Tiempo  5 horas 30 minutos

Coordenadas 2085

Fecha de subida 3 de mayo de 2018

Fecha de realización febrero 2018

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872 m
477 m
0
5,6
11
22,43 km

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cerca de Artieda, Aragón (España)

Seguimos con nuestro particular camino hacia Santiago, en esta ocasión recorremos el tramo entre Artieda de Aragon y Undues de Lerda, dentro del camino Aragones.








En esta nueva etapa nos acercamos hasta el embalse de Yesa, recorremos su orilla hasta Ruesta, pueblo abandonado tras la realización del embalse. Desde Ruesta nos vamos alejando del embalse ascendiendo el monte Fenerol, para bajar hasta Undues de Lerda final de esta nueva etapa.










Partimos temprano desde el mismo sitio en el que finalizamos la etapa anterior, en Artieda. En esta ocasión el comienzo es cuesta abajo por la carretera hasta el cruce con Mianos, para desde allí pasar a una pista.




















Al llegar al valle giramos por la izquierda primero por una pista que posteriormente cruza la carretera




















para luego andar un trecho por la carretera que se dirige hacia Ruesta.












Al poco de ir por el asfalto nos desviamos por la derecha para retomar otra pista que se acerca hacia la cola del pantano.













Esta pista la abandonamos por la izquierda por una senda que asciende a unos campos y posteriormente nos acerca al pantano.Se supone que este tramo quedará inundado con la nueva presa y es una lástima puesto que además de algunas ruinas, se cubrirá una zona de camino realmente interesante, la que transcurre entre arbolado.




























En un punto se vuelve a cruzar la carretera y a partir de allí es cuando comienza el tramo más bonito de la etapa.























































Tras un rato de caminata alcanzamos una de las joyas de esta etapa, los restos de la iglesia románica de San Juan Bautista.







"La ermita de San Juan Bautista de Ruesta todavía guarda el misterio de su verdadero origen. Confundida por varios autores con el antiguo monasterio de San Juan de Maltray, consta documentalmente que Maltray estaba unos 7 km hacia el Oeste, en término de Tiermas, entre los despoblados de Benasa y Catamesas.

La iglesia, con su ábside y presbiterio de estilo románico, es famosa por haber albergado un hermoso conjunto de pinturas románicas del siglo XII que hoy se guardan en el Museo Diocesano de Jaca. La nave era de época posterior, con puerta fechada en 1759. La parte moderna (siglo XVIII), a los pies de la iglesia, amenazaba ruina y finalmente cayó el año 2000. La intervención de salvamento consistió en el desmontaje de toda la cubierta, más el rebaje de los muros laterales y de los pies. Finalmente la ruina resultante se cubría mediante una estructura provisional a la espera de su definitiva restauración."

Para algunos historiadores este intervención no fue muy acertada y los hay que siguen considerando que este templo se trataría del de San Juan de Maltray que aparece en la documentación del reino de Pamplona citado en el siglo X, concretamente el año 929.










































Tras la visita al templo, continuamos camino hacia Ruesta, población que alcanzamos tras salir a la carretera.


























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Localidad desde la que comenzamos esta etapa. El albergue de Artieda es muy recomendable para comer.
Descendemos del pueblo de Artieda por la carretera hasta el cruce con la carretera a Mianos. Continuamos recto por pista marcada.
En este punto abandonamos la carretera a Ruesta y transitamos por un camino precioso.
Tras un rato de caminata alcanzamos una de las joyas de esta etapa, los restos de la iglesia románica de San Juan Bautista. "La ermita de San Juan Bautista de Ruesta todavía guarda el misterio de su verdadero origen. Confundida por varios autores con el antiguo monasterio de San Juan de Maltray, consta documentalmente que Maltray estaba unos 7 km hacia el Oeste, en término de Tiermas, entre los despoblados de Benasa y Catamesas. La iglesia, con su ábside y presbiterio de estilo románico, es famosa por haber albergado un hermoso conjunto de pinturas románicas del siglo XII que hoy se guardan en el Museo Diocesano de Jaca. La nave era de época posterior, con puerta fechada en 1759. La parte moderna (siglo XVIII), a los pies de la iglesia, amenazaba ruina y finalmente cayó el año 2000. La intervención de salvamento consistió en el desmontaje de toda la cubierta, más el rebaje de los muros laterales y de los pies. Finalmente la ruina resultante se cubría mediante una estructura provisional a la espera de su definitiva restauración." Para algunos historiadores este intervención no fue muy acertada y los hay que siguen considerando que este templo se trataría del de San Juan de Maltray que aparece en la documentación del reino de Pamplona citado en el siglo X, concretamente el año 929.
En la otra orilla del río, algunos volvemos a visitar otra de las joyas del recorrido de hoy, la ermita de Santiago. "La ermita de Santiago,también conocida como de San Jacobo, albergue de peregrinos situada a la vera del Camino Jacobeo data en origen de principios del siglo XI y fue parte del priorato propiedad de la Sauve-Majeure. Cronológicamente estamos hablando de un primer momento del siglo XI. este templo debió de ser coetáneo de aquél. Probablemente arrasado por las frecuentes razzias islámicas, debió de ser rehecho en el XII aprovechando su planta anterior y parte de los muros que quedaron indemnes. Es por ello que la cabecera es plana, rehecha con sillares nuevos -del XII- que portan marcas de cantería. En la zona inferior de ambos muros laterales de la cabecera, hay fragmentos de "opus spicatum" que nos hacen ver la mayor antigüedad de esta zona. Corresponden a la construcción anterior, aprovechada y adecuada con posterioridad. En el muro norte, junto a la zona de "opus spicatum", y parcialmente oculta por un contrafuerte posterior, hay una puerta cegada, con dintel monolítico de piedra más oscura, y arco de descarga peraltado, de aspecto arcaico. La portada occidental se compone de tres arquivoltas de medio punto dovelado. Se decoran con bocel la exterior, con estilizadas palmetas la central, y es de arista viva la interior. Apean en imposta corrida decorada con bellos motivos vegetales y geométricos. Por fuera va enmarcada por guardapolvo. Bajo la imposta exterior, los sillares están labrados como si fuesen esbozos de capiteles. El norte tiene tres piñas y lacería ; y el sur, tres figuras no identificables. "
Una vez superado el monte Fenerol, la pista termina en un carretil asfaltado por el que continuamos unos metros hasta continuar por una nueva pista.
Despues del sendero que pasa junto a la ermita de Santiago, salimos a esta pista que seguiremos hasta superar el monte Fenerol.
Llegamos a un cruce de caminos, giramos a la izquierda. Esta bien señalizado.
Desde la ermita de San Juan Bautista una senda nos devuelve a la carretera por la que alcanzaremos la localidad de Ruesta.
Este pueblo fue abandonado definitivamente el año 1960 cuando se represó el agua del pantano de Yesa. Dicho pantano se proyectó en los años 20 pero no comenzó la obra hasta la década de los 30 y tras el parón durante la guerra civil. El embalse es inaugurado por las autoridades del momento el año 1959 por lo que los habitantes se ven obligados al abandono de sus casas en el año 1960. Años después la Confederación Hidrográfica del Ebro cede legalmente el uso del pueblo a la CGT, quien se encarga de la consolidación de algunos edificios y la creación de un albergue y edificio social. Pero en la actualidad no se puede transitar por la mayor parte del pueblo por encontrarse en estado de ruina. No pudiendo accederse a los restos del castillo. "Lugar fortificado por Sancho III el Mayor de Navarra en 915. Fue enclave navarro dentro de Aragón hasta 1055. En 1050 pasó a poder de Aragón y en 1055 aparece Sancho Garcés como primer señor de Ruesta bajo dominio de Ramiro I. La vista sur de las torres muestran la del homenaje a izquierda, imponente con sus 25 m de altura y 4 de lado; y a su derecha otra torre de menor categoría, abierta al interior del recinto y unida a la anterior por un lienzo de muralla que formaba pare del recinto del castillo. Había otra similar, flanqueando por el oeste a la del homenaje; pero de ella solo quedan vestigios de su arranque. Del recinto solo quedan vestigios, que permiten aventurar sus dimensiones: 40 x 20 m. Posiblemente otras dos torres lo cerrasen hacia el norte. Los mechinales en la porción más elevada de las torres, atestigua la presencia de un cadalso corrido al que se accedía por los vanos visibles.
Llegamos hasta la carretera que va hacia Ruesta, la devemos seguir durante un buen rato.
Bonita localidad aragonesa donde finalizamos la etapa de hoy. Merece una visita detenida. El arbergue esta muy bien atendido por Maria, si quereis poneros en contacto 654744876

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