Descarga

Distancia

15,79 km

Desnivel positivo

883 m

Dificultad técnica

Moderado

Desnivel negativo

883 m

Altitud máxima

809 m

Trailrank

32

Altitud mínima

89 m

Tipo de ruta

Circular
  • Foto de 2021.06.12- Ramales-Dama Roja-Pando-Valle del Silencio-Peña del Moro-Ramales
  • Foto de 2021.06.12- Ramales-Dama Roja-Pando-Valle del Silencio-Peña del Moro-Ramales
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  • Foto de 2021.06.12- Ramales-Dama Roja-Pando-Valle del Silencio-Peña del Moro-Ramales
  • Foto de 2021.06.12- Ramales-Dama Roja-Pando-Valle del Silencio-Peña del Moro-Ramales
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Tiempo en movimiento

3 horas 52 minutos

Tiempo

6 horas 8 minutos

Coordenadas

2749

Fecha de subida

12 de junio de 2021

Fecha de realización

junio 2021
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809 m
89 m
15,79 km

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cerca de Ramales de la Victoria, Cantabria (España)

Salimos desde Ramales de la Victoria, a la altura del Palacio de Revillagigedo. Comenzamos la ruta por el precioso sendero de la Dama Roja (dejando a nuestra izquierda la entrada a la cueva de Cullalvera). Este nombre hace referencia al hallazgo de restos humanos femeninos prehistóricos de una tonalidad rojiza (estaban bañados en un ocre rojo, tanto los huesos como todo lo que rodeaba el enterramiento) en la cueva del Mirón. Se trata del primer enterramiento humano completo de la edad magdaleniense en descubrirse en península ibérica, y data de hace 18.700 años. Es un recorrido espectacular a través de un bosque con múltiples especies arbóreas (la mayoría de origen mediterráneo. Destacan el madroño, encinas, avellanos, laureles..). Es una zona muy tupida, pero el sendero está totalmente limpio de maleza. Da la sensación de ir andando a través de un "túnel" de árboles, lo cual era de agradecer en un día donde el sol cascaba de lo lindo... Vamos en un ascenso continuo pero muy llevadero. Está perfectamente indicado con marcas similares a las de PR (pero en este caso son blancas y verdes) y alguna flecha en los cruces. Tenemos indicaciones hacia las entradas de otras cuevas a lo largo del camino (enseguida vemos la de Cueva Baranda y después la de la parte superior de Covalanas), pero nosotros no teníamos intención de hacer visita, así que las obviamos. En el km 3, más o menos, existe la posibilidad de desviarnos del sendero (para luego regresar a él) y ascender a la cumbre del Pando. Merece la pena.Veremos restos de alguna infraestructura militar de hormigón y de piedra (parece ser que de las Guerras Carlistas y después de la Guerra Civil). Hay una vista perfecta de la carretera que va hacia Burgos, por lo que parece un punto importante de vigilancia en los casos de conflicto. Arriba hay una bandera de Ramales ondeando y, enfrente, el precioso Pico San Vicente sobre Ramales, en donde empieza la Sierra del Hornijo. La verdad es que desde allí no nos dimos mucha cuenta del cortado que hay por el otro lado, pero al acabar la ruta y ver el pico y su bandera desde la carretera, es espectacular la pared vertical que hay, puesto que es la "pared del eco", donde está la gran cavidad de entrada a Covalanas. Una vez bajamos del Pando y recuperamos el sendero, empezamos a notar el cambio de la vegetación, disminuyendo los árboles y la sombra y apareciendo los helechos con sus simpáticas garrapatas... A partir de aquí ya no estamos en el sendero de la Dama Roja, y las marcas son más difíciles del seguir, así que más atentos al track. Alcanzamos el Valle del Silencio, donde sólo se escuchan los pájaros y el sol aprieta fuerte porque apenas corre el viento. Podemos ver el macizo de piedra al otro lado del valle, que es donde tenemos que dirigirnos. La Peña del Moro asoma un poco por detrás de las primeras moles. En el km 6 aproximadamente hay un pequeño error en el track, ya que no encontramos a la primera el camino de ascenso, por lo que esa parte se puede ahorrar. Una vez volvemos a encontrar marcas (ahora puntos y flechas azules y algún jito), no hay problema. Comenzamos el ascenso, ya un poco más explosivo. Estamos en una zona que es la divisoria entre Cantabria y País Vasco, entrando y saliendo de ambas comunidades. Dejaremos a nuestra izquierda la torca del Moro y un poco después llegaremos al collado, desde donde no nos queda nada para alcanzar el techo de la ruta: la Peña del Moro (818 m.), perteneciente al Valle de Carranza. El pico tiene un buzón alpino muy bonito y el descenso lo hacemos por el lado contrario al de la subida, habiendo algún destrepe un poco más delicado (pero sencillo), por lo que a ratos conviene usar las manos y después los bastones. Llegaremos a una zona espectacular donde se han construido unas escaleras en la roca y se le ha colocado una balaustrada de madera al sendero que va pegado a la pared, dándole un encanto especial a ese tramo de la ruta (no sé muy bien si se llaman "Escaleras del Moro", pero así las bautizamos). Un buen lugar para comer, puesto que hay sombra y corre el aire. Tras atravesar esta bonita zona, nos adentraremos en la última parte de la ruta: un hayedo impresionante por el que iremos perdiendo altura de una manera sostenida y a la sombra. Tiene algunos ejemplares de un tamaño brutal. Muy, muy, muy bonito. Nos iremos acercando a la carretera (N-629) poco a poco. La idea era volver por sendero hasta Ramales, pero un imprevisto con la perra nos hizo tener que hacerlo de manera más rápida, por lo que llegamos al cementerio de Lanestosa y desde aquí un tramo por la nacional (desde donde vemos la bandera del Pando sobre la gran cavidad de la Pared del Eco) hasta la entrada a Covalanas, donde cogimos el camino antiguo que llega a Ramales.
Una ruta muy completa, con un poco de todo. Muy recomendable!

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta