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Distancia

12,26 km

Desnivel positivo

761 m

Dificultad técnica

Moderado

Desnivel negativo

761 m

Altitud máxima

2.716 m

Trailrank

27

Altitud mínima

1.989 m

Tipo de ruta

Circular

Tiempo

3 horas 49 minutos

Coordenadas

1131

Fecha de subida

29 de agosto de 2015

Fecha de realización

agosto 2015
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2.716 m
1.989 m
12,26 km

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cerca de San Juan de Plan, Aragón (España)

El itinerario que se presenta a continuación es una vuelta a los orígenes del Pirineo. Un recorrido alejado de las aglomeraciones y cuyas reseñas pueden contarse con los dedos de una mano. Pese a todo, es un circuito que maravilla a quien se aventura a conocerlo. Es el Pirineo más real y auténtico. Solo apto para exploradores.

La ruta tiene como objetivo recorrer la arista íntegra de Barbarisa. Esto es la línea de cumbres que va desde el Puerto de Sahún (1.999 m) hasta el Collado de Barbarisa (2.577 m) y, una vez allí, tomar la cuenca de los ibones de Barbarisa y volver por el valle hasta el punto de salida. En términos generales esta circular no entraña grandes dificultades pues los pasos más complejos pueden ser siempre evitados. Sin embargo, conviene conocer bien donde nos metemos para eludir posibles sorpresas. Como se cita anteriormente, es una cresta poco transitada que, lógicamente, ha quedado olvidada en internet. Solo un par de crónicas la exponen de una forma fidedigna. Con este track se pretende incorporar una reseña más a ese selecto grupo y facilitar información a quien quiera conocer esta zona. Incorporo, además, pequeñas modificaciones a los itinerarios precedentes donde, la más importante, pasa por caminar la arista más allá de la última cima del cordal (el pico Barbarisa) hasta el collado homónimo.

La ruta toma salida en el Puerto de Sahún. Desde el excepcional mirador que es ese punto, se avanza rumbo norte por un vasto cordal fuera de caminos convencionales. Y ya no se abandonará hasta alcanzar el Collado de Barbarisa varios kilómentros más al norte. El camino seguirá siempre el mismo filo de la montaña salvo en puntos donde es imprescindible alejarse un poco para progresar. Dicho esto, perder el camino se hace arduo complicado.

La primera parte discurre por amplias praderas combinando partes llanas con otras más empinadas. Pronto el terreno cambia en rotundo apareciendo los primeros murallones de roca. Se trata de las estribaciones meridionales de Punta L'Estibeta (2.518 m), la primera cumbre del cordal de Barbarisa. Desde su base la pirámide impresiona pero una vez en harina no es para tanto. Un conjunto de escalones permitirán coronar su cima. Son varios resaltes consecutivos que van incrementando la dificultad paulatinamente. El primero se supera sin mayores complicaciones por la ladera de la derecha. El segundo utilizando una pequeña canal herbosa sin complicaciones. La tercera cuenta con una canal de doble tubo muy estrecha y empinada. Son unos diez metros fáciles que desemboca en una pequeña brecha. A continuación es el paso más complicado del frontón de L'Estibeta. Se trata de una placa vertical de unos diez metros. Las reseñas indican una doble forma de superar el muro: trepar la pared (II+) o bien bajar desde la brecha (vertiente de Gistain), flanquear la pared hasta una ladera herbosa y remontar una canal que permite volver a la cresta. Esta segunda opción no ha sido inspeccionada. Si por el contrario se opta por trepar, hay que tener en cuenta que los primeros metros son verticales, sobre roca adherente, en un ambiente aéreo poco tranquilizador. Una vez realizado puedo asegurar que no es tan difícil como pueda parecer. El último escalón viene tras salvar dos pequeñas puntas sin relevancia. Una pequeña brecha al pie de un resalte rocoso vertical permite, nuevamente, dos alternativas: bajar en diagonal por la vertiente de Gistaín hasta dar con una canal de hierba empinada que sube en oblicuo y que pasa a ser rocosa en su tramo final (I/I+) o escarlar el muro rocoso (II+). Se conocen ambas y la primera es mucho más fácil al evitar algún paso incomodo en la pared. Alcanzar la cima de Punta L'Estibeta es casi inmediato.

La sucesión de cimas que se yergue al frente no reviste dificultad. Tramos de arista ancha con otros más estrechos pero casi nunca aéreos nos conducirán hasta el collado donde se abandona el filo de la cordillera. La primera elevación es El Yerri (2.671 m), cuya cúspide se alcanza tras una ladera empinada de roca suelta. El descenso hasta el collado (2.624 m) es algo más estrecho y aéreo pero se supera sin complicaciones. Hacia delante, una sucesión de puntas sin apenas entidad donde sólo destaca el Mollón Cuadrado (2.634 m) termina la pie de una blanquecina mole de roca (2.686 m). Ésta última se afronta con pequeñas trepadas muy fáciles. El descenso, por contra, es una arista estrecha y aérea (I/I+) que, sin ser difícil, si reactiva la atención de quien visita esta solitaria zona.

Soslayado el tramo más aéreo el terreno cambia de aspecto. La roca marrón da paso al sector de mayor elevación de la ruta. La Sierra de Las Blancas es un conjunto de cotas que forman una doble cresta. Separadas por un pequeño valle, es la arista exterior (occidente) la que traspone la punta más elevada: el pico de La Montañeta (2.729 m). A continuación la roca calcárea desaparece para dar paso al granito. Un amplio collado es la antesala del pico Barbarisa (2.665 m), la cima que da nombre al cordal y que coincide con la última elevación del mismo.

Entre las pocas reseñas previas que informan sobre la cresta de Barbarisa, ninguna continúa la arista hacia el collado homónimo. El descenso hasta el mismo -siguiendo siempre la divisoria- pasaría por superar hasta dos resaltes, pues el collado de Barbarisa es la tercera depresión que se encuentra al andar. El trayecto presenta repetidas vías para abandonar la cresta aunque siempre por la vertiente oriental. Cabe remarcar aquí que hay un destrepe antes del primer collado algo complejo (II+/III) si bien reculando unos metros se puede evitar. La siguiente punta no presenta dificultad. En este caso, se abandonó la cresta en el segundo collado creyendo que era el de Barbarisa. Descendiendo hacia los lagos se comprobó que era el siguiente, al cual se llega tras superar un resalte bastante sencillo (I+).

La bajada hacia los lagos se realiza sin camino aparente por una ladera muy pendiente de terreno mixto. Se alcanzan entonces los ibones superores de Barbarisa (2.352 m) e, inmediatamente después, el ibón de Barbarisa (2.310 m). Este último sorprende por su tamaño, mayor de lo que cabría esperar para un valle tan cerrado como es la cabecera del barranco Sorri. Además, en su extremo sur se descubre una senda muy marcada que corresponde con el PR que enlaza la localidad de Sahún con la parte alta de su territorio (Barbarisa, La Vall, Bagüeña, Bagüeñola, etc.). Este sendero lleva hasta el próximo ibón Chico de Barbarisa (2.263 m). Poco más abajo se abandonará para flanquear la ladera occidental del valle y así no perder altura respecto al Puerto de Sahún.

Dejar atrás el PR y adentrarse en la ladera supone "casi" renunciar a los senderos y todo tipo de marcas. En realidad, existe un camino que bordea la cresta de Barbarisa a media ladera y que coincide con el límite municipal entre Sahún y San Juan de Plan. Aunque advierto que dar con él no es sencillo. De las incontables veces que lo he recorrido, quizás sea esta la ocasión donde mejor lo he cogido. Tal fue mi suerte que lo cosí a hitos hasta donde el sendero se vuelve más evidente (pasada una gran muga de obligado reconocimiento). Tras ese monolito de piedras el camino está mejor señalizado. No obstante, la ladera de las cumbres previamente caminadas no guarda dificultad más allá de esquivar algunas paredes verticales. Siguiendo la ladera sin perder mucha altura se llegará a un mirador donde se ve perfectamente el Puerto de Sahún. Tan sólo queda ya continuar la marcha hasta ahí pues es el punto donde la excursión dio salida.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta