Coordenadas 861

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cerca de Buzanada, Canarias (España)

Zona Arqueológica Roque de Chijafe.
Declarado BIC con categoría de Zona Arqueológica por Decreto 208/2008, de 14 de octubre de 2008. Boletín Oficial de Canarias, núm. 213, jueves 23 de octubre de 2008.
Se encuentra en un afloramiento rocoso correspondiente a la Serie I o Antigua y conformado por el apilamiento de coladas basálticas horizontales o subhorizontales, con intercalaciones aisladas de mantos piroclásticos, que se prolongan hacia el sur por el Morro Llerena y el Roque de Igara, que sirven de límite suroccidental al Valle de San Lorenzo.
La antigüedad de los materiales ha propiciado su desmantelamiento parcial por procesos erosivos, de manera que en la actualidad se configura como "cerro testigo" de un antiguo edificio de mayores dimensiones.
La vegetación que lo recubre corresponde a una formación algo degradada y abierta de tabaibal-cardonal, junto a numerosas tuneras. Destacando la tabaiba amarga (Euphorbia obtusifolia), el cardón (Euphorbia canariensis), el balo (Ploclama pendula), así como matorrales. La parte baja del Roque está ocupada por antiguos bancales de cultivo, abandonados a partir de los años 60.
El conjunto arqueológico está constituido por seis estaciones de grabados rupestres con preponderancia de motivos rectilíneos, aislados, agrupados en haces o convergentes, con líneas transversales, escaleriformes, cruciformes y algún signo de tendencia triangular.
La técnica de ejecución más frecuente es la incisión, tanto superficial como profunda, y, en menor medida, el rayado o incluso el picado discontinuo.

Zona Arqueológica Roque de Igara.
Declarada BIC con categoría de Zona Arqueológica en 1999, el Roque Igara posee la capacidad de proyectar su aura de sacralidad por el conjunto de estaciones rupestres, yacimientos funerarios y los rituales que en su entorno se produjeron en el pasado. En este sentido, existen referencias a que en este lugar se encontró un pequeño ídolo semejante al Guatimac localizado en el siglo XIX en el barranco de Herques, en Fasnia, o el descubrimiento fortuito en 1942 por parte de un alumno del entonces maestro Diego Cuscoy de una cueva funeraria, que sería el inicio del profesor como comisario de excavaciones arqueológicas. El Roque Igara también fue testigos de los suicidios rituales que se realizaron desde su cima; a la muerte de un mencey, un joven voluntario de las castas sociales más bajas de la sociedad nativa, se arrojaba desde su cresta con el paquete intestinal del difunto mencey envuelto en juncos, con el cometido de trasladarle los mensajes de los nobles. Se trata de un enclave de especial significación espiritual en el menceyato de Abona

Zona Arqueológica Yacimiento de Las Toscas
Declaración: Decreto 165/2006, de 14 de noviembre
Se trata de la mayor estación de canales y cazoletas de las documentadas en el municipio de Arona, compuesta por 17 cubetas excavadas de tamaño variable, algunas de grandes dimensiones (hasta 50 cm de profundidad) que ocupan una destacada posición central. La red de canales es compleja y no sigue un trazado específico, con algunos canales más o menos rectilíneos que aprovechan las diaclasas para interconectar todas las cazoletas.
En el entorno caracterizado por una vegetación xérica y adaptada a este tipo de sustrato rocoso, se advierten restos arqueológicos de filiación aborigen (líticos y cerámicos), desplazados por procesos posdeposicionales, así como un eres en el cauce del barranquillo que delimita el promontorio por el oeste.

Zona Arqueológica Roque de Malpaso
Declaración: Ley 16/1985, de 25 de junio. Delimitado por Decreto 84/2003, de 12 de mayo
El entorno de protección de la Zona Arqueológica está constituido por un pitón o domo de rocas fonolíticas de 192 metros de altura y morfología alargada. Se trata de una formación intrusa de naturaleza ácida, anterior a las emisiones basálticas de la Serie III, cuya cima -a modo de arista alargada- acoge en su tramo central una estación de grabados rupestres, con dos paneles y doce rocas litofónicas, conformando un círculo ideal en torno a un pequeño recinto central, aunque dispuestas a diferentes alturas. En dichos bloques sonoros se aprecian huellas de golpeo en 24 puntos. Sólo uno de ellos queda fuera del citado recinto, varios metros más abajo. Los grabados rupestres se reparten en dos paneles muy próximos entre sí, ubicados en el pequeño recinto central y rodeados por los bloques litofónicos. Técnicamente los grabados se han realizado mediante incisiones de diferente profundidad, con y sin abrasión, existiendo dos tipos de motivos principales:
- Esquemáticos-geométricos: incluyendo abundantes motivos rectilíneos -aislados o agrupados-, reticulados, cuadrangulares, triangulares, que configuran haces de líneas paralelos entre sí y que se cortan perpendicularmente por una línea central más gruesa. También aparecen algunos cruciformes.
- Graffitis: inscripciones modernas realizadas por clandestinos y expoliadores, que se distinguen por la ausencia de pátina y por su menor profundidad y grosor respecto a los anteriores.

Zona Arqueológica Roque de la Abejera
Declaración: Decreto 73/2012, de 2 de agosto
La Zona Arqueológica se ubica sobre la eminencia orográfica conocida como Roque de la Abejera, un afloramiento basáltico de la Serie I de Tenerife, desmantelada por los procesos erosivos, que pervive a modo de "cerro testigo". La vegetación que lo recubre no se encuentra excesivamente degradada y se corresponde a un tabaibal-cardonal no excesivamente denso debido a la naturaleza rocosa y litosólica, con ausencia de niveles perceptibles de suelo. Tabaiba dulce (Euphorbia balsamífera), amarga (E. obtusifolia sp. regis jubae), cardón (Euphorbia canariensis), cardoncillo (Ceropegia fusca) y otras especies endémicas, así como matorrales seriales y comunidades rupícolas en sectores orientados al norte, completan el cortejo florístico del lugar.
En el extremo septentrional del roque, a unos 287 m.s.n.m., se localiza un mogote rocoso que alberga dos estaciones de grabados rupestres geométricos, en los que predomina el motivo rectilíneo aislado o en grupos de haces paralelos o subparalelos. También existen motivos cruciformes aislados y un motivo en "damero", constituido por un cuadrado que alberga varías líneas rectas que se cruzan en el centro. La técnica utilizada es variada, combinando la incisión superficial con algunos trazos de cierta profundidad. La estación rupestre se completa con diversas incisiones y rayados de factura moderna, que, en muchos casos, se superponen a los anteriores. En el entorno inmediato se aprecia algún resto de obsidiana y algunos bloques que configuran un espacio a modo de abrigo.
Muy próximo al anterior en dirección SO, a unos 295 m.s.n.m., se encuentran los dos conjuntos arqueológicos más relevantes. Sobre un nivel de toba de color rojizo amarillento se han excavado sendos conjuntos de cazoletas conectados mediante canalillos curvilíneos de profundidad y anchura variables. El primero de los conjuntos -el de mayor desarrollo- se orienta al este, con una longitud de 5,60 m; mientras que el segundo, que ocupa un estrecho andén tobáceo se orienta al norte. Junto a la plataforma con cazoletas y canalillos existe una pequeña estación de grabados rupestres en los que predomina el motivo rectilíneo, con incisión superficial.
En el sector sureste existe un pequeño taller lítico, muy cercano a la cima del roque, con restos de esquirlas y útiles basálticos que ocupan una superficie de unos 20 m2. En sus proximidades se localiza una pequeña oquedad, con posible función funeraria, que conserva relleno sedimentario y restos óseos en superficie y cuya boca presenta un acondicionamiento simple a partir de una hilada de tres piedras.
Por último, en la arista que desciende en dirección NE se encuentra una losa con una inscripción geométrica, parcialmente destruida, que representaba un motivo semicircular radiado, junto a otro cuadrado con líneas interiores que se cruzan en el centro.

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