Tiempo en movimiento  una hora 52 minutos

Tiempo  2 horas 46 minutos

Coordenadas 1654

Fecha de subida 17 de noviembre de 2018

Fecha de realización noviembre 2018

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
-
-
62 m
53 m
0
2,5
4,9
9,84 km

Vista 994 veces, descargada 26 veces

cerca de Jabalí Nuevo, Murcia (España)

Hoy era un buen día para retomar el tema de las acequias, acompañado de mi buen amigo Ángel, heredero de auténticos huertanos de pura cepa y de la zona de Guadalupe, que me ha llevado y contado las interioridades (y algunas cotilleos) de todo este recorrido por la Acequia Aljufía. Salimos de la Contraparada.
La Contraparada: en Javalí Nuevo (Murcia) (37.99483, -1.21853)
Es una presa situada entre Javalí Nuevo y Javalí Viejo que, por medio de la acumulación del agua, sube de altura el agua para ser distribuida entre dos acequias mayores. Estas acequias mayores son la Aljufía y la Alquibla, las cuales distribuyen el agua por las zonas norte y sur respectivamente. También conocida como el Azud Mayor, esta presa es el elemento principal de la red de canalizaciones de la Huerta de Murcia. Este sistema hidráulico tuvo sus orígenes en tiempos de al-Andalus y, pese a sus sucesivas reformas, ha continuado en funcionamiento creando una íntima relación entre la ciudad y la huerta que pervive en la actualidad.
La Acequia Mayor Aljufía es una de las dos acequias mayores que vertebran la red de riego tradicional de la Huerta de Murcia, tomando sus aguas del río Segura. Mientras que la Aljufía abastece a las huertas de la zona norte del Segura -al discurrir paralelamente al mismo-, la Acequia Mayor Alquibla lo hace en las del sur. El nombre "Aljufía" procede del árabe al-Yawfiyya, "la del norte", llega hasta Monteagudo.
Abastece de agua a todo el Heredamiento Mayor del Norte, de igual forma que la Alquibla lo proporciona al Heredamiento Mayor del Sur.
Al salir de la Contraparada vamos por la Mota hasta la Fabrica de la Pólvora desde donde vemos en discurrir a nuestra izquierda las acequias Aljufía y Churra la Nueva (las distinguimos por las cañas que hay encima de ella). Se puede ir mejor por el camino de la contraparada que discurre entre las dos acequias.
Al llegar a la Fábrica de la Pólvora pasamos por detrás y observamos como la Aljufía se mete dentro del recinto y nosotros pasamos por fuera junto a la Acequia Churra la Nueva. Al salir a la carretera giramos a la derecha por delante de la zona Militar de la Fábrica de la Pólvora para retomar la acequia que recorremos hoy. Enfrente de la zona civil cruzamos y cogemos el camino que nos lleva a la Rambla de la Ñora o de la Ventosa que tenemos que saltar porque hoy lleva algo de agua y nos dirigimos paralelos al rio para llegar a la Noria de la Ñora. Hay antes vemos tres acequias: Churra la Vieja, Alfatego y la Aljufía.
La canalización, con 27 kilómetros de longitud -frente a los 22 Kilómetros de la Alquibla-, recorre las pedanías de Javalí Viejo, La Ñora (donde se sitúa la famosa Noria sobre su cauce),
La Rueda de La Ñora en la Ñora (Murcia) (37.98601, -1.19391)
Noria ubicada sobre la acequia mayor Aljufía que fue ideada para elevar el agua de esta canalización a huertos que se encontraban a mayor altura. Aunque su existencia está documentada desde el siglo XV, la rueda actual es de hierro, tiene un diámetro de más de 10 metros hace unos años en Orihuela. Esta noria de cangilones continuos está adjunta a un acueducto de 220 metros que fue recrecido en altura ante el cambio de tamaño de la noria. La Rueda de La Ñora es posiblemente el elemento más representativo de la Huerta de Murcia, llegando a aparecer a finales de los noventa del siglo pasado en las monedas de 5 pesetas.
Nos dirigimos un poco más adelante a la izquierda a camino de los Casianos pasando por su molino:
El Molino de "Los Casianos"
Se encuentra en esta acequia y en tiempos fue un molino harinero que llegó a tener tres piedras para moler cereales. Con los años se empleó para moler pimentón, un producto muy exportado que se produce en ésta y otras pedanías de Murcia. Aunque se conoce como el "Molino de los Casianos", en alusión a los propietarios que tuvo entre los años 1919 y 1970, sus primeros dueños fueron los Puxmarín, familia que lo dejó en herencia a los monjes Jerónimos, que gracias a ésta y otras concesiones llegarían a acumular un gran patrimonio en la pequeña villa durante el siglo XVI.
A su valor como un patrimonio arqueológico vivo que a día de hoy sigue en uso, hay que sumar los beneficios ambientales y paisajísticos que se pueden apreciar sobre todo en el tramo de huerta mejor conservado entre el monasterio de los Jerónimos y la rueda de La Ñora.
Observamos a la izquierda el Monasterio de los Jerónimos: con el nombre de San Pedro de la Ñora, tomando el mismo nombre que la parroquia de dicha localidad, fue fundado el monasterio, primero en el lugar de La Ñora en 1574-1578. A raíz de la riada de 1648 se decidió su traslado a sitio más idóneo para salvaguardarlo de las crecidas del río Segura, el nuevo conjunto de convento e iglesia fue construido por el monje jerónimo, fray Antonio de San José. A partir de entonces los frailes reciben multitud de legados y donaciones que enriquecen económica y artísticamente el convento. Hacia primeros del siglo XIX habitaban el monasterio veintiséis religiosos. Importantísimos fueron los servicios prestados cuando la guerra de la Independencia, la fiebre amarilla de 1811-1813, el hambre y otras calamidades, fuente de abundantes subsidios y asilo de autoridades. En el período revolucionario de comienzos 1820, fue extinguido el Monasterio, pasando a propiedad del Estado y al dárseles de nuevo a los religiosos, en 1823 la posesión del mismo, fue solo para renovar un decenio después la orden de expulsión definitiva.
Desposeídos de sus bienes dispersó a sus moradores. Entre tanto, el abandonado edificio sirvió para morada de enfermos del Manicomio de Murcia, durante el cólera de 1855, también para los asilados de la Misericordia; hospital de sangre en el período cantonal de Cartagena. A partir de 1835 el monasterio sufre numerosos saqueos y abandonos. En 1870 era víctima del saqueo y convertido en fortaleza; las mismas baterías colocadas en los tejados atraían las balas enemigas causándole grandes desperfectos.
Ya en tiempos del obispo Landeira pudo ser restaurado y librado de la ruina gracias al clero y a las autoridades eclesiásticas y a su suscripción promovida entre el clero de la diócesis. En 1878 el obispo Alguacil lo cedió a los jesuitas. Éstos lo han usufructuado durante, aproximadamente, un siglo, habilitándolo sucesivamente para casa de Ejercicios Espirituales, noviciado de la Compañía, escuela de primeras letras, centro de maestría industrial, etc. Parte del edificio también fue habitado por la orden de religiosas “hermanas de Cristo Rey” que permanecieron hasta hace pocos años en él. La información que nos lleva desde principios del siglo hasta los años cincuenta deja claramente una situación lamentable en lo que al uso de monasterio se refiere, ya que fue ocupado durante la Guerra Civil (1936-39) posteriormente el ejército del Aire dispuso de él como cuartel de instrucción (águila de la entrada a la Iglesia). Durante 1940, la labor llevada a cabo por los jesuitas fue muy importante, llevando a cabo actividades entre las que cabe destacar sobre todo la dedicada a Ejercicios Espirituales y la antigua Escuela de Maestría Industrial. En los años 70’s los jesuitas abandonan los Jerónimos y es en estos años cuando las monjas de las Esclavas de Cristo se encargan de la custodia del monasterio. El Monasterio es declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional (6 de marzo de 1981) lo cual se aprovecha para restaurarlo externamente. Desde 1996 el obispado de Cartagena lo cede a la Fundación Universitaria San Antonio para la ubicación de la Universidad Católica del mismo nombre (UCAM).
Retomando el tema de hoy, la Acequia, en sus márgenes todavía quedan algunos ejemplares de olmos y álamos que dan cobijo a una rica avifauna, y en sus aguas comienzan a verse de nuevo anguilas, barbos y el galápago leproso.
A pesar de estos valores, la acequia carece de protección y muchos tramos se encuentran en mal estado, con grandes paños del muro de contención de mampostería derrumbados, márgenes ocupados, zonas sin vegetación y la mayor parte de construcciones vinculadas al cauce en un estado ruinoso. Seguimos por la acequia Aljufía, y en concreto la zona conocida como el Molino de los Canalaos o de la Pólvora (en Rincón de Beniscornia), es uno de los ambientes acuáticos de la Huerta de Murcia donde la anguila encuentra refugio y alimento.
Actualmente se conservan tres canales de impulsión, el aliviadero y un canal auxiliar (conocido como brazal del Pavón), además del pantano o regolfo. Los tres canales principales están separados por tajamares de sillería con sus respectivos portillos con brencas de arenisca.
Se aprecia un gran zócalo longitudinal parcialmente destruido, junto al que se localizan diversas piezas de madera carbonizadas, entre las que se distingue un doble madero y diversas piezas cilíndricas de corte biselado, que se identifican con la maquinaria y con posibles utensilios empleados en la manipulación de la pasta húmeda de pólvora. En Murcia se comienza a fabricar pólvora, oficialmente, a mediados del siglo XVII (1637/1654) cuando, por Orden Real de Felipe IV, se crea la Real Fábrica de Salitre en la calle Acisclo Díaz (antigua calle de la Acequia Aljufía). Previo a este comienzo oficial se tiene noticia en 1633 de la concesión de la construcción de un molino de pólvora a Francisco Berastegui y Lisón; molino que se conocerá como Molino Alto, en contraposición al que nos ocupa, que se edificará, posteriormente, aguas abajo del molino harinero de la Ñora (de Puxmarín o Los Casianos), en la misma acequia de Aljufía, en el pago de Guadalupe, actualmente, Rincón de Beniscornia. El 27 de julio de 1742 se produjo una gran deflagración en uno de los molinos de pólvora. No obstante, parece que el molino de Beniscornia siguió produciendo pólvora hasta inicios del siglo XIX, cuando el arma de Artillería se hace cargo definitivamente de su fabricación (1802) en la actual Fábrica de la Ñora. Después, las instalaciones se transformaron en batán de picar esparto y borra (1802 1870), quedando en desuso hasta su última rehabilitación como molino harinero en las primeras décadas del siglo XX, cuando ya se abandona definitivamente. Más adelante se mete a la derecha la acequia para ir hacia la antigua carretera de la Ñora donde la cogemos otra vez.
Otro Molino emblemático en esta Acequía es el Molino de las Cuatro Ruedas o del os Funes: En la Albatalía (Murcia) (37.98885, -1.16284)
Molino del siglo XIX que empleaba las aguas de la acequia mayor Aljufía para mover sus cuatro piedras y realizar así la molienda del grano. La imagen del salto de agua de este molino junto a la conocida como Casa Roja ofrece una de las estampas más románticas de la Huerta de Murcia. También conocido como Molino de Funes, se encuentra en un pésimo estado de conservación y era uno de los 36 molinos que existían en la Huerta de Murcia a principios del siglo XIX. En sus inmediaciones se encuentran dos puentes sobre la acequia Aljufía, así como la Casa del Molino de Funes o Casa Roja.
Otro monumento de nuestra huerta que se cae a pedazos.
Se trata del Molino del Amor ubicado en La Albatalía (Murcia), data del siglo XVII y como otros muchos está declarado Bien de Interés Cultural. Al lado se observa la Chimenea de la Antigua Fábrica Caravaca de conservas.
Al lado del Molino hay tres ramales, salen a la derecha acequia Caravija de la V.M. Parlela al Aljufia i hacia la izquierda la Acquía Zaraiche.
Ya llegamos por detrás del Malecón y su estatua al final estatua en homenaje a don José María Muñoz. Es curiosa la historia de esta estatua, resulta que don José María se gastó sus buenos duros para que le hicieran el monumento. Muy merecido por otra parte, ya que el hombre donó dos millones de reales, para paliar los daños de la terrible riada de Santa Teresa. Así que don José María pensó que para qué iba a esperar a morirse y recibir el reconocimiento, si lo que a él le apetecía era verse en bronce fundido y sobre un pedestal. Y se pagó el monumento en vida. El pueblo murciano, que estaba muy agradecido al filántropo del Segura, la colocó en la Plaza Camachos y luego por ajustes urbanos se la llevaron al Malecón y allí luce. Haciéndole cara al río, por si se le ocurre volver a saltar. Pasamos por la Fábrica Mariposa y Vaquería usada hasta hace pocos años, todavía huele a estiércol de vaca y llegamos a la autopista donde se mete por debajo y entra a Murcia soterrada, por la fábrica de la Seda. Atraviesa también el casco urbano de la ciudad de Murcia (aunque hoy lo hace de forma entubada, antiguamente se podían contemplar tramos al aire libre dentro de la ciudad). Adopta otros nombres tras cruzar el centro de Murcia (a partir del partidor de Santa Ana) como Benetúcer, Benefiar y Benizar. En su tramo final se une a la acequia del Raal Viejo o Beneluz, prolongándose hasta la huerta de Orihuela. Son muchas las acequias que nacen de esta acequia mayor, tales como las de Regaliciar, Beniscornia, Churra La Vieja, Alfatego, Belchí, Benipotrox, Béndame mayor y menor, Arboleja, Caravija, Zaraiche, Nelva, Casteliche etc., constituyendo una parte esencial de ese sistema tan complejo de canales de distribución o de aguas vivas, y de recogida (o azarbes) y devolución al cauce principal o de aguas muertas.
La Contraparada: en Javalí Nuevo (Murcia) (37.99483, -1.21853) Es una presa situada entre Javalí Nuevo y Javalí Viejo que, por medio de la acumulación del agua, sube de altura el agua para ser distribuida entre dos acequias mayores. Estas acequias mayores son la Aljufía y la Alquibla, las cuales distribuyen el agua por las zonas norte y sur respectivamente. También conocida como el Azud Mayor, esta presa es el elemento principal de la red de canalizaciones de la Huerta de Murcia. Este sistema hidráulico tuvo sus orígenes en tiempos de al-Andalus y, pese a sus sucesivas reformas, ha continuado en funcionamiento creando una íntima relación entre la ciudad y la huerta que pervive en la actualidad
Vamos por la mota que es más natural pero la acequia va por la carretera Camino de la Contraparada, van muy pegada la Aljufia y Churra la Nueva
Vamos por la mota que es más natural pero la acequia va por la carretera Camino de la Contraparada, van muy pegada la Aljufia y Churra la Nueva
Esta acequía que vemos a la izquierda es Churra la Nueva , La Aljufía pasa por dentro de la Fábrica de la Pólvora
La Rueda de La Ñora en la Ñora (Murcia) (37.98601, -1.19391) Noria ubicada sobre la acequia mayor Aljufía que fue ideada para elevar el agua de esta canalización a huertos que se encontraban a mayor altura. Aunque su existencia está documentada desde el siglo XV, la rueda actual es de hierro, tiene un diámetro de más de 10 metros hace unos años en Orihuela. Esta noria de cangilones continuos está adjunta a un acueducto de 220 metros que fue recrecido en altura ante el cambio de tamaño de la noria. La Rueda de La Ñora es posiblemente el elemento más representativo de la Huerta de Murcia, llegando a aparecer a finales de los noventa del siglo pasado en las monedas de 5 pesetas
El Molino de "Los Casianos" Se encuentra en esta acequia y en tiempos fue un molino harinero que llegó a tener tres piedras para moler cereales. Con los años se empleó para moler pimentón, un producto muy exportado que se produce en ésta y otras pedanías de Murcia. Aunque se conoce como el "Molino de los Casianos", en alusión a los propietarios que tuvo entre los años 1919 y 1970, sus primeros dueños fueron los Puxmarín, familia que lo dejó en herencia a los monjes Jerónimos, que gracias a ésta y otras concesiones llegarían a acumular un gran patrimonio en la pequeña villa durante el siglo XVI.
El Monasterio es declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional (6 de marzo de 1981) lo cual se aprovecha para restaurarlo externamente. Desde 1996 el obispado de Cartagena lo cede a la Fundación Universitaria San Antonio para la ubicación de la Universidad Católica del mismo nombre (UCAM).
Molino de los Canalaos o de la Pólvora (en Rincón de Beniscornia), es uno de los ambientes acuáticos de la Huerta de Murcia donde la anguila encuentra refugio y alimento. Actualmente se conservan tres canales de impulsión, el aliviadero y un canal auxiliar (conocido como brazal del Pavón), además del pantano o regolfo.
Tomamos carril izquierda
Una rafa es la elevación temporal de las aguas de una acequia para posibilitar el riego de unos terrenos más altos. Ordenanzas: "Art. 92. Los molinero en cuyos molinos esté conseguida la rafa para el riego de algunas tierras en los días de domingo, continuarán esta operación, que consiste en calar los tablachos que haya levantados y cerrar el paro á el agua durante las horas que tiene de tanda en aquel punto. Más concluidas dichas horas ó antes si acabaren el riego de sus tierras, deben dejarla correr levantando los tablachos de todas las piedras, ó lo demás que queda establecido cuando alguna pidra no pueda moler"
Molino emblemático en esta Acequía es el Molino de las Cuatro Ruedas o de los Funes: En la Albatalía (Murcia) (37.98885, -1.16284) Molino del siglo XIX que empleaba las aguas de la acequia mayor Aljufía para mover sus cuatro piedras y realizar así la molienda del grano. La imagen del salto de agua de este molino junto a la conocida como Casa Roja ofrece una de las estampas más románticas de la Huerta de Murcia. También conocido como Molino de Funes, se encuentra en un pésimo estado de conservación y era uno de los 36 molinos que existían en la Huerta de Murcia a principios del siglo XIX. En sus inmediaciones se encuentran dos puentes sobre la acequia Aljufía, así como la Casa del Molino de Funes o Casa Roja.
La empresa conservera Conservas Caravaca (muy activa durante los años 60 y 70)
Al contar con maquinaria hidráulica, el Molino del Amor necesitaba de un flujo de agua constante y en este caso llegaba gracias a la Acequia Mayor de la Aljufía. Pero el edificio no sólo era un lugar de trabajo sino también una vivienda de características muy humildes, ya que los molineros eran los arrendadores del molino, no sus propietarios. Hasta que recientemente el Ayuntamiento adquirió el inmueble y el terreno colindante, remodelando la zona para insertar una nueva carretera, el Molino del Amor había pertenecido a la empresa conservera Conservas Caravaca (muy activa durante los años 60 y 70), que había añadido esta propiedad a una nueva fábrica en La Albatalía. Así, el molino se convirtió en el comedor de los trabajadores de la empresa, ya que llevaba años sin funcionar y su maquinaria ya había sido desmantelada y su interior rehabilitado. Muy probablemente el molino debió dejar de ser rentable en años posteriores a la posguerra, ya que incluso la cabaña de animales domésticos en la huerta fue progresivamente disminuyendo. Otro monumento de nuestra huerta que se cae a pedazos. Ahora en restauración, este Molino del Amor ubicado en La Albatalía (Murcia), data del siglo XVII y como otros muchos está declarado Bien de Interés Cultural. Al lado se observa la Chimenea de la Antigua Fábrica Caravaca de conservas. Al lado del Molino hay tres ramales, salen a la derecha acequia Caravija de la V.M. Parlela al Aljufia i hacia la izquierda la Acquía Zaraiche.
Ya llegamos por detrás del Malecón y su estatua al final estatua en homenaje a don José María Muñoz. Es curiosa la historia de esta estatua, resulta que don José María se gastó sus buenos duros para que le hicieran el monumento. Muy merecido por otra parte, ya que el hombre donó dos millones de reales, para paliar los daños de la terrible riada de Santa Teresa. Así que don José María pensó que para qué iba a esperar a morirse y recibir el reconocimiento, si lo que a él le apetecía era verse en bronce fundido y sobre un pedestal. Y se pagó el monumento en vida. El pueblo murciano, que estaba muy agradecido al filántropo del Segura, la colocó en la Plaza Camachos y luego por ajustes urbanos se la llevaron al Malecón y allí luce. Haciéndole cara al río, por si se le ocurre volver a saltar. Pasamos por la Fábrica Mariposa y Vaquería usada hasta hace pocos años, todavía huele a estiércol de vaca.

3 comentarios

  • Foto de pepemur

    pepemur 18-nov-2018

    Como alguna otra vez he comentado, interesantes estas rutas "alternativas" al senderismo de montaña habitual. Excelente y profusa la descripción tanto de esta gran acequia como de los diversos lugares de los que forma parte y por los que atraviesa, incluyendo, lógicamente, su origen: el Azud Mayor o Gran Azud (conocido ampliamente como la Contraparada).

  • coki7090 20-nov-2018

    Seguimos descubriendo a nuestras acequia

  • angelmarti 25-nov-2018

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Recorrido por rincones desconocidos de la huerta

Si quieres, puedes o esta ruta