Tiempo en movimiento  2 horas 41 minutos

Tiempo  3 horas 32 minutos

Coordenadas 4179

Fecha de subida 13 de febrero de 2019

Fecha de realización febrero 2019

-
-
505 m
22 m
0
6,9
14
27,53 km

Vista 32 veces, descargada 3 veces

cerca de Villajoyosa, Valencia (España)

Ruta corta de ascenso constante hasta el km 11 utilizando la comarcal asfaltada que lleva al pueblo de Finestrat desde Villajoyosa. Para el que no conozca Finestrat, merece la pena desviarse un poco y atravesar sus estrechas calles y detenerse por unos instantes en sus pequeños rincones abalconados. Hay que destacar también que este pequeño pueblo del interior tiene un puñado de bares donde uno se puede hinchar a tapas de las buenas, pero eso ahora no viene al caso pues la ruta persigue otro "mondongo".

Llegados al km 11, después de una dura subida por pista forestal de tierra bien inclinada, tomamos una senda enclavada en la falda de Puig Campana. En el mapa la zona se llama Costera Blanca y desconozco si habrá sido bautizada con otro sustantivo más betetero y "cool" tipo "Mortal Kombat", "Crazy Cabra" o "Balls Buster"... . No lo sé, pero seguro que se lo merece, pues es de las buenas. Tiene de todo, zonas técnicas, zig zags planos, giros cerrados, rectas, zonas cubiertas de pino y zonas despejadas. En general la pendiente es asequible aunque tiene algún que otro escalón y sobre todo pasos estrechos flanqueados por piedras del tamaño de cajones de cerveza endemoniadamente dispuestas para clavarte la rueda delantera o desdentarte el monoplato. Aún así es un espectáculo.

Y casi para acabar, senda Chamo. Senda hiper referenciada. Sólo decir que, por si fuera poco, todavía con la sonrisa en la cara por lo que acabamos de recorrer, enlazamos con esta segunda parte apenas sin tocar asfalto atravesando una depresión fluvial corta pero muy inclinada. Nada insuperable.

Por último, el campo de golf. Otrora un terreno baldío, perdido, seco, hábitat de alacranes, un paraíso arañado por sendas subdesérticas cojonudas y algarrobos retorcidos. Ahora un felpudo de césped imposible. Monocultivo de extranjeros jubilados. Qué pena amigos beteteros. Hay que atravesarlo pronto, a toda prisa. Para olvidar lo que fue, lo que pudo ser y lo que ya no volverá. Y con la melancolía de una ranchera lejana sonando en mi cabeza "tocamos pelo" por última vez durante un suspiro por la orilla del río Torres antes de llegar a casa.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta