Tiempo  6 horas un minuto

Coordenadas 1101

Fecha de subida 2 de mayo de 2018

Fecha de realización abril 2018

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1.138 m
661 m
0
3,9
7,8
15,65 km

Vista 157 veces, descargada 5 veces

cerca de Caño Quebrado, Andalucía (España)

En plena explosión primaveral, con lluvias continuas y fines de semana ocupados, una inesperada tarde de cielo despejado, aún siendo ventosa, es toda una bendición, claro está, si se tiene alguna ruta en el zurrón que se desarrolle en las inmediaciones.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/2016-12-18-neveral-cerros-del-tambor-y-de-la-vicaria-arroyo-de-la-cueva-casa-del-vicario-sendero-mu-15851627
Esta fue la elegida –con alguna modificación- sin apenas preparación, ya que las horas de luz - aunque dilatadas en esta época- no permitían mucho más que coger la mochila y…. al campo.
Gran parte de esta zona es bien conocida por todos los que nos gusta la naturaleza debido a la cercanía a Jaén y es especialmente frecuentada por los aficionados a la bici de montaña, siendo evidentes las rodadas en todos estos senderos-ir con precaución especialmente los fines de semana-, aunque pienso que transitarlas a pie te permite saborearla de forma más pausada. Todos estos parajes, no por conocidos dejan de sorprender, más aún si se escoge la primavera como momento para acercarse hasta aquí, y cada vez que lo hago no dejo de sentir esa sensación de privilegio por la cercanía de este precioso enclave al lugar donde vivo.

Metiéndonos ya a comentar la ruta, esta podíamos dividirla en 3 tramos, los dos primeros transcurren íntegramente por veredas o sendas estrechas, siendo la presencia de camino o pista anecdótico -para atravesarla y poco más-, y la tercera por pistas y camino, y en menor medida veredas. El primer y último, por su proximidad a la capital, al menos para mi ya eran conocidos, mientras que el segundo si ha sido toda una novedad.
1. Desde la zona recreativa hasta el camino real de Torredalcampo a Cazalilla,. En el inicio de ruta pude observar penosamente, que a pesar de los continuos llamamientos por parte de la vecindad al ayuntamiento para que la fuente del área recreativa sea reparada para que pueda manar en este parque periurbano, esta sigue más seca que la mojama. Eso sí, han hecho desaparecer el absurdo cartel en un área recreativa de “agua no potable” porque era aún más absurdo en una fuente seca los 365 días del año. Desde aquí se asciende por una zona de múltiples veredas y la encrucijada en la que hay que decidir ir por el pequeño vasar que asciende por la parte baja del cerro o hacerlo sobre su lomo –que fue mi opción- hasta el cerro del Tambor, salvando 400 metros de altura en 1,5 kms, -de esas pendiente que en frío, hay que tomarlas con tranquilidad-. De esta manera alcanzamos muy pronto unas impresionantes vistas, tanto de la capital y el valle donde se ubica, como de la sierra de Jaén, sierra Sur, con las Peñas de Castro en primer término, y más próximos, cerro Almodovar y el de la Mella, delante de Jabalcuz. Desde el cerro del Tambor ya divisamos la vereda que recorreremos y que tras atravesar los dos preciosos y verdes puertos separados por un pequeño cerrete y situarnos bajo el refugio del notario, se unirá a la que proveniente del este y nos conducirá por medio de una zona bastante descubierta salvo un pequeño bosquecillo de majoletos y algún pequeño pino Carrasco aislado, hasta un bosquecillo de estos , ya adultos, atravesándolo en un subir casi imperceptiblemente hasta un cruce, donde, a la izquierda, existe un paso en la cresta del cerro de la Mella y que nos lleva a la explanada desde donde se observa, en primer término la zona del arroyo de Reguchillo y detrás, la carretera de los Villares. Desde este mirador excepcional, podemos virar a la derecha -oeste- para acceder fácilmente al cerro de la Vicaría, o coger la vereda que mantiene dirección este y que nos llevaría, tras atravesar un incómodo lapiaz, a la cara sur de la emblemática Mella. Volvemos sobre nuestros pasos hasta el cruce y continuamos atravesando este precioso pinar a través de la clara senda hasta desembocar en la pista que coincide con el camino real.
2. Desde el camino real de Torredelcampo hasta la salida del barranco del arroyo de la Cueva.
Atravesamos la pista perpendicularmente para coger un camino que transcurre perpendicular a una valla y a un pequeño arroyo cuyo nacimiento –rezume – se encuentra a pie de camino. En un centenar de metros encontramos un gran hueco en la cerca que nos permite girar a la izquierda para, casi de inmediato, girar, esta vez a la derecha –ojo con este cambio de dirección pues el arranque de la vereda no está nada claro-. Esta empieza a descender para cruzar el barranco de la cañada del Vicario rodeado de chaparros, encinas y un precioso prado en la parte alta, hasta topar con la pista que únicamente recorreremos una decena de metros porque inmediatamente continuaremos con el sentido de la marcha que traíamos –suroeste- campo a través al principio, hasta topar con la vereda que entra en un pequeño pinar y nos lleva paralelos a un arroyo seco hasta que, cuando parece que lo más claro es seguir esta clara vereda, debemos estar atentos a otro inicio de vereda a la derecha pues pasa desapercibida. Una vez tomada, comienza un descenso a través de una vegetación que invade nuestro paso pero que inexorablemente desemboca en el arroyo de la Cueva. Remontamos esta una decena de metros hasta la cascada, tras lo que, deshaciendo este breve ascenso, seguimos esta preciosa senda que acompaña al arroyo en su caminar en dirección norte, permitiéndonos disfrutar de los múltiples pequeños saltos de agua que este contiene. Sin duda, junto con la cascada, uno de los tramos más atractivos de la ruta. Tras dos vadeos fáciles llegamos hasta el final de este barranco coincidiendo con una vereda en subida peliaguda, por el desnivel, y muy marcada -sin duda por las ruedas de las bicicletas-.
3. Desde la salida del barranco del arroyo de la Cueva hasta el final de ruta.
Esta vereda nos introduce en un bosquecito con predominancia de aulagas, aunque también son frecuentes los cornicabras, majoletos y algunos zumaque aislados. En una continua aunque moderada subida, desembocamos en un ancho camino. Una veredita que arranca de este nos llevará ya en un terreno más llano hasta la casería del Vicario. Desde aquí la ruta discurre por pistas, anchos caminos y alguna veredita opcional hasta llegar al pinar que circunda el área hospitalaria –PR-A 126-, que nos permitió relajarnos con las últimas luces de este día. En este último tramo nos dimos el lujo de bajar hasta el idílico lugar donde se encuentran las ruinas del cortijo, fuente y alberca de Valcrespo.

En definitiva, ruta cuya máxima virtud es ir enlazando algunas de las veredas mas bellas de nuestro entorno eludiendo, en las dos primeras partes de la misma, la tediosa pista o camino ancho, lo que la hace ser muy completa e imprescindible para los que somos de por aquí y, muy recomendable para el resto. Según la SENDIF es de elevada exigencia física -1276 puntos- aunque únicamente por 76 puntos. Desde el punto de vista de la dificultad técnica es fácil. Mi opinión es que haciéndola con tranquilidad, es muy comedida y asequible para una gran variedad de senderistas.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta