Tiempo  2 horas 48 minutos

Coordenadas 631

Fecha de subida 22 de noviembre de 2016

Fecha de realización noviembre 2016

-
-
910 m
596 m
0
1,6
3,1
6,28 km

Vista 1802 veces, descargada 41 veces

cerca de Ayna, Castilla-La Mancha (España)



Marcha realizada el domingo 20 de noviembre de 2016
La población de Ayna, conocida también como la pequeña Suiza, tiene cierto atractivo turístico por varios motivos. El primero se aprecia, ya desde la misma carretera y antes de llegar al pueblo, en el mirador del impresionante barranco que ha esculpido el río Mundo. Y es que, en dicho mirador hay una réplica de la moto con sidecar, en la que Antonio Resines y su padre Luis Ciges hacen la entrada triunfal en dicho pueblo, en la película de José Luis Cuerda “Amanece que no es poco”.

El segundo atractivo turístico, y que nos ha motivado a nosotros, es el de patear alguna de sus laderas, para conocer un poco mejor este bonito entorno. Nosotros hemos iniciado la marcha, junto a un río Mundo, que al menos aquí lleva un poco más de caudal que en su nacimiento. Aunque la marcha se podría iniciar desde el mismo pueblo, nosotros hemos preferido atravesar el pueblo y continuar por la carretera durante un kilómetro y medio, para dejarla por la izquierda y tomar una pista asfaltada que llega hasta las huertas que hay en la parte baja del pueblo, y en las que se rodaron escenas de dicha película. Tras dejar los coches en una pequeña explanada, cruzamos el río Mundo y cogemos el GR, del que pudimos ver las señales blancas y rojas que cruzaban el pueblo. Con rumbo sureste, y por el margen izquierdo del río, recorremos un kilómetro para coger por la derecha el sendero que volviendo a cruzar el río, se encamina hacia la Sierra de la Fontezuela, que se encuentra al sur del pueblo de Ayna. Al poco de cruzar el río Mundo, otro puente de piedra nos permite vadear el ancho canal, que con las mismas aguas enfila el barranco por su margen derecho. Nada más pasar el canal, una bifurcación señalizada por la izquierda hacia el camino de los Calderones y por la derecha hacia el sendero de la Umbría Fontezuela, que es el que cogemos, junto con otros ciento noventa corredores más, con los que hemos coincidido en el cros de montaña que se desarrolla, justo en la zona y en el mismo recorrido de subida que tenemos pensado. La única diferencia es que ellos y alguna ella, bajan desesperados de camino al pueblo, mientras que nosotros subimos, sabedores de que por la hora y el compromiso culinario en “El Casino” no tendremos tiempo para completar la circular que traemos preparada. En la subida, y a la vista de que el sendero no para de zigzaguear, hemos decidido ir atajando y así facilitar a los que bajan el no tener que cruzarse con nosotros. Muy cerca de la cota novecientos y cuando llevamos poco más de tres kilómetros de recorrido y unos trescientos metros de ascenso, decidimos que hay que volver, y así lo hacemos desandando lo andado por los mismo pasos que en la subida.

Comentarios

    Si quieres, puedes o esta ruta