Tiempo  una hora 57 minutos

Coordenadas 334

Fecha de subida 25 de septiembre de 2018

Fecha de realización septiembre 2018

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cerca de La Cerradura, Andalucía (España)

Cerro Boticario/Condesa, 23 de septiembre de 2018

ADVERTENCIA.
• Exigencia física: Fácil
• Dificultad técnica: Moderada a alta. Es un terreno con muchas rocas y piedras, enmatojado. Hay indicios de senderos pequeños, pero muy cortos y no son claros. En un caso hay que hacer un destrepe fácil
• Advertencia: conviene llevar GPS, especialmente quienes no se orienten bien. No es recomendable hacerlo en solitario. Es un laberinto, donde es fácil desorientarse, mucho más en condiciones de oscuridad o niebla. Aún así, además del GPS hay que saber elegir sobre el terreno el mejor paso.
. Todo el cerro es una finca particular dedicada a la caza. Hay que tener en cuenta los periodos de caza. En el caso del conejo, el periodo es entre el 12 de agosto y el 26 de noviembre. Días hábiles: Jueves, Sábados, Domingos y Festivos. No suele afectar a la ruta que hemos hecho tal como nos informó el guarda de las fincas.

La caza del jabalí puede afectar al recorrido de esta ruta. Hay que tener en cuenta estas fechas
13 de octubre a 10 de febrero. Días hábiles: Todos los días.

En cualquier caso, es conveniente hablar personalmente con el guarda.

Calendario de caza 2018-19
https://bit.ly/2SB30U0

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

El ser humano desde la prehistoria ha realizado grandes obras con fines religiosos y funerarios: el megalitismo del Neolítico, las pirámides de Egipto, las catedrales cristianas... A pocos pasos de nuestra ciudad, tenemos un santuario megalítico sorprendente correspondiente al Neolítico (Etapa más reciente de la edad de Piedra) en su etapa final poco antes del momento de la invención de la metalurgia (alrededor del III milenio a. C.)

La primera vez que estuvimos fue en el 2013 de casualidad, tras ascender al cerro Moroche. Mucho tiempo después volvimos a visitar el cerro con más detenimiento y nos fascinó. Al documentar la ruta, topamos con el magnífico artículo de Juan Antonio López Cordero y Enrique Escobedo Molinos, titulado En torno a la piedra, el dragón y la muerte. Una interpretación de la mitología neolítica del Cerro Boticario (Pegalajar-Jaén) junto al camino prehistórico del valle del Guadalbullón.

https://bit.ly/2r4fZ3V

Las pruebas que demuestran que fue un yacimiento y santuario neolítico son irrefutables. Respecto a la forma de dragón del santuario que sugieren los autores del artículo, puede ser opinable, pero es fascinante.

En esta época ya existían los sacerdotes que dirigían las manifestaciones religiosas funerarias y, entre otros conocimientos y funciones, también la organización del trabajo agrícola teniendo en cuenta las estaciones del año, lo que requería conocimientos astronómicos.

Este ha sido el motivo de contemplar el amanecer en cerro Boticario, hoy era el equinoccio de otoño, día en que dura igual el día que la noche. Este año la luna llena más cercana es la del 25 de septiembre de 2018, que popularmente se la conoce como la luna de cosecha.

A las a las 9.00 h el sol se ha ido abriendo paso justo en el centro entre las dos columnas o menhires centrales de las cuatro existentes, que hemos podido observar desde una mella en la pared rocosa.

Paso a citar la publicación mencionada, que lo explica magistralmente:

"En el Cerro Boticario, recogido en el mapa IGN como Cerro de la Condesa, afloran formaciones kársticas, originadas por meteorización química de la caliza, cuyas características han permitido utilizar como cantera algunas zonas del cerro, principalmente en las laderas Norte y Suroeste. La cantera Norte del Cerro fue utilizada en la Prehistoria, pues su piedra caliza era rica en nódulos de sílex.
En una pequeña meseta, al Oeste del Cerro se ubica un asentamiento prehistórico, que puede fecharse en el Neolítico, cuando aparecen los primeros santuarios y sacerdotes.
El asentamiento del neolítico final del Cerro Boticario pudo ser un lugar de ritos ceremoniales en torno a la vida y la muerte, es decir, un lugar de enterramiento, santuario y observatorio astronómico, del mismo modo que el yacimiento de Stonehenge en las Islas Británicas.
La piedra es elemento fundamental en el Cerro Boticario, como lo fue en el Neolítico. Los megalitos son formaciones naturales a los que el hombre le ha dado forma. En el Cerro Boticario las piedras son de tipo calizo, en gran parte fragmentadas, lo que facilitaría el desmonte de la piedra con otra más fuerte, como es la ofita, de la que hemos encontrado restos en el entorno.
El megalitismo está muy presente en el lugar, con monolitos moldeados en la orografía del terreno, liberando la piedra sobrante para dejarlos equidistantes, como los cuatro que marcan un calendario solar; y, en el centro del alineamiento megalítico, una colosal piedra de altar elevada sobre el terreno, calzada con piedras para buscar la horizontalidad.
Hay otros monolitos de diferente tamaño que se distribuyen por el entorno, sobre los que un estudio más detenido podría aportar nuevas coincidencias astrales.
Los cuatro mayores monolitos alineados y equidistantes en su ubicación, por los que penetra el Sol marcando solsticios y equinoccios sobre una abertura entre las piedras del borde opuesto del yacimiento, al Oeste.
Estos monolitos tienen un grosor medio aproximado de 7 metros de anchura y unos 15 metros de altura. Entre los bordes del primero y segundo hay unos 7 metros de distancia, al igual que del tercero al cuarto; mientras que el hueco central la distancia en el segundo y tercer monolito es de unos 20 metros de ancho, en cuyo centro se ubica la piedra del altar.
El megalitismo también tiene su representación en esta mesa ceremonial del Cerro Boticario. Una gran losa, de forma elíptica, de unos cuatro metros de largo por casi dos de ancho, apoyada sobre otras rocas, y calzada para obtener de ella una posición horizontal. Se levanta unos cuatro metros del nivel del suelo, formando a sus pies un refugio en cueva de unos cuatro metros cuadrados, con la apertura señalada por la sombra de un monolito en los últimos rayos solares del equinoccio. Frente a la piedra del altar se extiende un gran lienzo de piedra que delimita gran parte del Oeste de la explanada del santuario y sobre el que inciden los rayos solares del amanecer.
A los pies de la piedra del altar se extiende la explanada del yacimiento, donde el público compartiría el rito sacerdotal o el sacrificio que sobre la piedra se realizase. Sorprende la acústica excepcional del lugar desde la piedra del altar, bajo la que se extiende una explanada de unos 1700 metros cuadrados.
No obstante, desde el cielo, el conjunto adquiere su significado con la figura de un dragón, que muestra en la cabeza su ojo, un crómlech de mampuestos en piedra seca, de los que aún conserva un muro semicircular, con evidente significado ritual. Identificamos el mito del dragón en este santuario, figura fantástica que ya aparece en el Neolítico de diferentes geografías. El dragón del Cerro Boticario tendría un significado protector del difunto, un dragón benéfico, similar al dragón asiático, y formaría parte esencial de la mitología de esta sociedad.
El crómlech de piedra seca, ojo del dragón, parece ser un centro ritual funerario, en semejanza a los crómlech neolíticos, que en el mundo esotérico se identifican con puntos telúricos, donde la energía de la tierra se concentra. Un significado mágico, que enlaza con el mundo celta y con religiones ancestrales.
Las numerosas cuevas que hay en lugar inducen a pensar en una necrópolis neolítica. Este posible santuario, sería el primero conocido en la Península, uniría los cultos de vida y de muerte en una sociedad en plena transformación."

Este santuario neolítico se encuentra dentro de un yacimiento o cantera del Neolítico del que se extraía los nódulos de silex, mineral que por su dureza se usó en la Edad de Piedra para la elaboración de herramientas cortantes, por su capacidad de romperse en lascas de bordes muy agudos. Dado que el pedernal produce chispas al golpearlo con otras rocas duras o con metales, también se utilizó para encender fuego.
Esta cantera fue utilizada en épocas posteriores, teniendo un gran auge en la segunda mitad del siglo XIX,en el reinado de Isabel II, para la elaboración de los postes leguarios en la carretera que unía Jaén con Granada. Estos hitos fueron sustituidos posteriormente por los hitos kilométricos, al adoptar España el sistema métrico decimal en lugar de medir la distancia en leguas (entre 4 y 7 kilómetros). En la visita hemos podido ver un leguario abandonado junto al sendero.

En este cerro hay varias canteras: de la Condesa, de los Frailes y de Zahorra de la Condesa.

Posteriormente hemos hecho otra ruta por la Cerradura
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/2018-09-23-la-cerradura-y-el-valle-del-rio-guadalbullon-ruta-familiar-28981613

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2 comentarios

  • Foto de tachi1824

    tachi1824 25-sep-2018

    PARAJES ROCOSOS CON UN ENCANTO ESPECIAL-

  • Foto de avhinojosa

    avhinojosa 25-sep-2018

    Gracias, tachi1824, por tu valoración. Efectivamente, tienen un encanto que yo diría único. No hay parajes como este. Abrazos

Si quieres, puedes o esta ruta