• Video de Camino de Santiago Etapa 06 - (Sahagún - Astorga)
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Tiempo  9 horas 29 minutos

Coordenadas 3190

Fecha de subida 13 de diciembre de 2013

Fecha de realización agosto 2013

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911 m
779 m
0
28
57
113,82 km

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cerca de Sahagún, Castilla y León (España)

DIA 6. SAHAGÚN - ASTORGA (114 Km)

Empieza un nuevo día y después de desayunar en la cafetería del albergue empiezo a preparar mis alforjas. Yo pensaba que era lento preparándolas pero veo que el compañero Raúl me gana por goleada, así que me despido de él y me pongo en marcha.

Hace una mañana muy fresca y cuesta entrar en calor ya que el pueblo se cruza todo el rato bajando. A la salida del pueblo encuentro una bifurcación en el camino, por la izquierda esta el real camino francés y por la derecha el camino de Soto, decido seguir respetar el camino original y comienzan de nuevo las interminables rectas paralelas a la carretera, al menos empieza un falso llano en ascenso que me hace volver a entrar en calor. Después de pasar Bercianos del Real Camino y el Burgo Ranero veo en el gps que el otro camino, el que antes había desechado estaba muy cerca, por lo que decido cruzar unas vías de tren por un apeadero abandonado y continuar por el otro camino.

Este camino no es tan rápido como el otro, pero por él encuentro una antigua calzada romana en muy buen estado que aprovecho para visitarla y sacarme unas fotos. Como ayer había leído que la tradición manda llevar una piedra u otra carga simbólica durante el viaje para depositarla en la cruz de ferro, decido coger una piedra milenaria de la calzada romana para dejarla cuando llegue allí. Continuo hasta llegar a Mansilla de las Mulas donde intento infructuosamente encontrar el cartel de entrada al pueblo para mandárselo a el amigo Vicen que se apellida Mansilla y esta fuerte como una mula, jeje, pero como no he llegado por la carretera no lo encuentro y me vuelvo a incorporar al camino francés y a sus largas rectas. Los kilómetros y los pueblos empiezan a pasar sin pena ni gloria hasta que llego a León.

Entro en León y me dirijo hasta la catedral donde sello mi credencial y saco unas fotillos para luego darme una vuelta por el centro parando en el barrio húmedo donde me tomo un descanso y me tomo un café con un pintxo en una terraza en la que estuve hace unos años. Me vuelvo a poner en marcha y al pasar de nuevo junto a la catedral me encuentro con el amigo Raúl que acaba de llegar y estaba esperando a unos amigos. Después de un rato de charleta continuo mi camino cruzando León pasando junto al Parador y sobre el puente del río Bernesga.

León ha quedado atrás y empieza a hacer mucho calor, así que aprovechando la sombra de un paso bajo la autovía para hago una parada para quitarme ropa. De nuevo vuelvo a la carga pero a los pocos metros siento un pinchazo terrible en la rodilla izquierda que me hace gritar a cada pedalada. Intento seguir, pero me resulta imposible, ni poniendo el mínimo desarrollo consigo pedalear, el dolor es muy fuerte por lo que no me queda más remedio que pararme en una sombra junto a la carretera.

Todo indica que mi camino se acaba de truncar y que no me queda más remedio que claudicar. Me encuentro a mitad de camino entre Léon y Hospital de Orbigo por lo que si decido volver hacia atrás tengo León desde donde podría volver a casa fácilmente, pero si intento continuar adelante hasta Hospital de Orbigo en caso de abandonar tendría más complicado volver a casa. Contra toda lógica no claudico y sigo hacia adelante, entre gritos y llorando de rabia avanzo muy poco a poco, hasta que al fin consigo coronar un altillo.

Ahora el camino tiende hacia abajo y me es más fácil avanzar, pero aún me sigue doliendo mucho, por lo que por primera vez me salgo del camino para avanzar por la carretera general paralela al camino y evitar así las vibraciones. Poco a poco el dolor va disminuyendo y llego hasta Hospital del Orbigo. He conseguido llegar y me encuentro mejor así que después sellar mi credencial, cargar mi bidón y hablar con un americano de Durango (EEUU) sobre GoPros decido que voy a continuar.

Cruzo Hospital Orbigo por el antiguo puente de piedra del paso honroso que pasa junto a una campa donde aun se celebran Torneos Medievales. Llegando a la salida del pueblo me encuentro de nuevo otra bifurcación, el camino de la izquierda más corto paralelo a la carretera hasta Astorga y el de la derecha que se mete hacia el monte y es más largo y con más desnivel. Otra vez pueden más las ganas y tiro por este último..

De nuevo vuelven los caminos de mountain bike y continuo por unos senderos muy bonitos, cruzándome con rebaños de ovejas y curiosas figuras. De vez en cuando noto algún pinchazo pero lo puedo soportar y empiezo de nuevo a disfrutar. En un alto junto al camino me encuentro un edificio peculiar a mi derecha muy Hippie y con un par de camas en la calle que llama mucho mi atención pero no me detengo ya que tengo mi destino muy cerca y empiezo a estar casando. Muy cerca de allí y desde un mirador puedo ver ya Astorga a mis pies y desciendo velozmente entrando emocionado en la ciudad.

Me doy una vuelta con la bici buscando por donde están los albergues, viendo la catedral, el palacio de Gaudi y el episcopal. Sin aun decidir donde dormir y con un hambre tremendo me siento en una terraza sacándome un bocata de cecina de León con un par de Acuarius con muchos hielos en un vaso de Katxi que me sabe a gloria bendita.

Me dirijo al albergue Peregrinas Siervas de Maria donde me vuelvo a encontrar a la pareja catalana y al amigo Raúl, que se sorprende al verme llegar después de él, así que le pongo al día y me voy a la ducha. Después de descansar un poco vuelvo a la calle para visitar Astorga, pero por desgracia es tarde y me encuentro cerradosya los palacios episcopal y de Gaudi que quería visitar por lo que para consolarme me compro unos hojaldres de Astorga, por los que tengo especial debilidad. Aprovecho ya el paseo para pasar por la estación de autobuses a informarme de las posibilidades de vuelta desde allí si al día siguiente no me encontrara lo suficientemente bien como para continuar. Luego busco un sitio para cenar y encuentro una pizzeria en la plaza donde casualmente estaban dando unos conciertos en vivo. Así que como hacia una noche muy buena me siento en una mesita en la calle y a cenar escuchando música en vivo.

De vuelta a la habitación del albergue me encuentro con Juan, un valenciano que viene haciendo el camino de la plata, camino que se junta con el francés aquí en Astorga y con dos chicos catalanes que vienen haciendo el camino francés a pie. Empezamos a charlar desde las camas hasta que poco a poco todos nos quedamos dormidos.

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