Coordenadas 2897

Fecha de subida 29 de noviembre de 2018

Fecha de realización noviembre 2018

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2.885 m
1.640 m
0
3,8
7,6
15,26 km

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cerca de Baños de Panticosa, Aragón (España)

A caballo entre las cuencas lacustres de Respomuso y Bachimaña una pequeña barrera montañosa que se extiende desde el Pico Musales hasta el collado de Tebarray separa en dos diferenciadas vertientes el Valle de Tena. Por un lado, la vertiente de Sallent de Gallego con su inconfundible circo de Piedrafita y por el otro la de Panticosa y sus imponentes macizos.
La máxima altura de este pequeño cordal, se encuentra en el Pico Tebarray y para acometer su ascensión, transitaremos por la afamada senda transpirenaica del GR-11, que une el nuevo refugio de los Ibones con el de Respomuso.
La subida al Pico Tebarray, pese a su aspecto piramidal e inexpugnable, resulta ser una de las pocas ascensiones de la zona que no ofrece ningún tipo de dificultad técnica para acometerla.
Asi que una vez explicada su ubicación y orografía nos ceñiremos al track que parte desde la vertiente de Panticosa y más concretamente desde el refugio de Casa de Piedra donde cogeremos la clasica senda que que sube a los ibones de Bachimaña. La senda, también llamada camino del glaciar del Infierno, remonta decidida el barranco del río Caldarés zigzageando por la rocosa y abrupta ladera del pequeño valle en el que se ubican las instalaciones termales.
En esta primera parte de la ruta, cabría destacar tanto el impresionante Mirador de la Reina, desde donde podremos disfrutar de una bonita panorámica del entorno del Balneario y de sus principales cumbres, como de la multitud de cascadas y saltos de agua que encontraremos a nuestro paso, sobresaliendo entre todas, la del Salto del Pino por su espectacular encuadre encajonado entre grandes bloques. Al cabo de aproximadamente una hora de trayecto, el empinado sendero, comenzará a perder altura, paulatinamente ,hasta situarnos bajo un imponente paredón a la vera del río Caldarés. Para superarlo y asi alcanzar los tan ansiados embalses de Bachimaña ,deberemos remontar, pacientemente ,la conocida como Cuesta del Fraile, corta pero intensa pendiente que serpentea,en multitud de zetas, por la falda de la pared.Durante su ascenso, disfrutaremos de un precioso salto de agua, de más de cien metros de longitud, denominado como cascada del Fraile.
Una vez rebasada la famosa cuesta, alcanzaremos el embalse inferior de Bachimaña donde se ubica el nuevo refugio de los Ibones. La estampa que ofrecen tanto el refugio como el embalse con la piramide del Serrato y los garfios de las Peñas de Xuans al frente son dignas de postal asi que aprovecharemos tal panorámica para descansar y disfrutar del maravilloso entorno en el que nos encontramos.
La idea inicial, era pernoctar en el refugio pero como la excursión había sido preparada a última hora presagiamos que no iba a ser posible, sin antes haber realizado una reserva. Asi que ya concienciados ante tal posibilidad, decidimos ascender con el equipo de vivaquear preparado.
Finalmente y como sospechábamos, el refugio se encontraba al completo por lo que no nos quedaba otra que buscar un buen lugar, para poder montar el campamento base. Para nuestra sorpresa y a medio camino entre el embalse inferior y la presa del embalse superior, se encuentra el antiguo y destartalado refugio de Bachimaña que en la actualidad, hace la función de refugio libre.
El refugio, estructuralmente, se mantiene en óptimas condiciones pero el interior presenta un deterioro bastante importante y tan solo una de las tres estancias de las que se compone, puede ser habitable.
Con el problema de la pernocta solucionado y tras haber aligerado de manera considerable el peso de la mochila, retornaremos al balizado GR-11 en dirección a los Ibones Azules.
El sendero, que en este punto se suaviza hasta casi parecer un falso llano, nos llevará hasta la cubeta glaciar del ibón superior bordeando el margen W del embalse inferior de Bachimaña. Ya en los dominios del inmenso lago superior y conforme vamos recorriendo su abrupto sendero, podremos ir contemplando la magnificencia de las cumbres que nos rodean.
Una vez exedidos los limites del embalse superior, el camino se verá interrumpido por las surgentes aguas provenientes de la cascada de los azules, asi que tras sortearlas buscando los mejores pasos, llegaremos a una confluencia de caminos jalonada con un poste informativo. En este punto, confluyen el GR-11 en dirección al refugio de Respomuso, opción que elegiremos y el GR-10 que sube decidido por el barranco de La Canal hacia el puerto de Marcadau.
A partir de este momento, la ruta ganará en exigencia por lo qué habrá que tomarlo con relativa calma ya que el desnivel a cubrir será importante.
Asi que, poco a poco y encajonados bajo los imponentes paredones de los Infiernos por un lado y del Marmoleras por el otro, comenzaremos a remontar la escarpada ladera que da acceso al Ibón azul inferior siguiendo las marcas rojas y blancas que encontraremos apostadas por el sendero.
Alcanzada la terraza donde se ubica el lago inferior y tras una breve pausa para ponernos el goretex y disparar alguna foto, proseguiremos el camino hacia la zona lacustre del ibón azul superior. Para acceder a la planicie donde se halla localizado, tan solo, deberemos continuar por el marcado sendero que traiamos y superar un pequeño pero empinado resalte rocoso.
Una vez ganada la orilla del ibón superior, el camino, que nos dará una ligera tregua, bordea el margen derecho del lago y acaba perdiéndose en la infinidad de una abrupta senda, que sube por el Barranco de Piedrafita, en dirección W, hacia el cuello del Infierno.
El empotrado sendero, es un auténtico canchal de rocas de todo tipo de formas y tamaños, prueba más que fehaciente de la antigua actividad glaciar de la zona y de la que aún persiste una pequeña porcion bajo la cumbre de los Infiernos. Antiguamente, la lengua de este glaciar y según explican algunas reseñas, llegaba hasta bien entrado Sabiñanigo.
Asi que conocida la importante acción glaciar de la zona, proseguiremos remontando la tendida pendiente, prestando especial atención a los dispersos hitos que encontraremos si no queremos desviarnos de la relativa comodidad que nos ofrece la senda, con respecto a ascender abruptamente por la desprendida ladera.
Tras casi dos kilometros de intensa cuesta, alcanzaremos el mítico cuello del Infierno custodiado por el iconico ibón de Tebarray y su homónimo pico. La panorámica que ofrece el lago con la afilada silueta del Pico Tebarray, en mi humilde opinión, es una de las más bellas estampas que se pueden ver en el Pirineo.
Esta vez, la climatología no nos ha permitido disfrutar, en plenitud, de estas fabulosas vistas ya que desde que comenzamos a remontar el Barranco de Piedrafita, una incomoda niebla se cerniá y se disipaba, arbitrariamente, sobre nosotros.
Desde este punto, ya tendremos a tiro nuestro objetivo por lo que continuaremos por el evidente sendero que flanquea la orilla derecha del ibón y que acaba desembocando en el collado de Tebarray o de Piedrafita.
Unos pocos metros antes de acceder al citado collado, deberemos realizar una fácil trepada que aunque exenta de dificultad, nos obligará a permanecer atentos para poder rebasarla sin dificultades.
Del collado, ubicación donde el GR-11 desciende hacia la zona de Respomuso, a la cima, tan solo, nos separarán unos quince minutos, asi que comenzaremos a progresar, en un principio por la parte más aérea de la arista, enlazando un poco más adelante con un sendero que discurre paralela a ella pero caido hacia la vertiente del ibón.
Una vez ganada la cima, las vistas son totalmente limitadas debido a la mencionada niebla y a la incipiente tormenta que se adentraba, por lo que, con poco más que hacer, emprendemos el retorno hacia el refugio de los Ibones desandando el camino que nos llevó a la cumbre.
A la altura de la presa del embalse superior de Bachimaña, abandonaremos el balizado GR-11 que nos devolvería hasta las instalaciones termales de los Baños de Panticosa y atravesaremos el dique de contención que nos llevará hasta el antiguo refugio de Bachimaña, punto donde daremos por concluida la ruta y lugar donde pernoctaremos.
Clásica y exigente ascensión a uno de los picos más emblemáticos del Valle de Tena, tanto por las impresionantes zonas lacustres por las que transitaremos, como por los imponentes macizos que en algunos casos se elevan más alla de los 3000 metros.
Refugio Casa de Piedra (+34) 974 487 571-FREC:146.175
Refugio de Los Ibones de Bachimaña (+34) 697 126 967

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