Tiempo  2 días 2 horas 33 minutos

Coordenadas 14289

Fecha de subida 18 de septiembre de 2018

Fecha de realización septiembre 2018

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860 m
694 m
0
69
138
276,5 km

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cerca de Alar del Rey, Castilla y León (España)

No tiene mucho sentido describir la ruta del canal de Castilla cuando ya está realizado magníficamente por otras personas en Wiki. Creo que en este caso lo que procede es describir una logística particular que pueden ser útil y las sensaciones percibidas durante la ruta.
Logística:
Éramos un grupo numeroso (9), unas personas podían iniciar la marcha a la mañana y otras no hasta bien entrada la tarde por lo decidimos que un vehículo fuera a Fromista, los que podían salir pronto y el de la tarde a Alar de Rey. Por el canal, al cruzarnos, entregamos las llaves de los vehículos para que retornaran con ellos a Fromista donde teníamos la primera noche, en el Apóstol. El segundo día nada más desayunar tres personas dejaron los vehículos en Grijota (esclusas 28-29 del ramal del sur) y se unen al grupo en el Serrón (esclusas 25-26-27 del canal del sur) donde marcharíamos ya todos juntos hasta retornar a Grijota con el 100% del canal recorrido más el tramo de unión del canal de campos y el del sur entre Medina de Rioseco y Valladolid.
Alojamientos. Fromista, El apostol. Medina de Rioseco, Victoria Colonna
Sensaciones:
E1. Alar de Rey – Fromista (66KM)
Se inicia el canal con las ansias de quien comienza un proyecto. El inicio es atractivo, el kilómetro cero un monolito y una amplia balsa de captación trasmite buenas sensaciones. Un momento de duda al estar el paso cerrado por unas vallas que enseguida se disipa. Las esclusas se suceden, y con ellas las “escusas” para detenernos. El agua es abundante el camino se inicia con buen firme y los kilómetros pasan amenos entre esclusas y “escusas”. Disfrutamos del agua, de los edificios semiderruidos y restaurados, los menos, así como de los distintos aditamentos de los que se compone en canal, mazmorras, almacenes, esclusas, aliviaderos, engranajes, compuertas, centrales, molinos, acueductos. La sensación del cambio de utilidad del canal llega en la Presa de San Andres, donde un puente colgante, que atravesamos, permite acceder a una embarcación de recreo de uso turístico y una pequeña área recreativa. Hemos detenido la marcha varias veces para ver y disfrutar de la pesca del cangrejo de río, muy habitual por la zona, aunque no sabemos si se comen o no, pues en ningún establecimiento los hemos visto.
Con el paso de los kilómetros y la caída del sol el canal se vuelve bucólico, sentimental, luz tenue, agua calmada que solo se ve rota por las esclusas, arboles a los lados y lagunas. No tenemos sensación de estar en Castilla, tierra de secano. El canal es una franja verde y frondosa en medio de la llanura castellana. En Carrecalzada, a orilla del canal, se ubica un servicio de bar/restaurante. Bajo un nogal paramos plácidamente a tomar una cerveza. Retomamos ruta con dos pinchazos, el sol comienza a bajar y la luz tenue enrojece el paisaje de campos. El agua parece detenerse con el ocaso del sol, sensación de paz y tranquilidad, la puesta del sol sobre el canal y los juncos espectacular. Los mosquitos se despiertan. Un bando de perdices levanta el vuelo a nuestro paso. Dos ¿gamos o venadas? asustados por nuestras bicis corren paralelos al canal hasta desaparecer entre los girasoles. Encendemos las luces y hacemos los últimos kilómetros tras el ocaso. Son 66 kilómetros sin diversión para la BTT, pero disfrutones para la vista y los sentimientos.
E2 Fromista-Medina de Rioseco (105Km)
Desaparecido el factor novedad, el atractivo del canal está en la luz de la mañana, las esclusas y pedalear cómodamente disfrutando de la fresca de la mañana. El punto de inflexión lo marca Rivas de Campos, un lugar plagado de historia y reconocimiento a la labor del canal, al trabajo invertido en la obra y su utilidad. Disfrutamos de la triple esclusa, de la unión de los ríos Carrión y Pisuerga, de los pescadores que allí se encuentran y de uno de los mayores desniveles, es una zona muy poblada de vegetación con pinos, un pequeño oasis. Hasta el Serrón la ruta se hace amena si bien ya se torna cansina, la dureza de la luz del medio día elimina toda perspectiva de sentimientos. Tras el Serrón, la parte lúdica del canal con pequeñas embarcaciones navegando por el mismo es lo más atractivo. Dejamos el canal en busca de aliviar la monotonía, Becerril de Campo es un buen inicio, corta e intensa visita, tras este visitamos el pueblo natal de Jorge Manrique, Paredes de Nava. Había actividad festiva, con una carrera y paellada. El pueblo merece una visita detallada para satisfacer la curiosidad cultural. Las esclusas han perdido atractivo, son rectas, rectangulares, aparecen los grandes edificios tipo harineras o similares y un auténtico remanso de paz ideal para la relajación se encuentra en la Fabrica del canal, un “geiser” en medio del “lago”, presa de regulación o aliviadero y un prefecto prado verde con sus flores delatan el lugar. Unas bebidas frías reconstituyen el cuerpo y una pequeña siesta el alma. Retornamos a la ruta aliviado, con la caída de la tarde. Al aproximarnos a Medina surge de nuevo la magia del canal, las ultimas esclusas, todas ellas con construcciones, forman un complejo bucólico muy apacible. El ultimo tramo es una recta interminable y placentera en la que nos acompaña una barcaza de rueda de paletas que nos recuerdan los cuentos de imagenes por el Misispi, hasta adentrarnos en la dársena de Medina que delata un pasado brillante con visita del museo del canal. Reposamos a la sombra de lo que en su día fueron almacenes de carga viendo sosegadamente la caída de la tarde e imaginando el trasiego de mercancías y barcazas. Medina de Rioseco, ciudad muy ambientada que bien merece una visita. Bonitos soportales.
No perderse las empanadas y lo bollos dulces “abisinios” de la confitería Cubero
E3 Medina de Rioseco-Valladolid Grijota (105Km)
Tramo que no suponíamos de este modo, contábamos con algo cansino y repetitivo, si bien el hecho de que la mitad de la etapa discurra fuera del canal nos puso a tono. Disfrutamos de los auténticos campos de castilla, llanuras interminables, amarillas o labradas, áridas y fértiles, alpacas y alpacas de paja, graneros y palomares, todo ello acompañado de la luz de la mañana. Tras una subida, un altiplano con arboleda que más parece una dehesa (montes de Torozos), chulísimo y placentero de pedalear. Hoy ya hemos visto más bicis. Para completar este bonito tramo, las vides lucen esplendidas sus frutos al sol… esta próxima la vendimia…. La vista del castillo de los Alburquerque en Montealegre de Campos al que nos dirigimos es nuestra primer diana y próximos a Valladolid la población de Fuensaldaña nos recibe engalanada con caballos y festiva. Disfrutamos en la plaza de un pequeño avituallamiento, dejamos el pueblo por la fortaleza. Entramos en Valladolid por un área recreativa y conectamos con el canal. Tenemos la sensación de que lo que resta es un trámite, en especial después de este tramo entretenido. Hasta Dueñas pocas esclusas que parecen más bien aliviaderos con alguna construcción, ya no prestamos mucha atención al canal, rodar y rodar es nuestro objetivo. Parada en Dueñas, botijo de barro nos recibe, en un pequeño remanso verde frente al pueblo, un restaurante-parrilla en la que saciamos la sed y aplacamos el hambre a la vez que repone el espíritu para seguir contemplando el canal. Así es, pues desde aquí a Palencia y después Grijota el canal vuelve a tener su encanto, las esclusas vuelven a tener su atractivo en especial la 42. Concluimos cerrando el recorrido sobre el canal con buen sabor, cansados, pero ha merecido la pena, las sensaciones en general positivas.
El canal no presenta dificultad técnica ninguna y física la derivada de 280 km en dos dias y medio.
Límite de Municipio / Provincia
Muro
La Fábrica (Museo de Arte Contemporáneo)
Edificación

Comentarios

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