Tiempo  7 horas 59 minutos

Coordenadas 2898

Fecha de subida 30 de julio de 2016

Fecha de realización julio 2016

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1.552 m
743 m
0
9,8
20
39,36 km

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cerca de Oseja de Sajambre, Castilla y León (España)

Iniciamos en Oseja de Sajambre una ruta bastante dura y NO ciclable en algunos tramos: unos por la imposibilidad del terreno y otros por las fuertes pendientes por las que discurre la travesía. Hay que cargar o empujar la bici en función de las capacidades de cada uno pero creo que nadie estará exento de tener que hacerlo en más de una ocasión durante el recorrido. Sin embargo se trata de una preciosa ruta por los valles de Sajambre y Valdeón en la región sur-occidental de los Picos de Europa. Además nosotros, pese a salir relativamente temprano, "disfrutamos" de una jornada de calor que endureció más, aún si cabe, la ruta. Pero regulando la marcha, con buena hidratación y comiendo periódicamente resultó una vuelta que en términos generales mereció la pena. Tomamos la ruta de otros compañeros de Wikiloc: jorgepinan y legiosub a los cuales agradecemos la información que aportan en sus rutas y remito a sus "tracks" para quien quiera más información.
Descripción: Segundo y último día en Sajambre y entre las varias alternativas que tenemos sobre la mesa decidimos, probablemente, la más dura y complicada. Partimos de Oseja desde el Hotel La Cuna del Sella donde estuvimos magníficamente instalados y atendidos por sus propietarios. La subida hacia Vegabaño por la pista que parte del pueblo. Al principio la pista es buena y pese a tener algo de pendiente se deja subir bien. Un poco más adelante aparece un kilómetro algo más duro en el que echamos pie a tierra. Volvemos a montar para llegarnos al Mirador de los Porros en un cruce de pistas. Son doscientos metros prácticamente llanos y que sin duda merece la pena recorrer. La vista, la paz y la tranquilidad desde este lugar da fuerza mental para seguir con la marcha. Retomanos la pista hasta Vegabaño que suaviza bastante y además vamos muy metidos en sombra dentro del magnífico hayedo en que nos encontramos. Paramos en el refugio después de pedalear entre las cabañas de la espectacular majada para coger agua y comer un poco. Comentamos al guarda del refugio nuestra intención de continuar hasta el Collado de Dobres. Se sorprende un poco porque nos dice que "por ahí con la bici mal asunto" pero le decimos que sabemos lo que nos puede esperar e iniciamos nuestra primer tramo porteando la bici: primero empujando por el bosque y después cargando entre piedras, vegetación, etc. No es la primera vez que tenemos que hacer porteos duros con la bici así que tiramos para adelante. Llegaremos al collado para iniciar el descenso por un sendero que en los primeros tramos no nos atrevemos a montar. Mucha pendiente, terreno muy suelto y una zona un tanto perdida del mundo. No conviene arriesgar a sufrir una caida en un lugar tan poco accesible. Así que esperamos a montar donde la senda "mejora" un poco y nos tiramos para abajo por una bajada técnica pero muy "divertida" a la vez: entre helechos, vadeando riegas, bosque... Acabaremos saliendo a una pista donde se inicia una nueva ascensión: corta pero durilla y con el sol pegando fuerte. A tramos iremos montados y a tramos empujando hasta llegar a una fuente-abrevadero (way point) donde pararemos para comer y repostar agua. Aquí se abandona la pista principal (que sigue subiendo) para coger un sendero muy técnico junto al abrevadero y que obliga a tirar de freno para llegar a Posada de Valdeón sin apenas haber quitado la vista de la rueda delantera.
La marcha toma nuevo rumbo. En Posada se asciende hacia el Centro de Interpretación de Picos de Europa y desde aquí en una recurva a la izquierda todo para arriba durante tres primeros kilómetros durísimos en los que prácticamente subimos empujando la bici. Luego es un llaneo durante cerca de seis kilómetros para afrontar los tres últimos en una subida llevadera aunque con la pista pedregosa que se hace un poco incómoda. Llegaremos al collado de Panderruedas, atravesamos la carretera ( una opción menos dura pero también menos atractiva es subir el puerto de Panderruedas desde Posada por la carretera) y nos meteremos en un sendero que nos llevará por una espectacular bajada hasta conectar con la Senda del Arcediano. Este tramo de sendero es verdaderamente divertido auque requiere precaución. Pasado el Mirador de Verronde una pista en un cruce sube ligeramente hacia la derecha. Es un corto ascenso hasta llegar a un prado. Una curva cerrada a la izquierda nos coloca en nuestro último sendero de bajada. Ya no sabemos si son los frenos o somos nosotros o ambas cosas pero la bajada tiene miga. Igualmente técnica y con pendiente pero como broche final para disfrutar de un fin de ruta espectacular.
En resumen una gran ruta en la que hay que ir mentalizado a que en algunos tramos hay que tirar e incluso cargar con la bici pero compensado por la grandiosidad del recorrido y por los tramos en los que se puede pedalear con mucha satisfacción.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta