Tiempo  una hora 3 minutos

Coordenadas 1322

Fecha de subida 29 de mayo de 2018

Fecha de realización marzo 2018

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
-
-
1.763 m
188 m
0
43
87
173,79 km

Vista 349 veces, descargada 2 veces

cerca de Guayabero, Vaupés (Republic of Colombia)

RUTA DEL SOBREVUELO
BUENOS AIRES/PACOA- MITÚ

Este sobrevuelo en avioneta de 174 km entre Buenos Aires/Pacoa a Mitú; hace parte de una expedición hecha al Vaupés-Colombia en marzo de 2018. Otros tres links de éste paseo los puedes ver acá mismo.

Después de navegar los ríos Cananarí y Apaporis, conocer el Raudal del Jirijirimo y subir al Tepuy Way Reariku, había llegado el momento de dejar la selva para volver a la civilización.

Aprovechando que aún tenía baterías, decidí marcar en el GPS éste sobrevuelo que además de regresarnos a la ciudad, nos llevó por alguno de los tepuyes del macizo norte de la Serranía del Chiribiquete

El paseo empezó en Buenos Aires una vereda de la inspección de Pacoa donde viven unas 500 personas aproximadamente entre colonos e indígenas de las etnias Makuna, Tanimuka, Letuama, Cabiyari, Barazano, Yujup-maku y Yauna. Guardianes sempiternos y legítimos propietarios de esas selvas, organizados desde 2008 en la Asociación de Capitanes Indígenas del Yaigoje-Apaporis (Aciya).

Este poblado está asentado al pié del tranquilo Río Canararí, tributario del Apaporis. El mismo está formado por dos hileras de casas a lado y lado de la pista de aterrizaje. Buenos Aires pertenece geográficamente al Amazonas, pero administrativamente al Vaupés. Cuestión de distancias. Pese a su lejanía con relación a la civilización, el caserío cuenta con cancha de basket ball y kiosco digital

Como ése viernes amaneció lluvioso y nubado, tocó esperar hasta las horas de la tarde para salir de Buenos Aire. Es importante tener en cuenta que el clima es el que realmente determina si se hacen o no vuelos en ésa zona.

Yo aproveché la mañana para navegar, en kayak, el Río Canararí. En el corto paseo por éste caudal de agua me acompañaron un niño llamado Jhon y su perra Pantera quienes, en una balsa típica de la región, no me desampararon y se convirtieron en especie de "angelitos" que me cuidaron durante todo el trayecto.

En la tarde nos organizamos para esperar el resto de avionetas que vendráin por nosotros. Desafortunadamente todos cupimos menos una persona que se debia quedar en Buenos Aires hasta el otro día a la espera de un nuevo vuelo. Para que no quedara sola, Marta y su hijo, se sacrificaron y se auto escogieron para quedarse en la comunidad.

El resto subimos a las pequeñas arenaves en las que caben tres o máximo 5 personas. Encedimos motores y rodamos por una destruida pista que es en verdad una sucesión armónica de huecos, montículos y tramos planos, supremamente dificil de sortear e increiblemente aprobada por la Aeronáutica Civil de la República de Colombia.

Cogimos altura y vimos abajo el tapíz verde de la selva y los ríos Canararí y Apaporis que discurren solemnes y que, como todos los ríos de la región, le coquetean a la manigua circundante.

Sebastían, nuestro jóven piloto, nos prometió un sobrevuelo por la zona. La idea era hacerlo por los raudales de Yuruparí y Jirijirimo pero las nubes lo impidieron. Fue entonce cuando optó hacerlo por algunos de los tepuytes de la zona norte de la Serranía del Chiribiquete

Estas serranías son los restos de antiguos estratos de areniscas mesozoicas que se encuentran cubriendo el antiguo Escudo de las Guayanas, con sus rocas ígneas que afloran en algunos lugares donde la cobertura ha sido muy destruída dando como resultado un extraño pero importante paisaje.

Profundos y alargados, valles, flanqueados por peñascos verticales escalonados en graderías, por los cuales corren riachuelos de aguas muy negras que saltan en numerosas cascadas o
se hunden bajo la roca para aparecer más adelante. Mesetas alargadas, cubiertas de
pajonales en su parte superior o totalmente descubiertas de vegetación, mostrando
la superficie de la roca de un negro profundo, color debido posiblemente a la acumulación
de óxidos de hierro y manganeso sobre ella.

Cerros aislados, de paredes casi verticales, residuos más resistentes de montañas
mayores que sucumbieron a la acción destructiva de los mismos y el lento labrado
de los elementos actuando durante millones de años. Pequeñas mesetas divididas
como tableros de ajedrez por las grietas que las seccionan y, en fin, toda una
gama de figuras fantásticas que conforman el paisaje más sobrecogedor del Amazonas

Estas montañas son las formaciones expuestas más antiguas en el planeta; su origen data del Precámbrico. Son un complejo entre la frontera norte del río Amazonas y el Orinoco, entre la costa Atlántica y el río Negro. A estas montañas se le conocen como Tepuyes

El nombre Tepuy proviene de una voz del idioma indígena pemón, que significa montaña o morada de los dioses. Los tepuyes tienden a estar individualmente aislados en vez de formar parte de una cadena común. Esta característica frecuentemente los hace ser el ambiente en donde se desarrollan formas evolutivas únicas tanto animales como vegetales. Sobre las cimas de estos tepuyes nacen ríos y gigantescas cataratas, siendo la más conocida el Salto Ángel, la cascada más alta del mundo ubicada en el estado de Bolivar Venezuela

La vegetación de los tepuyes está expuesta a rigurosas condiciones climáticas que varían desde intensas precipitaciones a una elevada radiación solar en días despejados, unidos a fuertes vientos, escasez de nutrientes y bajas temperaturas. Por eso, gran parte de la flora tepuyana es endémica de estos parajes, y en general las plantas presentan notables modificaciones o adaptaciones para sobrevivir.

Estas particulares montañas han dado para todo inclusive para que El escritor escocés Arthur Conan Doyle en su novela "El mundo perdido", inspirada en el Tepuy Roraima; imaginara que en sus cimas habitaban enormes dinosaurios. ​

Algunas de estas formaciones aún no han sido holladas por el pie humano. Su fauna es muy diversa, destacando el oso hormiguero, el jaguar, la nutria gigante , el zorro, armadillos gigantes y los monos araguatos; entre las aves, el águila arpía. el halcón palomero, la guacamaya enana y el colibrí. Entre los reptiles se encuentran: la tragavenado (Boa constrictor), la anaconda, la cuaima piña y numerosas especies de anfibios.

Después de pasar por varios tepuyes, ver el "salto de Las Golondrinas", nuestra versión de El "Saltos del Angel" y maravillarnos con la aún virginidad de estas tierras, cogimos rumbo a Mitú.

Cerca al casco urbano sobrevolamos un helipuerto militar en una cuchilla de uno de los cerros, vimos el imponenete Rio Vaupés y miramos paisajes antrópicos creados por la mano del hombre blanco que anunciaban el regreso a la civilización

Cayendo la tarde llegamos a Mitú capital del Departamento de el Vaupés. El confort de la ciudad nos permitió comer bien, darnos un buen baño y descansar en cama con el fin de recobrar energías para la ultima jornada del paseo que incluiría caminada a Caño Sangre y ascenso al Cerro de las Cuacamayas.

1 comentario

  • Foto de DXMARIUS

    DXMARIUS 02-jun-2018

    Como siempre, las mejores rutas y más originales

Si quieres, puedes o esta ruta