Tiempo en movimiento  3 horas 11 minutos

Tiempo  6 horas 39 minutos

Coordenadas 4529

Fecha de subida 20 de julio de 2019

Fecha de realización julio 2019

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844 m
186 m
0
7,2
14
28,63 km

Vista 63 veces, descargada 3 veces

cerca de Goiballara, País Vasco (España)

Aunque Charly y yo ya habíamos pedaleado en varias ocasiones por Granada erreka y sus alrededores: Erdoizta, Altzola, Urdaneta, Agorregi...teníamos el presentimiento de que nos faltaba alguna pista/senda de conexión directa del encajonado barranco de Altzolaras con la parte de Altzola y Urdaneta.
El personal consultado nos decía que no se podía, incluído el del rte Granada en el que nos tomamos esa mañana un cafelito antes de iniciar la búsqueda del camino.
La etapa corta pero súper interesante la iniciamos en el área recreativa de Andatzarrate, desde donde nos acercamos a Iturriotz para descender por pista hormigonada hasta el fondo del barranco: restaurante Granada.
Este antiguo caserío por el que pasa la Granada erreka, es el lugar de nacimiento del bertsolari Ignacio Eizmendi “Basarri”, transformado hoy en restaurante, famoso por sus truchas de vivero propio y pollo de caserío. Y un servicio muy profesional y atento con los visitantes.
Con nuestro espíritu investigador y un tanto aventurero, junto al restaurante tomamos una pista que en muy buen estado la seguimos junto a la Altzolaras erreka, bajo una bella y frondosa vegetación de ribera, pero solo por unos centenares de metros hasta encontrarnos con un pequeño edificio en el que acababa la pista y que resultó ser la central hidroeléctrica de Errotabarrena, actualmente en funcionamiento.
La regata de Altzolaras, tributaria del Urola, tiene su origen en las estribaciones septentrionales del monte Gatzume, siendo la surgencia Granada su principal aporte en cabecera.
Así que media vuelta por la excelente pista ciclable hasta dar en su inicio con una estrecha senda que asciende entre espesa vegetación, principalmente zarzas y ortigas (muy poco o nada transitada) que nos obliga a llevar de la mano a nuestras inseparables eléctricas.
El GPS no diferencia las sendas de las pistas pero como veíamos que la senda se acercaba hacia Altzola, que era nuestro objetivo, decidimos continuar, hasta después de algo menos de un kilómetro, dar con una pista ya ciclable que pasa junto a los caseríos Illarragorri, Orendain, Telleria...cuyos dueños muy amables, y supongo que con ganas de hablar con los poquísimos visitantes que se les ocurre pasar por estos recónditos y hermosos parajes, nos contaron historias interesantes de estos enclaves que me han servido para la redacción del texto.
Este remanso de paz que se disfruta en este cerrado valle de sorprendente silencio solo roto por el trinar de los pájaros y el ruido del agua (más bien agradable sonido), no siempre ha sido así pues hasta el siglo XIX fue el corazón de la industria de la transformación del hierro de la comarca, con abundantes ferrerías, molinos, presas, canales, centrales hidroeléctricas...donde repicaban los martinetes y resoplaban los fuelles.
Esta vez no bajamos a Altzola y seguimos la pista que nos conduce directamente al Izarra Etxea de Urdaneta, uno de los barrios de Aia, donde además de comer muy bien y con estupendo servicio, disfrutamos de unas vistas espectaculares de la naturaleza que rodea el lugar, y con el café ver la etapa del Tour con final en el Tourmalet.
Hasta hace pocos años el barrio de Urdaneta no tenía carretera, por lo que se mantuvo con un ciclo de economía autosuficiente, casi cerrada, y con los servicios de un pueblo en miniatura: Iglesia, cura, cementerio, frontón, escuela, maestro, taberna…
Ascendemos por pista ciclable, aunque con tramos de abundante piedra que te obliga a ir con muchísima precaución, rodeado de numeroso ganado, hasta la cruz de Pagoeta, que por la espesa niebla que nos cubría, sin vistas que contemplar, seguimos por pista hasta descender a la carretera GI-2631 por la que continuamos hasta el punto de inicio de esta extraordinaria etapa, de apenas 30 km y 1000 m de ascenso positivo.TODA JAMÓN JAMÓN, con más de una decena de langas que pasar, que te obliga a bajarte de la bici, eso sí, por lugares apenas humanizados, de una paz increíble, con escasos caseríos salpicados y escondidos en los límites de la parte sur del parque natural de Pagoeta, y siempre con la panorámica allí en lo alto de la ermita de Santa Engrazia.
Por las razones descritas, he catalogado la etapa de DIFÍCIL, solo recomendable a “ciclocrosseros” con cierto espíritu de sacrificio y amantes de la naturaleza.
A continuación el enlace del Parque Natural de Pagoeta .

1 comentario

  • Foto de cechaide

    cechaide 21-jul-2019

    Magnífica descripción de una maravillosa jornada !!

Si quieres, puedes o esta ruta