Tiempo  4 horas 15 minutos

Coordenadas 1661

Fecha de subida 30 de noviembre de 2019

Fecha de realización noviembre 2019

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
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529 m
79 m
0
4,5
9,0
18,03 km

Vista 74 veces, descargada 10 veces

cerca de Olagain, País Vasco (España)

Este recorrido es, junto con las etapas 35 Villabona-Errezil y 36 Errezil-Tolosa (aun sin hacer), una variante de la antigua travesía que hice hace ya mas de 1 año de Andoain a Tolosa. Con el fin de poder ver y recorrer mas pueblos y montes, decidí quitar de la lista la anterior travesía y añadir las que actualmente son Nº 34, 35 y 36, siendo la primera la que aquí presento.


Vuelta al País Vasco desde Ermua. Etapa 34:

Hoy era una jornada en la que tocaba probar suerte. El pronóstico del tiempo indicaba buen tiempo durante la mañana; nuboso pero también con grandes claros, a pesar de haber rachas de viento sur de cierta intensidad. El problema estaba que con el paso de las horas, el cielo se iría cubriendo y, aproximadamente partir del mediodía, desaparecería el viento sur para hacer aparición el noroeste, con la consiguiente llegada de fuertes lluvias.
A priori, la ruta era asequible para hacerla rápido incluso hasta lloviendo, ya que el 75% de la travesía se camina sobre cemento. Así que teniendo en cuenta estos datos, fui hasta Andoain justo a la hora del amanecer.

Comienzo en la parada del cercanías de Andoain-Centro. Luego salgo de la localidad, ascendiendo suavemente por una carretera que pasa por el Barrio de Sorabilla. Por detrás tengo una preciosa vista del pueblo de Andoain, con el monte Adarra de fondo. Por el lado izquierdo, también hay otra magnífica vista del macizo de Hernio y de varios caseríos. De frente, se encuentra el primer y único monte que ascenderé en esta ruta, el Belkoain.

El ascenso a dicho monte es muy cómodo, rápido y sencillo. Continúo por una pista de cemento a modo de carretera, que al principio apenas pica hacia arriba, pero que después, en algunos puntos, las rampas son de mucha inclinación. Aunque el hecho de caminar constantemente por este tipo de pistas resulta bastante pesado y cansino, en este caso acaba siendo una recompensa, ya que se va por el exterior de un espléndido bosque "pintado" de los típicos colores del otoño, ademas de una brutal panorámica del pueblo de Andoain desde mas altitud, la sierra de Adarra, y al fondo, las inconfundibles Peñas de Aia.

Decir también que al lado de un gran caserío hay varios perros sueltos, de los cuales un mastín blanco, que saltó un muro para dirigirse hacia mi. Era el único que no ladraba pero el que mas atento estaba a lo que yo pudiera hacer. Sin ponerme nervioso en exceso, seguí adelante sin mirarle, a pesar de que iba hacia adelante y atrás pegado hacia mi. Finalmente dejó de perseguirme y volvió con sus compañeros caninos.

Al cavo de un rato, llego a un cruce, donde tengo que hacer un doble giro a la izquierda, haciendo caso a un cartel que indica "Belkoain". Aquí dejo momentáneamente el cemento para ir por pista natural.
No me hizo falta ni sacar los bastones de la mochila. A pesar de que durante la parte final del ascenso el terreno estaba algo embarrado y resbaladizo, el sendero es tan llevadero que no necesité usar ninguna ayuda extra para avanzar.

Por el lado derecho pude distinguir la silueta del monte Erlo, entre otros. Allí el cielo se encontraba muy cubierto, muy gris, tenía pinta de haber un frente nuboso en primera linea. Por fortuna aun estaba lejos.
En este punto el viento se notaba bastante mas, pero no fue un problema en ningún momento, de hecho hasta me ayudó, ya que los teóricos 15-16º que había en el ambiente parecían ser mucho mas cálidos, y el viento apaciguaba esa sensación.

Ya solo me quedaban los últimos metros, llegando en primer lugar hasta los restos de un dolmen, pudiendo observar desde aquí los pueblos de Aduna y Villabona, y en el fondo la sierra de Aralar con el monte Txindoki como protagonista. A continuación, llegué hasta la cruz cimera del Belkoain (488m) y a un cartel que explica la función que tuvo este monte durante la guerra civil.
Aquí las vistas son nulas, ya que la cumbre esta cubierta de arboleda.

Prosigo la marcha, descendiendo por un sendero algo empinado y embarrado, pero que yendo por los laterales, allá donde había hojarasca y hierba, podía avanzar sin apenas patinar.
Ahora tenía que superar varios cruces de caminos, algunos muy anchos, otros muy estrechos, pero todos ellos eran muy fáciles de superar. Destacar la presencia de al menos un par de puestos de caza y una panorámica de la zona próxima a la ciudad de San Sebastián, como son los montes Igeldo, Urgull, y el Jaizkibel, con el mar Cantábrico de fondo.

Mas adelante, tras un nuevo cruce, termino la corta aventura por senderos naturales, para seguir ya hasta el final por pista de cemento (al principio algo sucia con piedras y tierra, luego limpia, de asfalto). Por el lado izquierdo vuelvo a ver la sierra de Aralar y el macizo de Hernio.

Al llegar a la pista final, o mas bien carretera, ya que también circulan coches (al igual que el camino inicial), empiezo el descenso definitivo rumbo al pueblo de Zizurkil en primer lugar, y por último a la localidad de Villabona.
A medio camino, tras pasar por una fuente, vuelvo a tener otra vista de Aralar y del Hernio, pero esta vez pudiendo ver también un motón de caseríos y pequeñas localidades cercanas a estas sierras. Sin duda alguna, éste es el tramo de la travesía con la mejor vista de todas, una auténtica preciosidad.

1km después, llego hasta un barrio de caseríos diseminados, bastante chulo por cierto. Igual de bonito que el pequeño pueblo de Zizurkil, situado un poco mas abajo. Aquí el viento sur desapareció, y empezó a soplar del noroeste. El ambiente empezaba a ser mas frío, y detrás mio vi que se acercaba un largo frente de nubes que cubría las montañas a su paso. Rápidamente saqué el paraguas, anticipándome al chaparrón que tarde o temprano acabaría cayendo.

Tras varios minutos caminando por la carretera, al fin conseguí llegar a mi destino, al pueblo de Villabona. En ese momento, a las 12:30h, se cumplieron los pronósticos y empezó a llover, primero suavemente pero luego con mucha intensidad. Afortunadamente en ese instante llegué a la estación de tren, donde puse punto y final a esta sencilla y preciosa ruta.
Información

Andoain

Información

Izquierda

Izquierda
Información

Derecha

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Izquierda, luego izquierda

Izquierda, luego izquierda
Información

Dolmen

Dolmen
cima

Cima Belkoain

Cima Belkoain
Información

Derecha

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Izquierda

Izquierda
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Izquierda

Izquierda
Información

Derecha

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Pista de cemento

Pista de cemento
fuente

Fuente

panoramica

Preciosa panorámica

Preciosa panorámica
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Barrio caseríos diseminados (Zizurkil)

Barrio caseríos diseminados (Zizurkil)
Información

Zizurkil

Zizurkil
panoramica

Vista Villabona

Vista Villabona
Información

Villabona

Villabona
Información

Estación tren Villabona

Estación tren Villabona

2 comentarios

  • Foto de Oscar Upegui

    Oscar Upegui 02-dic-2019

    Que buen recorrido por estos fabulosos senderos y esos espectaculares panoramas desde lo alto de la montaña, felicitaciones Jon muy buen registro fotográfico y muy buena crónica, para acompañar el trazado.
    Saludos amigo y a seguir sumando kilómetros y compartiendo bonitos parajes.

  • Foto de Jon Otaduy

    Jon Otaduy 02-dic-2019

    Así es Óscar, las vistas desde la zona elevada del monte eran espectaculares. No es necesario subir a cumbres de más de 1000m para poder disfrutar de preciosas panorámicas. Muchas veces en zonas de apenas 200-400m de altitud se observan vistas similares, como es este caso.
    Un saludo y gracias por tu valoración.

Si quieres, puedes o esta ruta