Tiempo  11 horas 33 minutos

Coordenadas 2332

Fecha de subida 8 de septiembre de 2016

Fecha de realización septiembre 2016

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2.377 m
1.340 m
0
4,4
8,9
17,71 km

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cerca de Zuriza, Aragón (España)

Después del día de ayer y ya con las piernas un poco más hechas (hechas puré, quiero decir), nos preparamos para realizar la segunda ascensión. Esta vez a Hiru Erregen Mahaia, por el camino tradicional y volviendo por Lapakiza.
Como somos conscientes que es más larga que la de ayer madrugamos un poco más con intentación de ponernos a andar una media hora antes que el día anterior.
El día se presenta más caluroso, vemos unas cuantas nubes aborregadas que son cúmulos y en teoría representan buen tiempo. Lo que está claro es que el viento tiene un componente sur que hace que la sensación de calor aumente y eso que son las 8 de la mañana.
Como el día anterior comenzamos a andar desde el Refugio de Linza y tomamos el sendero habitual, también denominado Camino de Francia. A los pocos minutos de ascensión nos desviamos un poco hacia la zona que indican como Fuente Cubilar de Petretxema que es un pequeño arroyo que está totalmente seco, pero a su lado nos encontramos con unos vestigios megalíticos que están identificados con un antiguo menhir.
Seguimos subiendo por el mismo sendero hasta llegar al pequeño collado y cruce de caminos. En esta ocasión tomamos el sendero de la izquierda para dirigirnos hacia Hiru Erregen Mahaia.
Pasamos por la Hoya de la Solana desde donde podemos contemplar el Petretxema y la cima hacia donde nos dirigimos y un poco más adelante llegamos hasta unos postes indicadores de caminos sobre la GR-12 (Sendero de Euskal Herria) y la GRT-13 (Zuriza-Leskun).
Continuamos subiendo y aproximándonos hacia las paredes que conforman la parte final de Hiru Erregen Mahaia hasta que llegamos a una pequeña zona encajonada en la que hay un poste indicador (sin indicadores) y un gran "kairn" y corresponde al punto en el que nos desviaremos a la vuelta, para dirigirnos en principio, por el llamado Camino de Belagua. Pero todo eso ya lo haremos cuando volvamos.
Nosostros continuamos subiendo por terreno pedregoso y cada vez con mayor pendiente. Un poco antes de la cima pasamos por una zona en la que aparece una especie de sima bastante profunda. Unas fotos y seguimos la ascensión.
Poco a poco vamos subiendo y la última parte de la ascensión es entre grandes bloques de roca que a veces te obligan a utilizar las manos para apoyarte en el ascenso y tener un poco más de seguridad. Nosotros pretendemos subir a la cima en dónde se encuentra el buzón, la escultura de San Francisco Javier, la réplica del Castillo de Javier, etc., pero lo que no haremos será pasar a la plataforma delantera que es a la que se conoce como la auténtica "mesa".
Llegamos a la cima y hay bastante gente. Aprovechamos unos minutos para hacer unas fotos, beber algo de agua (nos queda poca) y descansar un poco, antes de iniciar el descenso.
Teniendo en cuenta por dónde queremos volver, hacemos inventario del agua que nos queda y decidimos seguir con el plan previsto.
Descendemos bastante rápido hasta la zona del desvío acompañados por una cuadrilla de jóvenes que estaban en la cima. Ellos piensan bajar por el camino tradicional y nosotros nos desviamos por el sendero del Camino de Belagua hacia la Hoya del Portillo.
Pasamos por la Hoya y poco después llegamos a unos postes indicadores de caminos.
Continuamos por una zona herbosa y seca para ascender primero a un pequeño collado y posteriormente hacia la cima de Lapakiza.
En la cima nos encontramos con un bonito buzón y comenzamos a ver a lo lejos el parking del Refugio de Linza, a la izquierda y hacia la zona de la derecha, la zona de Belagua.
Todavía nos queda bastante para llegar a nuestro punto de inicio y ya no nos queda ni una gota de agua. Únicamente el "xato" con algo de vino. Anteriormente y con ánimo de aprovechar el agua al máximo, habíamos mezclado vino con agua al 50 %.
Así y todo nos encontrábamos con la boca seca y el calor se hacía notar.
Desde la cima no hemos tenido ni un solo momento de sombra y todos los posibles arroyos, que en otro momento hubiesen tenido agua, estaban totalmente secos.
El panorama no era muy bueno: Sol de justicia, carencia de agua, todavía nos quedaba por descender unos 700 metros y el cansancio se hacía notar. La parte positiva era que la zona por la que ibamos a descender era un precioso cresterío que nos permitía contemplar el Valle de Belagua a la derecha y la zona de Linza a la izquierda.
Seguimos "disfrutando" del descenso hasta la zona de la Loma del Sobrante y un poco más tarde entramos en el bosque. La sombra se agradece sobremanera y aprovechamos una zona cómoda para descansar un rato y recuperar fuerzas para llegar al punto de destino. La sombra estaba muy bien, pero teníamos mucha sed y esto todavía no lo teníamos resuelto.
Ya por el bosque y en sendero en franco descenso llegamos a la parte posterior del refugio y rápidamente nos dirigimos al mismo buscando una fuente o similar.
Nos dicen que tampoco tienen agua, que incluso no pueden ni siquiera ducharse ya que el arroyo del que se suministran está seco y han agotado las reservas de agua.
Afortunadamente tienen botellas de agua y sin perder ni un segundo le pedimos una botella fresca de 1,5 litros y a continuación tres grandes jarras de cerveza con limón.
En cuestión de 3 minutos damos buena cuenta de la botella de agua y una vez hidratados, la jarra de cerveza lo llevamos con más calma.
Debido al fuerte calor y la falta de agua, apenas hemos comido algo. Únicamente algunas galletas y frutos secos, pero nada más. No era posible masticar nada sin ningún tipo de lubricante bucal. La falta de agua, el sol y la escasa alimentación, también nos pasó factura.

El recorrido tiene algunas zonas delicadas, sobre todo en la última parte del ascenso a la cima, lo demás no tiene mayores problemas técnicos siempre que tengamos en cuenta que estamos hablando de senderos de Pirineos y que se trata de alta montaña.
Para los senderos habituales no ha pérdida ya que están muy transitados y son muy evidentes, pero para realizar el recorrido que hemos hecho si es necesario un GPS con un buen "track", ya que no hay indicaciones claras.
Salvo que se trate de otra época menos seca, no hemos encontrado nada de agua por el camino e incluso los pequeños arroyos que habitualmente discurren alegres, están totalmente secos.
En esta época es conveniente tener más previsión con el agua, que la que tuvimos nosotros y eso que cada uno llevábamos entre 1,5 y 2 litros.

Hemos comenzado a andar desde el Refugio de Linza sobre las 7 horas y 55 minutos y hemos llegado al mismo sitio sobre las 19 horas y 27 minutos.
El tiempo efectivo dedicado al recorrido ha sido de unas 8 horas a una media de 2,3 kms./hora.
El tiempo dedicado a descansos, descansos y descansos, además de fotos, "hamaiketako", etc., ha sido de unas 3 horas y 34 minutos.

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