Tiempo  4 horas 37 minutos

Coordenadas 1765

Fecha de subida 27 de junio de 2017

Fecha de realización junio 2017

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1.635 m
1.093 m
0
11
23
45,98 km

Vista 360 veces, descargada 7 veces

cerca de Las Navas del Marqués, Castilla y León (España)

Fecha de realización: 25 de Junio de 2017
Distancia real: 51 Km.
Tiempo en movimiento: 4h.
Tiempo total: 4h. 38m.

¡RUTON! con mayúsculas, el que he tenido la fortuna de disfrutar hoy con mis compañeros Jesús y Oren.

El día amaneció nublado. Hemos tenido suerte porque los calores aprietan en estas fechas y la última parte del recorrido tiene pocas sombras.

He vuelto a tomar prestado un track de un Navero ¡Janiel Fuera Pistas! que hemos seguido íntegramente.

La ruta es increíble y tiene todos los alicientes para no aburrirnos. Caminos entre frondosos bosques de pinos, jaras y robledales, tanto por pistas como por sendas dificultosas. Extensas praderas repletas de ganado pastando. Miradores donde contemplar unas preciosas vistas panorámicas. Varias bajadas por cortafuegos con tramos técnicos muy divertidos pero no exentos de riego. Continúas bajadas y subidas que te machacan las piernas. Y un último tramo de subida al Alto de Cartagena por un sendero estrecho y técnico plagado de piedras y obstáculos que te obligan a ir al límite.

Al poco de comenzar tomamos un sendero de subida a la izquierda que nos adentra en los pinares en dirección al Área Recreativa de El Valladal. Seguimos una senda marcada con el nombre de Ruta de los Riscos y Atalayas que no abandonaremos durante mucho tiempo.

La subida es suave y divertida. A la derecha nos encontramos el Mirador del Risco de los Dineros y un poco más adelante a la izquierda el Pensador, una estatua tallada en la piedra. (Los he marcado con waypoint).

La senda empieza a bajar y se hace rápida y muy divertida hasta llegar casi al Valladal. Seguimos por pista que alternamos con tramos de senda y senderos hasta un punto donde seguiremos el tendido eléctrico en una bajada importante y posterior subida que nos lleva tras un corto rampon al Mirador de la Atalaya de los Picozos. El último tramo es un poco pedregoso y exigente pero se llega sin mayor dificultad. Y el Mirador es sencillamente espectacular. Se divisa todo el valle y la tranquilidad es absoluta, solo quebrantada en ocasiones con el paso de los trenes por la vía férrea.

La bajada desde este punto hasta Fuente Verato, ya a la altura de las vías férreas, es un poco complicada. El sendero está muy bien señalizado al principio con piedras dispuestas a los lados que te marcan el trayecto por la ladera de la montaña. Hay dos tramos uno a inicio y hasta el Bunker y otro intermedio donde se hace casi imposible ciclar y hay que cargar con la bici. Pero en general y con paciencia se hace entretenido. Si eres muy hábil podrás hacerla del tirón sin desmontar.

Seguimos paralelos a la vía de tren. Vemos unas edificaciones a la izquierda que en su día pudieron ser parte de un apeadero de Renfe. Un poco más arriba abordamos la Carretera de Valdemaqueda por la que transitamos solo unos metros hasta que tomamos el desvío a la derecha para bajar por una especie de cortafuegos con el terreno en mal estado. Hay un tramo con mucha pendiente. Así que intentamos coger un buen trazado para que las ruedas no patinen y podamos terminar montados.

Iniciamos ahora una suave subida prolongada con algunas rampas un poco más duras. Cruzamos el Arroyo Valladal y la Vía del Tren por un puente y seguimos subiendo durante un kilómetro y medio hasta la Pradera del Alijar.

Desde aquí y hasta la Ermita de San Miguel la bajada es alucinante. Primero un tramo complicado bajo el tendido eléctrico con el firme en mal estado donde hay que extremar las precauciones. Luego se convierte en un sendero estrecho muy rápido, después pista en buen estado y otra vez senderos de bajada con algunas curvas divertidas. Llegaremos al Arroyo del Corcho que pasa pegado a la Ermita, donde hay que saltar unas vallas metálicas.

Tomamos la pista a la izquierda que abandonamos unos metros más adelante para coger una senda poco definida junto por una ladera. Es un tramo precioso siempre en subida que nos adentra en la Pradera de El Tejar y nos acerca siempre entre Pinares a la entrada de Ciudad Ducal.

Seguimos subiendo durante un tramo hasta un cruce de caminos donde tomamos la pista a la derecha e iniciamos la bajada hasta el Embalse de Ciudad Ducal, el cual bordearemos totalmente.

Comienza ahora una segunda parte bien diferenciada. Abandonamos las zonas de Pinares para adentrarnos en extensas praderas casi siempre pobladas de ganado.

Estamos acercándonos hasta el Mirador del Canchal o de los Trece Roeles. Son unos 3 km. de subida con un final algo pedregoso pero sin mayor dificultad.
Nos desviamos hasta el Mirador y subimos a la roca ayudándonos en unos pasamanos o barandillas metálicas. Las vistas panorámicas son espectaculares. El Valle con enormes praderas, salpicado de grandes piedras de granito y la montaña al fondo. Divisamos desde aquí también la Sierra de Gredos. Si miramos al cielo y tenemos suerte podremos ver sobrevolando los buitres en busca de carroña.

Volvemos al camino que pronto se convierte en un sendero de bajada estrecho muy divertido. Transcurre casi por el vértice de la montaña y nos encontramos algunos obstáculos que tenemos que sortear. Termina en una casa en ruinas (Casa Grande).

Ascendemos a continuación al Cerro de Navalvillar. La subida es suave hasta el tramo final donde el terreno se vuelve pedregoso y nos obliga a hacer un esfuerzo extra. La posterior bajada se realiza por sendero que casi se convierte en trialera en algunos tramos.

De nuevo praderas con ganado. Y de nuevo otra subida suave. Esto se está convirtiendo en un rompe-piernas. Estamos circulando por las afueras de Navalperal de Pinares. Un tramo de asfalto hasta cruzar el puente FFCC y nos adentramos en un pinar a la derecha. Hay un sendero de bajada muy rápido que nos deja al lado de un túnel estrecho y con poca altura que cruza la CL-505 Ctra. Ávila. Cuidado con las cabezas.

Comienza una tercera parte de la ruta, también bien diferenciada. Los Pinares se convierten en Robledales que de vez en cuando se abren para dar paso a magnificas praderas con espacios abiertos.

El ascenso hasta el Alto de Cartagena (Parque Eólico) es de unos 8 Km. Encontraremos algún descanso en la parte intermedia. Incluso podremos refrescarnos en las Fuentes de Peñaciguete y Perdigón. Pero los últimos 4 Km. nos van a poner las pilas.

Cruzamos por el medio del campo, casi entre el ganado. Apenas se divisa el camino, solo unas rodadas. Hasta que el track nos mete de nuevo en un sendero estrecho en la ladera opuesta de la montaña.

El sendero se las trae. El desnivel no es que sea excesivo. Pero es que el terreno está muy roto en ocasiones y nos encontramos continuos obstáculos. Piedras sueltas, arbustos, rocas. Todo ello multiplica el esfuerzo a realizar y pone a prueba tu habilidad. En ocasiones el sendero se limpia y te permite un descansillo. Aparte de estas dificultades a mí me ha divertido. Con algo de destreza y un nivel físico aceptable se puede hacer sin desmontar.

Termina en la Subestación eléctrica, donde ya cogemos las pistas del Parque Eólico. Seguimos subiendo despacio, comentando entre nosotros las incidencias del recorrido y la espectacularidad de este último tramo. ¡Que pasada!

Nos acercamos al final de la Ruta y da pena que se acabe. Todo nos ha parecido fenomenal y han sido tantas cosas las que hemos visto. Nos tomamos un tiempo de relax para hacer unas fotos antes de afrontar la bajada. Sobre todo en el Mirador del Pico de Cirunalejo donde observamos otra panorámica de Las Navas desde otra vertiente. Y también la majestuosidad de los Eólicos situados en un Enclave magnifico, aunque no a todos agrade su presencia.

Cambiamos de pista cruzando por una pradera. Hay un último punto de dificultad. Nos encontramos una bajada muy técnica, pedregosa y empinada. Si elegimos bien el trazado podremos hacerla sin problema. Nosotros elegimos el lado más a la derecha, aunque al principio parece que está peor. Y acertamos.

Desde aquí ya todo es bajada por pista entre los Robledales. La entrada al Pueblo la realizamos por la parte Norte al lado de las Ruinas del Convento de Santo Domingo y del Castillo de Magalia. Cruzamos la Plaza y cogemos la calle principal, buscando el sitio idóneo donde tomarnos una cervecita y deleitarnos con unas esplendidas patatas revolconas. ¡Puff que buenas!!

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta