Coordenadas 250

Fecha de subida 11 de febrero de 2014

Fecha de realización febrero 2014

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1.243 m
1.002 m
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12
23
46,46 km

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cerca de Bello, Aragón (España)

El sendero de largo recorrido GR-24 es un viaje por el Sistema Ibérico en las provincias de Zaragoza y Terue. En este caso se describe el tramo que discurre por la Comarca del Jiloca y que une dos de sus elementos de mayor interés: la Laguna de Gallocanta y el Castillo de Peracense, puede realizarse a pie, utilizando varias jornadas, o en bicicleta de montaña.

El recorrido parte de Bello, aqui el caminante tropieza con la ermita de la Trinidad y una vez dentro del pueblo con la Iglesia de Nuestra Señora de la Natividad, del siglo XVI, que destaca por su altar mayor y su torre. Este es un punto idóneo desde el que visitar la Laguna de Gallocanta ya que aqui se ubica el Centro de Interpretación y también es posible tomar el sendero circular de la Laguna de Gallocanta y los lagunazos. Torralba de los Sisones, la siguiente parada, pone un toque morisco a la ruta. El municipio se organiza en torno al castillo musulmán semiderruído, también es el punto de entrada a la Zona de Especial Protección para las Aves de la Paramera de Blancas, paisaje que se recorre entre Torralba y la localidad que da nombre a este paisaje y en el que con suerte y paciencia podremos observar aves de gran interés ornitológico como la alondra de Dupont, los sisones o las ortegas.

El patrimonio arquitectónico que ofrece el GR-24 se incrementa precisamente en Blancas. Destaca especialmente la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol. El templo se construyó sobre los restos de una fortaleza que se incendió en el siglo XIV. Las posteriores remodelaciones que ha sufrido la construcción hacen que en ella se perciban diferentes estilos. Las ermitas de la Virgen de los Dolores; de San Pascual Bailón y de la Virgen de la Carrasca, patrona de la localidad, completan los bienes eclesiásticos, si se quieren visitar se recomienda realizar el paseo por las ermimtas de Blancas. Saliendo de la localidad merece la pena detenerse para visitar la sabina milenaria, que con sus más de 2000 años es testigo de los bosques que aqui se ubicaron en otro tiempo. Pasando por Pozuel del Campo se llega a Ojos Negros y a las antiguas explotaciones mineras, si se tiene tiempo merece la pena visitar este espectacular entorno siguiendo la ruta de las minas. Después el camino alcanza Villar del Salz, ubicado en una depresión y próximo a la sierra Menera. Las dos ermitas, la del Santo Cristo y la de Santa Bárbara, junto con la Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora son lugares a tener en cuenta en este tramo de la travesía. Sin embargo, el recorrido guarda lo más espectacular para el final a su paso por Peracense. La imagen del castillo del municipio construido sobre un peñasco de rodeno, un mineral que se identifica por su color rojizo. Geomorfológicamente destaca la vista del cerro de cuarcitas de San Ginés que llega a los 1.603 metros y también es recomendable ver el segundo árbol monumental del recorrido: la carrasca de Peracense.
La explotación del mineral en Ojos Negros viene desde época celtíbera, pero será en la Edad Moderna cuando se desarrolle una actividad extractiva más intensa, dotando de mineral a las ferrerías enclavadas en la Sierra de Albarracín y el alto Tajo. A principios del siglo XX, en 1903, se fundó la Compañía minera de Sierra Menera. En principio se alternaba la explotación a través de galerías y a cielo abierto, necesitando una gran cantidad de mano de obra proveniente de las poblaciones cercanas. Se trabajaba en condiciones durísimas agravadas, a su vez, por la inclemencia del clima. La compañía minera construyó su propia línea férrea para transportar el mineral hasta el puerto de Sagunto desde donde era cargado en los barcos para su exportación. En 1921 la compañía adquirió sus dos primeras excavadoras, iniciando la industrialización, lo que facilitó mucho el trabajo. Posteriormente, en 1925 se inició el túnel de Montiel que comunicaba con la zona de Castilla para poder transportar el mineral de esta parte de la sierra. Entre 1932 y 1941 las minas permanecieron cerradas. A partir de 1941 se reconstruyó el ferrocarril reiniciándose la explotación y se fue introduciendo mejoras: se instaló una cinta transportadora en el túnel de Montiel, se construyó en 1970 una planta trituradora y un cargador, etc…todo esto llevo a una frenética explotación que generaba tantos escombros que llegaron a acumularse provocando una destrucción invasiva del paisaje, dejando como resultado los grandes socavones que hoy conocemos. La gran demanda de mano de obra potenció la llegada de obreros de otras comunidades, sobre todo andaluces y vascos, que vinieron a instalarse en el Barrio Minero de Ojos Negros , construido a principios del siglo pasado para dar cobijo a la población minera. Se subdivide en varios barrios (relojería, hospital, centro, gerencia, estación y Casas de Manolo). Estos barrios presentan características similares a las de otros barrios obreros de la geografía nacional, con viviendas unifamiliares que van componiendo calles rectilíneas. Además de las viviendas, el barrio minero tenía una serie de instalaciones comunitarias y servicios para los obreros que minimizaron en esta zona las dificultades económicas y sociales por las que atravesaba España en ese momento. Casi todos ellos se localizaban en el Barrio del Centro. Entre ellos cabe destacar: el economato, donde los obreros podían adquirir todo tipo de productos a precios especiales. También se hizo una capilla, escuelas y la desaparecida “casa de todos” construida, como su nombre indica, por todos los habitantes del barrio de forma desinteresada y que fue utilizada como lugar comunitario para reuniones, eventos culturales, bodas, etc. El casino era el centro de reunión de los obreros después del trabajo. Albergaba el bar, un cine, la sala de juegos y la biblioteca. El hospital, que incluía consultorio, servicio de radiología, vivienda del médico y servicios de internamiento para obreros accidentados, se construyó en el barrio que lleva su nombre. Por su parte, al lado de la estación se construyó un barrio para acoger a los trabajadores del ferrocarril, que quedaba enfrente del barrio de la gerencia donde estaba la vivienda de los dueños, la fonda, las oficinas y las viviendas de los mandos superiores: administrador, ingenieros, etc. Pero todo este explendor quedo paralizado con el cierre de las minas en 1985.Hoy la mayoría de los barrios están siendo restaurados como lugar de veraneo. También, aprovechando el trazado del ferrocarril minero, se ha diseñado una vía verde que, con sus 160 Km, es la vía verde más larga de España.
Si estas en Bello te encuentras en el lugar idóneo para la observación de Aves, especialmente de las grullas, que durante el invierno copan los cultivos cercanos para alimentarse y cubren el cielo de la localidad al salir y entrar de sus zonas de dormidero en el vaso de la Laguna de Gallocanta. Sin embargo, el termino de Bello también tiene amplias zonas esteparias en las que se pueden encontrar avutardas, o numerosas rapaces como aguiluchos pálidos y cenizos, águila real, ratoneros, cernícalos y un largo etc. La localidad conserva abundantes ejemplos de arquitectura popular, destacando el empleo de la mampostería en numerosos corrales y viviendas. También llama la atención su castillo, al norte del pueblo, el edificio del Ayuntamiento y otras viviendas populares como la antigua casa parroquial donde se ubica actualmente el bar. Por supuesto no debemos dejar de acercarnos hasta la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora y la ermita de la Trinidad.
Situada entre la Sierra Menera y el Campo de Bello esta localidad es una zona muy interesante para la ornitología. En primavera y verano, un paseo matinal por la zona esteparia de la Paramera de Blancas, te permitirá escuchar y observar multitud de aves características de este entorno como el sisón, la ortega o la rara alondra de dupont. En su casco urbano es posible visitar varios elementos de interés arquitectónico, de su arquitectura religiosa destaca Iglesia de San Pedro Apóstol, construida sobre un antiguo castillo, sus ermitas especialmente la de la Virgen de la Carrasca y algunos de sus peirones. De su arquitectura civil la Casa Grande, del siglo XVII con su hermoso escudo nobiliario, la Casa de los Valenzuela, o su Ayuntamiento en cuyo trinquete se aloja el bar de la localidad. Tras tu visita te puedes relajar en el entorno de la Fuente Vieja, a la entrada de la localidad.
Situado en la carretera que une las localidades de Bello y Tornos, este centro se instala en un edicificio remodelado utilizado hace años por los trabajadores del antiguo Ministerio de Obras Públicas. El Centro de Interpretación está gestionado por el Gobierno de Aragón y es atendido por educadores ambientales de la Red Natural de Aragón. Aquí recibiréis toda la información para disfrutar de esta Reseva Natural, pudiendo realizar excursiones y rutas de observación e interpretación. Ofrece una exposición didáctica sobre la creación de la laguna, cómo es su realidad y cómo ésta a veces actúa de factor condicionante o limitante. Relaciona esta realidad de la zona con un tipo de vegetación adaptada como son los tamarizales, carrizales y los juncales, que contrastan con la zona de campos de cultivo (sobre todo destinados a cereal y algo de patata). De forma general está abierto los fines de semana aunque los meses de noviembre y febrero, coincidiendo con los principales momentos de los pasos migratorios de las grullas, está abierto de jueves a domingo. En estos meses también se realizan visitas guiadas gratuitas aunque es necesario reservar previamente porque las plazas son limitadas.
Lugar donde se ubicaban las oficinas y las viviendas de los antiguos propietarios de la empresa que explotaba las minas de Ojos Negros.
Reserva Natural Dirigida de la Laguna de Gallocanta.
Debe su nombre (hoyos negros) a las minas de hierro, importante motor económico de toda la zona hasta su cierre en 1986 y que, desde antiguo, han condicionado numerosos asentamientos de población como atestiguan algunos de los yacimientos arqueológicos, entre las que destaca Torregabasa. También ha condicionado las importantes fluctuaciones de población (que ha pasado de más de 3000 habitantes alrededor de 1960 a menos de los 500 actuales). Pero Ojos Negros es una tierra rica en minerales que, además de hierro, posee unas salinas reales, que han estado en explotación hasta finales del siglo pasado. El paseo por su casco urbano te conducirá por la historia a través de los restos del castillo medieval del que se conserva, entre otros elementos, la torre del homenaje llamada “de la cárcel” que atestiguan su protagonismo histórico dada su posición fronteriza entre Aragón y Castilla. Ojos Negros cuenta, además, con la iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Pilar, del siglo XVIII y varias ermitas. De ellas cabe destacar, si bien por diferentes razones, la ermita de Santa Engracia o la ermita de San Pascual dentro del casco urbano. En cuanto a la arquitectura civil se conservan la casa de los Mateo y la llamada casa grande, junto con algunos elementos dispersos de edificaciones antiguas o los relacionados con el abastecimiento de agua, como el aljibe de la Torre, la Fuente Vieja y la fuente del Cháraiz con un lavadero cercano. Ya del XX es la fuente de la plaza del Ayuntamiento. Saliendo del pueblo en dirección a Sierra Menera te despedirá la ermita de la Virgen de los Dolores desde la que podrás llegar a su espectacular molino de viento lugar donde cada primer sábado de mayo se inicia la romería hacia la ermita del Santo Cristo.
Peirón que nos incica el acceso al GR-24 en la localidad de Bello
Su localización estratégica entre Aragón y Castilla condicionó la construcción de su espectacular castillo, cuya cara sur es la puerta de entrada a la vecina comarca de Albarracín . Además aquí encontrarás el cerro de San Ginés, uno de los puntos más altos del valle del Jiloca, considerado, con sus 1601 metros de altitud, el mirador del Jiloca. Su característico paisaje de afloraciones de rodeno, que emergen desafiantes y altivas, dotan a esta zona de singularidad como singular es, también, su centenaria carrasca de más de 11 m de altura y 310 cm de perímetro en el tronco. No menos importante es el paseo por el pueblo donde podrás visitar su patrimonio arquitectónico donde destaca: la Iglesia Parroquial de San Pedro o la moderna ermita de Villeta, la fuente y el ayuntamiento. También destacan otras viviendas como la llamada casa de Don Pepe o la casa de Don Pascual. Además podrás saborear su variada gastronomía y comprar su rica miel fruto de las flores del gayubazo y espliego, ambas de probadas virtudes medicinales, que proporcionan flor a numerosas colmenas.
Pozuel es un pequeño y pintoresco pueblo que te cautivará con su tranquilidad . Su ubicación, sobre un pequeño montículo, nos recuerda su importancia estratégica como bastión defensivo medieval de la frontera con los reinos de Castilla. Esta peculiaridad ha condicionado el urbanismo de la localidad generando un laberinto de pequeñas calles que giran entorno a un eje central y donde, todavía, es posible apreciar los límites de su muralla, algún torreón y una de las puertas de acceso, así como las posteriores ampliaciones extramuros. De su patrimonio arquitectónico destaca la Iglesia Parroquial de San Miguel, que guarda en su interior un importante retablo gótico-flamenco, la ermita de San Fabián y San Sebastián, la ermita de Santo Domingo de Silos y la ermita de la Virgen del Carmen, además de la numerosa arquitectura vinculada al agua.
Situado entre la Laguna de Gallocanta y la Paramera de Blancas, este pequeño pueblo es un buen punto de partida para los amantes de la naturaleza y sobre todo de las aves ya que permitirá al visitante avistar en su entorno especies esteparias como la calandria, alondras, terreras, ortegas y por supuesto sisones además de numerosos bandos de grullas en invierno en el entorno de la balsa de carabejas. En un paseo por sus calles puedes visitar la Iglesia Parroquial de San Pedro que se construyó para sustituir a la que antes estaba en el castillo de la localidad. Además existen elementos interesantes de su arquitectura civil, destacando la Casa Grande. Una vez finalizada la visita se puede relajar en la piscina climatizada que es la única existente en toda la comarca. En Torralba de los Sisones se celebra anualmente una feria agroganadera y de comercio el útimo fin de semana de mayo de la que destacan actividades como exhibiciones de esquile de ovejas.
Pintoresca población situada en las estribaciones de Sierra Menera. Te sorprenderá por el característico colorido de la piedra de rodeno presente en casi todas sus construcciones, entre las que destaca el ayuntamiento, el trinquete, la fuente de abajo y sus dos casas solariegas testigos de un pasado esplendor. También podrás admirar sus peirones como el de San Antonio, la Virgen del Pilar, Santa Bárbara y especialmente el de San José, uno de los más espectaculares de la comarca. Cuenta también con dos ermitas, la ermita de Santa Bárbara y la ermita del Santo Cristo. Por último, y no por ello menos importante, acércate a su iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, rícamente decorada. Antiguamente, coincidiendo con el domingo de Pentecostés en mayo, se celebraba la romería de los Poyales, a la vecina población de Ródenas. En la actualidad esta festividad se celebra el primer fin de semana de agosto, junto con las fiestas mayores.

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  • Foto de Descubre Jiloca

    Descubre Jiloca 11-feb-2014

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