Tiempo  3 horas 45 minutos

Coordenadas 2981

Fecha de subida 8 de marzo de 2016

Fecha de realización marzo 2016

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729 m
477 m
0
9,0
18
36,01 km

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cerca de Aranjuez, Madrid (España)

ÍNDICE DE DIFICULTAD IBP = 24

Distancia total: 36.076 Km

Desn. de subida acumulado: 330 m
Desn. de bajada acumulado: 338.4 m
Altura máxima: 729 m
Altura mínima: 477.3 m
Ratio de subida: 3.61 %
Ratio de bajada: 5.42 %
Desnivel positivo por Km: 9.15 m
Desnivel negativo por Km: 9.38 m

Tiempo total: 3:45:59 h
Tiempo en movimiento: 2:45:14 h
Tiempo parado: 1:00:45 h

Cambios dirección por Km: 12.7
Cambios dirección > 5º por Km: 4.88
Tramos rectos acumulados: 14.485 Km
Tramos rectos por Km: 401.51 m

Velocidad media total: 9.58 Km/h
Velocidad media en movimiento: 13.1 Km/h
Velocidad máxima sostenida: 31.24 Km/h

Estuvieron los árabes, guerreando un día sí y otro también con los cristianos. Antes de ellos fueron los íberos quienes se defendieron de los romanos desde sus alturas. Aunque no les valió de mucho, las centurias imperiales les pasaron por encima fundando sobre el roquedo la vieja Aurelia, antecesor según cuentan los lingüistas de la actual Oreja, ese será nuestro objetivo de este Domingo velocipédico. Un itinerario que hicieron infinidad de veces los monjes guerreros santiaguistas, recorriendo sus plazas más significativas. Un viaje que no dejará a nadie de la grupeta indiferente y que dejará algo de nosotros en los caminos y lugares que visitemos.
Km. 0,000 – Iniciamos el recorrido Wilson, Manuel, Manu y Gonzalo desde el Palacio Real de Aranjuez. Son las 08:00 h. de una bonita mañana de finales del invierno.
Km. 2,834 – Después de un calentamiento por la calles de Aranjuez comienza la ascensión por asfalto de la Cuesta de la Vereda del Polvorín, unos quinientos metros de rampa de hasta el 13,6% en algún punto. Subida a los escarpes de la orilla izquierda del río Tajo, nada mejor para ir abriendo boca y espabilando a nuestras piernas.
Km. 4,673 – Pronto tomamos el Camino de los pastores, una cañada junto al arroyo del Hoyo, para volver a conectar con la Vereda del Polvorín un kilómetro cuatrocientos más adelante, por un terreno yesífero típico de las primeras terrazas del Tajo.
Km. 7,065 – Tomamos el camino de la derecha en la Y, el conocido como Camino de Valdelascasas que enfila para la localidad de Ocaña. Una suave ascensión que tres kilómetros que más adelante se pronuncia.
Km. 10,31 – Comienza la ascensión a la MESA DE OCAÑA, la Cuesta del Viso con pendientes que van del 6% al 9% durante casi un kilómetro. Los escaladores de la grupeta empiezan a descolgarse para delante. Parece que las cuestas son jodidas pero no te digo las bajas que kilómetros más adelante nos vamos a encontrar son peores.
Km. 11,26 – En esta parte alta el camino se llama Cº del Sirio o de Antígola y nos conducirá velozmente a la población de Ocaña, pasando por las inmediaciones del paraje de La Aldehuela.
Km. 14.16 – A pocos metros de las primeras calles de Ocaña descendemos al barranco que forma el Arroyo de los Yesares, pasando bajo la línea de FFCC. Un descenso de poco más de 300 m. con pendientes de hasta el -14% por una trialera que en ocasiones se hace peligrosa y el que escribe estas líneas evalúa riesgos y responsabilidades y la baja andando, vamos que me entro el cangelo.
Km. 14,49 – Llegamos a uno de los monumentos de Ocaña, la FUENTE VIEJA, un ejemplo de arquitectura hidráulica visible de todos esos conductos de aguas que servirían luego para llevar el agua al Rey, es decir, a los Jardines de Aranjuez de donde ha iniciado la marcha este grupo. Esta fuente se cree de origen romano y tuvo una función magnífica para dar agua y servir de bebedero a los animales y lavadero de ropas, ensombrecida por su fuente hermana que veremos más adelante y poco a poco se fue abandonando. Paramos unos minutos para hacer algo de postureo.
Km. 15,10 – Pocos metros más adelante tenemos la joya de la corona, la que puede ser denominada EL MONUMENTO AL AGUA, que no es otra la FUENTE GRANDE o NUEVA DE OCAÑA, que visitamos desde fuera, contemplando esta obra que se atribuye de Juan de Herrera el arquitecto del El Escorial, siendo declarada Monumento Nacional el 23 de septiembre de 1976. Se trata de un hermoso ejemplar de la arquitectura renacentista y más exactamente de estilo herreriano. A los asistentes a la ruta no nos deja indiferentes, ha merecido tanta cuesta para alcanzar este objetivo. Recomendado la visita a sus qanat o viajes de aguas que son accesibles gracias a la Oficina de Turismo de Ocaña, algunos Domingos.
Km. 16,03 – Salimos de la localidad de Ocaña y tomamos la Cañada Real del Camino de la Barca que nos conducirá de nuevo a la Vega del Tajo. Un cómodo y rectilíneo camino permite cruzar estas llanuras y alcanzar el borde de la meseta que cuelga sobre la depresión del Tajo, en el punto donde se mantienen la fortaleza y el caserío de Oreja.
Km. 20,71 – Se inicia el descenso de la Mesa de Ocaña por la llama Cuesta de Mata Asnos, un topónimo que le viene al pelo para esta trialera con pendientes de hasta el -18,9% , en 800 metros de caída libre (bajamos 93 metros), donde la posición en la bici es fundamental para no ser víctima de la gravedad, en una trialera muy rota en ocasiones, pedregosa y con espejuelo que hace dejarnos las pastillas de freno ante la amenaza de desollarnos vivos en la caída.
Km. 22,61 – Tomamos el Camino de Oreja, que nos conducirá a dicho despoblado después de poco más de dos kilómetros, por un camino que ha horadado el terreno con el paso del tiempo, formando trinchera, por lo que denota lo pasajero que debió ser en otros tiempos, que desciende dirección al Tajo.
Km. 24,94 – Llegamos al cerrillo donde se asienta el que fue pueblo de Oreja, desde donde se tienen unas vistas privilegiadas del entorno. Desde el camino que llevábamos se accede a el rodeando casas que amenazan ruina total y en lo alto del pueblo la ermita de la localidad con advocación a la Virgen de la Asunción, en perfecto estado, que denota ante las arruinadas catorces viviendas de este enclave con forma de U con dos calles exteriores y una central sin salida, víctimas del despoblamiento y del vandalismo. Cuando llegamos todavía quedan restos del botellón de la última noche y de una hoguera en mitad de la calle central. En este cerro o cerros adyacentes estaría la población romana de Aureliae. Los orejanos solo conocieron la luz de los candiles y quinqués, pues no quisieron acometer el gasto de llevar la luz eléctrica desde la finca de Soto de Oreja por medio de un transformador hasta la localidad. El agua también supuso un problema dado que el abastecimiento del pueblo era a través de las caballerizas que subían cantaros de aguas del Tajo, para los que hemos descendido desde Oreja hasta la vega del Tajo podemos hacernos una idea de la dificultad. Todo esto, unido a los malos caminos, el envejecimiento de la población llevo al despoblamiento de este enclave que en 1959 se había quedado vacio, emigrando los orejanos a las vecinas localidades de Aranjuez, Noblejas y Ontigola, aunque siguieron yendo al pueblo a trabajar sus tierras. Todavía cada 15 de Agosto se reúnen los antiguos vecinos y sus descendientes para celebrar el día festivo de su añorada población de origen. Es una pena el maltrato que es víctima Oreja y que no se haga nada para conservarla.
Aprovechamos para avituallarnos con barritas, orejones, platano que llevamos en nuestras mochilas. Los del botellón se han dejando varias botellas de 2 L. de Coca-Cola totalmente intactas, sin abrir de las que algunos miembros de la grupeta utilizan para llenar sus bombonas.
Continuamos nuestra marcha, acercarnos al castillo que se encuentra 400 m más abajo, en el mismo escarpe de farallón de la vega de la orilla izquierda del Tajo.
Km. 25,30 – Un caminito (singletrack) o mejor dicho trialera nos acerca al castillo donde hacemos otra parada para visitar e incluso subir a la torre, que esta ocupada por los del botellón del pueblo. Han pasado dos mil años de su apasionante historia y fortaleza y aldea corren la misma suerte: ruina, abandono y olvido. Estos y no otros son los definitivos ganadores de una plaza disputada como pocas. En el borde de la meseta la silueta de la fortaleza lleva siglos desmenuzándose como un azucarillo, igual que el cantil yesífero sobre el que todavía se apoya. Los musulmanes poseían un castillo en tiempos de Alfonso VI de Castilla en el antiguo paraje romano de Aurelia (antecedente del nombre de Oreja) que adquirió dicho rey como dote de su esposa Zaida. Tras la derrota en la batalla de Uclés, en el año 1108, perdió el castillo y este fue una amenaza constante para el reino de Toledo al controlar el vado del río y permitir su paso a expediciones que avanzaban por la orilla derecha hacia la ciudad, anulando la cabeza de puente del castillo de San Servando. En 1113 Mazdalí tomó el castillo y lo convirtió en un punto de ataque contra las tropas castellanas, que sufrieron una gran derrota en sus proximidades en el año 1132. Tras el asedio durante seis meses por Alfonso VII de León, con tropas toledanas, extremeñas, gallegas y leonesas, se rindió por hambre y sed en 1139 y se repobló la villa con cristianos, a quienes se otorgó un fuero de gran interés histórico. Se restauró entonces el viejo castillo, acometiéndose grandes reformas; Alfonso VIII lo cedió a la Orden de Santiago, que lo utilizó frente a los almohades. En el siglo XV se cedió a Gutierre de Cárdenas y posteriormente pasó a manos de los condes de Colmenar y a los duques de Frías.
El castillo de Oreja está formado por una fuerte y alta torre rectangular cercada por una muralla que sigue la línea irregular del risco sobre el cual se asienta. Dicho risco se encuentra aislado en parte del borde de la meseta que limita el Tajo por el norte, cuyo vado natural que aquí existía era vigilado por el castillo. Tiene algunas saeteras circulares, indicios de matacanes de madera y grandes y toscos merlones que rematan las torres. Las esquinas son de sillería y están redondeadas a media altura. Sólo posee una puerta. En el interior pueden apreciarse los restos de la iglesia, dos bóvedas y un aljibe.
Comenzamos el descenso desde la base de la torre por un singletrack que sale de uno de los lados de castillo, casi pegado a la torre. Un descenso que se me antoja peligroso y donde hay que extremar las precauciones con pendientes de hasta el -15 que baja en poco más de quinientos metros a la vega del Tajo. Mi compañeros menudos cojonazos tienes y se la bajan sin poner prácticamente el pie en el suelo. Yo simplemente les dijo pasar que a mí me da la risa.
Km. 25,83 – A pie del farallón yesifero, en el Cº de Aranjuez a la barca, continuamos en dirección Oeste por el conocido como Soto de Oreja, un camino llano junto a las ricos cultivos de regadío que se explotan en esta finca.
Km. 30,75 – Pronto llegamos a la Casa de la Monta y enlazamos con el Canal de las Aves, pasando junto al Soto del Puente de la Reina donde se encuentra un club de golf.
Km. 33,53 – Continuamos junto a la cerca de los Jardines del Principe, que nos conducirán a la zona palaciega de Aranjuez.
Km. 35,81 – Concluimos nuestro recorrido al llegar al Palacio, lugar donde hacia unas horas habíamos iniciado nuestro itinerario.
Ha merecido la pena coger el coche y trasladar nuestras bicis a estos parajes madrileños/toledanos.
CAÑADA_REAL_DEL_CAMINO_DE_LA_BARCA
VEREDA_DE_LA_SENDA_GALIANA
DESPOBLADO_DE_OREJA
CASTILLO_DE_OREJA
Cº_DE_ARANJUEZ_A_LA_BARCA
FUENTE_GRANDE_DE_OCAÑA
CUESTA_DE_MATA_ASNOS
_Cº_DE_OREJA_A_OCAÑA
FUENTE_VIEJA_DE_OCAÑA
Cº__SIRIO_O_DE_ONTIGOLA
CUESTA_DEL_VISO
Cº_DE_VALDELASCASAS
CUESTA_DE_LA_VEREDA_DEL_POLVORIN
Cº_DE_LOS_PASTORES
CALLE_DEL_CANAL_DE_LAS_AVES
JARDINES_DEL_PRINCIPE
PALACIO_REAL

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