Tiempo en movimiento  4 horas 34 minutos

Tiempo  6 horas

Coordenadas 3124

Fecha de subida 4 de enero de 2020

Fecha de realización diciembre 2019

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1.641 m
1.405 m
0
4,4
8,9
17,7 km

Vista 28 veces, descargada 3 veces

cerca de Cortijo Nuevo, Andalucía (España)

Esta magnífica ruta une dos senderos señalizados y catalogados por la Junta de Andalucía. Comenzaremos con el sendero de FLORANES- ARREDONDO; continuando con un tramo que discurre por el Río Bodurria, el Área recreativa del Pinarillo, Cortijos de La Loma y de Pinar Hoya y la Fábrica; tras los cuales enlazaremos con el sendero de FLORANES- CORTIJO DEL TÍO CAPOTE que realizaremos en sentido inverso.


CÓMO LLEGAR:

Desde Baza, dirección sureste, tomar la A-334 hasta Caniles. En esta población tomar la carretera comarcal GR-8101 dirección Escúllar. Tras recorrer unos 16 km encontramos un carril a la derecha que es el que nos lleva a la casa refugio de Floranes desde donde se inicia el sendero.


SENDERO FLORANES – ARREDONDO

Un paisaje prácticamente despoblado, pero con huellas de presencia humana hasta épocas recientes, recorre este sendero entre pinares, terrazas de cultivo y bosques de ribera. Antiguos cortijos, molinos e incluso una fundición de plomo dejaron sus huellas en el paisaje, como las dejan hoy los numerosos animales que campean por estas sierras.


Todo el paisaje se encuentra dominado por pinares de repoblación que sirven de dosel a una vegetación natural que empieza a recuperarse. Así será fácil encontrar abundantes encinas, rascaviejas, jaras, enebros, sabinas y plantas aromáticas como romeros, mejoranas, tomillos, etc. En zonas próximas a cursos de agua surge la vegetación de ribera con mimbres, juncos, zarzas, menta y álamos, como principales componentes.

Durante el recorrido, pare y disfrute de las bellas panorámicas salpicadas de numerosos cortijos, molinos e incluso una fundición de plomo que le harán evocar la vida que pudieron llevar aquí los habitantes de estos parajes en otros tiempos. Al llegar la Arroyo Bodurria, uno de los principales cauces del Parque, tendrá un lugar agradable y fresco donde descansar y tomar fuerzas para afrontar el tramo final que es de subida.

Por último llegará al Cortijo de Arredondo, que data del siglo XVII, donde encontrará antiguos bancales de cultivos con numerosos almendros y nogales.


Aunque el paisaje está dominado por pinares de repoblación en gran parte de su longitud, atravesamos varias zonas con agua: barranco de Plaza, barranco de la Petronila y arroyo Bodurria en los que se observa vegetación típica de ribera. Una agradable sorpresa tanto en verano por su frescor como en otoño por su colorido.


DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO:

Antes de comenzar, merece la pena disfrutar de los alrededores de la casa forestal de Floranes y sus vistas, con alguna sorpresa vegetal como la secuoya cercana a su entrada.

El antiguo cortijo de Floranes: El inicio de este sendero se sitúa muy cerca de la antigua casa forestal de Floranes. Desde aquí, descenderemos de nuevo al panel de inicio y comenzaremos nuestro sendero hacia la izquierda por la pista forestal, dejando a nuestra derecha el sendero Floranes–Cerro Panizo, conocido por su impresionante mirador. Seguiremos la pista forestal para adentrarnos en el pinar que nos da la bienvenida con ese aroma singular, el cantar de las aves, y cientos de huellas y rastros de su esquiva y escurridiza fauna.

Al llegar al cortafuegos estaremos a caballo entre Cerro Alonso y Cerro Panizo de 1.703 y 1.608 metros de altitud respectivamente. En este collado se nos presenta el inicio de otro sendero, el de Floranes-Cortijo del Tío Capote, que desde aquí desciende hasta los antiguos cortijos cerca del río Bodurria, otra zona privilegiada de la Sierra de Baza y que realizaremos en sentido inverso al final de la ruta.

Pero nuestro recorrido continúa por la pista forestal, dejando a la derecha el citado camino que baja al Cortijo de Tío Capote. Pronto la pista forestal se convierte en un pequeño sendero que empieza a zigzaguear a media ladera atravesando infinidad de barrancos que componen a nuestra derecha un magnífico paisaje sobre el valle del arroyo Bodurria. Mientras tanto, por nuestra derecha, en la ladera de enfrente se nos irán apareciendo vestigios de la historia reciente de la Sierra de Baza en forma de cortijos y antiguos molinos, como el cortijo de la Loma, el de Pinar Hoya, incluso una antigua fundición de plomo conocida como la Fabriquilla, que posteriormente visitaremos.

En todo este cruzar de barrancos, podremos deleitar nuestro oído con la agradable melodía de la escorrentía del agua en tres puntos, los pequeños barrancos de Plaza y de La Petronila, y el más hermoso en cuanto a paraje, el arroyo Bodurria rodeado de un manto vegetal típico de ribera, de esbeltos álamos, juncos, mimbres y zarzas.

La sensación de despoblamiento de este valle es la misma que tendremos en muchas de las zonas incluidas dentro de los límites del parque natural, que sufrieron un intenso proceso de abandono originado por las importantes migraciones que se produjeron mayoritariamente sobre los años sesenta del siglo pasado. Desde el arroyo Bodurria nos queda un trecho de subida de algo más de un kilómetro y medio. Por él observaremos las terrazas utilizadas para cultivo que tienen su origen en la época musulmana, y que hoy están cubiertas de pinares de repoblación.

El cortijo de Arredondo con sus casas y sus corrales de piedras descarnadas pone fin a nuestro sendero. Junto a él numerosas plantaciones de Nogales, por lo que también se le conocía como el Cortijo de las Noguerias. Desde 1626 existe constancia de que la finca de Arredondo era propiedad de la familia bastetana (de origen prerromano) Arredondo y Navarrete. Tenía tres cortijos: el del Pinarillo, el de la Carasquilla y el de Arredondo, repleto de inmensos pinares y encinares y una vega poblada de diversos árboles frutales. En los alrededores del cortijo podremos observar vestigios de estas plantaciones en las distintas terrazas creadas exclusivamente para el aprovechamiento de este tipo de cultivos. También veremos, en sus inmediaciones, un precioso bosque de cedros, y justo en la entrada al cortijo una monumental Secuoya. Aquí hay unos bancos con mesas, y unas espectaculares panorámicas que hacen del lugar un sitio perfecto para un descanso y para retomar fuerzas. Igualmente, la ganadería fue en éste y otros cortijos una fuente importante de ingresos.

Aquí hay una señal de final de sendero; nosotros continuaremos por la pista forestas que nos conducirá en suave descenso hasta el Arroyo Bodurría. Aquí nos desviaremos a la derecha por un sendero que circula en paralelo al arroyo Bodurria, a pocos metros de su cauce, que tendremos que vadear en numerosas ocasiones. El entorno es ideal con grandes cedros y una vegetación de ribera muy cuidada, donde nos sorprende la infinidad de árboles de reforestación plantados y protegidos por fuerte mallas metálicas.

Nos desviaremos del sendero que por el cauce del río ala derecha por un sendero que al principio está poco definido, pero que después enlaza con un camino más ancho. De este camino nos volveremos a desviar a la derecha por otra senda, no muy clara, que nos llevará hasta las inmediaciones de las ruinas de un gran cortijo con era del que desconocemos su nombre.

Tras cruzar el Barranco de los Porqueros enlazaremos con una pista forestal, junto a la cual hay unas desvencijadas chozas, y que nos devolverá a las inmediaciones del Cortijo de Arredondo. Sin llegar a él, seguiremos por esta pista forestal y, tras pasar el Barranco de las Tejoneras, llegaremos al Área Recreativa del Pinarillo. Esta está situada junto a la antigua casa forestal de El Pinarillo. Bajo un pinar y álamos, la sombra es permanente. Se distribuye en varias antiguas terrazas de cultivo, de manera que hay bastantes escaleras y pendientes. Cuenta con mesas, barbacoas y la Fuente del Pinarillo. Muy cerca está el Barranco del mismo nombre, con un pequeño arroyo que desciende plácidamente por cortas cascadas.

Poco después nos desviaremos de la pista forestal a la derecha; encontraremos un gran aljibe lleno de renacuajos, desde donde se obtienen unas esplendidas panorámicas de todo el Valle del Río Bodurria. Comenzaremos un descenso y pasaremos por el Cortijo de La Loma; posteriormente llegaremos al Cortijo del Pinar de la Hoya; aunque algo ruinoso, nos decidimos a entrar y nos sorprendió gratamente que aún conservara partes del mobiliario, aperos… convirtiéndose casi en un centro de interpretación de la arquitectura y de la antigua vida local. En las inmediaciones vimos un gran rebaño de ciervos que no nos dio tiempo a fotografiar…visto y no visto.

Continuamos el descenso por un vertiginoso sendero que va hasta el Arroyo de la Fábrica; denominado así porque en su parte inferior había una fábrica para obtener plomo de las galenas. Un alto edificio ruinoso del s. XVIII.

Descenderemos nuevamente al cauce del Río Bodurria, y lo vadeamos en su confluencia con el Barranco de la Plaza. Justo al lado se encuentran los restos de la Cortijada del Tío Capote.

SENDERO SEÑALIZADO FLORANES - CORTIJO DEL TÍO CAPOTE ( A LA INVERSA)

En el cortijo, aún se puede contemplar la estructura de la casa principal, corrales, era, pajar y bancales de cultivo. Un elemento también significativo es la era de trilla, plataforma circular de piedras armoniosamente dispuestas sobre la que se separa el grano de la paja por la acción de un tablón con pedazos de pedernal o cuchillas de acero encajadas en una de sus caras, y cuyos restos podremos ver en el Cortijo del Tío Capote.

Las zonas adehesadas en las laderas salpicadas de cortijos, en el cauce mismo del arroyo Bodurria, que sinuosamente atraviesa esta sierra hasta el río Gallego, contrastan con los pinares que encontraremos en las alturas, después de una exigente ascensión. La senda, estrecha, trascurre en paralelo con un barranco que recoge las aguas que tributan al arroyo Bodurria.

Nos sorprenderán las vistas, que casi se ocultan en muchos tramos para aparecer, luego, en claros como miradores inmensos. Y también la huella del hombre, presente en construcciones basadas en los recursos propios de cada zona hasta mimetizarlas con el paisaje y casi esconderlas. Durante el recorrido comprobaremos cómo la vegetación propia de la zona se abre espacio entre las masas arbóreas repobladas. Así, una gran cantidad de plantas medicinales y aromáticas comparten hoy, junto con enormes encinas, territorio con los pinares de repoblación.

Podremos oler el tomillo, utilizado como condimento y en infusiones para calmar la tos; el romero, otro condimento y bálsamo contra los dolores; el espliego, base para perfumes; o la mejorana, calmante digestivo. El Parque Natural Sierra de Baza está salpicado de cortijos que nos dan idea del interés agrícola y ganadero que tuvieron estas sierras. Constituyen también un testimonio de la arquitectura popular con características propias, adaptadas a este medio.

Este sendero discurre por una zona de gran riqueza zoológica provocada principalmente por la cantidad de agua superficial de esta parte de la sierra. Algunos animales serán visibles, de otros, extraordinariamente esquivos, sólo sabremos por el reconocimiento de sus huellas e indicios. Bastará con aguzar el oído para comprobar la presencia de gran cantidad de aves que emiten sus trinos por los bosques, o la vista para, en los claros, seguir el vuelo de las rapaces oteando sus cazaderos. Nos regalarán igualmente el oído los reclamos de la berrea, en temporada de otoño, y el chocar de cornamentas de los machos de ciervos y de cabras disputándose las hembras. Las marcas de sus pezuñas serán visibles en el suelo. En algunos troncos podremos observar los afiladeros de los jabalíes, marcas practicadas con sus colmillos para mantenerlos siempre amenazantes y delimitar sus territorios. También en el suelo es posible encontrar sus hozadas en busca de alimentos, y los revolcaderos en que toman sus baños de barro. El zorro también deja su impronta en el suelo, más alargadas y ovaladas que las del perro, por lo que a veces es posible reproducir sus largas rutas nocturnas, de hasta cuarenta kilómetros.
Waypoint

Inicio Área recreativa Floranes

Waypoint

Barranco de Tornazo

Información

Casa forestal de Floranes y paneles informativos

Intersección

Collado de Alonso. Desvío Izquierda hacia Cortijo Arredondo

panoramica

Panorámicas del Valle del Río Bodurria

Puente

Puente

Información

Barranco de Plaza. El Lastonar sobre esquistos y arroyo

Waypoint

Setas

Waypoint

Paraje Zahurdón

árbol

Encina centenaria

Waypoint

Barranco de la Petronila

Río

Río Bodurria

árbol

Bosque de Cedros y setas

Edificio de interés

Cortijo Arredondo. Fin del primer tramo de sendero. Secuoya

Edificio de interés

Cortijo Arredondo o de las Noguericas

Río

Desvió derecha paralelos al Arroyo Bodurria

Río

Arroyo Bodurria y final del Barranco de los Porqueros

Intersección

Desvío Derecha en ascenso por senda poco marcada

Intersección

Desvío Derecha por sendero poco definido

Ruinas

Ruinas de cortijo y era

Waypoint

Barranco de los Porqueros

refugio libre

Chozas y pista forestal

Picnic

Área Recreativa El Pinarillo

Río

Barranco del Pinarillo y arroyo

Intersección

Bifurcación Derecha

panoramica

Algibe y panorámicas

Edificio de interés

Cortijo de la Loma

Ruinas

Cortijo de Pinar de la Hoya

Ruinas

Cortijo de Pinar de la Hoya

Río

Arroyo de la Fabrica. Precaución

Ruinas

Cortijo La Fábrica

Río

Vadear Río Bodurria

Ruinas

Cortijo del Tío Capote

Información

Fin del Sendero de Floranes al Cortijo Tío Capote. Lo hace,os a la inversa.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta