tsc

Coordenadas 46

Fecha de subida 16 de marzo de 2015

-
-
65 m
24 m
0
0,3
0,5
1,0 km

Vista 317 veces, descargada 5 veces

cerca de Laredo, Cantabria (España)

Declarado Bien de Interés Cultural, el enclave natural de La Atalaya contiene el Fuerte del Rastrillar: conjunto de edificaciones que protegían la bahía frente a posibles ataques de barcos enemigos. Sus primeras edificaciones datan del siglo XVI y estuvo en servicio hasta principios del siglo XX. Ocupa 41.500 m2.
Waypoint

Iglesia de Nuestra Señora de Santa María de la Asunción

En su exterior, un panel con una reproducción del puerto de Laredo en el siglo XVI.
Waypoint

Vista del antiguo puerto de la Soledad

Waypoint

Mirador de la Caracola

Waypoint

Pabellón de la Tropa

Waypoint

Pabellón Oficiales

Waypoint

Mirador de La Rosa de los Vientos

Waypoint

Batería de Santo Tomás

En su origen era napoleónica. Es una batería a bareta. En principio, los cañones estaban instalados en un armazón con ruedas llamado cureña, sobre una explanada de madera para que permitiera el retroceso. Tenían un alcance entre 800 ó 1000 m. Los restos que vemos ahora son de época de Isabel II, ya que los españoles reedificaron sobre ella. La explanada de madera se sustituyó por losas de piedra de gran calidad que, posiblemente, estén debajo de las actuales. Los cañones, sin cureña, fueron instalados sobre las piedras que vemos ahora, que son las originales, con el tirador encima. Se conserva también el sardinel, que es la fila de ladrillos en la parte superior de la pared que hacía de parapeto y que minimizaba los daños en caso de impacto del enemigo.
Waypoint

Cuerpo de guardia

desde donde se daba servicio a las baterías de Santo Tomás y San Carlos, lo cual las hacía independientes y autosuficientes. Era un edificio con ventanas de ladrillo y tejado a un agua.
Waypoint

Almacén de pertrechos

con grandes puertas laterales que permitiera la entrada de las carretas que traían alimentos y materiales para cubrir las necesidades del fuerte.
Waypoint

Batería de San Carlos

Es idéntica a la de Santo Tomás aunque ha desaparecido el sardinel. En este lugar se ubica también el polvorín, situado contra la montaña y con un pasillo para circular que lo rodea con el fin de minimizar los efectos de una posible explosión. Se trata de un edificio sin ventanas, con el techo en hormigón hidráulico y cubierto de tierra para camuflarlo. El polvorín tenía dos pararrayos. La pólvora almacenaba en barriles de madera colocados en baldas para evitar la humeada del suelo.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta