Tiempo  7 horas 30 minutos

Coordenadas 1628

Fecha de subida 20 de julio de 2014

Fecha de realización julio 2014

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2.664 m
1.511 m
0
3,0
5,9
11,88 km

Vista 1448 veces, descargada 77 veces

cerca de Aragüés del Puerto, Aragón (España)

Tras unos días de tormentas tuve la oportunidad de ascender al Bisaurín (2674), cumbre emblemática y la de más altitud del Pirineo Occidental.
Yo elegí la ascensión por la menos frecuentada pero mucho más interesante vía NNE, por la Plana Mistresa, y descendiendo por la ruta clásica de subida, la cara Sur, que nos llevará al collado del Foratón y desde ahí hasta el refugio de Lizara, a 1537 m de altitud, que es asimismo donde a las 8.30 de la mañana inicié lo que fue un maravilloso día de alta montaña por el Pirineo aragonés.
Ésta ruta tiene pocas variantes por la colgada con más detalle por Balasitxo y Victor Montiel, a los que agradezco el track
El camino desde el refugio de Lizara hasta la Plana Mistresa se encuentra con facilidad, desviándonos a la derecha (dirección NE) al inicio del camino que parte desde detrás del refugio. Éste bonito sendero nos lleva hasta el refugio de Oldecua (1705 m) y posteriormente entre floridos pastos (con lirios incluídos) se adentra en lo que creo debe ser el Barranco de los Castillones, con la Sierra Bernera a nuestra derecha y la arista Este del macizo Bisaurín a nuestra izquierda. Adornando la base de las impresionantes peñas del macizo de Bernera vemos el “arroyo” de Los Castillones; lo entrecomillo porque este año es un verdadero río…¡con sus cascadas y todo!, que siempre es una alegría más (otra) para la vista. Pronto llegamos al refugio de Los Forestales (1968 m), que a mí se me asemeja un búnker, probablemente debido a las legendarias tormentas que suceden por éstos lares, y ya en un paseo aparece ante nuestros ojos la inconfundible Plana Mistresa, situada en la Foya de Bernera, a 1984 m de altitud. Aquí coincidí con tres simpáticos montañeros franceses del Atapuerca Mountaineering (o sea, de mi edad) que me preguntaron si iba al Bisaurín y ante la respuesta afirmativa me dijeron algo así como que se me iba a helar el “moustache” en la cima (y eso que no tengo bigote)! Desafortunadamente, ya que su huella me hubiera venido al pelo, se fueron en otra dirección.
Tras pasearnos la Plana Mistresa empezamos a ascender de verdad; remontamos la Foya de Bernera y ascendemos por una pedrera (creo que también llamada de Los Castillones, de ahí el lío) y que tras la correspondiente sudada termina a una altitud de 2220 m; a partir de aquí nieve muy dura y alguna placa de hielo que hacen imprescindibles el uso de piolet y crampones. Aprovecho la paradita para hidratarme un poco y zamparme unos gloriosos orejones artesanales de melocotón que me habían conseguido en Huesca (gracias G). Seguimos ascendiendo por el valle glaciar obviando la subida al Collado de Secús (por otra parte completamente cubierto por la niebla) hasta la entrada en la Canal Noreste, a 2300 m de altitud , y completamente blanca. Ésta es la zona que más complicada se me hizo, con pendientes de más del 40% y con una nieve pétrea; pero despacio, y a veces muy despacio, ascendí en dirección al collado Bastés, teniendo el Fetas como referencia (bueno, y también el GPS…). No es preciso llegar hasta el collado, y hay que, haciendo un ángulo de 90º, girar en dirección NO para, armándose de valor y plátanos, y afortunadamente ya sin nieve, subir por otra pedrera con una fuerte pendiente hasta el inicio de la arista Noreste que nos llevará a la cumbre. Tuve la suerte de hacer cima con la habitual emoción de estos casos sin niebla, y, aunque esto es más personal, sin que hubiera nadie. Bueno, suerte hubiera sido que el Norte y el Este no estuvieran cubiertos y así poder ver con claridad lo que intuía a ratos, aún así, la prominencia de éste macizo pirenaico tan bello hace que aunque la vista esté parcialmente nublada, la sensación de estar ahí arriba supere ampliamente el esfuerzo realizado; además, también encuentro belleza en la montaña como es, con niebla, viento y frío, y no como a veces nos gustaría que fuera.
En la cima me zampé el fuet más delicioso de mi vida y al rato inicié el descenso por una pesadísima pedrera con bastante piedra suelta con una pendiente de más del 40% (¿será verdad?) hasta alcanzar el collado del Foratón (2016), por la que es la vía clásica de ascensión a esta montaña tan conocida.
Desde aquí al refugio de Lizara es un paseo, aunque bastante cuesta abajo, durante el que podemos ir saboreando la suerte que hemos tenido y lo afortunado que somos de poder haber paseado por valles tan espectaculares y disfrutado del esfuerzo realizado para ascender y recorrer una macizo de alta montaña tan hermoso como el Bisaurín.
Bisaurín
Refugio
creo que las fotos no corresponden....no me acuerdo...
otro tipo de fuente...
...de la zona...

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta