Dificultad técnica   Difícil

Tiempo  8 horas 52 minutos

Coordenadas 2797

Fecha de subida 24 de junio de 2014

Fecha de realización junio 2014

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793 m
19 m
0
34
69
137,5 km

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cerca de Bétera, Valencia (España)

Hace unos días, subiendo hacia La Portera por el valle del río Magro (CV-429) me planteaba hasta dónde una persona sin entrenamiento, aunque sea amateur, es capaz de llegar con una bicicleta de carretera. Así que me puse a idear una ruta absolutamente bestia que se pudiese hacer sin necesidad de usar el coche. La suerte hizo encontrarme con el track del usuario Jorrupi en el que hay justo lo que estaba buscando: Salida desde la estación de metro de Bétera, subida hasta el pico del Águila (puerto de Chirivilla), subida al pico de Espadán (puerto de Almedíjar), puerto de Eslida y finalmente, el puerto de l’Oronet.

Así que como buen cicloturista —aunque yo más bien practico el ciclopachorrismo— cargué el bidón de un litro de agua y metí un paquete entero de galletas «por lo que pueda pasar» al bidón de las herramientas. Tras llegar a Bétera a las siete y media, en el primer metro del domingo, empieza la aventura.

El primer tramo es el aburridísimo carril bici de la CV-333 hasta llegar a la rotonda de la CV-25. A partir de ahí empieza la diversión, al subir la primera cuesta importante, el Alto de Olocau. Sólo en estos primeros metros ya comienzan a adelantarme ciclistas en tropel. Al llegar a Olocau, la primera parada del día, en el horno. Empanadilla para almorzar.

Sigue la subida pasando por Marines de la Sierra. Pensaba parar a saludar a los amigos de Rodamons que estuviesen en el albergue, pero estaba cerrado y desierto, así que continuamos hacia Gátova. Pueblo precioso que merecía muchas fotos, con una fuente de varios caños en los que un montón de ciclistas rellenaban los bidones. Aquí ya ví a grupos cabreados porque alguno de sus integrantes «paraban a beber». «Ya nos cogerá». «¡Que se apañe!». Cuanta mala leche y cuanta prisa, si total… La gran mayoría llegará hasta el pico del Águila y se volverá a Llíria o a Bétera…

El puerto se hace largo y la sensación que da ver grupos de ciclistas adelantándote una y otra vez no hacen encarar el día con optimismo. Pero llega un momento que lo cambia todo. Un cartel con un montón de gente parada alrededor en el que pone: «Puerto de Chirivilla 711». Probablemente, el cartel de carretera más fotografiado de la provincia de Castellón (¿O ya aún Valencia?).

A partir de aquí, toca la bajada de mi primer puerto de montaña con la bici de carretera, porque definitivamente el portillo de Buñol no cuenta. Agarrado de los cuernos del manillar trazando las curvas de la forma más torticera posible voy bajando poco a poco, cogiendo velocidad en contadas ocasiones. Además, tenía detrás dos ciclistas que no sabían como adelantarme. Finalmente les dejo paso. «¡Disculpad! ¡Es que es la tercera vez que cojo la bici!»

En un momento llego a Altura. Cualquier atisbo de ciclista ya ha desaparecido. Sólo un kilómetro más y entro a Segorbe donde busco otro horno para comprar una generosa ración de pizza para afrontar el segundo puerto del día. Hace un tiempo fabuloso. No muy caluroso y totalmente nublado, así que no hay necesidad de tomar el atajo de ir a coger el tren a Sagunto por la N-234.

Dejando Segorbe iniciamos la subida hacia Castellnovo y Almedíjar por la CV-200. Tras pasar estos dos pueblos, la carretera se estrecha y el firme cambia a tramos, entre asfalto y asfalto “gravilloso”, que aunque no es tan cómodo, no causa demasiados problemas a la hora de subir. Las molestias de la ligera vibración que provoca el firme se diluyen con la catarata de sensaciones provocadas al girar el cuello y ver la gran altitud que vamos alcanzando, y lo bajo y lejano que se ve Almedíjar a cada pedalada que se da.

Al pasar la divisoria del puerto llega una bajada de las que parecen épicas. Con unas pendientes más exageradas que la anterior bajada, trazadas con una secuencia continua de curvas y contracurvas de 180 grados bajando la misma falda de la montaña. ¡No quiero ni pensar en lo que puede suponer subir eso! En un momento llegaremos a Aín, donde toca de nuevo una parada. En la plaza de la entrada del pueblo, una cervecita y unos cacaos como un señor. No sólo era el único ciclista, sino que parecía que hubiese aparecido un marciano en el pueblo. Sin embargo, senderistas a montones.

Tan cansado como estaba que la cerveza me sentó como un tiro, así que me metí en el parque de la entrada del pueblo a beber agua de la fuente como un cosaco, comer moras de una zarzamora que había plantada y además, tomarme alguna de las galletas que traía. Tras poner la cabeza debajo del grifo salí enseguida en dirección al siguiente pueblo, Eslida.

La carretera CV-223 tiene algo de trafico (realmente, un coche cada dos o tres minutos), pero ya es algo más que en la subida del anterior puerto, donde sólo he coincidido con un coche. Lo más destacable del tramo es un lazo de corbata carretero en el que 220 de los 360 grados de giro son en túnel. Toda una singularidad… Y una temeridad por mi parte, porque el túnel está sin iluminar. Teniendo en cuenta que el túnel es curvo, te quedas prácticamente a oscuras durante una buena parte del trazado.

En Eslida, pueblo que se anuncia como el paraíso del agua, del corcho y de la miel sí que me encontré con un pequeño grupo de ciclistas almorzando. Yo, como siempre, acabé callejeando por sus empinadísimas cuestas hasta encontrar un ultramarinos donde compré dos paquetes de rosquilletas. Tras comerme uno en el pueblo, guardé el otro. Quedaban aún muchos metros por subir. Me encontraba bien, así que la ruta de escapatoria de ir a Artana, Villavieja y coger el tren en Nules tampoco hizo falta.

El puerto de Eslida (CV-219) se me hizo relativamente corto. Parece que se avance poco, porque durante un buen rato tenemos una visión aérea del pueblo, pero no es así. Además en la carretera el arcén del sentido de la subida es muy amplio y está indicado para que las bicis circulen por él. El primer pueblo que nos saluda en la bajada y nos invita a frenar un poco es Chóvar, el del agua. Aquí también encontré fuentes con el consabido cartel de «prohibido cargar más de 50 litros de agua». Suerte que mi bidón sólo tiene un litro. En la plaza, para celebrar el tercer puerto del día me comí la mitad del otro paquete de rosquilletas. Me guardé la mitad para más adelante y fue la decisión más inteligente del día.

El siguiente tramo es bastante aburrido. Tras pasar por Azuébar y Soneja por la CV-230 toca coger un tramo de la N-234, que ahora sirve de vía de servicio de la A-23. Tiene un firme espantoso, lleno de hoyos. Aquí ya estaba en pleno desfallecimiento, pero mi cabezonería, en vez de guiarme a Sagunto a coger el tren a Sagunto, me insistía en acabar el reto. Así que a la altura de Algimia de Alfara tomamos la CV-310 que nos llevará a Serra y Náquera.

Agotado y absolutamente reventado tuve un momento en el que no saber qué hacer. Dar la vuelta para llegar a Sagunto era mucho más de lo que podría conseguir en ese momento. Total, que pasada la urbanización de El Tochar me paré en el cruce con un camino, apoyé la bicicleta y me tumbé en el suelo. Sin fuerzas ni para comer, me acabé las rosquilletas que quedaban y me bebí varios tragos de agua. Tenía la sensación de flotar cuando andaba. Pero ya no tenía vuelta atrás.

A duras penas conseguí llegar al cartel. «L’Oronet 500 m». Lo malo es que iba tan sudado y había refrescado tanto el día que me estaba pelando de frío en la bajada. Necesitaba parar a tomar algo, pero ya no sabía si me podía más el cansancio, el hambre o la pereza, así que atravesé Serra y Náquera, con la única idea de llegar a Bétera.

Y claro, llegas a Bétera y vuelve a darte pereza esperar a que llegue el metro, así que si ya te has hecho 130 km, no importa llegar a Valencia con 20 más. Llegando a Godella, para huír del ruido mundano mejor tomar el camino viejo de Godella, que nos deja en la ronda norte. A partir de aquí, tras perderme varias veces, conseguí llegar a casa dispuesto a ducharme, cenar y dormir trece horas seguidas.

¡Prueba superada!

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  • Foto de Olocau. Primer horno
  • Foto de Marines de la Sierra
  • Foto de Marines de la Sierra
  • Foto de A lo lejos, Gátova
  • Foto de A lo lejos, Gátova
  • Foto de Gátova
  • Foto de Gátova
  • Foto de Altura
  • Foto de Entrando en Segorbe
  • Foto de Segundo horno en Segorbe
  • Foto de Segundo horno en Segorbe
  • Foto de A lo lejos, Castellnovo
  • Foto de Castellnovo
  • Foto de Puerto de Chirivilla (Pico del Águila)
  • Foto de Almedíjar
  • Foto de A lo lejos, Almedíjar
  • Foto de Devorando kilómetros
  • Foto de Devorando kilómetros
  • Foto de Puerto de Almedíjar
  • Foto de Llegando a Aín
  • Foto de Llegando a Aín
  • Foto de Llegando a Aín
  • Foto de Aín
  • Foto de Aín
  • Foto de Aín
  • Foto de Aín
  • Foto de Túnel de corbata
  • Foto de Túnel de corbata
  • Foto de Eslida
  • Foto de Alejándose de Eslida
  • Foto de Puerto de Eslida
  • Foto de Chóvar
  • Foto de Chóvar
  • Foto de Azuébar
  • Foto de Azuébar
  • Foto de Soneja
  • Foto de Sot de Ferrer
  • Foto de Puerto de L'Oronet
  • Foto de Puerto de L'Oronet
  • Foto de Puerto de L'Oronet
  • Foto de Puerto de L'Oronet

1 comentario

  • Luanlos 09-jun-2016

    Interesantísima historia y ruta, la intentaré probar cuanto antes.

Si quieres, puedes o esta ruta