luis Domingo en el siglo XVIII y realizada en estuco, es de una calidad excepcional. Fue abierta en 2009 tras una profunda restauración llevada a cabo por la fundación «La Luz de las Imágenes». Esta iglesia, junto a las de San Martín Obispo y San Antonio Abad (en la calle San Vicente) y San Esteban Protomártir (en la calle del Almirante), formó parte del circuito «La Gloria del Barroco».
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Edificio de La Nave, Universidad de Valencia y Plaza del Patriarca. Iglesia de San Martín Obispo y San Antonio Abad.

La Universidad de Valencia (oficialmente Universitat de València-Estudi General, en valenciano), fundada en 1499 bajo el nombre de Estudi General, es una de las universidades más importantes y antiguas de España. El edificio de La Nau es la sede de la Universitat de València desde su fundación; actualmente es un ejemplo de arquitectura neoclásica valenciana, especialmente en sus fachadas y claustro, fruto de una sucesión de intervenciones que han ido modificando el edificio, desde el primer diseño encargado a Pere Compte hasta las más recientes intervenciones (1999 y 2012). En la actualidad, La Nau es la sede institucional del Rectorado y de la Biblioteca Histórica y diversos servicios universitarios, y cumple una función de centro cultural (exposiciones, teatro y música) y de espacio de encuentro y debate. La Plaza del Patriarca es también el lugar donde se abre el Colegio del Patriarca. Pese a no estar aquí, sino muy cerca, en la calle San Vicente, esquina a la calle Abadía de San Martín, he incluido en este apartado a la iglesia de San Martin Obispo, para tener espacio para presentar fotografías de dicha iglesia. La iglesia de San Martín Obispo y San Antonio Abad, fue construida en el siglo XIV, en la época de la conquista de Valencia por Jaime I, contando con reformas de los siglos posteriores XV, XVI y XVII siendo sus estilos gótico valenciano y barroco. Su estructura actual corresponde a las obras de 1372 a 1401. La construcción gótica es de planta longitudinal, de una sola nave, sin crucero, de forma trapezoidal, pues sólo el muro del Evangelio es paralelo al eje del templo, estando en ángulo el occidental y meridional que se adaptan al trazado de las calles que las bordean (la calle de San Vicente, mucho más antigua, era una antigua vía romana en el lado donde asoma el edificio parroquial). En el siglo XVI, se construyó la actual cabecera del templo, tras el derribo de una casa colindante. El presbiterio se cubrió interiormente con una bóveda de horno, apoyada sobre un friso renacentista y abriendo en lo alto una linterna, a modo de cúpula.
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Iglesia Museo del Patriarca

El Real Colegio Seminario del Corpus Christi o Real Colegio del Patriarca San Juan de Ribera, conocido entre los valencianos como Colegio del Patriarca, tuvo como principal misión la formación de sacerdotes según el espíritu y las disposiciones del Concilio de Trento, siendo un ejemplo y paradigma de la Contrarreforma en Valenciaue levantado a instancias del patriarca San Juan de Ribera. Su construcción comenzó en 1586, acabando en 1615. El edificio ocupa una manzana completa; tiene un claustro rectangular alrededor del cual se distribuyen las dependencias colegiales y en el lado oeste se encuentra la iglesia. El claustro es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista realizado con columnas de mármol genovés. La iglesia es de planta de cruz latina con una sola nave con capillas laterales y cabecera recta, con cúpula en el crucero; su interior está decorado con pinturas al fresco, al igual que la capilla . En el ángulo noreste del claustro se alza la escalera de voltes realizada en cantería. En la fachada destaca la galería superior de arquillos y la torre campanario de la esquina. La portada realizada en mármol presenta un arco adintelado flanqueado por columnas pareadas sobre pedestales. Fue declarado en 1962 Monumento histórico artístico nacional, y en 2007 fue declarado Bien de interés cultural con categoría de monumento. Entre las obras de importancia que se conservan en el Museo del Colegio destaca el manuscrito original de la obra póstuma de Sir Tomás Moro (The Agony of Christ), que puede considerarse un auténtico testamento espiritual. Otras obras de interés son: Pinturas de las Escuelas Valenciana, Castellana, Flamenca, Italiana (ss. XV - XIX), Morales, El Greco, una Cruz en madera de boj, del Monte Athos (s. XIV), un Tapiz de Pedro de Campaña (s. XVI) o esculturas de Benlliure.
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Palacio Marqués de Dos Aguas, Museo Nacional de Cerámica

El Palacio del Marqués de Dos Aguas, Museo Nacional de Cerámica y de las Artes Suntuarias González Martí, ocupa probablemente el espacio de una necrópolis romana de los siglos I al III d.C., y es el resultado de una reforma de la antigua casa solariega de estilo gótico de los Rabassa de Perellós, quienes adquirieron el título de marquesado de Dos Aguas en 1699 otorgado a la familia por Carlos II. Hacia 1740 Giner Rabassa de Perellós y Lanuza inició la reforma en el palacio incluyendo abundantes elementos ornamentales frente al carácter severo de la antigua casa solariega, destacando especialmente la portada alabastrina, la vuelta de la escalera noble y la carroza de las Ninfas. El edificio, de planta cuadrangular irregular, organizado en torno a un patio y con torres en las esquinas, muestra en un lateral la puerta principal, realizada en alabastro por Ignacio Vergara sobre el diseño de Hipólito Rovira. Está presidida por la imagen de la Virgen del Rosario, obra de Francisco Molinelli, incrustada en un nicho que permite su apertura con una puerta corredera convexa desde donde descienden dos caudales de agua en alusión al título de los marqueses, con dos atlantes a los lados que simbolizan sendos ríos, todo con un resultado decorativo de desbordante voluptuosidad. En esa época toda la fachada estaba decorada con frescos de Rovira, pero entre 1853 y 1867, cuando poseía el título Vicente Dasí Lluesma, el palacio sufrió una nueva remodelación, en la que desaparecieron las pinturas, que a la sazón estaban en mal estado debido a la humedad, siendo sustituidas por estucos en tonos grises y rosas imitando mármoles. Además, se realizaron también los balcones de sabor francés, con barandillas ondulantes sustituyendo a los anteriores en hierro y se reorganizaron las estancias en torno a los patios internos, convergiendo en la escalera principal del edificio. Declarado monumento histórico-artístico en 1941, el palacio fue comprado por el estado en 1949 para ubicar la colección de cerámica donada por Manuel González Martí. Tras su rehabilitación, el museo se inauguró en 1954, y desde entonces se han sucedido numerosas intervenciones hasta su última reapertura en 1998.
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Palacio Arzobispal y Plaza del Palau

El origen del Palacio Arzobispal se remonta al siglo XIII, pero de él sólo quedan escasísimos restos. En 1241 el rey Jaime I donó unas casas situadas frente a la antigua mezquita para que el obispo de Valencia fijara su residencia. En el año 1279 se cree que el palacio debía estar terminado, pues para entonces ya contaba con capilla propia. Durante el mandato del obispo Hugo de Fenollet (1348-1356) se construye el paso elevado entre su palacio y la Catedral por encima de la calle Barchilla, sin contar con la aprobación del "Consell de la Ciutat", los cuales darían muy a su pesar el visto bueno en 1357 ya muerto el obispo. En 1360 el obispo Vidal de Blanes (1356-1369) amplia el edificio hasta los muros de la Iglesia de Santo Tomás (hoy desaparecida). El palacio sufrió continuas reformas siendo la más importante la realizada en el siglo XVIII durante el arzobispado de Francisco Fabián y Fuero (1773-1794), en la cual se modifica el interior y la fachada. Al inicio de la Guerra Civil Española el edificio fue incendiado sucesivas veces por lo que quedó destruido a excepción del patio y parte de la capilla (ardió durante tres días seguidos). En estos incendios se perdieron cerca de 13.000 volumenes, el Archivo de la Curia y el Museo Diocesano con todas las obras de arte que se encontraban en su interior. El actual edificio es obra del arquitecto Vicente Traver Tomás; construido en un estilo ecléctico entre 1941 y 1946 de acuerdo con los cánones más académicos, conserva elementos del antiguo palacio, siendo los mas importantes la capilla y el patio que fue lo que pudo reconstruirse; el resto es obra de nueva planta.
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Museo de la Ciudad de Valencia e Iglesia de San Juan del Hospital

El palacio del Marqués de Campo o de los Berbedel, fue construido en el siglo XVII y reformado en el XIX, tras ser comprado por el primer marqués de Campo, quién rehizo la fachada confiriéndole el aspecto actual, y lo amplió con viviendas colindantes, generando una unidad arquitectónica bien definida, articulada en torno al patio. Posteriormente fue adquirido por los condes de Berbedel a quienes se debe la decoración, restauración y acondicionamiento de las salas interiores. En la actualidad el edificio del museo ocupa la manzana completa. La fachada del palacio, actual entrada al museo, se compone de un cuerpo central flanqueado por dos laterales que se elevan a modo de torreones. El cuerpo central se configura con dos vanos en cada planta, y está rematado por un frontón y balaustrada. Tras la entrada se accede a un zaguán que da paso al patio central del palacio, rectangular y con arcadas en la parte inferior. En el primer piso hay un mirador. A la derecha del patio se encuentra una escalera que desemboca en un rellano que da paso a las diferentes salas del palacio, actualmente salas expositivas, conservando muchas de ellas la decoración original. El palacio propiamente dicho, es decir, hasta el límite del espacio acristalado, fue restaurado en 1989 con la finalidad de albergar al Museo de la Ciudad de Valencia. La Iglesia de San Juan del Hospital fue iniciada como un eremitorio por los Caballeros de la Orden del Hospital de Jerusalén que acompañan a Jaime I en la conquista de Valencia, en 1238, ocupando el palacio árabe del primer emir. Poco después comenzó la edificación de la actual iglesia, de lo que queda una capilla decorada con pinturas murales románicas de gran calidad; otras partes, también muy notables son de estilo gótico valenciano y barroco. La construcción se acompañó de un hospital, un cementerio y una residencia para los caballeros de la Órden, de las que apenas quedan restos . En San Juan del Hospital tiene su sepultura la Emperatriz Constanza de Grecia, que trajo desde Nicea las reliquias de Santa Bárbara y un Lignum Crucis de considerable tamaño.
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Cripta Arqueológica y Cárcel de San Vicente

La Cripta arqueològica de la "Presó de Sant Vicent Màrtir", situada por debajo de la Cárcel de San Vicente Mártir, con entrada por la Plaza del Palau, contiene una capilla funeraria de época visigoda descubierta en el curso de una excavación arqueológica. El edificio, que se encuentra en excepcional estado de conservación, tiene planta de cruz y cubierta abovedada, y en origen debió estar unida a la catedral visigoda de la época (siglos VI-VII), formando parte del recinto episcopal. En su interior se cree estaría enterrado un prelado u obispo de mediados del siglo VI. También se han encontrado restos de la cabecera de la Catedral visigoda. El edificio fue transformado en época islámica en baños del recinto palatino musulmán. A principios del siglo XI se produjo una transformación importante del conjunto a juzgar por la gran cantidad de cerámicas y objetos suntuarios encontrados durante las excavaciones. Tras la conquista cristiana en el año 1238, Jaime I mandó edificar una capilla dedicada a san Vicente Mártir sobre los restos que quedaban en pie (sólo el brazo norte del crucero), capilla que ha llegado hasta nuestros días y a la que se accede por la plaza de la Almoyna. Es la conocida como cárcel de San Vicente Mártir, que se encuentra en el interior de un moderno edificio que da a la Plaza de la Almoyna; se tiene constancia de que en el siglo XIV existía la capilla dedicada al santo; pero en 1427 se construyó una capilla nueva. La portada de acceso se realizó en 1831 y está formada por un arco de medio punto al que flanquean dos columnas adosadas toscanas. Por encima de este, hay un segundo cuerpo en cuyo nicho central encontramos una pequeña figura de San Vicente Mártir.
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Plaza de l'Almoina

La plaza de la Limosna (en valenciano plaça de l'Almoina) está considerada la más antigua de la población. Recibe su nombre por el edificio ya desaparecido de la Almoina, y en ella se encuentran el palacio arzobispal, la catedral, la fachada trasera de la Basílica de la Virgen de los Desamparados y otros edificios de gran valor arquitectónico. Fue plaza mayor de la ciudad romana desde el 138 a. C., y en ella se situaba el foro y en ella se iniciaba la Vía Augusta, cuyos restos pueden verse a poca distancia (en la calle Salvador). En esta plaza estuvo la primera basílica visigótica, convertida después en mezquita y posteriormente en templo cristiano. Tras la reconquista fue llamada Plaza de la Fruta o de la Leña, por los mercados que en ella se instalaban. Ha sido restaurada recientemente, y debajo hay un museo con un importante yacimiento arqueológico que puede visitarse.
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Plaza de la Virgen

La Plaza de la Virgen (Plaça de la Mare de Déu o Plaça de la Seu) es una plaza situada en el lugar del antiguo foro de la Valentia romana.A su alrededor se encuentran tres de los edificios emblemáticos de la ciudad: la Catedral de Santa María, la Basílica de la Virgen de los Desamparados y el Palacio de la Generalidad; tiene forma irregular, aunque tiende a ser un cuadrilátero. Es totalmente peatonal y en el lado sur está la llamada Casa Vestuario, que sirve de lugar de reunión a los miembros del Tribunal de las Aguas antes y después de sus sesiones ante la Puerta de los Apóstoles de la catedral. En la mitad norte de la plaza se encuentra la Fuente del Turia, una representación alegórica, en bronce, del río Turia, rodeado por ocho figuras femeninas, desnudas y con tocado de labradoras valencianas, que representan a las ocho acequias principales que irrigan la Vega de Valencia (Quart, Benáger y Faitanar, Acequia de Tormos, Mislata, Mestalla, Favara, Rascaña y Rovella). La fuente es obra del escultor Manuel Silvestre Montesinos (Silvestre de Edeta) y fue inaugurada en 1976. La Plaza acoge otros actos de importancia en la vida valenciana: la Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados que tiene lugar cada año durante las Fallas, y la exposición de las «rocas» o carros que toman parte en la procesión del Corpus Christi.
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Plaza de la Reina

La plaza de la Reina está dedicada a la reina María de las Mercedes de Orleans, primera esposa del rey Alfonso XII. No siempre tuvo este nombre pues durante la República se le llamó plaza de la Región Valenciana y durante un corto periodo de tiempo plaza de Zaragoza. Este nombre fue usado poco tiempo después de la desaparició de la antigua calle de Zaragoza debido a los derribos necesarios para formar el espacio abierto que constituye la plaza en la actualidad. Como los ciudadanos no se acostumbraron al nuevo nombre y continuaban usando el anterior nombre (“Plaza de la Reina”) el consistorio decidió volver a usar al antiguo nombre, excluyendo el nombre original de la Reina María de la Mercedes. La plaza nació con la idea de disponer de una plaza Mayor en la ciudad y comenzó con el derribo del convento de Santa Tecla y las antiguas manzanas de casas situadas frente de la Puerta de los Hierros de la Catedral. Esta plaza, centro de la Valencia antigua, permaneció sin completar durante mucho tiempo: hasta 1960 no se completaron los derribos y en 1959 se instaló la primera fuente en la plaza. En 1970 se efectuó en la plaza una segunda remodelación para la construcción del estacionamiento subterráneo.
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Basílica de los Desamparados

Situada en la Plaza de la Virgen, frente a la Fuente alegórica del río Turia y sus acequias, dos de sus puertas dan a esta plaza y una tercera da al pasaje que separa la basílica de la Catedral, unidas ambas por un arco superior. En esta tercera puerta hay una ventanilla enrejada a través de la cual puede contemplarse el interior cuando la basílica se encuentra cerrada y puede contemplarse la Virgen iluminada. Excavaciones realizadas en La Almoina nos indican que la zona donde está situada la Basílica se corresponde con el foro romano de la ciudad de Valencia, y varios sillares de la fachada principal de la Basílica son lápidas e inscripciones de la época romana. La visita del rey Felipe IV a Valencia en 1632 y la circunstancia de que a través de la intercesión de la Virgen se justificaran sus victorias de Fuenterrabía y Tortosa, impulsaron la fundación de Real Capilla dedicada a la Virgen de los Desamparados, siendo construida entre 1652 y 1666 por Diego Martínez. La primera edificación fue tardorrenacentista, severo, aunque se incluyó una primera planta oval, rematada en cúpula, de inspiración barroca. Entre 1683 y 1694, y en un lenguaje plenamente barroco (planta en cruz griega con arcos abocinados y arquitectura oblicua), se construye el Camarín de la Virgen, como Capilla-Santuario. En 1701, en plena efervescencia barroca, se ejecutó una nueva cúpula interior sobre la que Antonio Palomino realizó una gran composición pictórica. Durante los siglos XVIII al XX, la Real Capilla experimenta sucesivas e importantes transformaciones (reforma neoclásica, actuaciones románticas e historicistas) con modificación sustancial del austero planteamiento renacentista inicial, dotándola de gran riqueza formal y material con incorporaciones en estilos rococó y neoclásico . La intervención en la cúpula de la Basílica de los Desamparados de Valencia ha servido para recuperar todo el color de los frescos que pintó Antonio Palomino en 1701, pero también ha rehabilitado el nombre de este artista y tratadista cordobés, pintor de cámara de Carlos II, cuya labor pictórica ha tardado siglos en reconocerse, aunque hoy es considerada fundamental en la producción mural del Barroco Español. Tal vez lo más importante sean las pinturas de Palomino, considerado en la actualidad una de las figuras más interesantes del periodo de transición del siglo XVII al XVIII, que dejó una huella notable en Valencia (más que en ninguna otra ciudad), y que podría ser mayor si los 1.200 metros cuadrados de bóveda pintados en la Iglesia de los Santos Juanes (serían el mayor fresco del mundo) hubieran sobrevivido a los cuatro incendios que casi arrasaron el templo durante la Guerra Civil Española.
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Palau de la Generalitat

El palacio de la Generalitat es un edificio de estilo gótico valenciano con intervenciones renacentistas que data del siglo XV, y constituye uno de los mejores exponentes de la arquitectura civil valenciana del período foral, interviniendo en ella los principales maestros de su tiempo. Actualmente es la sede de la Generalidad Valenciana, el gobierno de la Comunidad Valenciana, aunque a lo largo de la historia de Valencia el edificio ha sido sede de muchas instituciones: Casa de la Diputación del General del Reino de Valencia (1421-1705), Real Audiencia (1750-1923), Diputación Provincial (1923-1982) o Comité Ejecutivo Popular (1936-1937). El palacio inició su construcción en 1421, ampliándose en el siglo XVI con una gran torre. En 1947 se inició su restauración. Este edificio presenta una compleja mezcla de estilos artísticos que van desde el gótico al herreriano, pasando por el renacentista de varias épocas. El primitivo caserón es gótico mediterráneo con el patio descubierto y con su escalera volada, con puerta ojival en el entresuelo, al igual que en la fachada, con ventanales adintelados en el entresuelo y trilobulados en la altura principal, al igual que en las ventanas situadas debajo del alero. Las puertas halconeras y las esquinas son renacentistas y los ventanales del segundo piso clasicistas. La balaustrada que corona las torres es de carácter escurialense. Al interior del palacio se accede por la puerta principal, donde existe un patio descubierto de estilo gótico con una escalera de 1525 por la que se accede al piso principal de 1482. Existe otra escalera que da acceso al entresuelo del torreón que posee un rico artesonado policromado, con mucho oro, por el cuál se llama a esta estancia la sala dorada, en la que trabajó entre otros Juan de Juanes. De la sala dorada se pasa a otra más pequeña obra de Mariano Benlliure. En el piso principal entramos bajo un arco gótico coronado por un bello friso renacentista. A la derecha se ha instalado el oratorio, con un retablo de 1606, de Fondestald, en el que se representan los patronos de los tres brazos del Reino. Es muy llamativo el frontal de brocado y un crucifijo de Ribalta. En el solemne salón de las Cortes se representan en los lienzos de las paredes sus estamentos. El fresco es de Juan Sariñena. Los azulejos del magnífico zócalo proceden de fábricas valencianas que imitaron la azulejería de Triana y de Talavera. Más importante son la techumbre y la galería. Fue labrada en madera por Ginés Linares, en 1540, y Gaspar Gregori, desde 1563 a 1566. En el corredor, o salón de reyes, hay una interesante galería de retratos de los reyes de Valencia, desde Jaime I el Conquistador a Alfonso XIII. Este salón se alza sobre la crujía de vigas del zaguán y se asoma a la calle Caballeros a través de sus cuatro ventanales partidos por finas columnas. El artesonado original desapareció en el siglo XIX y fue sustituido por el actual. Este salón es utilizado en la actualidad para recepciones. En los demás salones del palacio, la Diputación de Valencia conserva un extraordinario acervo de arte en el que figuran obras capitales de los más destacados artistas valencianos. El torreón nuevo se construyó en los años 50, obra de Luis Albert Ballesteros, que ha logrado una inteligente compenetración de lo nuevo con lo antiguo. Junto a la fachada que presenta el primitivo torreón al este, se extiende un pequeño jardín que ocupa el solar que dejó la antigua Casa de la Ciudad.
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Entrada del Café de las Horas. Fachada de casa en la Plaza de San Nicolás.

El Café de las Horas es un local que apuesta por un concepto antiguo de combinación del clásico café literario de principios de siglo, el café parisino, el salón de té inglés y la coctelería americana, todo ello en un extravagante marco neobarroco digno de visitar.
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Palacio de los Catalá de Valeriola

El palacio de los Catalá de Valeriola situado en la plaza de Nules, es fruto de múltiples intervenciones y reformas,. Construido siguiendo las pautas del gótico civil valenciano, se organiza en torno a un patio central con una escalera en ángulo que conduce a la planta noble, decorada con una moldura en zigzag. Sufrió una gran reforma en 1727, cuando se compra la casa contigua ocupándo casi la totalidad de la manzana y realizándose la nueva fachada principal a la plaza de Nules cambiándose así la orientación del edificio. Se reflejan al exterior los cuatro niveles tradicionales en que se dividen los palacios valencianos, con el semisótano, dedicado a almacén; el entresuelo, utilizado como planta de servicios; la planta noble, donde se encuentra la residencia señorial y el piso alto, en donde se sitúan las habitaciones de los criados v los desvanes. Todo el cuerpo de la fachada, está construido en fábrica de ladrillo, asentada sobre un basamento de sillares a modo de zócalo, destacando los grandes balcones de la planta noble, apoyados sobre tornapuntas: La puerta principal, con dintel de cantería, da paso a un amplio zaguán dividido en dos crujías por un arco. Entre 2002 y 2006 se llevó a cabo una rehabilitación integral del edificio, que ha aportado el descubrimiento de artesonados, la reconstitución espacial de dependencias y la repristinación decorativa y cromática de los paramentos. Posteriormente ha sido adquirido por la Generalidad Valenciana para uso administrativo (Vicepresidencia).
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Palacio de los Borja y entorno

El Palacio de Benicarló o Palacio de los Borja (o Borgia) es una mansión aristocrática de estilo gótico valenciano y renacentista, que actualmente es la sede de las Cortes Valencianas. Fue construido en el siglo XV para residencia de la familia Borja o Borgia y está catalogado cómo Bien de Relevancia Local. El palacio ha sido propiedad de distintasfamilias a lo largo de su historia, primero perteneció a la Casa de Borja desde 1485, después perteneció a la Casa de Benavente, luego a la Casa de Osuna, y al Conde de Benicarló. A mediados del siglo XIX fue adquirido por la familia Pujals para establecer una fábrica de seda. Durante la Guerra Civil Española fue sede del gobierno de la II República Española instalado en Valencia. La construcción del palacio coincidió prácticamente con la concesión del ducado de Gandía y su carácter representativo explica su ubicación urbana y dimensiones. Tras la muerte de los dos primeros duques los poseedores del título abandonaron tierras valencianas, iniciándose el ocaso del Palacio.
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Iglesia de San Nicolás y entorno

La Iglesia Parroquial de San Nicolás y San Pedro Mártir es uno de los mejores ejemplos de un edificio de estructura gótica del siglo XV con una espectacular decoración barroca del siglo XVII y tras su restauración, a cargo de la Fundación Hortensia Herrero, se la conoce popularmente como la Capilla Sixtina Valenciana. Está situada junto a la calle Caballeros, que era el antiguo decumano de la Valentia Edetanorum fundada por los romanos en el año 138 a. C; en los alrededores se han encontrado restos funerarios pertenecientes a un antiguo templo romano. Fue un templo paleocristiano hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII, cuando en su lugar se erigió una mezquita. Con la conquista de Valencia por parte del rey Jaime I de Aragón en 1238 esta antigua mezquita fue donada a la Orden de Predicadores Dominicos, que la bautizaron en honor a San Nicolás de Bari. En el siglo XV el templo adquirió su actual estructura gótica con una sola nave, ábside poligonal y seis crujías, con seis capillas a cada lado situadas entre los contrafuertes de los arcos ojivales de la nave; esta ampliación se realizó bajo el rectorado de Alfonso de Borja, que fue rector de la parroquia a partir de 1419 y posteriormente Obispo de Valencia y Cardenal, para ser finalmente nombrado Papa (Calixto III). La portada exterior fue construida en la segunda mitad del siglo XV, con arquivoltas en arcos ojivales, con un relieve barroco en el tímpano, y un "plato de carne" esculpido en la clave aludiendo a un milagro de San Nicolás de Bari. Sobre esta portada se encuentra un gran rosetón neogótico, y a su derecha se encuentra la única capilla exterior del templo, cerrada con una verja y llamada del Cristo del Fossar. La nave gótica está cubierta de pinturas barrocas al fresco, que fueron encargadas a Antonio Palomino; la complejidad de estas pinturas se basa en que debieron adaptarse a las bóvedas góticas de crucería que había en la nave; en los lunetos del lado del evangelio se representan momentos de la vida de San Pedro Mártir y en los lunetos del lado de la epístola se representan momentos de la vida de San Nicolás de Bari. En la reforma barroca las ventanas dejaron de ser góticas y pasaron a ser rectangulares con alabastro (en la actualidad solo se conservan las dos más próximas a los pies del templo). La fachada sur es de estilo neogótico debido a una remodelación urbanística promovida por el ayuntamiento en el siglo XIX. Las ventanas fueron sustituidas por vidrieras neogóticas con arcos apuntados, para lo cual mutilaron parte del muro que había sobre cada una de las ventanas barrocas rectangulares, y se ocultó la representación de la Alegoría de la Iglesia triunfando sobre las Herejía, recuperada durante la última restauración de 2016. La iglesia alberga obras de artistas comoRodrigo de Osona, Vicente Macip, Juan de Juanes, Jacinto de Espinosa, Fernando Yáñez de la Almedina, Ignacio Vergara, Carmelo Vicent o Vicente López. Dice la tradición que para que San Nicolás te conceda un deseo debes cumplir con el ritual de acudir durante tres lunes consecutivos a pedir la intercesión del santo. Esta visita debe realizarse a pie, y debe guardarse un respetuoso silencio durante todo el trayecto. En esta parroquia ha adquirido gran relevancia la capilla de San Judas Tadeo.
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Colegio Mayor Rector Peset

El Colegio Mayor Rector Peset es un centro de la Universidad de Valencia que proporciona residencia a los miembros de la Universitat de València y está ubicado en una casa señorial del centro de la ciudad que en 1997 fue rehabilitada y adaptada a su nueva función universitaria. Se han conservado algunos elementos de interés como un lienzo de la muralla árabe (siglo XI), la Torre de Miramar (siglo XVIII), y la bóveda con linterna (siglo XIX) que corona la escalera principal.
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Lonja de la Seda e Iglesia de la Compañía

La Lonja de la Seda de Valencia o Lonja de los Mercaderes es una obra maestra del gótico civil valenciano, declarada Monumento Nacional en 1931 y Patrimonio de la Humanidad en 1966, siendo considerada uno de los más brillantes ejemplos del gótico civil europeo. Fue construida entre 1482 y 1548 y se destinó desde un principio al comercio de la seda y otras funciones mercantiles; en ese tiempo Valencia fue una de las ciudades más importantes de Europa y la lonja era un símbolo de la pujanza y riqueza del Siglo de Oro de la ciudad, de la que salieron los únicos españoles que llegaron a papa (Calixto III y Aljandro VI). La Lonja está formada por cuatro partes que son: la Torre, donde se encuentra un calabozo en el cual eran introducidos los ladrones de seda y los mercaderes y comerciantes poco honrados, la Sala del Consulado del Mar, el Patio de los Naranjos y la Sala de Contratación o Salón Columnario, destacando la decoración flamígera de las ventanas, las puertas monumentales y las gárgolas con escenas satíricas o eróticas.
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Santos Juanes, Mercado Central, Plaza Redonda

La Real Parroquia de los Santos Juanes, también conocida como iglesia de San Juan del Mercado, está situada frente a la Lonja de la Seda, y al lado del Mercado Central. La iglesia se titula Real, desde 1858, por decreto de Isabel II y está catalogada como Monumento Histórico Artístico Nacional desde 1947. De estilo gótico valenciano, tiene su origen en una antigua mezquita convertida en ermita, un caso similar al de otras muchas parroquias de la ciudad. La antigua ermita fue levantada antes de 1240 encima de la mezquita. Estaba situada extramuros de la ciudad árabe, cerca de las puertas de Bab al-Qaysariya y de la Culebra, cuando se construyó la muralla cristiana quedó incluida ya dentro de Valencia. Los Santos Juanes era un claro ejemplo de parroquia gótica, con una estructura característica de la arquitectura valenciana de la época, una gran nave con capillas en los contrafuertes. Fue reedificada en los siglos XIV y XVI tras varios incendios pero adquiere su aspecto definitivo, con una fisonomía barroca, en el siglo XVII y comienzos del XVIII. De su antigua estructura de estilo gótico valenciano aún queda la nave y el gran óculo cegado, conocido como la O de Sant Joan, que fue concebido como un gran rosetón en la fachada de los pies. Su exterior se reformó en 1700. De la fachada que da a la plaza del Mercado destaca la escultura central de la Virgen del Rosario, obra de Jacopo Bertesi. Sobre ella se encuentra la torre del reloj, flanqueada por los dos Santos Juanes y la veleta dispuesta en lo alto de la fachada, conocida como el pájaro de San Juan. Antonio Palomino dejó una huella notable en Valencia. Fue este edificio precisamente el motivo de su llegada a Valencia en 1697. El clero de la parroquia había encargado una nueva decoración después de los incendios sufridos por el edificio. Carlos II envió a su pintor, quien corroboró la impresión de los capellanes, vio el gran espacio que se ponía en sus manos y aceptó el reto, pintando el presbiterio y todas las bóvedas de la iglesia en los últimos años del siglo XVII. El 19 de julio de 1936, durante la guerra civil, fue pasto de las llamas y sus efectos aún perduran. Hoy en día las pinturas de Palomino se hallan en estado lastimoso, ya que fueron quemadas o ennegrecidas por el humo en los incendios de julio de 1936, si bien se está trabajando en su recuperación desde hace décadas. El Mercado Central está considerado una de las obras maestras del modernismo valenciano. En el Mercado Central se vende todo tipo de alimentos como pescado, mariscos, frutas, carnes y embutidos tanto para consumo doméstico como para abastecer a importantes restaurantes de Valencia. La compra en este lugar está cargada de gran encanto por la belleza de su arquitectura y la tradición e historia del mercado. La Plaza Redonda, o plaza del Clot, fue construida en 1840 por el arquitecto valenciano Salvador Escrig. Tiene una singular forma redonda, con cuatro entradas en los puntos cardinales, y está cerrada por todos sus extremos por casas, con lo que la plaza se hace invisible hasta que se accede a su interior. Las casas forman una pared ininterrumpida, de color amarillo, que da toda la vuelta a la plaza y produce un cilindro alargado de cuatro plantas de altura; su base, a nivel de calle está llena de comercios típicos y bares.

2 comentarios

  • luis.perecruz 11-abr-2019

    Sorprendente cantidad de información, que pronostica domingos ocupados.

  • javeadeverano 07-jul-2019

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Muy documentada y con profusión de fotografías.

Si quieres, puedes o esta ruta