Coordenadas 516

Fecha de subida 25 de abril de 2017

Fecha de realización mayo 2016

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373 m
11 m
0
4,8
9,6
19,2 km

Vista 1184 veces, descargada 10 veces

cerca de Temsamane, Oriental (Morocco)

Esta alternativa es una variante de la Derivación de la Etapa 2 a Sidi Driss por el río Amakrane en el caso de haya mucha agua. Es por carretera
https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=13821271

Recorrido en coche en Google Mapas
https://goo.gl/maps/Zriq4VTM2LG2

Fotos
https://goo.gl/photos/miPm2kYw2A2JnPU76

Sidi Dris es una playa de la costa norte de Marruecos situada entre Melilla y la Bahía de Alhucemas ( 35°13′10.13″N 3°34′5.39″O), en la margen izquierda del río Amekran. En sus proximidades, en la cima de un cerro, al borde de un acantilado a 50 metros sobre el nivel del mar, existía una posición y fortificación empleada por las tropas españolas durante la guerra del Rif ( 35°13′2″N 3°34′19″O). Dicha posición fue ocupada y fortificada por primera vez por el ejército español el 12 de marzo de 1921 tras la operación conocida como desembarco de Sidi Dris.
El 2 de junio de 1921 sufrió un ataque durante 24 horas por las tropas del líder rifeño Abd el-Krim que no pudo tomar la posición defendida por un grupo de soldados españoles a las órdenes del comandante Julio Benítez Benítez. El 22 de julio de 1921 en el transcurso de la derrota española que se conoce como desastre de Annual, fue atacada de nuevo por las fuerzas rifeñas y tomada el 25 de julio, tras 3 días de combates. La mayor parte de los 265 defensores españoles, resultaron muertos, 30 fueron hechos prisioneros y 12 lograron ser evacuados por barcos de la Marina española desplazados al lugar: El crucero acorazado Princesa de Asturias y los cañoneros Laya y Laura.

https://es.wikipedia.org/wiki/Sidi_Dris
https://es.wikipedia.org/wiki/Desembarco_de_Sidi_Dris

DIALECTO BEREBER.
Tomamos el camino de Boudinat. Allí acaba la carretera, y allí, donde a Manu no le sirve de nada el árabe porque todos hablan dialecto bereber, nos surge una inesperada ayuda: un lugareño con una gorra en la que se lee Salou, y que nos saluda en español y en catalán. Él nos confirma que vamos bien. Y si a la vuelta necesitamos algo, no tenemos más que preguntar por él, Mohammed, el Español, nos dice. Siguiendo sus indicaciones, llegamos al cauce seco del río Amekrán, por el que hemos de recorrer varios kilómetros hasta la costa. Nuestro destino, Sidi-Dris, está ahí, junto al mar.

En Sidi-Dris, a finales de julio de 1921, resistían sitiados unos 300 hombres. Esperaban que los evacuaran por mar, pero la operación fracasó. Tras aguantar durante tres días, allí murieron casi todos, a la vista de los marinos que habían ido a sacarlos. La historia, novelada, la recogí en un libro que se titula El nombre de los nuestros. Por eso, en su día, había querido llegar hasta allí. Pero había debido contentarme con observar el lugar desde lejos. Si bien había podido hacerme una idea del paisaje, no había logrado pisarlo.

Cuando llegamos a la playa de Sidi-Dris, y después trepamos al cerro de color rojo herrumbroso donde permanecen los restos de la posición, comprendo que hice bien al mantener, durante cinco años, el empeño de algún día completar el viaje. Porque el espectáculo es estremecedor. Por un lado, el mar azul turquesa que se contempla desde Sidi-Dris, con su inmensa playa, absolutamente virgen, a nuestros pies. Por otro, el paisaje casi extraterrestre de aquella costa (un antiguo lecho marino, infestado de fósiles) que se extiende hasta el perfil lejano del cabo Quilates, al final del macizo montañoso del mismo nombre. Uno se imagina lo que debió ser, para aquellos hombres, vivir y morir en esta impresionante soledad.

RESTOS DEL PARAPETO.
Impresiona, también, la posición misma. Quedan restos del parapeto, todavía salpicados de balazos. Queda, semiderruida, una de las edificaciones. Removiendo un poco entre los restos, encontramos media docena de vainas de cartuchos de máuser, un trozo de alambrada, un fragmento de correaje. Y algo más. Por doquier empezamos a recoger unas esquirlas blancas, muy peculiares. Pronto identifico de qué se trata. Según cuenta Santiago Domínguez, años después del desastre la Armada hizo prácticas de tiro bombardeando los restos de Sidi-Dris. Los cadáveres de los defensores habían sido inhumados in situ, en fosas comunes, pero aquellos marinos no debían de saberlo. Por eso los huesos de los muertos de Sidi-Dris se ven hoy así, esparcidos a la intemperie. Entierro algunos. Son demasiados para darles tierra a todos.

Entonces me doy cuenta de que les debo estas palabras. De que la España de hoy, donde yacen enterrados en mausoleos y bajo lápidas de mármol los granujas que los enviaron al matadero, debe enterarse de que aquellos pobres siguen allí, hechos añicos sobre la inhóspita tierra rifeña. Del olvido sólo les conforta la paz infinita del horizonte marino de Sidi-Dris. Eso, y nuestra memoria, que en lo que valga, y para lo que valga, aquí queda escrita.
http://www.elmundo.es/viajes/2002/14/1038932495.html

BOUDINAR

Boudinar es un pueblo rural en el Rif, Marruecos nororiental, con 10 504 habitantes (2004). Pertenece a la provincia de Driouch desde 2009 y antes a la provincia de Nador.

El pueblo está situado en el territorio de la tribu de Temsamane. Fundada en 1958, la ciudad está limitada al norte por el Mar Mediterráneo, al oeste con los municipios de Oulad Amgar y Trougout, al sur con el municipio de Temsamane y al este con el municipio de Bni Marghnine. Abarca 6400 hectáreas, el 70% del terreno es montañoso.

Su nombre proviene de "Bou" (el que tiene algo) y "Dinar" (moneda). La agricultura es la principal actividad del municipio (cereales). El centro concentra las tiendas y servicios (Boudinar es sede del municipio, Caïdat, comisarías, oficinas de correos, Oficina Nacional de Electricidad, centro de salud, la corte, y servicio de inspección veterinaria). El pueblo tiene una escuela y un instituto.

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