Tiempo  4 horas 40 minutos

Coordenadas 1110

Fecha de subida 13 de marzo de 2017

Fecha de realización marzo 2017

-
-
2.250 m
1.354 m
0
3,1
6,1
12,21 km

Vista 536 veces, descargada 3 veces

cerca de Gavarnie, Occitanie (France)

Bajada a la pradera en invierno. Las clavijas es el único punto con alguna dificultad. Preciosas las vistas de Ordesa nevado.
Dificultad: Moderado, es alpinismo.
Material: Crampones y piolet. No olvidar la seguridad.

Ha amanecido en Góriz, nos marchamos, nuestro sueño se acaba. El tiempo cambiante a temporal nos ha decidido por abandonar nuestras montañas, queremos margen para pasar las clavijas sin dificultad, pues con mal tiempo es un mal paso…
Recogemos nuestras pertenencias y nos despedimos de Luis, el guarda del refugio, excelente persona que he tenido la suerte de conocer…

Mario y Javi, se vendrían con nosotros, así que nos pusimos los crampones, pues eran las ocho de la mañana y había mucho hielo, todos menos Cecilio, que parece seguir con su alergia a colocárselos, y como no lo hizo, salió como una centella mientras estábamos en ello, así que se perdió el “selfie”, de salida.

La nieve estaba muy dura, había que apresurarse, pues con el sol empeoraría nuestro avance, las nubes quedan atrás atrapadas a nuestras espaldas, queriendo saltar sobres las montañas, a nuestros pies el valle palidecido de Ordesa, sumido en un sueño suave. Marcho cerrando el grupo,en la pereza del que no quiere marchar,sumido en mis pensamientos y en el dolor…, de mi costilla rota, apenas hay una leve brisa, pero es muy fría, pero ahí está de nuevo...,Maese Viento.


Maese Viento, querido amigo. Una vez más marcho. Esta vez con menos tristeza que otras…
No puedes estar triste, humano, has tenido suerte en todo, una vez más…
Es verdad, Maese. Esta vez me duele menos el corazón al marcharme y más las ampollas y la costilla rota…
Dolor, dolor, …el dolor humano, tan apegado a vuestra especie, os empeñáis en sufrirlo continuamente y en provocárselo a los demás…,…sois necios los humanos.
Es triste Maese, pero somos así, siempre lo hemos sido…
Te equivocas humano, no siempre ha sido de esta manera, hubo un tiempo que no podéis recordar, que todo era diferente, te prometí que te haría saber la historia de las Tres Sorores...
Las Tres Sorores, como llaman a los tres picos del Macizo del Monte Perdido, creo que son el Cilindro del Marboré, Monte Perdido y Añisclo...
Así es humano, no siempre fueron figuras pétreas, hubo un tiempo que eran Tres Fadas.
¿Fadas...?, Maese, siempre me estás sorprendiendo, cuéntamelo, por favor, amigo mío...
Escúchame pues, humano, si tus necios oídos llegan a comprenderme…


LA VERDADERA HISTORIA DE LAS TRES SORORES.


Todos me conocéis, sabéis quien soy,…pero no lo sabéis.
Creéis que Yo soy quien silva en la reja de tu ventana, quien roza tus cabellos, quien te corta la cara en la fría mañana,…el viento.
No, soy mucho más, mucho más que el simple viento, debes saber que cada vez que susurras, cada vez que suspiras, que gimes, que comes, que hablas, que respiras, yo estoy ahí, yo lo siento,… yo lo sé.
Y de todo lo que ocurre soy testigo,…humano, escucha, si quieres escuchar, pues tienes oídos y no sabes dónde están, mira, si puedes ver, pues tienes ojos y en tu cara no se hallan…
Y de una historia que hace mucho concurrió en las montañas, os voy a relatar…, romperé el silencio para vosotros.
Hace mucho, mucho tiempo, la humanidad vivía en armonía con la naturaleza, y consigo misma, no sabían lo que era envidia, ni avaricia, ni tenía conocimiento de las guerras, ni de violencia, y el apego a las cosas no existía, era un tiempo que habéis querido olvidar con vuestras necias memorias…
En aquella era, todo estaba regido por la Naturaleza, que estaba poblada por múltiples seres mágicos, que velaban por el bienestar de todos los habitantes de nuestra Madre Tierra...
Y de entre ellos, destacaban tres Fadas que eran hermanas, hijas predilectas de Luna, que todo lo ve, Madre de todos los Seres Mágicos. Ellas tenían gran poder, y su acción benévola actuaba sobre el destino de los seres humanos…
Nieus, la más joven, cuyo traje blanco brillaba en la montaña, era muy tímida, reservada, sencilla y diáfana. Su silencio traspasaba los corazones y llenaba los pechos de entendimiento y humildad…
Ara, la hermana mediana, tenía el don del sosiego, con su harpa de notas líquidas, en ríos y lagos se escuchaba su melodía, que apaciguaba el alma de los seres humanos en armonía, paz, calma y serenidad.
Pero era Selena, la hermana mayor, la predilecta de Luna, la más bella, la iluminada, su mirada era el rayo de luz que se cuela en el bosque, la esperanza que se abraza en el sueño mullido de cada ser vivo…, y colmaba las noches de sueños hermosos y los días de ilusiones juveniles…
Ellas se amaban, se respetaban profundamente y convivían juntas, disfrutando de cada minuto que sentían pasar, de cada instante, de cada hoja de otoño que se posaba en el lago…
Y con ellas habitaba la felicidad en el mundo humano, pues no habían clases ni distinciones, todo era compartido en fraternidad, y ni el orgullo, ni el rencor tenían sentido en los corazones.
Pero nada es eterno, y hasta la felicidad de los humanos es finita, pues entre los seres mágicos había un genio escondido en las sombras, esperando su momento, para impregnar de su soledad y dolor a la humanidad.
Olivier, cuyo corazón cobarde nunca conoció el amor, en ninguna de sus múltiples formas, se pasaba los días viendo la felicidad que él no poseía, y que nunca tendría, pues los seres sin amor están negados para la felicidad.
Tramaba y urdía en sus noches eternas, la manera de cambiar tan dichosa situación, que pasaba por eliminar a las tres Fadas protectoras, así que decidió visitar la gruta del Gnomo Harum, el más sabio de los gnomos, y al mismo tiempo el más codicioso.

Harum, Gnomo que domináis las cuevas y las minas, he venido a veros y a proponeros un trato.
Ya sé lo que deseáis, Olivier, si queréis acabar con la felicidad humana, debéis vencer a las tres Fadas. ¿Y qué me ofrecéis…?
Pues podréis salir muy beneficiados de un nuevo sentir humano, si los hombres pierden su humildad, conocerán la codicia y llenarán todo el suelo de minas y pasadizos, donde podréis habitar y encontrar con mayor facilidad las preciadas piedras que ansiáis. Dijo Olivier con una mueca parecida a una sonrisa.
Pues se llevarán muchos de los tesoros que son sólo míos, pero no tendré que excavar tanto para encontrarlos, parece buen trato.
Decidme pues, Harum , cómo acabar con esas tres Fadas.
Al pie de la montaña de la luna, en el valle más recóndito, se encuentra un árbol, y en ese árbol hay unos frutos rojos, tendréis que dar de comer de esos frutos a las Fadas…
¡El árbol de la vida!,… creí que era un mito, y los frutos rojos prohibidos para los seres mágicos, si eso es cierto, ellas no lo tomarán nunca…
Eso es vuestro problema, Olivier, vos sabréis, yo os digo la ubicación del árbol y lo demás corre por vuestra cuenta.

Con el plano secreto del Árbol de la vida, Olivier se dispuso a consumar la primera parte de su elaborado plan, después de semanas de búsqueda por fin encontró el Árbol de la Vida entre pasadizos de verde vegetal, y tras acercarse sigilosamente para no ser descubierto por los duendes que lo cuidaban, tomó tres frutos rojos prohibidos…

Ahora tocaba lo más difícil, engañar a las Fadas, para ello se fue al bosque hasta encontrar al Basajarau, el ser protector de los bosques que era muy apreciado por las Fadas, pues él velaba por el aprovechamiento humano de los recursos del bosque y les enseñaba como quererlo, respetarlo y cuidarlo.
Esperó a que durmiera entrada la noche. Y tras acercarse le roció la nariz con polvos de mandrágora, dejando al gigante petrificado en un sueño profundo…
Ellas estaban junto al lago tranquilamente disfrutando de los primeros copos del invierno, cuando de repente Nieus dio un salto y se levantó con celeridad:

Selena, que es lo que hay flotando en el río, parece un cuerpo…
Es Basajarau…, ¡Ara!, ¡Nieus!, ayudadme a sacarle del agua, algo le pasa a nuestro amigo.
Basa…,querido Basa, amigo, responde…,está sumido en un letargo, no entiendo que ha podido pasarle, llevémoslo a casa.

Así que las Fadas llevaron al cuerpo aletargado de Basajarau hasta donde ellas habitaban, allí le cuidaron durante dos días sin que despertara, y comprendieron que era debido a la raíz de la mandrágora.
Salieron apresuradamente a las cumbres en busca de la flor de nieve roja, el antídoto de la mandrágora, que está al pie de la montaña más alta. Cuando se hubieron marchado, Basajarau , abrió un ojo y luego el otro, sonrió malévolamente y se levantó, se sacó del bolsillo un frasco y vertió su contenido en el néctar de las Fadas , pues de néctar se alimentan, y tras hacerlo se marchó rápidamente del lugar.
Al día siguiente las Fadas no encontraron a nadie en su casa, pero como venían desfallecidas, consumieron el néctar envenenado del ánfora, al poco rato un mirlo les contó que Basajarau estaba inerte en su casa del bosque.
Hasta allí fueron y tras reanimarle con la flor, se despertó:

Basa, amigo. ¿Qué te ha pasado? Te llevamos a nuestra casa y luego desapareciste. Dijo Ara mirándolo con dulzura.
No lo sé, no recuerdo nada. No entiendo nada.
Ni nosotras, Basa, ni nosotras. Dijeron las tres al unísono…


Antes de una repisa de roca nos encontramos a Ceci esperándonos, cruzamos unas breves palabras y se va otra vez sólo con su andador de nieves, y nosotros cuatro, nos encojemos de hombros y seguimos sus pasos en el hielo. Vamos cuesta abajo aproximándonos a las clavijas, una vez que las pasemos, estaremos en lo civilizado…
En las clavijas nos quitamos los crampones y nos colocamos los arneses que nos asegurarán a las cadenas, y empezamos el descenso con tranquilidad, pues grandes son las mochilas. Pero la ausencia de hielo y nieve nos lo pone fácil.
Mientras tanto nos está esperando Ceci, en el puente de abajo junto a la Cola de Caballo, andando con las manos atrás, como el que espera el parto de su hija en la sala del hospital…
Voy el último haciendo fotos, justo detrás de Javi, que duda en los pasos un poco, pues es el que menos experiencia tiene, pero pasamos todos sin dificultad disfrutando del momento…
La cola de caballo, una vez más, nunca defrauda…, ahora ya todo cuesta abajo y sin dificultad...

Bene, Mario y Javi van un poco adelante hablando tranquilamente, mientras nuestros pasos horadan la el circo de Soaso, y Cecilio se ha quedado un poco detrás, lo que me sorprende.

Cecilio se coloca a mi altura, y empieza a conversar conmigo, pero no le puedo prestar mucha atención, estoy absorto con la voz de Maese Viento y su historia de las Tres Sorores, me habla en apenas un susurro…



Pasaron los días y Olivier estaba desesperado, vigilaba a las Fadas y éstas seguían vivas a pesar de haber tomado el veneno, así que fue a ver otra vez a Harum.

¡Me has engañado!, maldito Gnomo barrigudo, las Fadas siguen vivas…, a pesar de beber el veneno de los frutos rojos.
Lo bebieron, ja ja ja, rió el Gnomo. No os preocupéis, habeis vencido, ¿cómo lo conseguisteis?, no era fácil empresa…
Pues me transmuté en el Basajarau, y me sumí en letargo con una dosis muy leve de mandrágora, pues se habrían dado cuenta que de yo no era él, en cuanto les hubiera hablado. Y como el verdadero tenía que estar controlado, lo neutralicé con bastante mandrágora para que no saliera de su cabaña…
Pues le has dado a las Fadas la peor ponzoña que hay para los seres mágicos…, ten paciencia. Ya verás en poco su resultado…

Antón, Bizén y Chusé eran tres hermanos pastores que vivían en una cabaña junto a la aldea, un día se les perdió un cordero en el interior del bosque, y los tres salieron en busca de su animal. Se pararon en el río pues les encantaba escuchar las melodía que tocaba Ara, pero no sabían que era de ella, pues las Fadas son invisibles a ojos humanos.
Ara estaba ensimismada en su harpa cuando al escuchar unos pasos levantó la vista, y halló frente a sí unos ojos oscuros, en una cara varonil y fuerte que la miraban fijamente sin verla…, era Antón el pastor.
Ara quedó petrificada, no podía articular palabra y le temblaba todo el cuerpo, le costaba respirar, no entendía lo que le ocurría…, dejó su harpa y marchó en busca de sus hermanas.

Hermanas, hermanas…
Que te ocurre, Ara, le preguntaba Selena. ¿Por qué estás tan agitada?
Venid conmigo, hermanas. Venid.

En rauda carrera llegaron hasta los pastores, que estaban bañándose en el río entre carcajadas y ahogadillas, las tres se quedaron temblorosas, ensimismadas, mirándolos, no lograban comprender, lo que estaban sintiendo al ver…, unos simples pastores.
Y fue entonces cuando todo cambió, el destino de los seres humanos estaba sellado…, las Fadas habían sido emponzoñadas de Amor…, el peor veneno que puede tomar un ser mágico, el amor romántico que te hace soñar, sentir, suspirar y al mismo tiempo te llena de tristeza, miedo y hasta de dolor…
Ellas tomaban el tiempo entre sus dedos y se les escurría, sin respirar, la tristeza inundaba sus rostros cuando no conseguían ver,… a sus amados. El río no era consuelo, el bosque no era soporte, las nubes no sonreían en su lento paso hacia el sol, que se despedía cada tarde en rojo, rojo melancolía.
Ojos que miraban sin ser vistos, manos que ansiaban tocar, sin poder rozar, sin poder abrazar, sin poder tener el cuerpo amado…, el veneno que corroe y mata sin matar,…del todo.
Presas del más terrible desamor se consumían cada día, cada noche, mirando a sus amados, sin poder amar, sin poder sentir…,escuchando mi voz rasgada con el corazón deshecho…, puesto viento soy, y siempre escucho, y siempre hablo,… pobres niñas mías.
Y ahora estaban bajo la luz de la luna mirando con los ojos perdidos, en el horizonte…

Selena, Selena mía. Ya no eres tú, ya no sois vosotras, ya no sois sombra de lo que fuisteis, vuestras risas ya no llenan los días, y las noches han perdido los sueños dulces…., terrible suceso os ha acontecido, hijas mías…Dijo Luna en lo alto.
Madre Luna, ayúdanos, por favor, libéranos de esta desdicha, ellos no nos ven, no saben ni que existimos, somos tres cautivas,…cautivas en nuestro propio bosque, cautivas dentro de nuestros cuerpos. Haznos humanas, por favor…, no podemos seguir así.
No es posible, mis niñas, tenéis gran responsabilidad, sin vosotras la humanidad estaría perdida, no podéis dejar de ser vosotras, el amor humano no está hecho para los seres mágicos…, y además perderíais vuestra inmortalidad,…para siempre.

Y los días pasaban y sus rostros languidecían, y sus ojos perdían cada día más brillo, marchitándose el aura de las tres Fadas, mientras Luna se revolvía en lo alto desconcertada y temerosa de la solución a tan terrible ponzoña, que se había apoderado del corazón de sus hijas.
Tras varios meses de duda al fin tomó resolución, y les habló de nuevo:

Hijas mías, terrible es vuestro estado, pero más terrible es la solución, quiero que comprendáis la situación…
Madre Luna, nosotras sólo queremos estar con nuestros amados, sin ellos no podemos vivir…, dijo Ara mirando su imagen en el río.
Pero hijas mías, sin vosotras la humanidad caerá en la codicia, el sufrimiento que vosotras sentís, se extenderá por toda la faz de la Tierra, surgirán la envidia, las guerras, el hambre y los peores demonios se asentarán en los corazones humanos.
Pero Madre Luna, nunca volveremos a ser nosotras mismas, si seguimos como Fadas este sufrimiento que nos envenena nos seguirá matando, es mejor la muerte, que la vida en muerte…., musitaba Selena en apenas un pequeño hilo de voz.
Es verdad que el antídoto del desamor,…es el amor, pero el amor no es un camino de rosas, y puede ser peor que el propio desamor.
Entonces qué hacemos madre, dijo Nieus con los ojos inundados de lágrimas… ¡Qué hacemos!..., ¡Madre!
Bien hijas, será como deseáis, y a partir de ahora los Seres Humanos serán dueños de su propio destino, pues ya no estaréis para corregirlo. ¡Que la fatalidad de la Razón se cierna sobre todos los Hombres y Mujeres a lo largo y ancho del Mundo!

Y entonces vertió sobre sus hijas polvos de estrellas, y las tres fadas con sus cuerpos humanos corrieron a la aldea en busca de sus amados…

Llegamos a la pendiente que baja las gradas de Soaso, es hielo y empezamos a dar patinazos, no puedo ni hacer fotos, ¡no puede ser!, me vuelvo a colocar los crampones y Javi hace lo mismo, el momento de usar el equipo siempre es una decisión personal…

Tras las gradas de Soaso empieza a dar el sol, nos volvemos a quitar los crampones, esto es así…, y ahora ya los cinco en grupo, seguimos nuestra vuelta cruzándonos todo tipo de personas pues es domingo, hace calor, por ahora no parece que nos vaya a atrapar un temporal, sigo ausente, pues mi mente está en la voz de Maese Viento…

Luna brillaba en lo alto, miraba con alegría y tristeza a la vez, las bodas de sus hijas. La dicha del amor había unido a Nieus con Chusé, Ara con Antón y a Selena, la bella Selena con Bizén. Jamás sobre la faz de la Tierra se habían conocido amores tan puros y tan fuertes, una nueva época se abría entre los humanos, pues nunca antes se habían amado tanto los Seres Humanos, como se amaban las tres Sorores con sus amores, y este Amor llenaba el valle, las montañas y hasta las estrellas del cielo se asomaban curiosas a fisgonear desde lo alto, pues hasta allí llegaba su aura…
Pero esta historia tiene nuevos giros, y en ella volvería a estar el malvado Olivier como protagonista…
Olivier sabedor de la debilidad de los humanos y sabedor de que debía acabar con las Tres Sorores, antes de que alguna casualidad del destino truncara sus intenciones de reinar sobre los humanos.
Así que se transmutó en humano para ser visto, y fue aldea por aldea enseñando a los hombres la Codicia, pues era desconocida hasta entonces. Con la codicia vino la envidia, con ella la desconfianza, la ansiedad, el miedo…, que convirtió los sueños dulces en pesadillas. Y con todos estos ingredientes se formaron clases sociales y lo peor de todo…, el odio.
Se tomó la molestia de enseñar a los hombres las armas, y a las mujeres la malicia de palabra, y cada vez la humanidad iba enfrentándose y dividiéndose en tribus, poblados, ciudades, países…, se enarbolaron banderas y se utilizaron de excusa para hacer la guerra, para tomar lo que no es suyo a la fuerza, y para marcar fronteras entre los humanos…
Mientras tanto las Tres Sorores no eran ajenas a estos hechos, pues reclamaron a sus maridos para ir a luchar, todo el mundo en edad debía hacerlo para defender la comarca del ataque de un gran y terrible ejército invasor.
Entre llantos y lágrimas se despidieron de sus maridos, que partieron cabizbajos montando tres corceles hacia un destino incierto.
La batalla fue muy dura, las huestes invasoras eran muy superiores en número y en armas, pero los defensores luchaban por su libertad, y eran conscientes de que su derrota sería la esclavitud para sus mujeres e hijos.
Pero al despuntar el segundo día todo había acabado a pesar de la desesperada resistencia de los defensores, muy pocos habían sobrevivido , pero el destino hizo de los tres hermanos, prisioneros del mismísimo Olivier, que era el comandante en jefe del ejército invasor, señor y amo de toda la región desde ese momento.
Y se dirigió a la aldea en busca de las Tres Sorores, pues quería disfrutar de su victoria, con los tres hermanos metidos en una jaula.

Señoras os traigo un pequeño trofeo, dijo Olivier con su mirada más diabólica que poseía, mientras descorría las cortinas de la jaula.

Las Tres Sorores llorando trataron de abrazar a sus esposos mientras varios soldados las separaban a golpes de la jaula.

Por favor, señor, dijo Selena. Es todo cuánto poseemos y queremos, dejadnos nuestros maridos…, sin ellos moriríamos.
Y qué me daréis a cambio, todo tiene un precio.
Quedaros con todo lo que poseemos, sin ellos no somos nada.
Pues si no tenéis nada, si queréis que vivan…, tendréis que hacer un sacrificio grande…, a ver, os desposaréis con tres de mis hombres y los dejaré marchar.
No, no,¡ no…! gritaron al unísono los tres hermanos. No queremos una vida sin ellas, no nos sirve para nada, preferimos la muerte. Dijo Antón rojo de cólera.
Esto no va con vosotros, son ellas las que deciden. Vosotras sabréis, pues…

Las tres Sorores abrazadas hablaban en voz baja;

No soportaría que me tocara otro hombre que no fuera Bizén, decía Selena.
Pero hermanas, es mejor que soportar verlos morir,… mientras sigan vivos alguna esperanza tendremos. Respondía Ara apretando los dientes.
Bien, accedemos a vuestras condiciones, pero antes queremos ver marchar a nuestros esposos sanos y salvos…
Sabia decisión, realmente es lo único que podéis hacer por ellos…, inquirió Olivier con su habitual sonrisa maligna.

Levantó la mano Olivier y trajeron tres burros.

Salid de vuestra jaula, animales. Os dejaré partir, mi palabra es ley.
Si seguimos vivos, podremos intentar volver a por ellas, musitó Chusé en voz baja a sus hermanos. Haced lo que dice. No tenemos otra opción.

Así que se montaron en sus burros y partieron, las Tres Sorores quedaron rotas al ver a sus maridos alejándose, pero un pequeño hilo de esperanza les hacía soñar con revertir tan adversa situación.
Se celebraron esa misma noche las nupcias con tres soldados escogidos al azar, para darle más perjuicio a las Sorores, que se las habían sorteado como ganado…
Olivier por supuesto no cumplió su palabra, y mandó a sus soldados tras los hermanos y cuando los hallaron, les atacaron por la espalda y les dieron muerte, dejando sus cuerpos en el bosque para alimento de las alimañas.
Olivier realmente se sentía feliz por primera vez en su vida, haciendo todo el mal que podía, si es que lo que sentía podía llamarse felicidad, pues la vida en soledad eterna sin amor no puede serlo,… nunca.
No contento con ello, llevó los burros y los ató a las puertas de las cabañas donde se habían desposado a las Sorores con los soldados…

Os he traído un regalo de bodas. Gritó Olivier soltando una sonora carcajada, asomaros a verlo.
Pero si son los burros de nuestros esposos…decía Ara desolada.
Qué has hecho, maldito…¡Qué has hecho!. Lloraba Nieus…
Se me olvidó mencionar que no soporto los ladrones de ganado, y esos burros los tenía en buen aprecio, sólo ejecuté a unos viles cuatreros…

No podían creer tanta maldad, su alma pura les impedía entenderla, no creyeron que los hubiera matado de verdad, pero las tenían encerradas en las cabañas, y estaban cautivas de Olivier…
Cuando cayó la segunda noche, Selena tomó una daga que había descuidado el soldado con la que había sido desposada, a punto estuvo de cortarle el cuello, pero no pudo. Ella no era así, de modo que robó un manojo de llaves del guardia borracho y con sigilo rescató a sus hermanas, que como suponía eran incapaces de dormir en su desgracia.
Salieron hacia el bosque, y a poca distancia dieron con los cuerpos de sus maridos, el dolor es una palabra pequeña, ínfima, para lo que sintieron las Tres Sorores, Madre Luna tenía razón,…el amor puede ser más doloroso que el desamor, mucho más…
Sus pobres corazones no podían soportar lo que estaba pasando, era el final, habían perdido su condición mágica por amor, y ahora perdían su amor, ya no les quedaba nada, sólo el dolor…, pero Selena nunca se rendía.

Hermanas, ¡Dejad de llorar! Debemos seguir adelante, si nos capturan de nuevo, seremos sus esclavas, cruzaremos el bosque y nos adentraremos en las montañas, allí Madre Luna nos dirá qué hacer…

Olivier con su hueste de guerreros, seguía el rastro de las Tres Sorores, estaba iracundo, no podía dejar que se le escaparan, para él seguían siendo las Fadas que se interponían en el dominio sobre la humanidad, no sabía que ella

Ver más external

Paso de Roca
Clavijas
Cola de Caballo
Gradas de Soaso
Abrigos
Refugio
Cascada de Arripas
Parquing

2 comentarios

  • Foto de Sergio3400

    Sergio3400 28-mar-2017

    Hola pisandocumbres... Quiero ir la semana santa...Como has visto la zona las clavijas .. Mucho hielo... Algún consejo...Soy consciente que crampones y piolet no pueden faltar...Gracias descargada ..

  • Foto de pisandocumbres

    pisandocumbres 30-mar-2017

    Hola, Sergio3400, la semana pasada nevó y estaban cubiertas, pero por su orientación oeste es fácil que se limpien para semana santa. Un saludo.

Si quieres, puedes o esta ruta