Tiempo  3 horas 11 minutos

Coordenadas 2270

Fecha de subida 27 de enero de 2013

Fecha de realización enero 2013

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1.148 m
578 m
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5,5
11
21,86 km

Vista 2978 veces, descargada 16 veces

cerca de Viana do Bolo, Galicia (España)

Fecha realización: 26-01-2013

Datos técnicos:

Distancia: 22,02 Km
Ruta Circular: Si
Acumulado vertical positivo: 618 m
Acumulado vertical negativo: 600 m
Altura máxima: 1.235 m
Altura mínima: 665 m
Tiempo empleado: 3h 11m
Fecha realización: 26 de Enero 2013

Descripción personal:

Con un día claro y soleado después de una semana en la que la nieve hizo acto de presencia, salgo del pueblo de Viana do Bolo con el objetivo de subir al pico más alto de la zona y disfrutar de las vistas que un día como este me ofrece. Aunque tengo que decir que aquí en Viana el panorama siempre vale la pena, si hubiese que describir un pueblo de postal, seria este, con rodeado por un lago, su torre del castillo y casas que aún conservan su legado histórico. Después de callejear por su centro urbano bajo por su cara noroeste para dirigirme a pié de la subida que va a dar Fornelos de Cova, aunque se puede decir que la cuestecita es peleona, las vistas que aquí se contemplan te hacen olvidar las penas, un valle de película, soutos de carballos y alguna viña típica de la riveira sacra en pendiente y con escalones protegidos con muros de piedra. Después de llegar al Alto do Covelo tomo hacia la derecha en dirección A Veiga para después de aproximadamente 1 Km, volver a tomar desvío a la derecha para dirigirme al alto del Pico de San Bernabé. Al llegar arriba hay nieve pero en el pico también se encuentran zonas que con el Sol ya han derretido. Las vistas desde aquí son impresionantes vemos todos los valles y las montañas que los circundan cubiertas de nieve, a la vista está Manzaneda por el Sur Oeste y Peña trevinca por el Norte. Después de la fotos de rigor tomo ruta de bajada, hoy a disgusto no puedo alargar la ruta lo deseado ya que me están esperando y busco el camino de retorno más directo, me encuentro con el pequeño inconveniente de que los caminos de bajada de montaña con el deshielo tienen muchas bolsas de agua, al principio pierdo bastante tiempo intentando vadearlas con la esperanza de que no hubiese más, pero después de ver que esto era continuo tomé la decisión de tomar por el medio y olvidar toda esperanza de no llegar hecho un pingajo. Después de bajar por caminos de montaña llego a San Mamede y desde ahí tomo dirección al punto de partida pasando por Mourisca.

Otras Fuentes - Informaciones de interés:

Información detallada sobre "Viana do Bolo".

HISTORIA Y ARTE:

Todo parece indicar que los primeros pobladores de Viana do Bolo se asentaron en un castro, situado en el lugar que hoy ocupa la villa, donde se encontró en el año 1728 una plancha de bronce labrada perteneciente a estos antiguos pobladores castreños, relacionados en diversos estudios con la tribu de los bíbalos y con la antigua ciudad romana de Forum Bibalorum. La presencia romana en la zona queda reflejada por la gran cantidad de restos y edificaciones halladas en numerosos castros y minas. Destacan los castros de "O Castelo", en Covelo; "O Forxancal", en Edroso; "O Buraco do Mouro", en La Bouza; "As Antas", en Fradelo; "O Castelo", en San Agustín; y "O Castelo dos Mouros", en Fornelos de Cova. Aún quedan vestigios de las antiguas instalaciones mineras de "O Castrillón", en Pinza (Orense); "As Antas", en Fradelo; "As Borreas", en Caldesiños; y "A Fraga", en Pradocabalos. Asimismo, destacan algunos restos de origen romano como el "Relieve" de Bembibre (datado entre los siglos I y III después de Cristo), así como el "Ara" de Viana do Bolo y el "Camino Real" de Rubiais.
La historia de Viana do Bolo transcurre a la sombra de su castillo, el cual, edificado en la Edad Media, gozaba de fueros y gobierno propios. El devenir histórico de estas tierras está estrechamente vinculado a esta fortaleza medieval. Aún perdura la llamada Torre do Homenaxe, de base cuadrada y con una altura de 18 metros, que fue levantada alrededor del año 800 para la defensa contra los moros y fue destruida durante las luchas que los vianeses sostuvieron con ellos. En el año 1180 llega a Viana do Bolo Fernando II, que encuentra la fortaleza destruida, la reedifica y repuebla la villa. La Torre del Homenaje perteneció en primera instancia a Fernando Osorio de Castro. Después pasó a pertenecer a Pedro Enríquez de Castilla, conde de Trastámara y Lemos, y, más tarde, Felipe II la erigió en cabeza de marquesado a favor de Pedro Pimentel de Velasco, hijo del conde de Benavente, quien se tituló primer marqués de Viana do Bolo. En el siglo XV, tras sucesivos conflictos, tuvo que ser reconstruida y durante las guerras carlistas fue de nuevo escenario de duros enfrentamientos. La Torre del Homenaje fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 22 de abril de 1949.
En la Torre del Homenaje se ubica el Museo Etnográfico de Viana do Bolo, en el que se puede contemplar una amplia representación de la cultura popular tradicional de estas tierras. Sus fondos se distribuyen en varias secciones: La arquitectura popular, el hogar y la vida doméstica, las técnicas agrícolas y ganaderas y por último, la artesanía y los oficios tradicionales. En la planta baja está ubicada una pequeña pinacoteca con cuadros de pintores como Nelson Zumel y Sofía García Mares.
Todas las parroquias, a excepción de Vilarmeao, formaban parte de la jurisdicción de Viana do Bolo, cuyo señorío correspondía al rey. Con la formación a principios del siglo XIX de los primeros ayuntamientos, aparecen aquí cuatro municipios: Grixoa, Rubiais, Solveira y Viana do Bolo, pero en 1836 todos se integraron en el de Viana do Bolo.
La villa de Viana do Bolo, con su pintoresco y singular emplazamiento, es un buen punto de partida para iniciar un recorrido por la comarca. Ocupa un pequeño promontorio, rodeado por uno de los brazos del embalse de Bao y coronado por los restos de la antigua fortaleza medieval. En torno a la plaza Mayor gira la vida de los habitantes de esta villa. Edificios barrocos con soportales, un frontón semicircular, pináculos, gárgolas y balconadas coexisten con nobles galerías acristaladas y su fuente, conocida como "el pilón", un monumento que se levantó para conmemorar el alzamiento liberal liderado por Antonio Rodríguez Bordás que tuvo lugar en la villa en el mes de octubre de 1830, que fue ahogado con la ejecución en la plaza de los protagonistas de la revuelta.
La comarca de Viana do Bolo cuenta con numerosas iglesias de origen románico y gran riqueza arquitectónica. Destacan las iglesias de Bembibre, Grixoa y San Cibrao. Brilla con luz propia la iglesia del Padre Eterno, un santuario neoclásico del siglo XVII donde se celebra anualmente, en el día de la Trinidad, una famosa romería popular. También cabe destacar la Iglesia Parroquial de Viana, que conserva restos románicos en sus ventanas, de doble arco de herradura, con clara influencia mozárabe.
En cuanto a la arquitectura civil, los pazos constituyen una interesante representación del arte y de la historia del municipio. Entre los más representativos se encuentran el Pazo de Humoso (del siglo XVIII, que conserva un patio interior, representativo de la cultura paciega orensana), el Pazo de Fradelo, el Pazo de Punxeiro y el Pazo de Grixoa, escenario de una de las novelas de Eduardo Blanco Amor.

FIESTAS Y FERIAS:

Todas las parroquias de Viana do Bolo celebran sus fiestas patronales, entre las que destacan las de la Asunción de Nuestra Señora, del 13 al 17 de agosto, la Romería del Padre Eterno, en mayo, y la Romería de San Antón, el 14 de junio. Todos los días 13 y 28 de cada mes se celebra la típica feria en Viana do Bolo, con un popular mercadillo y, por supuesto, numerosos pulpeiros.

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