Tiempo  9 horas 52 minutos

Coordenadas 4343

Fecha de subida 15 de septiembre de 2018

Fecha de realización agosto 2018

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366 m
-13 m
0
14
28
55,3 km

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cerca de Dantxarinea, Navarra (España)

Segunda etapa de Pedales del Bidasoa. Aunque todas tienen su propio atractivo, personalmente es la que contuvo algunos lugares que la hacen ser mi preferida.
En su parte primera, tras atravesar la bella localidad francesa de Ainhoa, nos adentramos en el bosque. Pleno entorno vasco, con suaves laderas, un entorno de prados y caserios aislados. A menudo nos cruzamos con los pottokas, esos pequeños ponis que deambulan en libertad. Continuas subidas y bajadas, hacemos parada en el Train de la Rhune, un tren de cremallera, que hemos divisado con anterioridad en la lejanía. El punto tres de control nos da la salida a un lugar que podemos calificar de mágico.
Y es que entramos a un cubierto bosque, de suelo mojado y deslizante, con helechos, robles y la vegetación con todas las tonalidades de verde. Ascendemos por una calzada con grandes losas desperdigadas. Aquí la humedad es tremenda, y no distinguimos entre nuestro propio sudor y la llovizna que cae. Y de repente aparece la Venta Inzola, casi en la misma frontera. Puede dejarse volar la imaginación, en un lugar que ha visto pasar a las tropas de Napoleón, los contrabandistas y cualquier persona que deseara ocultarse de las rutas más frecuentadas.
Salvamos el Col de Ibardin, comiendo en el restaurante Mendiko, absolutamente aconsejable. Y vamos a la desembocadura del Bidasoa. Primero aparece a lo lejos, hasta que finalmente lo enlazamos en la cercanía de la Isla de los Faisanes, ese curioso condominio que compartimos con Francia.
Toca relajarse y disfrutar de un carril bici, con pasarelas, paralelo al rio, que contornea Hendaya y su bahía y nos deja en el embarcadero para cruzar el Bidasoa. Esa pequeña barquita, con las bicis en la cubierta es la imagen curiosa de la jornada. Y estamos en Fuenterrabía/Hondarribia, meta de nuestra jornada. Acaba una ruta, y empieza otra, la de los pinchos y el vino txacoli. Disfrutad las dos.
IBP: 84.
Tiempo total: 9:52:59 h
Tiempo en movimiento: 5:46:51 h
Tiempo parado: 4:06:08 h
Velocidad media total: 5.51 Km/h
Velocidad media en movimiento: 9.41 Km/h
Aquí el piso deslizante nos hará extremar las precauciones.
Finaliza un descenso en esta valla, que es preciso saltar. Algunas fotos de las inmediaciones, y del cerdo autóctono de estos lares, de dos colores.
Este trenecito asciende desde 1924 a la cima de La Rhune (Larrun). No es posible subir con las bicicletas en el tren, además de la falta de tiempo para cumplimentar la etapa. Por ello debemos contentarnos con visitar su coqueta estación. Para más información visitar esta página EL TREN DE LA RHUNE
Accedemos a este hotel, con un desvio de la carretera. Recomendamos parar en su parte trasera.
Hay muchos árboles en el camino que merecerán nuestro interés. A mi me gustó particularmente este, donde el musgo era el protagonista.
A mi juicio, el punto más alucinante del viaje. Situada casi en la misma línea entre España y Francia, nada advierte de su presencia hasta que nos encontramos en ella. Podemos leer sobre ella: "Benta Inzola, es una de las primeras ventas del sector, situada en la antigua via romana entre Urrugne y Bera. Esta via, fue abandonada en el siglo XIX y reemplazada por la actual carretera de Ibardin, para alegria de los contrabandistas. Las tropas de Napoleón, fueron los ultimos en pasar cuando volvieron de la derrota en Vitoria-Gasteiz, en Junio de 1813 y despues del combate acaecido en Bera". Pio Baroja, en uno de sus libro dice: "Los expedicionarios, al llegar a la frontera, tomaron por la regata de Inzola, un arroyo que baja a Francia, cubierto de árboles espesos, cerca del cual había antes una vieja ferrería. De la regata de Inzola salieron a una abertura del monte, conocida en vascuence por Usateguieta, y en castellano por el Portillo de Napoleón". Perfecta descripción de la zona, con la herrería que se encontraba aquí y la referencia al paso de las tropas de Napoleón.
El Restaurante Sidrería Mendiko es el punto de control 4. Muy buen sitio para comer en su estupendo asador. Está situado en un lugar de frontera, centro comercial abierto. Debemos volver y encontrar una senda bajo la urbanización por la que continuaremos.
Situada en medio del Bidasoa, es el territorio en condominio entre dos países menor del mundo. Cada seis meses ejerce la jurisdicción Francia, y el resto del año España. Ello es así desde finales del siglo XIX. Aquí se firmó el 7 de noviembre de 1659 el Tratado de los Pirineos. Se daba fin a la guerra que mantenían desde 1635 España y Francia, pasando los Pirineos pasaban a ser la frontera natural entre los dos países.
Después de atravesar la Bahía de Hendaya embarcaremos en este pequeño barco, que cruza el rio. Alguna fotos de la bahía de Hendaya.
Uno de los pueblos más bonitos de Francia. Lo encontramos al inicio de nuestro trayecto.

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    Si quieres, puedes o esta ruta