-
-
554 m
10 m
0
15
31
61,42 km

Vista 3285 veces, descargada 74 veces

cerca de Avilés, Asturias (España)


…Eran las 9 de la mañana de una gélida mañana de febrero… 13 amantes del pedal decidieron desafiar las inhóspitas condiciones meteorológicas para realizar una de las rutas de BTT más duras de la historia de los locos del barro del G.C. Ensidesa Avilés…

…NO eran apenas las 9 y cuarto cuando nos hallábamos cruzando el arroyo que nace en el molin de la tabla a la altura de la carrionina. Aquí comenzó el barro y las cruzadas de rueda continuas… el repechón de bosque para acceder a los montes del vallin de villa nos hizo retorcernos sobre nuestras monturas tratando de desperezar a marchas forzadas nuestros frios musculos…
La travesia de los montes del vallin, fue todo un derroche de adrenalina y sobreesfuerzo, por el estado de las pistas. El barro cubria nuestros tubulares y era difícil dominar la burra que iba por donde ella quería y no por donde nosotros tratábamos de dirigir la rueda delantera.
…Nos lanzamos a tumba abierta por las pistas del cogullon en busca del rio villa, para recorrer un buen tramo de la conocida como senda de los molinos, había barro asgaya, pero apenas nada en comparación con lo que nos esperaría más adelante… el chirriar de las sufridas cadenas, que cada vez engranaban con mayor dificultad en las embarradas coronas del pinón, provocaba una dentera en ocasiones repelente… apenas llevábamos 10 kms de ruta cuando ya empezábamos a vigilar el estado de nuestras pastillas de freno
…chirriaban las cadenas, Lloraban los frenos, sufrían los cambios y no digamos nada nuestras doloridas rodillas, en aquellas rampas subiendo del rio villa hacia las praderías de las cabañas…
Salimos momentáneamente al apestoso asfalto, para hacer los últimos 500 metros hasta taborneda por el mismo, allí giro derecha en busca del pueblo de Friera. Bajo la estampa del monte de las antenas, el sol brillaba por momentos entre las nubes para nuestro regocijo… el tiempo aguantaba y salvo los pies ya mojados de vadear ríos y charcos por lo demás íbamos secos…

Llegamos a las caserias de friera, siendo recibidos por una corte vecinal de cánidos que debieron despertar a los vecinos que aun dormitaban aquella fría mañana de domingo. Dejamos atrás las casas para imbuirnos en los montes del Pasadoiro en la zona conocida como cazuela de los moros, en breve tras comenzar ardua subida en una ramal de la derecha salimos del camino para contemplar los saltos de agua de las cascadas de friera. Dos bonitas cascadas perdidas en medio del bosque, desapercibidas en verano y las cuales se hacen notar en invierno con la llegada de las lluvias, pues el estruendo al golpear la roca se oye desde bastante lejos…
Hecha la foto de rigor de grupo continuamos ruta, porteando la bici en busca de los cerros y collaos de valbona. Pero antes un bonito sendero bastante llano nos aportaría unas bellas vistas del valle de illas. Llegamos al punto donde nace el arroyo de valbona, siempre paso fangoso donde hundimos las piernas casi hasta la rodilla. Solventado el mismo tomamos dirección por los cortafuegos con dirección a la Reigada… donde avituallamos.
Salimos del alto de la Reigada bajo un frio intenso y con él llego la lluvia, que ya apenas nos dejaría en todo el recorrido… subimos las duras rampas de asfalto, otrora hormigón, que llevan a lo alto del pico del escayo. Luego cresteamos bordeando las llanuras de los eólicos en busca de la mafalla recorriendo los túmulos prehistóricos de la Reigada, que supongo andaran por ahí escondidos debajo de las reboyas y toxos... Giro izda y topamos un entretenido senderín lleno de agua y barro asgaya… cada uno lo supero como pudo, unos sobre la bici, otros arrastrando la bici y el que esto escribe porteando la bici… Como “pitinas” salimos a la mafalla la cual dejamos atrás cogiendo el duro ramal embarrado que lleva al pico del águila…
Y asi sin incidencias tras bordear el citado pico por angosto y pedregoso sendero regado con buenas dosis de barro…llegamos a la matiella… de reojo miré el sendero que nos llevaría a recorrer los caminos de la sierra del valle… nos aguardaba el mayor barrizal de la temporada, las fuertes lluvias caídas sumadas al efecto de trituradora del piso de las carrozetas que sacan la madera del bosque, convirtió nuestra travesia en una odisea de sufrimiento y diversión al mismo tiempo… las sufridoras fueron las bicicletas cuyas cadenas gemían de dolor por el maltrato recibido, restallones de cambios, chupadas cadenas en algunos momentos… generando continuas trastabilladas a cual más simpática… que daban en ocasiones con nuestros cuerpos en el fangoso lecho y quienes las sufrimos disfrutamos como críos durante los casi 20 minutos que duró su travesia… pero lo mejor estaba por llegar y cuando creíamos que era imposible topar con más barro llego la bajada a la caseria de las parrucas…, y asi al 25% de desnivel de bajada se sumó una argamasa de barro intransitable donde nos dejamos caer sobre la bici a nuestra suerte… de uno en uno con el rostro exultante por la adrenalina vertida fuimos reagrupando, comentando por unos momentos las incidencias de la misma…

…Pero la bajada guapa venia ahora… una impresionante bajada de barro y piedra a Santoseso, terminó por expoyetar las mayores dosis de epinefrina del dia, aunque ninguno debió alcanzar los niveles de epinefrina en sangre de Luismi, pues se marcó una voltereta propia de una final del campeonato del mundo de gimnasia artística, propia del oro de unas olimpiadas…
Llegamos al pueblo de ESpinosa donde pantany hizo una demostración de como saltar en marcha de la bici, al ser descabalgado por su jaca en un tramo empinado de hormigón cubierto por una fina alfombra de verdín… repuesto del susto continuamos ruta en busca de las ruinas de la ermita de santa clara… Aquí cogimos el sendero del PR-AS 261 dejando a la derecha el pueblo de santoseso, donde se cultivan riquísimas fresas por sus soleados campos…
Un bonito tramo de senda nos llevó a san Roman de candamo… allí subimos a lo alto del pueblo por empinados caminos asfaltados pasando por delante de un vetusto edificio en cuya fachada en descoloridas letras se leia, “centro de higiene y hospital”… dejamos atrás San Roman de candamo, famosos por su cueva prehistórica de la peña… Y a la altura de la ermita de san roque, cogimos un bonito sendero en bajada que nos llevó a la carretera general que une dicho pueblo con Grullos.
Estabamos en Candamin, el cual atravasamos por el medio de su corazón para volver de nuevo a la carretera, tras solventar duras rampas de hormigón de hasta el 30% de desnivel…
Cruzamos la carretera general para llegar a Grullos por bonito sendero, la lluvia nos había dado una pequeña tregua y la moral de las tropas era alta… aún…
Y asi paramos en Grullos para realizar el segundo avituallamiento del dia, no llevábamos ni 40 kms en las piernas pero la sensación era de llevar todo el dia pedaleando. En el mesón de la fresa tomamos caldos y cafés para entrar en calor y poco antes de reiniciar ruta empezó a caer del cielo lo que no está escrito… bajo la atónita mirada de los comensales que allí se hallaban, que calentitos en el acristalado comedor tomaban buenas fabadas… y bajo la mirada de mala leche de una camarera que viendo como habíamos dejado el suelo de agua y barro, se debio acordar de nosotros un buen rato… tuvimos que reiniciar el camino… y por primera vez en el dia todo el mundo deseaba subidas para quitar el frio, el cual junto con la humedad calada hasta los huesos provocaba que nuestros musculos estuviesen atenazados… y asi seguimos ruta los 8 bikers supervivientes, que al subir en nuestras bicis y empezar a dar las primeras pedaladas debíamos parecer un grupo de “güelos con parkinson” por nuestros robóticos movimientos…
…Murias era nuestro siguiente punto del camino y para mi desgracia Monsieur mazó vino a hacerme compañí…, quedando con las fuerzas mermadas tuve que afrontar las duras rampas de los bosques que bordean el pico cotaniello… unos metros delante de mi iba el grupo esperándome, aunque todo el mundo reconocía que iba ya justo, conmigo maese pola cuidaba de mi y en un momento paré para comer un platano y tomar una bebida energética… no sé si fue aquella bebida ó el ver que los demás no iban mucho más sobrados que yo, lo que me dio fuerzas y con ello recupere el aliento. El caso es que tras dejar atrás el cruce de las ablanosas a la derecha y surcar aquellas fangosas pistas destrozadas por las carrozetas que sacan la madera de los bosques de la Escrita, cogí las pocas fuerzas que me quedaban para volver a comandar el grupo y dar orden de girar a la izda en busca de los bosques de bohiles… POla me mira circunspecto y dice: “vale… abandono… sigo por carretera… y me pongo el timbre de la mariquita que llevo en la mochila…”… y asi nos aventuramos con las piernas destrozadas por el esfuerzo, el frio en las entrañas y aquella lluvia que no nos dejaba a sol ni a sombra en los bosques de bohiles, donde contemplamos algunas trincheras de la guerra civil…
Salimos a las pistas que bordean el pico del Pedroso en busca de la degollada… era inevitable y a la vez un deleite el ver a nuestra izda la sierra del valle y el pueblo de la mafalla en lontananza, por donde habíamos circulado horas antes… Llegamos a la degollada y para rizar el rizo, nos adentramos en lo más profundo del bosque de pinos, dejamos a la derecha el asfalto... pues el mismo es para las flacas… a las ruedas gordas les provoca urticaria…
Un sube y baja continuo, con senderos de todo tipo, nos llevó tras dura travesia por los mismos de casi una hora, hasta la pista asfaltada que sale de la reigada hacia la degolllada, pero ya en la misma Reigada…
La luz del dia se iba apagando y nuestras fuerzas hacía rato que habían entrado en la reserva; y de común acuerdo por unanimidad decidímos bajar a la Villa del Adelantado por carretera… llegamos a Avilés casi de noche a las 18h45… habíamos salido a pedalear a las 9 de la mañana…

1 comentario

  • Foto de palancas

    palancas 11-dic-2013

    me gusta que cuando las circunstancias y las fuerzas fallan el afán de superación te hagan seguir adelante ahí es donde se encuentra el verdadero espíritu de superación.

Si quieres, puedes o esta ruta