• Foto de Semillas-Santotis-Sierra Gorda (Guadalajara, España) 40km
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Dificultad técnica   Moderado

Tiempo  6 horas 24 minutos

Coordenadas 1104

Fecha de subida 1 de enero de 2015

Fecha de realización julio 2013

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1.424 m
947 m
0
10
20
40,08 km

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cerca de Semillas, Castilla-La Mancha (España)

Esta ruta tenía cuatro importantes retos: el primero entrar en Santotis a pesar de la prohibición y de los perros sueltos
El segundo subir por fin hasta la punta de Sierra Gorda (1400m) donde además encontré una sorpresa
El tercero bajar Sierra Gorda por el cortafuegos justo por la loma hacia la carretera
El cuarto y más importante: volver a Semillas no por la Carretera
Además y por si no fuera poco descubrí importantes datos históricos sobre los pueblos abandonados de la zona y conocí los más importantes personajes que allí trabajan y viven y que más adelante relato.
Comenzé la ruta en dirección hacia la teinada, estas casas abandonadas fueron expropiadas a la fuerza por negociantes en la época franquista para repoblar sus tierras de labor con pinos, lo mismo que ocurrió en Santotis y media docena de otros pueblos de la zona y que acabó con la muerte trágica de un alcalde, engañado por astutos abogados e ingenieros
La ruta subía y bajaba con suaves desniveles por lo que era muy ciclable, me desvié un poco para ver la teinada y volví al camino, a unos dos kilómetros encontré una buena fuente, de aquí subí por muy buen camino hacia Santotis, cruzándome con un par de amables guardias civiles que me dijeron que les seguía un tractor de los que arrancan pinos y que me iba a llenar de polvo, también me encontré con una furgoneta conducida con una bella chica de la que luego contaré.
Llegando a Santotis me encontré con el cartel que avisaba "Prohibido el paso, propiedad particular, Perros sueltos", no obstante decidí a entrar ignorando el cartel. Me encontré con el "hombre de Santotis", un señor con bigote de nombre Demetrio que por suerte estaba allí para sujetar ambos perrazos. Hablando con él me dijo que el pueblo donde antes había una veintena de casas quedó abandonado porque unos individuos de una empresa amenazaron con echarlos si no les vendían a Icona las casas por 100 mil pesetas, si no aceptaban les echarían de todos modos. Todos vendieron menos él, que quedó como único propietario de las casas que allí quedan. Imagino las otras casas fueron derribadas por el Icona. Aproveché para reaprovisionarme de agua pues empezaba a hacer calor (las previsiones eran de 35ºC en Guadalajara), aunque yo calculo en Santotis no superó los 25ºC, aunque el sol apretaba bastante. Subí unos 200m hasta el puerto de Sierra Gorda y esta vez me dispuse a subir el pico, allí me encontré un mirador forestal con la furgoneta que me cruzé antes y dentro estaba Yolanda, su propietaria. Ella me contó cosas interesantes del lugar incluyendo zonas de rutas de bici para explorar y me resolvió el enigma de los resineros pues me dijo que dos personas de Semillas y otro sitio lograron las concesiones para extraer resina de los pinos. Además me recomendó que no bajara Sierra Gorda por el sitio que tenía planeado pues el camino estaba muy mal y que no lo iba a lograr ¡vaya ánimos!, pensé, bajé entonces al puerto e ignorando sus palabras bajé directo por el cortafuegos, al principio el camino era bueno, pero entonces se volvió más técnico pero aún era ciclable, entonces una vez bajada la mitad de la loma me desvié por un camino aún más malo girando 90º a la izquierda no sin mucho dudar de la elección, aunque logré seguir montado en la bici el 90% del trayecto. Al final bajé a la carretera siguiéndo el trazado antiguo para no compartir trayecto con coches, aunque mas adelante bajé a la carretera. Llegado este punto tenía previsto meterme en un camino lateral que no hize pues calculé erróneamente que perdería unos 100m, sin embargo me desvié más adelante por una carretera estrecha, donde me encontré con dos guradias civiles (no sé si eran los mismos), más adelante tomé un camino más bien malillo pero también ciclabe que luego se tornó mejor.
Tras unos kilómetros me encontré con una carretera estrecha.
Tenía previsto ir al pueblo de Cabezadas, pero por una equivocación al interpretar el GPS no hice. Más adelante me encontré con el artífice de la explotación de resina, el resinero de nombre Mario, que me invitó a un trago de su bota de vino y contó también historias de la zona, me confirmó lo sucedido en expropiaciones de la zona y me dijo que el promotor de la venta de las viviendas fué el alcalde de Cabezadas, pueblo actualmente en ruinas, el alcalde fué engañado para recomendar a los vecinos la venta de las viviendas. Al sentirse engañado y debido al remordimiento se quitó la vida ahorcándose en un ciruelo, este árbol está aun en pié y también la rama donde se ahorcó.
Luego por fin llegué a Semillas donde unas amables vecinas me recomendaron que en vez de cojer agua de la fuente del parque lo hiciera en la plaza del pueblo que tenía agua más fresca. El bar estaba cerrado pues cierran a medio día para comer.
En suma salió una ruta estupenda y cañera ¡tener a punto las ruedas anti pinchazos y los frenos para hacerla y procurar no salirse del track para no cagarla!
En la tercera foto aparece una de las casas de Santotis aún en pié.
En la cuarta el mirador de Sierra Gorda y la última foto es de las bonitas casas de Semillas

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta