Tiempo  7 horas 31 minutos

Coordenadas 2560

Fecha de subida 1 de octubre de 2018

Fecha de realización septiembre 2018

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2.852 m
1.520 m
0
4,5
8,9
17,81 km

Vista 189 veces, descargada 9 veces

cerca de Gèdre, Occitanie (France)

Descripción
Este espectacular mirador de variada fisonomía según la vertiente desde que lo contemplemos, ofrece una excelente panorámica de los picos circundantes, especialmente de la muralla y los lagos de Barroude. Ubicado en el vértice de un ángulo recto formado por el Macizo de la Munia y el de Aiguillous ofrece un espectáculo visual que recompensa sobradamente el esfuerzo que supone coronar su cima. Respecto al Circo de Troumouse, es uno de los más grandes y elevados de todo el pirineo a la vez que de los más desconocidos, rodeado de cimas superiores a los 3.000m como pueden ser La Munia o Pic Heid. De hecho, es una de las zonas que concentra más tresmiles del macizo.

Exigente físicamente, en especial los últimos 200m de desnivel. Se hace duro pero al llegar a la cima te olvidas del cansancio y de todo. La bajada a Tromouse con cuidado se hace bien pero impresiona desde arriba, aunque siempre se puede volver a la cabaña sin bajar al circo desandando el camino (lo que es una pena, todo sea dicho)

Itinerario
El punto de partida es Héas, donde se ubica el Albergue de la Munia. Si se quiere acceder en vehículo hasta la parte más elevada, hay que abonar 2€ y medio de peaje (increíble que en esta zona tan aislada exista un peaje). Nosotros nos quedamos antes de llegar al peaje, donde caminamos unos 400 metros por la carretera que continua ascendiendo hacia Troumouse hasta ver el desvío que hay en el margen izquierdo de la carretera, el cual tomaremos.
Pocos metros después de entrar en el sendero encontramos un poste señalizador. A partir de aquí el las sucesivas bifurcaciones elegiremos siempre Hourquette de Héas.

El camino asciende por la ladera sin descanso, y justo en la zona mas estrecha del paso se encuentra esta pequeña presa que gestiona las aguas del torrente que baja hacia Heas. Entraremos en un valle elevado a medida que la pendiente se suaviza y se abre el panorama. Unos metros mas adelante nos encontramos la Cabaña del´Aguila, que dejamos a nuestra izquierda siguiendo por la evidente senda. Unas exigentes lazadas por la ladera de la derecha para posteriormente salir a terreno llano, donde por fin se ve nuestro objetivo. Salimos a la Cabaña des Aguillous y encima de ella la muralla rocosa que alberga la cima del mismo nombre (también conocida como Soum des Salettes). Descansamos un rato y elegimos el camino a tomar.

Hasta ahora hemos ido hacia la Hourquette de Héas, que es la brecha que se ve entre la cima de Aguillous y Pic de la Géla. Existe otra posibilidad que evita el tramo de cresta, y consiste en seguir recto para alcanzar el Col de la Géla por el camino normal. Nosotros tomamos esta segunda opción. Cruzamos el largo valle prácticamente por el medio sin encontrarnos ningún tipo de obstáculo, lo único reseñable es un montículo que bordearemos por su derecha. Hay que seguir los hitos, en ocasiones algo difíciles de ver. El sendero por fin nos deja bajo el collado y subimos por una fuerte pendiente hasta él. La parte final es una ladera de roca algo descompuesta que no presenta dificultades técnicas, pero en la que hay que andar bastante al loro puesto que, aunque la linea de ascenso a seguir es lógica, es muy fácil perder las referencias de las marcas o hitos. Sin mayor dificultad se alcanza la cima, pero con gran esfuerzo.
Importante evitar asomar el morro a su imponente cara este, porque estamos hablando de 700 metros de pared vertical. Como no podía ser de otra forma, las vistas son de primer orden. Hace fresco y hay que abrigarse, pero un buen rato en la cima no nos los quita nadie.

Es inevitable echar un ultimo vistazo al Circo de Barroude (y muchas fotos) antes de abandonar el lugar. En el collado vamos derechos hacia la espectacular mole de Gerbats, que rodeamos por un difuso sendero. En pocos minutos llegamos al otro de los impresionantes circos de la zona, el de Troumouse. El sendero pegado al cortado desciende hasta el Col de la Séde y comienza la bajada. En este punto se puede descender a mano derecha para enlazar con el camino de subida, pero nosotros bajamos al circo. El descenso está bien marcado con hitos, pero desde arriba impresiona un rato, parece una enorme pedrera vertical impracticable. Poco a poco, con cuidado y sin prisas, alcanzamos las praderas inferiores, donde nos paramos a comer un rato. Con fuerzas renovadas nos dirigimos por las campas a los lagos sin una senda definida, hoy secos, y tomamos una senda bien balizada que empieza a descender hacia Héas.

Ya con calma y con la brisa de la tarde, mientras las cotas superiores se cubren de nubes, alcanzamos el punto de partida de una ruta en la que no hemos hecho más que disfrutar a pesar del esfuerzo invertido en la subida. Ruta que queda para el recuerdo durante mucho tiempo.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta