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24,32 km

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cerca de Cadagua, Castilla y León (España)

El Valle de Mena (Burgos) es un lugar que siempre nos guarda rincones singulares, como por ejemplo, el nacimiento del río Cadagua, la Lobera de Castrobarto o la Cueva de Aguasal; ingredientes principales de la ruta que hoy nos disponemos a realizar. Partiendo del pequeño pueblo de Cadagua, os propongo esta ruta circular de 24,5km y 1100 metros de ascenso acumulado que, ascendiendo por el antiguo puerto carretil de La Magdalena, sigue la línea marcada por las cimas de Canto Muriel, Cantonad, Brazuelo y Alto Corosma (Sierra de La Magdalena o Montes de la Peña); para abandonar el casco por un desconocido portillo que nos permite visitar la anteriormente mencionada cueva. Una ruta completa con mucho que ver, y un buen toque de aventura, ya que tendremos que hacer uso de nuestra intuición para escoger el mejor camino.

Para llegar a Cadagua si venimos de Bilbao por la CL-629, justo antes de comenzar a subir el puerto de El Cabrio, tomaremos la carretera que a nuestra izquierda lleva a Lezana de Mena, y de allí a nuestro punto de partida. Dejaremos el coche junto a la iglesia, ya que es la única explanada donde hay sitio para aparcar. Los primeros pasos vacilantes que anuncian pereza, nos llevan calle arriba (S) tras la fuente-lavadero, en busca del cementerio. Se abandona la pista hormigonada después y pasamos junto a un depósito de agua, para ya en el interior del bosque cruzar las vías del tren por un paso soterrado. Estas vías con las que luego tendremos más encuentros, son las que cubren la línea León-Bilbao de FEVE.

Pronto el camino comienza a darnos pistas de su pasado carretil, enlosado y amplio; y es que lo cierto es que fue parte del Camino Real que hizo de lazo de unión entre meneses y losinos. Nos encontramos ascendiendo por el GR-85 (Ruta de los Sentidos), por verdes bosques que desaparecen al ir llegando al final del puerto. Es entonces cuando la calva y empinada ladera meridional del Canto Muriel se aparece ante nosotros (NW). Abandonando el camino nos enfrentamos a ella, pasando cuando la cuesta comienza a tumbarse junto a las ruinas de algún antiguo edificio que seguro sería para la custodia del puerto. Un perfecto balcón sobre el Valle de Mena. Continuamos en busca de la cúspide y coronamos la cima en el lugar que simplemente hay un pequeño hito de piedras: Canto Muriel (896m.).

Ahora el caminante tendrá que seguir la línea de cortafuegos que se extiende hacia oriente, y después junto al cortado descender (NW) hacia el collado que nos separa del Cantonad. Al toparnos con la señal que limita el paso de una pista forestal, giramos a la derecha y llegamos casi sin esperarlo al foso de la Lobera de Castrobarto (835m), en medio de un bosque de hayas y acebos. Los muros de esta trampa que servía para dar caza al lobo, rondan los 300-400 metros y si ascendemos pegados al muro de nuestra derecha, llegaremos al cortado de la sierra sin problemas. Una vez que nos encontramos junto al abismo, seguimos el impresionante cortado hacia occidente, en busca de la cercana cima de Cantonad (953m), donde un hito de piedras indica el punto culminante. La panorámica sobre los montes de la sierra de Ordunte es total aquí.

Ahora viene el tramo más laborioso de esta travesía, ya que tendremos que continuar durante casi 2,5km lo más pegados posible al cortado, pero buscando los huecos que nos deja la espesura del bosque para avanzar; ya que no hay un sendero claro. En este tramo pasaremos junto a los restos de una antigua borda o corral. La antena que se encuentra en la cima del Brazuelo nos orientará a modo de faro, para saber que cuando estemos cerca de ella tendremos que abandonar el cortado y girar hacia el sur. Pronto divisaremos el llamativo murete de piedras que avanza de norte a sur, comenzando en el mismo cortado y pasando muy cerca de la cima que nos disponemos a coronar; junto al cual ascenderemos para llegar a lo alto del Brazuelo (1075m). En la cima de la amplia meseta, una antena y vértice geodésico.

La marcha continúa hacia el extremo occidental de esta meseta, en un sencillo caminar entre suaves formas que hacen que pasemos de manera desapercibida por el alto de La Cueva (1064m) primero, y culminando en el Alto Corosma (1075m) después.
El caminante tendrá que bajar a la cercana Poza Tres Navas y desde ella continuar con la marcha hacia el cortado (N), cruzando un pinar. Cuando aviste un característico balcón calizo, deberá saber que a la izquierda de este se encuentra el antiguo portillo que utilizaremos para abandonar la meseta. No he conseguido encontrar referencias de este portillo, pero por la toponimia de los mapas del IGN, bien se podría llamar portillo de “El Rubio”. El sendero casi imperceptible, pierde altura en línea recta por este encajonamiento primero, y después gira a la derecha ceñido a la pared; hasta situarse justo bajo la entrada a la cueva de Aguasal (950m).

Para entrar a la cueva hay una cuerda instalada, ya que hay que trepar por una terraza bastante resbaladiza. La entrada tiene una forma ovalada y alargada, y el interior mantiene la misma forma durante un rato, resultando un tanto estrecha; pero con pequeñas hoyas que se abren a los lados. Vemos unos cuantos murciélagos y como tras un rato no llegamos a ninguna galería de interés, volvemos atrás para juntarnos con Mikel que nos espera fuera.

Tras valernos de la cuerda fija para destrepar desde la entrada de la cueva, descendemos barranco abajo por un suelo que dibuja un collage de hojarasca y piedras cubiertas de musgo (N-NW). Así llegaremos hasta unas rodadas en campo abierto que seguiremos hacia oriente, para después en el hayedo tomar una senda que, tras pasar por un collado (783m) nos llevará a cruzar las vías del FEVE. Al otro lado de la línea del ferrocarril se continúa por el camino que pierde altura hasta las afueras de Leciñana de Mena; allí en una bifurcación se toma el camino de la derecha para volver a encarar la sierra (S) y ganar altura por un camino empedrado, hasta situarnos casi a la par de las vías (640m). Es entonces cuando volvemos a girar hacia oriente y avanzamos paralelos a la línea de FEVE, cruzando hasta en dos ocasiones más las vías; siguiendo un cortafuegos que nos llevará hasta el apeadero de Cantonad.

Se pierde altura a continuación por el bosque, en busca de la pista que va de Lezana a Cadagua; enlazando con ella a la altura de una granja. Girando a la derecha y con el Canto Muriel sobre nosotros, proseguimos por el antiguo camino desde el que disfrutamos viendo corretear a un corzo en un descampado. Cruzamos las aguas del Cadagua sobre un antiguo puente y unos 300 metros después encontramos la entrada al nacimiento; marcada con poste indicador. A la derecha del descampado se encuentran los manantiales denominados “Fuentes del Cadagua” y al fondo bajo la pared, “El Bocarón” o “La Cencerrona”, portalón del que brotan las aguas y que recibe ese nombre por el ruido que se escucha en su interior. Cerca del Bocarón se halla también la “Cueva del Francés”. Normalmente si no es época de lluvias se puede acceder a las cavidades, pero hay que desenvolverse entre los grandes bloques de piedra.

Tras la merecida visita al lugar, se vuelve al camino principal que en pocos minutos ya nos lleva de vuelta a nuestro punto de partida: Cadagua.

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2 comentarios

  • Foto de luis.itxina

    luis.itxina 17-sep-2016

    Muchas gracias rota por este track que nos vino bien para una de nuestras rutas.
    Un saludo

  • Foto de rota

    rota 17-sep-2016

    Gracias a tí una vez más

Si quieres, puedes o esta ruta