Tiempo en movimiento  5 horas 26 minutos

Tiempo  6 horas 44 minutos

Coordenadas 3858

Fecha de subida 14 de noviembre de 2018

Fecha de realización noviembre 2018

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1.642 m
1.336 m
0
5,4
11
21,69 km

Vista 66 veces, descargada 1 veces

cerca de Cantalojas, Castilla-La Mancha (España)

Esta ruta la iniciamos en el Centro de Interpretación Hayedo Tejeda Negro, próximo al pueblo de Cantalojas. Seguimos las marcas verdes que indican la Senda del Robledal, vamos paralelos a la carretera hasta llegar al río Lillas, que cruzamos por un puente de lascas de piedras que forma parte de un conjunto próximo de construcciones en desuso de arquitectura negra. Nos alejamos de la carretera para seguir una senda que mantiene una suave ascensión de forma continua, nos vamos a encontrar con un indicativo que nos saca de la senda a la izquierda y en un recorrido de 50 mt en bajada nos acerca a un roble centenario de un porte singular que destaca del resto de robles del entorno. Retomamos nuestra senda que nos lleva hasta el Collado del Hornillo (1635 mt) desde el que disfrutamos de unas vistas de los cerros de las sierras cercanas, alguno de más de 2.000 mt y que podemos identificar con un panel informativo del lugar. Desde el Collado iniciamos un suave descenso, siempre rodeados de árboles, destacando los Robles por su hoja de color amarillo pálido. A los 9,5 km encontramos un desvío de nuestra senda para tomar a la izquierda la Senda Carrretas que es una variante y que no lleva a una zona de Hayedos en un camino muy agradable y de un colorido otoñal que le da un encanto especial, desde esta senda nos podemos acercar al mirador de la Casilla que nos ofrece unas vistas de toda la zona arbolada del entorno, un buen sitio para reponer energías. Tenemos que retroceder un pequeño trecho para seguir la senda Carretas que nos lleva hasta una zona de aparcamiento controlada, desde donde retomamos la senda Robledal, de marcas verdes, y que va todo el rato siguiendo la ribera del río Lillas,
[19/11 23:28] Paco Castro: que hemos vuelto a encontrar en el aparcamiento. Las marcas de la senda cruzan varias veces el río de un lado a otro, pero dado el caudal del agua no es posible cruzarlo en éste día, pero es posible hacer la ruta por el margen izquierdo, siguiente una senda visible en todo momento, hay zona que nos hace ascender algún tramo por zonas rocosas pero en todo momento se mantiene visible. Llega un momento en que tomamos el carril que da acceso a los coches para llegar a aparcamiento anterior, y que nos va a llevar hasta el punto de partida, el Centro de Interpretación.
Es una ruta muy agradable para realizar en este periodo otoñal.
Iniciamos la ruta desde el primer parking, ( no hay que reservar ni pagar nada) por la Senda del Robledal , marcada con postes con marcas verdes y enlazando posteriormente con la de Carretas, para así trazar una ruta circular por el valle del río Lillas.
Tras avanzar por el valle, llegamos al río Lillas que cruzamos pasando por encima de un interesante puente hecho de lajas de pizarra.
Tras cruzar el puente podemos ver a la izquierda restos de construcciones de pastores hechas también con pizarra. Tendremos que afrontar tres repechos en esta primera parte de la ruta.
Tras una corta bajada, continuamos con la segunda. Es la que tiene más pendiente de las tres, pero también la más corta.
Tras encontrarnos un precioso prado en la parte alta, bajamos y afrontamos una nueva cuesta. Esta es larga pero tendida.
A la mitad nos desviamos para admirar el roble rebollo centenario, con un color amarillento precioso.
Continuamos con la subida hasta llegar al punto en que hay que abandonar la pista, indicado con claridad.
La senda pasa por bosques densos mientras bordeas la ladera.
Más adelante se puede admirar un precioso tejo, que contrasta con en fondo amarillento de las hayas.
Un poco después pasamos por un puente que sortea el arroyo que baja de la montaña con bastante agua.
Encontramos tras el puente una ligera subida, avanzando hasta el mirador. Desde este punto se puede tomar una panorámica excelente de gran parte del valle. Nosotros aprovechamos para comer en esta zona llana y muy abierta, en la que nos tuvimos que abrigar.
Posteriormente tomamos la bajada hacia el segundo parking, el de pago en fin de semana. Bajamos siguiendo en parte el cauce del arroyo de las Carretas, y cruzándolo un par de veces por puentes de madera, seguramente arreglado este año. Al llegar al parking hay una fuente que podemos utilizar.
Seguimos la ruta cruzando a la margen izquierda del río, con cierta dificultad por el gran caudal de agua que lleva el río, que no dejamos ya hasta la pista asfaltada, que nos devuelve al punto donde dejamos el coche.

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