• Foto de 20160605 - Marabio
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Tiempo  4 horas 56 minutos

Coordenadas 10768

Fecha de subida 5 de junio de 2017

Fecha de realización junio 2017

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1.064 m
61 m
0
27
53
106,89 km

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cerca de Oviedo, Asturias (España)

Bonita, muy bonita, ruta cicloturista por una de las zonas más despobladas que yo conozco de Asturias, a pesar de estar en pleno corazón geográfico de la región. Ruta de valles profundos, bosques espesos, ríos saltarines y si digo que me he encontrado media docena de coches en la parte más interesante de la ruta, igual estoy diciendo alguno de más.
Salimos de Oviedo, en dirección a Grado por la N-634, carretera que desde que se abrió la autopista que discurre casi en paralelo tiene una densidad de tráfico muy baja y un buen firme. Además, al ser lunes (medio festivo en Grado) el tráfico es aun más escaso.
El trayecto hasta Grado es muy conocido, por lo que no me detendré más en ello. Una vez en la villa, seguimos la carretera que nos marca dirección a Tameza. Por esta vía el tráfico es todavía más bajo. Vamos atravesando praderías al margen del río Cubia hasta que al cabo de unos pocos kilómetros llegamos a San Pedro de los Burros. Aquí comienza la ascensión a los Puertos de Marabio.
La carretera está bien asfaltada y es ancha. La pendiente en estos primeros kilómetros es muy llevadera, salvo un pequeño repecho que alcanza un 10% más o menos, el resto combina tramos a un 3-4% con falsos llanos en los que poco a poco vamos cogiendo algo de altura, hasta llegar a El Llanón, donde la carretera se bifurca. Nosotros seguiremos en dirección a Tameza, disfrutando ahora de un corto descenso que nos servirá para aligerar las piernas y afrontar la segunda fase de la subida.
El descenso termina en la Vega de Villaldín donde comenzará una nueva fase del ascenso que ya no nos dará más tregua. De momento la cosa será llevadera, con una pendiente bastante sostenida entre el 6% y el 8% que nos llevará tras unos cuantos km al pueblo de Villabre. Antes, habremos dejado a mano izquierda el desvío a Yernes, que también es una ruta muy guapa.
En Villabre empieza lo peor, porque justo antes de llegar al pueblo debemos desviarnos hacia la derecha (un cartel señaliza la dirección correcta) y afrontaremos aquí un tramo de unos 2,5 km en los que la pendiente no bajará del 12% con tramos de hasta un 17%. Afortunadamente este tramo está protegido por una arboleda no muy espesa, pero suficiente para librarnos del sol de justicia que hoy está cayendo.
El asfalto a partir de Villabre empeora considerablemente, con algo de grava suelta y muy bacheado, lo oque endurece todavía más este tramo de la ascensión.
Pasada esta parte, todavía nos quedarán un par de kilómetros hasta coronar el alto, pero serán ya más sencillos (descontando lo que llevamos ya encima), con pendientes entre el 6 y el 10% más discontinuas.
Los Puertos de Marabio son unas camperas a unos 1000 metros de altitud, protegidas por el Cadoveiro y la Sierra de Gradura, que fueron declaradas Monumento Natural y están incluidas en el Paisaje Protegido del Pico Caldoveiro, que a su vez forma parte del Parque natural de las Ubiñas - La Mesa. Esto nos puede dar una idea de la singularidad de este paisaje. Superficialmente se puede ver claramente su origen karstico, compuesto por dolinas de las que el agua de lluvia solo puede escapar a través de un complejo sistema de galerías (estas ya no tan visibles).
El día hoy es fabuloso, soleado pero límpido, lo que deja ver la cordillera en su máximo esplendor. Además, las lluvias recientes han dejado un verdor que casi ofende. La quietud de la zona, el silencio solo roto por el piar de los pájaros y el sonido de los cencerros del ganado que pasta tranquilamente por la zona nos obligan a parar, tomar el aire, disfrutar de toda esta maravilla.
Una vez satisfecho nuestro solaz, y con las pilas recargadas para unos cuantos días de rutina y trabajo por delante, retomamos el pedaleo. El descenso hacia Entrago es para tomárselo con calma, porque la carretera tiene un firme muy irregular y tramos de fuerte pendiente, con curvas cerradas y continuos contrastes de sol a sombra que dificultan la percepción del estado del asfalto. Pero rápidamente alcanzamos esta localidad y desembocamos en la carretera que viene de Trubia hacia Teverga.
En un día como hoy, avanzar por este terreno favorable, con buena carretera y escaso tráfico es toda una delicia. No obstante, los kilómetros y el desnivel pesan y no conviene cebarse, porque todavía nos quedará algún repecho antes de llegar a casa.
Los más fuertes, o los que se hayan quedado con ganas de más, pueden enlazar en Villanueva con la carretera de Tenebredo y pegarse otro subidón de pulsaciones. Para los que no tenemos tanto tiempo, ni tantas fuerzas, el regreso más razonable es por Trubia y Sograndio, con la ascensión que siempre se me hace dura, de las últimas rampas a la altura de la Pixarra.
Un ruta preciosa en un día para enmarcar. Una jornada de ciclismo para hacer afición.
100% recomendable.

Comentarios

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