Coordenadas 2677

Fecha de subida 6 de febrero de 2019

Fecha de realización febrero 2019

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2.621 m
1.736 m
0
4,3
8,6
17,14 km

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cerca de Saint-Mamet, Occitanie (France)

Entre las comarcas oscences de la Ribagorza y del Sobrarbe y más concretamente sobre los términos municipales de Benasque, Gistaín, Montanuy, Sahún y San Juan de Plan se halla el Parque natural Posets-Maladeta. El parque, famoso por su biodiversidad en flora y fauna, está compuesto de tres valles principales que son los de Benasque, Chistau y Barrabés. En él, podremos observar, tanto la mayor extensión glaciar que aún se conserva en el Pirineo, como los tres famosos macizos, que albergan la mayor cantidad de tres miles de toda la Península Ibérica: el Macizo de la Maladeta o Montes Malditos, el Macizo de Perdiguero y el Macizo de Posets o Llardana.
Y es en el Macizo de la Maladeta, en pleno corazón del valle de Benasque, donde bajo el cresterío del Pico del Alba, se alzan tres espigadas cumbres que dominan el curso del río Ésera con gran majestuosidad. Estas tres cimas, según cuenta la leyenda, son las tres hijas de un Rey cristiano de Aragón, las cuales se enamoraron de tres muchachos moros. Esto, no debió gustar al rey que intentó disuadirlas para que abandonasen esa idea y como no pudo evitarlo, acabó por encerrarlas en una habitación de la fortaleza. Cierto día, el Rey salió de cacería y fue en ese momento en el que ellas aprovecharon para sobornar a sus guardianes y huir al encuentro de sus amores, pero se equivocaron de camino y en lugar de ir hacia el Sur, fueron hacia el Norte. Después de unos días, el padre regresó y las maldijo: “Que la maldición de Dios caiga sobre ellas, dondequiera que estén”. Ellas que habían llegado al valle de Benasque y se dirigían hacia el Portillón, sufrieron un gran temporal que las dejó paralizadas por la nieve, convirtiendose en los tres actuales picos que se elevan al W del refugio de la Renclusa y a los que se denominan como Las Hermanas de Paderna.
Su altura, si las comparamos con sus cercanos vecinos, podría parecernos algo modesta, pero no por ello, dejan de ser unas atractivas y asombrosas ascensiones. Sus nombres son la Tuca del Ésera (2.585m), la Tuqueta Blanca de Paderna (2.713 m) y el Pico de Paderna (2.628 m), siendo este último el que ascenderemos.
Asi que conocida su ubicación y su escabrosa leyenda, nos ceñiremos al track y para ello deberemos desplazarnos hasta la localidad oscense de Benasque, desde donde nos dirigiremos, proseguiendo por la carretera principal A-139, hasta el hotel de los Llanos del Hospital, antiguo refugio de caminantes, levantado por los monjes Hospitalarios para dar cobijo a los viajeros en su tránsito por el valle.
Ante la posibilidad de que nos impidan el aparcamiento en el mismo parking del hotel, generalmente reservado para clientes, decidimos estacionar el coche, unos metros antes, en el aparcamiento libre de El Vado.
Con las mochilas ya preparadas y con un soleado día de montaña por delante, emprenderemos el clásico camino que sube al refugio de La Renclusa, remontando el valle glaciar donde se encuentra ubicado el Espacio Nórdico de los Llanos del Hospital, todo un referente dentro del Pirineo en la práctica de ski de fondo y raquetas de nieve.
El camino, en está primera parte de la ruta, carece de ningún tipo de dificultad para su seguimiento, ya que tan solo deberemos avanzar siguiendo la marcada huella dejada por los esquiadores. En poco más de una hora y mientras vamos disfrutando del impresionante entorno de alta montaña que respira la zona, alcanzaremos el final del valle donde se encuentra el area recreativa de La Besurta.
La Besurta, es una pequeña explanada, donde confluyen varios itinerarios y es por ello que está acondicionada con una pequeña cabaña-bar que hace las funciones de "oasis" para los cientos de montañeros y no tan montañeros que transitan por estos parajes.
Comentar, que existe la posibilidad de llegar hasta este punto en coche excepto en época estival, que su acceso está prohibido y delimitado unicamente al autobús.
Recabando información por la red y a modo anecdótico, decir que el nombre de Besurta tiene su origen en el euskera ya que el prefijo "Be" deriva de la palabra behean que quiere decir (debajo). A continuación, se le une el sustantivo "Zur" que significa madera y para finalizar la terminación "Ta" que podría indicar un lugar determinado, como podemos contemplar en los topónimos cercanos de Belarta o Senarta. Con todo ello, cabría pensar que estamos hablando de una zona donde la madera adquiría un importante papel, por lo que decidí seguir indagando en la red hasta dar con una reseña, en la que se mencionaban los antiguos aserraderos que se ubicaban en la actual posición, donde se encuentra el refugio de La Renclusa.
Asi que con las irrefutables pruebas a la vista, podríamos concluir en que el vocablo de "Besurta" viene a hablarnos de un paraje bajo un aserradero.
Dejada atrás la zona de esparcimiento de La Besurta, proseguiremos el camino que nos llevará al refugio de La Renclusa remontando el empinado barranco de homónimo nombre. La gran cantidad de nieve que ha caido los últimos días, hace que, en ocasiones, perdamos el clásico sendero de ascenso, por lo que tomaremos la Tuca de la Renclusa como referente, para progresar en el sentido correcto, ya que existe la posibilidad de desviarnos, facilmente, hacia el Forau d'Aiguallut, si no prestamos, especial, atención al cartel informativo que bifurca la senda.
Conforme vamos ganando altura, el sendero, que surca paralelo a una zona semiboscosa, donde predomina el pino negro, se ramifica en múltiples huellas, por lo que continuaremos progresando por la pisada más factible, conocedores de que todas ellas van a confluir al mismo punto.
Tras superar la tediosa pendiente, llegaremos a un gran llano, bajo el imponente macizo de La Maladeta, donde se encuentra el centenario refugio de La Renclusa.
La panorámica, que ofrece el refugio de todo el valle, es casi hipnótica y uno podría quedarse eternamente contemplando tal estampa pero todavía, estamos a medio camino de nuestro objetivo, por lo que, sin perder demasiado tiempo más que para un breve snack, retomaremos la marcha que continua ascendiendo, por breve espacio de tiempo, la nevada ladera del barranco de la Renclusa.
Al cabo de unos 100 metros y sin llegar a adentrarnos en el contiguo barranco de La Maladeta, abandonaremos la desdibujada traza que seguiamos y giraremos en dirección W rumbo al ibon de Renclusa.
Tras sortear varios promontorios y en poco más de veinte minutos, alcanzaremos la cuenca lacustre del congelado ibón, donde la rocosa piramide del Pico de Paderna irá apareciendo nítidamente sobre el horizonte, ocupando un alargado rellano al pie de las altivas cumbres del macizo de Maladeta.
Superados los límites del ibón, alcanzaremos una pequeña zona kárstica rodeada de grandes bloques y tras sortearla, el camino, que se adentrará inexorablemente por el barranco de Alba, ya, nos dejará contemplar con toda plenitud la mole granítica del Paderna.
Conforme ganamos metros hacia nuestro objetivo, vamos barajando la posibilidad de acceder a la cumbre, remontando la empinadisima pala W que da acceso al collado de Paderna y dejar para el descenso, el camino que nos llevaría a la cima, si prosiguiesemos en dirección al collado inferior de Alba.
El Paderna, es un pico qué debido a la gran verticalidad de sus paredes tiende a ser propenso a los aludes, por lo que encontrarnos su acceso más directo, medianamente despejado, decantó la balanza a favor de esta opción.
Asi que con el plan de ataque fijado y tras una breve parada, en la que aprovecharemos para cambiarnos las raquetas por los crampones, comenzaremos a remontar la vasta ladera del Paderna.
Advertir que en está parte de la ruta, venceremos más de 150 metros de desnivel, en apenas 300 metros de distancia y eso son datos que dicen mucho, sobre la pendiente por la que nos vamos a mover.
Durante el progreso sobre la afilada pala, habrá que extremar las precauciones al máximo porque aunque es un espacio muy abierto, la fusion de pasto, roca y nieve, nos hará, en ocasiones, dudar sobre si estamos progresando hacia nuestro objetivo por el sitio más factible. A pesar de todo ello, acceder hasta este punto por su parte más directa, podriamos considerarlo como un gran acierto ya que le ha dado a la ruta un plus de alta montaña.
Una vez en el collado de Paderna y bajo la atenta mirada de sus proximas hermanas, decidimos acometer los últimos metros que nos separan de la cúspide, progresando en dirección N por la ancha arista cimera.
Al cabo de unos diez minutos, hollaremos el gran hito que jalona la cumbre del Pico de Paderna desde donde podremos observar, la espectacularidad del entorno en el que está enclaustrado. Desde el próximo y ya nombrado macizo de Maladeta hasta el lejano macizo de Posets, sin olvidarnos del valle por el que hemos realizado la ascensión, donde cabría destacar la majestuosisad del Pico Salvaguardia y del Pico de la Mina, entre otros muchas cimas.
Una vez realizadas las fotos de rigor y tras, casi, más de una hora en la cumbre, emprenderemos el descenso hacia el collado de Paderna, retrocediendo sobre nuestros propios pasos. De vuelta en el collado y tal y como habiamos planificado con anterioridad, continuaremos en dirección S hacia las inmediaciones del collado inferior de Alba.
Está parte del track, quizá sea la que más quebraderos de cabeza nos ha originado, no por su dificultad técnica, de la cual carece, si no por la ausencia de cualquier tipo de referencia visual para su seguimento. Probablemente en época estival, los hitos apostados en el rocoso sendero sean visibles, pero con la cantidad de nieve que hay acumulada, su visualización se hace algo más que compleja. Por lo que tirando de gps y con la máxima cautela posible, logramos superar un pequeño resalte que nos cortaba el paso y asi poder aproximarnos hacia el sendero que se desprende del collado inferior de Alba.
Antes de conectar con dicho sendero y en paralelo a él, pero unos cuantos metros más arriba, observamos como una profunda huella que flanquea los paredones rocosos del Paderna acaba por descender al fondo del valle. Ante el desconocimiento del estado del sendero, que en un principio habiamos reservado para el descenso, decidimos empezar a perder altura hacia el valle siguiendo esta comoda huella.
Alcanzado el fondo del valle y tras recuperar las raquetas que habíamos ocultado antes de acometer el ascenso, retornaremos hasta el punto de partida desandando el mismo camino que nos llevó a la cima.
Ruta altamente recomendable tanto por su espectacular ascensión como por el impresionante entorno en el que se realiza.
Hospital de Benasque (+34) 974 552 012
Refugio de la Renclusa (+34) 974 344 646-FREC:145.475

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