Tiempo  3 días 7 horas 8 minutos

Coordenadas 13149

Fecha de subida 17 de octubre de 2018

Fecha de realización agosto 2015

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1.350 m
468 m
0
52
104
207,26 km

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cerca de Beseit / Beceite, Aragón (España)

Ruta clásica para conocer unas comarcas de gran interés situadas en tres provincias: Teruel, Castellón y Tarragona. Es una ruta que se puede hacer siguiendo el track oficial de la página "pedales de", pagando por los servicios que ofrece esa organización, o se puede descargar el track de los que la han publicado en wikiloc y seguir la ruta por libre, sin contratar a nadie.
Nosotros fuimos por nuestra cuenta y tuvimos la suerte de coincidir desde la primera etapa con una simpática pareja de madrileños, Eva y Félix, que seguían el protocolo de la organización. La ventaja de esa opción de pago es que al llegar al final de cada etapa tienes las maletas en el alojamiento, es decir que puedes ir casi sin peso. Llevamos nosotros una mochila discreta, bastante ligera, con ropa básica para cambiarse, la pacotilla diaria y poco más. Dormida y cena en alojamientos que solían ser los mismos que los de la organización.
Comentando un día las incidencias vimos que la diferencia entre contratar con la organización o ir por libre suponía un desembolso aproximado del doble. A tener en cuenta.
La primera etapa, Beceite-Vallibona, (59 km/1.425 m ascenso; 1.195 m descenso/ 7h 27') bordea por pista el Embalse de Pena y se dirige en ligero ascenso a la Ermita de la Virgen de las Fuentes, lugar que merece una visita reposada. Dos km más adelante llegamos a Peñarroya de Tastavins. En otros 2 km de subida se pasa por delante de las Peñas de Masmut, unos paredones verticales que imponen. Ahí se toma un sendero en descenso más técnico con algún punto en el que hay que poner el pie en tierra. Desde el final de la bajada se sigue una subida larga, 9 km, por buena pista entre pinares hasta el pueblecito de Coratxa. Hay una fuente y un bar restaurante, pero ese día cerró.
Tras una breve subida quedan 18 km descendiendo hacia Vallibona, en el fondo del escondido valle del río Cérvol. La vista de Vallibona desde lo alto es magnífica y el pueblo tiene una visita tranquila por sus escarpadas calles.
En el Albergue La Carbonera hay alojamiento discreto, trato inmejorable y una cena opípara, hecha con mucho cuido y gusto. Un acierto.
La segunda etapa, Vallibona-Fredes, (39 km/ 1.314 m asc.; 903 m dsc./5h 53') sale por carretera subiendo hasta llegar a una pista buena que seguimos en ascenso durante 14 km. Luego se llanea y baja durante 8 km por unas fincas en las que advierten de que está prohibido el paso, pero conviene hacer caso omiso, nos indicaron los madrileños, que habían sido avisado por la organización. Luego se llega hasta La Pobla de Benifassà, pueblo en el que hay bares para hacer una pausa. De ahí salimos a tomar un sendero que sigue el barranco de la Pobla para llegar al pueblo de Ballestar. Este tramo nos pareció evitable por su escaso interés. Si repitiésemos la etapa seguiríamos la carretera.
A esa carretera salimos para tomar luego una pista y un sendero que ataja el trazado y pasa por sombríos caminos llenos de moscas agresivas. En el cruce con la carretera para ir al monasterio de Benifassà ya vimos que sólo se puede visitar un día a la semana, jueves, y no coincidió.
El resto de la etapa consiste en subir por carretera hasta Fredes. En algo más de 10 km llegamos al pueblo en las alturas.
Casa rural Nuri proporciona alojamiento y un restaurante cercano nos alivia las hambres del día. Parece mejor opción el alojamiento de la colonia Europa, antes de llegar al pueblo, según nos dijeron los colegas Eva y Félix.
La tercera etapa, Fredes-Caro, (44 km/1.200 m asc.; 1.243 m dsc./ 6h 56')
es de sube y baja toda la jornada por pistas magníficas entre pinares y algún sendero entretenido. Subimos desde Fredes por pista hasta el Tossal dels Tres Reis, aunque no llegamos hasta la punta porque en el desvío la niebla aconsejaba seguir camino.
El resto de la etapa transcurrió por pistas veloces en los vastos pinares, subiendo y bajando todo el día hasta el ascenso final al alojamiento bajo el Monte Caro.
La Fonda del Port era el alojamiento. Parece que la alternativa, en unas casas de madera cercanas, era mejor elección, comentaron los colegas al día siguiente.
La cuarta etapa, Caro-Beceite, (55 km/ 922 m asc.;1.467 m dsc./7h 49') es la más variada en cuanto a recorrido y paisajes; se inicia con una buena subida de 5 km a la Mola de Catí que se hace bien por la entretenida pista y los panoramas que se van divisando. Hay luego un terreno más abierto y después una gran bajada por el bosque, 8 km, para ir con tiento y en algún punto desmontar. Y después el río dels Estrets con una sucesión de senderos sencillos y las moles de los acantilados presidiendo el panorama. Grandioso.
Por carretera se llega a Arnes, en donde la visita es obligada y la restauración casi también, aunque luego quedan 15 km por pistas hasta llegar al final de la ruta, Beceite.
Nosotros la acabamos en una zona de piscinas naturales en las que darse un fresco chapuzón fue el final glorioso de la buena ruta.
El alojamiento fue el oficial de la organización, la Fábrica de Solfa, magnífico hotel con grandes comodidades y buena restauración.
(La fecha de realización no es Agosto de 2015, sino Septiembre de 2018)
CIN

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