Tiempo  12 horas 19 minutos

Coordenadas 4318

Fecha de subida 18 de septiembre de 2016

Fecha de realización septiembre 2016

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1.196 m
633 m
0
48
97
193,46 km

Vista 3693 veces, descargada 139 veces

cerca de Alcázar de San Juan, Castilla-La Mancha (España)

17 de Septiembre de 2016, 3 horas 45 minutos de la madrugada: Suena el despertador. Tengo todo preparado para mi primera participación en la Titán de la Mancha. Una hora de viaje hasta Alcázar de San Juan a donde llegamos poco después de la 5,30h, con margen suficiente para descargar la bicicleta y recoger el dorsal.

Mientras me dirijo a Alcázar recuerdo como queda muy lejos el mes de Junio, en el que en una de nuestras habituales salida en bici nos envalentonamos: "este año hacemos la Titán de Mancha". ¡Habra que prepararse bién!. Las cervezas del final de la ruta hicieron el resto. La aventura ya estaba en marcha.

Una vez superados los primeros momentos de euforia las dudas me asaltan. No va a ser fácil la preparación. El clima de la Mancha en verano, con temperaturas rondando y superando habitualmente los 40º hasta bien entrada la tarde no dan mucho margen para salidas largas, ademas la segunda quincena de agosto tenemos planificado un viaje familiar de vacaciones y aunque incluye cuatro días de cicloturísmo, no es la preparación ideal. A medida que van pasando los días también voy comprobando como no siempre es fácil encontrar compañeros de ruta para hacer salidas largas, como exige la preparación, por lo que en muchas ocasiones salgo solo. A mediados de Agosto un lumbago deja K.O. a mi compañero de aventura. Aún así sigo adelante con mi preparación.

6.15h: Los participantes nos vamos situando tras la pancarta de salida. Cuando entro en la zona de salida hay espacio mas adelante, pero prefiero quedarme atras. Mi objetivo no es hacer tiempo, mi objetivo es terminar. Los minutos anteriores a a salida dan por megafonia las ultimas instrucciones.
6.30h en punto: dan la salida. Una pequeña vuelta por las calles de Alcázar y dejamos el asfalto. Los primeros kilómetros circulamos en fila de a dos por los caminos. Es totalmente de noche y hace frio. Cuando apenas llevamos 8 km. se produce un atasco y tenemos que parar, ya nos lo había advertido la organización. Se trata del cruce del Rio Cigüela, que aunque está totalmente seco, tiene una bajada y una subida muy pronunciadas que hay que hacer de uno en uno. Superado el río seguimos ruta, aproximándonos a la Sierra de Herencia. La vista es espectacular, con una serpiente de luces blancas y rojas dibujando una doble joroba de camello por debajo de los molinos. Tengo "la carne de gallina" del espectáculo que estoy presenciando. Sin parar, intento hacer fotos con el móvil, pero no reflejan la imagen que estoy contemplando. Tras el paso por la primera zona de molinos, rápida bajada y a por la segunda subida del día. Esta es mas larga y dura que la anterior, y esta rematada al pie del molino mas alto con una bajada muy empinada por sendero en la que también se forma un pequeño tapón. En la bajada me llama la atención como un participante que ha ido perdiendo muchas posiciones durante la subida se lanza como un kamikace poniendo en peligro a otros participantes.
Superada la Sierra de Herencia y sus molinos ponemos rumbo a Puertolápice. Poco a poco van pintando las primeras luces del día. Apago el foco para reservar la batería por si se me hiciera de noche antes de llegar.
Desde Herencia a Puertolápice hay unos 15 km. en los que se van formando y rompiendo constantemente grupos. Me encuentro bien y fuerzo el ritmo para coger al grupo de delante, pero cuando llego veo que hay otro grupo por delante y vuelvo a forzar el ritmo. Así varias veces. Conclusión me doy un tremendo calentón que me penalizará el resto del día. Alcanzo al ultimo grupo entrando en Puertolapice, justo antes de parar en el avituallamiento. En los avituallamientos tienen agua y aquarius de bebida y pastelillos, plátano y melón de comida. Mi parada es muy breve. Solo me como una pequeña rodaja de melón, ya que he venido bien provisto de geles y barritas que voy consumiendo entre los avituallamientos. Para terminar una prueba tan larga es vital ir comiendo periodicamente. Al salir del avituallamiento de Puertolápice comienza la subida a sus molinos, primero por un tramo asfaltado que abandonamos para coger un sendero que serpentea subiendo y bajando por la ladera hasta encarar la subida final bastante dura. Justo antes de llegar a la cima, al participante que va delante de mi le patina la rueda y tiene que echar pie a tierra. Intento esquivarlo pasando a su lado pero yo también tengo que echar pie a tierra y obligo a hacer lo mismo al que viene detrás. Rápidamente avanzo cuatro o cinco metros y vuelvo a montarme en la bicicleta. La bajada es muy rápida, el primer tramo asfaltado y luego otro de camino en muy buen estado. Una vez abajo comenzamos a remontar el valle que poco a poco se va empinando hasta llevarnos al Cruce de Caminos. En este tramo me van pasando varios participantes que llevan mejor ritmo que yo, pero no quiero volver a cometer el mismo error de antes y sigo a mi ritmo sin cebarme. Por fin me alcanza un grupo bastante numeroso cuyo ritmo puedo seguir bien. Me pego a ellos hasta coronar el cruce de caminos. En la cima la mayoría del grupo se para. Yo sigo, disfrutando de la bajada rápida y en buen estado, hasta dejar este camino por otro en peor estado que tras una subida nos llevara a la Casa de los Forestales, donde esta instalado el segundo avituallamiento. Nueva parada rápida. En esta ocasión me como un platano, relleno el camelbak con agua y el bidón con aquarius. También aprovecho para engrasar cadena, que ya venia chirriando. Al salir del avituallamiento todavía queda un kilómetro de subida, antes de iniciar el descenso hacia el Valle de la Galana, que dejamos en un giro a la izquierda para encarar la subida al Puerto del Reventón. Se trata de una subida de aproximadamente un kilómetro con bastante pendiente y mucha piedra suelta, que además se va complicando a medida que nos acercamos a la cima. En este punto somos muchos los ciclistas que echamos pie a tierra. Una vez arriba las dificultades no han terminado, si la subida es dificil, la bajada no lo es menos, con mas pendiente y mas piedra si cabe que la subida. Bajo con precaución y una vez abajo encaro la Cañada Real Soriana Oriental. Al cruzar la carretera los voluntarios me dicen que si fuerzo un poco puedo alcanzar al grupo que llevo delante, pero a estas alturas las fuerzas ya van estando un poco justas y prefiero seguir a mi ritmo, ademas el viento no molesta. Este tramo va picando suavemente en subida hasta un punto en el que se inicia una bajada bastante pronunciada hasta la carretera N-420, que no tenemos que cruzar, sino que tenemos que seguir el camino que va paralelo a la carretera durante aproximadamente un kilómetro hasta llegar a un puente, que tenemos que cruzar bajo la carretera, cuyos arcos tiene poco mas de un metro de altura. Hay que desmontar de la bicicleta y pasar totalmente agachado con la bicicleta inclinada. Una vez hemos cruzado, iniciamos la aproximación a la Calderina.
Sin duda es el tramo mas bonito de toda la ruta. Al principio transitamos por una pista en subida con pequeños descansillos, que luego dejamos para combinar cortafuegos, caminos poco marcados y senderos con subidas y bajadas cortas pero con mucha pendiente. Es un tramo precioso para disfrutar de la bicicleta. Una vez superado este tramo volvemos a salir a una pista forestal para encarar la subida a la Calderina. Son 4 km. de subida con una pendiente media cercana al 10%. El tramo mas duro esta al principio hasta que llegamos a un giro cerrado a izquierdas, a partir de aquí suaviza un poco, aunque la pendiente es muy constante durante toda la subida. Al iniciar la subida las sensaciones no son buenas, me encuentro sin fuerzas, tengo que poner todo el desarrollo y hago así casi toda la subida. Me pasan muchos participantes y la moral se viene un poco abajo. Todavía no he llegado al ecuador de la prueba. Intento no pensar en ello, bajo la mirada para no ver la subida que tengo por delante y voy dejando que pasen los metros con cuidado de no pasarme al carril de la izquierda, ya que en este tramo los que subimos compartimos el camino con los que bajan, con la única separación de unos conos en las curvas mas cerradas, por lo que debemos circular pegados a la derecha. Por fin llego a la cima. Hace unas semanas hice la subida para reconocerla. Tardé unos 25 minutos. Hoy me ha costado 40. Hago una parada un poco mas larga que en los avituallamientos anteriores. Me como un par de pastelillos y melón, relleno el camelbak y el bidón, engraso cadena y para abajo. La bajada es muy rápida. Hay que agarrar fuerte el manillar y no perder la concentración. El ultimo tramo es por un cortafuegos rápido y técnico que desemboca en la zona tan bonita que habíamos cruzado anteriormente, antes de comenzar la subida a Sierra de la Calderina (son dos subidas distintas: primero la Calderina y luego Sierra de la Calderina). En esta subida me encuentro bastante mejor físicamente, pero sobre todo de moral. No se si sera por lo que he comido en el avituallamiento o por lo divertido de la bajada. La bajada de Sierra de la Calderina tiene mucha pendiente y es muy pedregosa, así que me la tomo con prudencia. Justo al final de la bajada me pasa un participante al que había adelantado en la subida y juntos alcanzamos a una pareja mixta. Los cuatro juntos hacemos el tramo hasta Fuente el Fresno. Cuando estamos llegando al pueblo, antes de iniciar la subida al molino comienzo a sufrir unos fuertes calambres en las piernas, que me obligan a pagar ya hacer estiramientos y justo delante tengo la subida al molino...Para hacer la subida vuelvo a poner todo el desarrollo y aunque sigo con calambres consigo subir sin echar pie a tierra. La bajada es por un sendero muy técnico, especialmente los primeros metros, donde está situado un fotógrafo para inmortalizar el momento con el molino al fondo. Sin embargo entro mal en el sendero y tengo que echar pie a tierra justo en el instante que me hace las fotos., "una pena". Continuo la bajada hasta el avituallamiento. Alli comento con otro participante con el que he coincidido en varios tramos lo de mis calambres y me dice que coma mucho melón, que tiene mucho potasio. Le hago caso y como varias rodajas. Al salir de Fuente El Fresno el viento molesta bastante. LLevo un grupo delante, pero no me encuentro con fuerzas ni ganas para llegar a él, así que hago todo el tramo solo, incluso me pasa algún participante que al principio intento seguir, pero rápidamente desisto. Cruzamos nuevamente la N-420 bajo un puente, aunque en esta ocasión no es necesario desmontar de la bicicleta y seguimos enlazando caminos hasta retomar la Cañada Real Soriana Oriental que discurre paralela a la carretera, hasta que la abandonamos para cruzar la finca de los toros. Este tramo se me hace especialmente duro por lo áspero del terreno, unido a la pendiente constante y el molesto viento que aquí da de frente. Todo ello me provoca otro bajón de moral, pero ahora la situación no es la misma, ya he superado casi las dos terceras partes de la prueba y las subidas mas duras. Además los calambres han desaparecido. Queda poco para llegar de nuevo a la Casa de los Forestales y desde alli, aunque hay alguna subida, el terreno es bastante favorable. Utilizo la misma táctica que en la Calderina, bajo la cabeza y paciencia. Por fin llego al avituallamiento y de nuevo me como varios trozos de melón que tan buen resultado me ha dado. Retomo la bici para afrontar una bajada bastante técnica en la que tengo un buen susto al ser adelantado por otro participante casi tocándonos. Afortunadamente se queda solo en un susto. Acabo la bajada y toca afrontar la subida hasta el Cruce de Caminos. De nuevo me encuentro sin fueras y a estas alturas, con casi 130 km. en las piernas no tengo esperanzas de recuperárlas. Paciencia hasta la cima. La bajada desde el Cruce de Caminos es rápida, por un camino en muy buen estado hasta llegar a la subida a los Molinos de Puertolápice. Cada vez me van costando mas las subidas, pero afortunadamente cada vez van quedando menos. Una vez mas tengo que poner todo el desarrollo para subir a los Molinos de Puertolapice. En condiciones normales la bajada seria una delicia para disfrutar, pero en mis circunstancias prefiero ser cauto y bajar con mucha prudencia. A las 4,00h llego al avituallamiento. Mas melón y aquarius, agua no necesito, ya que prácticamente no he bebido desde la Casa de los Forestales. Pido aceite para engrasar la cadena, pero se ha terminado. Pregunto cuanto queda (lo podría haber mirado en el GPS) y me dicen que 40 kilómetros, es una mentira piadosa, porque quedan algo mas de 45. Reempréndo la marcha haciendo cálculos mentales. En tres horas estoy en Alcázar. Los cuatro primeros kilómetros desde Puertolapice son los mismos que hicimos esta mañana, pero luego el recorrido cambia, las pistas son buenas sin grandes subidas afortundamente, porque cualquier pequeña pendiente que me encuentro me hunde en la miseria. Poco después pasamos junto a una ermita, y aqui comienza un tramo de sendero muy pedregoso. Se nota que ya han pasado muchos participantes porque hay un carril muy estrecho limpio de piedras que sin duda han ido haciendo los participantes al pasar. Justo al terminar este tramo me pasan dos participantes que me dicen que le coja rueda. Al principio les digo que no puedo y no hago ni intención de seguirlos, pero un segundo después doy un apretón y me pego a ellos. En esta zona el viento pega fuerte y de frente, así que se agracede ir a rueda. Sigo con ellos hasta pasado Herencia, pero en la subida al último avituallamiento me quedo descolgado. En este avituallamiento ya no queda melón, así que me como un pastelillo, relleno el bidón, engraso cadena y a terminar. Afortunadamente en la vuelta no subimos a los molinos de Herencia, sino que recorremos la sierra por un sendero que discurre por la falda. Dejamos atras Herencia y sus molinos por pistas llanas de la mancha en busca de los molinos de Alcazar. El viento es muy molesto en esta zona. Voy rodando al ritmo que buenamente puedo, cuando me pasa un grupo de 5, les cojo rueda. Este tramo discurre paralelo al río Cigüela. El camino tiene un lecho de polvo que le levanta al paso de las bicicletas y los que vamos detrás nos lo vamos tragando, pero prefiero tragar polvo a tragar viento. Aguanto 4 o 5 kilómetros con el grupo, hasta que en un repecho insignificante no puedo seguir su ritmo y me vuelvo a quedar descolgado. Retomo mi marcheta. Estoy al lado de los Molinos de Alcazar, pero hay que dar un pequeño rodeo para salvar la autovía y la vía del tren, y luego queda la subida, primero un tramo asfaltado y luego un senderito que le da la vuelta al cerro donde se encuentra el molino mas alto. Solo quedan 5 kilómetros y son practicamente de bajada. Me dejo caer sin pedalear hasta llegar a un paso elevado para cruzar de nuevo la vía del tren y entrar en la población de Alcazar. Recorro los últimos metros de avenidas antes de llegar a la plaza. Desde lejos se escucha la música y la megafonia. Cruzo la meta con un tiempo de 12 horas, 5 minutos, 49 segundos. Alli me esperan mi mujer, mi hija Elena y mi amigo Miguel Angel, que me hacen las fotos de rigor. Siento una alegría indescriptible. Antes de apagar el GPS le hago una foto a la pantalla, 194,98 kilómetros en 11 horas 34 minutos en movimiento y 33 minutos y 53 segundos detenido, a una media de 16,1 km/hora.Tantas horas de sacrificio y entrenamiento han dado su fruto. ¡Lo he conseguido!.

Desde aquí quiero dar las gracias a la Organización y a los voluntarios por su trabajo y entrega para permitirnos disfrutar de una prueba tan bonita y dura como es la TITAN DE LA MACHA.
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2 comentarios

  • Foto de suso rider

    suso rider 18-may-2017

    Bonito relato, este año me voy aventurar. Espero sufrir como siempre que hago tiradas tan largas. Pero la duda de acabarla, siempre está presente. Espero tener buen día.
    Un saludo amigo

  • Foto de MIS RUTAS POR LA MANCHA

    MIS RUTAS POR LA MANCHA 19-may-2017

    Gracias por tu comentario.
    Para mi participar en la Titán fue toda una experiencia en la que hubo sufrimiento por un esfuerzo tan prologado que te lleva al agotamiento, y una gran satisfacción al acabar. Ánimo. A prepararla y espero que la disfrutes.
    Un saludo.

Si quieres, puedes o esta ruta