Tiempo en movimiento  3 horas 40 minutos

Tiempo  5 horas 52 minutos

Coordenadas 11424

Fecha de subida 29 de abril de 2019

Fecha de realización abril 2019

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734 m
-2 m
0
57
113
226,14 km

Vista 21 veces, descargada 1 veces

cerca de Fábrica de Gas del Puerto, Andalucía (España)

29_04_2019-MOTOTURISMO_Sotiel Coronada y Linares de la Sierra.
Después de tener que descartar la salida programada para realizar la 1ª edición de "La Riders Bus 1001" por problemas técnicos y una vez solucionados en parte los mismos, decidimos realizar una ruta mototuristica hacia La Peña de Arias Montano y la Localidad de Linares de la Sierra. Nos adentramos en la N435, siempre entretenida, hasta el cruce de Santa Ana la real y tomar la HU-8105 (recién asfaltada, estrecha y con sinuosas curvas, divertida) hasta Alájar. Ascendemos hasta la Peña de Arias Montano, donde realizamos una primera parada para tomar algunas panorámicas.
Continuamos hacia Linares de la Sierra, pequeña Localidad, pero con mucho encanto. Llegamos a ella por la misma HU-8105. Aconsejo estacionar las motos nada mas entrar en la Localidad en una zona habilitada para ello, ya que es complicado encontrar un lugar apropiado en sus calles.Además todo está al alcance de la mano.
Comimos en el bar El Balcón de Linares, recomendado por un amigo y no nos decepcionó, bien atendido, buena comida, postres y con un precio algo contenido.
El regreso por Aracena, desde tomamos la A-479 (vía en perfecto estado) hacia Campofrio, Minas de Riotinto, Zalamea La Real, Valverde del Camino... Huelva.

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La Peña de Arias Montano: un misterio sagrado y telúrico

En un hermoso valle, en el corazón del Parque Natural de la sierra de Aracena, entre montes de encinas y castaños, Alájar, declarado Conjunto Histórico-Artístico, guarda un misterio, sagrado y telúrico, que ya sintió Alí-Jaled, cuando en el año 1114, con sus tropas entró en La Peña, y desde entonces fue el sitio de oración de La Laxar árabe.

La Peña de Alájar de Arias Montano domina el pueblo. Aquí hay una gruta con un Palacio Oscuro. Y aquí se retiró en el siglo XVI a meditar Arias Montano, en un promontorio de roca caliza con vistas sobre el pueblo de Alájar, la sierra de Aracena e incluso el mar, que está a 80 kilómetros.

Benito Arias Montano fue el bibliotecario del monasterio de El Escorial en tiempos de Felipe II. También, a la vez, editor de la Biblia políglota, alquimista y astrólogo. Por ello, deberá el viajero prestar atención al conjunto de cuevas situadas en la zona: Cueva de la Virgen, Cueva de la Verja, Cueva del Lago Seco, Cueva de la Higuerita, El Palacio Oscuro, Cueva de Los Caracoles, Cueva de la Fuente y La Sillita del Rey.

En ellas se han descubierto vestigios que prueban el asentamiento de grupos humanos ya en la Edad del Bronce, pero es presumible que antes hubiera en ellas inquilinos. Muy probablemente nos encontremos ante uno de los parajes de mayor fuerza telúrica de nuestro país, o lo que es lo mismo: una de las gateras que seducirían a un iniciado como Arias Montano.

Solo son visitables dos de estas cuevas: el Palacio Oscuro, situado debajo del campanario-espadaña, y La Sillita del Rey, situada en el extremo norte (la más a la izquierda al bajar de los aparcamientos)una escalera tallada en la roca.

peña_alajar Desde la peña de Alájar se obtienen unas vistas espectaculares.
El santuario de Nuestra Señora de los Ángeles fue levantado en el siglo XVI. En ella se alberga la imagen titular, a la que se tiene una gran devoción en este serranía, a la que acuden hermandades de todos los pueblos cada 8 de septiembre, cuando se celebra la romería.

La iglesia parroquial, con una esbelta torre, es del siglo XVIII. Consta de nave, presbítero y camarín, además de sacristía, vivienda y anexos. La nave, con fuertes deformaciones en planta, tiene dos arcos transversales apuntados, que arrancan de pilares adosados.

La peña luce una portada almohadillada que llaman el arco de los novios porque, dicen, novios que pasan, novios que se casan. Más allá, una espadaña o campanario que se asoma al horizonte, custodiada por dos garitas.

Precisamente, llamará la atención del viajero dicha espadaña, pintoresca cuando menos, de estilo neoclásico (reconstruida tras la destrucción por un rayo), acompañada por sendas garitas apilastradas, de planta circular y bóveda de media naranja, ambas de origen desconocido, pero de estilo renacentista.

La portada almohadillada, delante de la ermita, consta de dos semicolumnas y un arco, además de las mochetas en derrame y unos arranques de muros a modo de contrafuertes. Lo más probable es que se tratara de la puerta de acceso al antiguo jardín que creó en este lugar Arias Montano.

alajar_arias_montano Lugar de retiro espiritual del que fue bibliotecario de Felipe II en El Escorial.
Antes de salir de la Peña, el viajero tiene la opción también de visitar la Bañera de la Reina, una pila bautismal de época paleocristiana (siglo VI) y la propia cueva o abrigo que sirvió de refugio y hogar a los eremitas que habitaron las cuevas del lugar en aquella época.

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Linares de la Sierra es un municipio español de la provincia de Huelva, Andalucía. Se encuentra situado en la parte oriental de la Comarca de la Sierra de Huelva, en un profundo valle a unos 497 metros de altura sobre el nivel del mar. En el año 2010 contaba con 295 habitantes. Su extensión superficial es de 29 km² y tiene una densidad de 10,17 hab/km². Se encuentra situada a una altitud de 505 metros y a 118 kilómetros de la capital de provincia, Huelva.

Linares de la Sierra se encuentra entre Alájar y Aracena, en el centro del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, uno de los espacios protegidos más importantes de la Comunidad y que ocupa todo el norte de la provincia con sus dehesas y pequeñas elevaciones cubiertas, predominantemente, de bosques de quercus ilex, alcornoques, castaños y monte bajo, por donde cursan numerosos arroyos, ideal para la ganadería, especialmente para el cerdo ibérico, que encuentra aquí unas condiciones ideales.

Del pueblo, cabe destacar sus calles empedradas, la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, el lavadero público y sus casas apiñadas. Está situada en plena Sierra y pertenece al Partido Judicial de Aracena. Tiene una extensión de 27.9 km² y una población de algo más de 300 habitantes. Se separó de Aracena en tiempos de Fernando VI, por la Real Cédula de 27 de Mayo de 1724.
Los primeros asentamientos humanos en la comarca fueron fenicios y romanos, aunque no llegan a constituirse en verdaderos núcleos urbanos hasta la época musulmana, en la que existía una población muy numerosa ligada a la minería y a las rutas principales. El origen de la población, sobre una antigua vía natural, rodeada de montañas y en la confluencia de dos pequeños arroyos, aparece ligado a la acción repobladora de los reinos cristianos de la época bajomedieval.

El casco urbano se desarrolló en torno a una pequeña ermita, de la que no quedan restos en la actualidad. En el mismo solar, el arquitecto onubense José Álvarez diseñó la Iglesia Parroquial de estilo Neoclásico, del siglo XVIII, bajo la advocación de San Juan Bautista. Pero su punto más destacado lo conforma su conjunto, con su peculiar configuración urbanística adaptada a la orografía del terreno y el mantenimiento de una vivienda tradicional que conserva los valores estilísticos de la arquitectura popular serrana.


Vista de Linares de la Sierra
Desde sus orígenes, el municipio dependió del municipio de Aracena. En 1640, Aracena y sus aldeas quedan bajo el dominio del Conde-Duque de Olivares. Con la caída del valido, Aracena, Galaroza, Alájar y Castaño del Robledo conforman el llamado Principado de Aracena, formando parte del Condado de Altamira. Linares acabó separándose de Aracena el 7 de marzo de 1754, pasando a ser Villa y convirtiéndose en una pequeña aldea con una población escasa pero muy regular, alcanzando el techo histórico en 1857 con 1.021 personas. Una etapa de prosperidad queda constatada por un incremento poblacional prolongado hasta finales del siglo XIX.

Hacia 1890, la localidad se resiente demográficamente, y la población campesina emigra a núcleos vecinos, empujada por el agotamiento de los recursos y atraída por la floreciente actividad minera. Desde la década de los sesenta la población fue disminuyendo de modo alarmante, aunque en los últimos años parece denotarse una cierta reactivación en la actividad demográfica.

Descripción del municipio
Una característica fundamental del casco de Linares es la ausencia casi total de espacios libres (patios y corrales) en las parcelas, unido a la escasa dimensión de las mismas. Esto debido a la dificultad de urbanizar por las condiciones topográficas y a su origen medieval que concibe una ciudad cerrada en sí. La vida en el exterior se desarrolla básicamente en la calle, en las puertas y zaguanes de las viviendas. Se aprecia el exquisito tratamiento que se da a las calles, empedradas y con las entradas a las viviendas adornadas con las conocidas «alfombras» o «llanos» empedrados en dos colores, proporcionando un cierto carácter doméstico. En las viviendas llama la atención el tamaño del zaguán, muy superior en anchura a los que se observan en la zona del Condado, de manera que las calles se convierten en prolongación de los mismos. Las viviendas se desarrollan en una planta o una planta y doblado. Se hacen evidentes las grandes carencias de espacios públicos.

El conjunto urbano se caracteriza por pequeñas manzanas rodeadas de calles estrechas y donde los espacios libres comunitarios no son espacios valorados en cuanto a su dimensión. De esta forma, encontramos tres plazas principales, todas ellas de reducido tamaño: la plaza de Colón o plaza Juan Ramón Jiménez, junto a la Iglesia de San Juan Bautista, la plaza de la Fuente (antigua plaza Calvo Sotelo) y la plaza Martín Pareja Obregón. Existen dos formas claramente diferenciadas de ocupación del suelo. Una correspondería a los núcleos originarios y otra a los desarrollos posteriores. En la primera, se ocupa el suelo mediante manzanas cerradas compactas e irregulares de cierta densidad, con un trazado orgánico adaptado a las condiciones topográficas, en la práctica totalidad del municipio. En el segundo caso mediante trazados regulares con manzanas claramente rectangulares y calles de mayor amplitud y longitud. En ambos esquemas, la edificación posee doble fachada, usándose la principal para el acceso directo a la vivienda y conectándose la trasera con las dependencias de servicio agrícolas existentes en los grandes patios traseros. Ello da lugar a una secuencia en la que se alternan calles principales y secundarias. La calle establece diferencia entre el tráfico rodado y el peatonal, presentándose como una superficie unitaria casi siempre desprovista de arbolado, en la que de forma continua van dando las fachadas o cerramientos de los edificios. Las plazas, en muchos casos se convierten en un simple ensanche de la calle en el que se introduce un elemento singular de carácter urbano. Normalmente no se diferencia de la calle en su tratamiento, e incluso se realiza a su mismo nivel, aunque a veces se sobreeleve con una plataforma, adoptando así un carácter más culto y representativo. La edificación es mayoritariamente residencial adosada con patio posterior de parcela y con una serie de «naves» paralelas a la fachada que van definiendo las diferentes estancias. Posee un claro predominio de la arquitectura popular, muy similar a la existente en toda la comarca, de raíz burguesa a partir del siglo XIX, con muy pocos ejemplos.


Plaza del pueblo, que también es plaza de toros.
Esta arquitectura serrana constituye el ejemplo más importante dentro de la arquitectura popular de la provincia, avalada por la fusión entre arquitectura y paisaje, la adopción de técnicas y métodos constructivos adecuados a los condicionantes más adversos del territorio, la utilización de un lenguaje propio elabora durante años y derivado de un barroco culto andaluz y, sobre todo, el elevado grado de conservación con que hoy se presenta motivado por las escasa presiones desarrollistas recibidas. Se debe destacar la sensación global que ofrece el Conjunto, la uniformidad de tratamiento en los materiales. La escasa evolución urbana se observa por la edad de las edificaciones, sometidas a un lento proceso de sustitución, motivado por simple envejecimiento de las mismas. No se aprecian grandes cambios, ampliaciones o zonas de crecimiento. En razón a las características del ámbito del Bien se considera necesaria la delimitación de un entorno al mismo. Su situación en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y la enorme relación entre arquitectura y paisaje, establecen un equilibrio entre medio urbano y rural. Con base en ello se considera conveniente delimitar un entorno de protección del Conjunto Histórico, por razones de contemplación, interpretación e identificación.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta