Descarga

Distancia

17,29 km

Desnivel positivo

4.108 m

Dificultad técnica

Moderado

Desnivel negativo

3.935 m

Altitud máxima

4.255 m

Trailrank

34

Altitud mínima

2.951 m

Tipo de ruta

Solo ida
  • Foto de CAMINO INCA, 2ª JORNADA
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Tiempo

23 horas 21 minutos

Coordenadas

1530

Fecha de subida

31 de mayo de 2016

Fecha de realización

abril 2016
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4.255 m
2.951 m
17,29 km

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cerca de Ranrapata, Cusco (Peru)

RUTA REALIZADA EL 10/04/2016.
COMPONENTES: YANINA, MARÍA, JUAN, PATRICIA, ALEX, BRUNO, NINO, SUSI Y VICENTE.
ITINERARIO: WAYLLABAMBA / PUESTO DE CONTROL / LLULLUCHAPAMPA / ABRA WARMIWAÑUSCA / PAQ’AYMAYO / RUNKURAQAY / LAGUNA COCHAPATA / ABRA RUNKURAQAY.
RECORRIDO: LINEAL.
AGUA EN RUTA: NO
DISTANCIA: 10 KM.
TIEMPO: 08:00 HORAS.
ALTURA MÁXIMA: 4.215 M. (ABRA WARMIWAÑUSCA) Paso de la Mujer Muerta.
DESNIVEL POSITIVO: 1.300 M.
DIFICULTAD: MODERADA. (Técnicamente no hay mayor dificultad que la aclimatación individual a la altura)
LA RUTA: Nos despiertan temprano con una taza de mate de coca que nos sirven en la tienda. Reconfortante. Recogemos nuestros enseres, preparamos la mochila y nos aseamos. El día parece más despejado y tenemos preciosas vistas a la cordillera Vicalbamba y el Nevado Salkantay (6.215 m.) que anoche no vimos.
Potente desayuno en la tienda común mientras los porteadores desmontan el campamento y estamos preparados para la marcha. Pronto pasamos un control por los guardas forestales, donde presentamos nuestros pasaportes. Entramos en la zona de Llulluchapampa con alto grado de humedad y exuberante vegetación autóctona.
Ronald nos muestra algunos especímenes de la flor nacional del Perú la cantua, conocida también como la flor sagrada de los incas. Empieza lo bueno, un prolongado y constante desnivel de subida donde poco a poco van apareciendo los peldaños de piedras, primero como rellanos y luego como escaleras.
Es cuestión de tomárselo con calma y fijarnos en la belleza forestal que nos rodea: un impresionante bosque autóctono de uncas. Espigados árboles de delgados y retorcidos troncos de corteza liviana de color claro, y con poca copa vegetal, que sobresalen de la verde vegetación de matorral bajo. Ladeamos algunos torrentes.
A medida que se inclina el sendero, los escalones de tornan más verticales formando un hermoso pasillo entre el bosque. Con la altura comenzamos a tener impresionantes vistas mucho más cercanas a la cordillera Vicalbamba y sus nevados entre verticales barrancos que descienden al fondo del valle.
Superado el desnivel de los 3.500 m. paulatinamente la vegetación arbórea va mermando hasta desaparecer. Volteamos una especie de collado con más vistas a los nevados y a nuestra próxima referencia: Abra Warmiwañusca, el Paso de la Mujer Muerta y cota más elevada del Camino Inca 4.215 m.
La Altitud comienza a hacer mella, hay que aminorar el paso y beber más a menudo haciendo breves paradas, los caramelos de coca ayudan. Los porteadores de otras expediciones que han salido más tarde nos adelantan a un buen ritmo pese a lo abultado de sus petates, la mayoría van mascando hojas de coca.
Es un largo tramo pegado a la ladera de la montaña que poco a poco se va inclinando más; en lo alto del Paso vemos pulular algunas personas que nos parecen diminutas como hormigas. Nos pasa gente más fuerte de otras expediciones, pero se nos dibuja una gran sonrisa cuando adelantamos a otros que han madrugado más.
Entre parada y parada admiramos el paisaje que aunque carente de vegetación es soberbiamente bello, y hacia atrás las nubes concentradas sobre los nevados. Físicamente Susi se encuentra bien pero nota la escasez de oxigeno en el aire. El último tramo es el más duro, vuelven los escalones y con ellos un esfuerzo añadido.
Despacio superamos el último repecho y alcanzamos el Abra WarmiWañusca (4.215 m.) nuestra máxima altura. La sonrisa de Susi es de una satisfacción increíble al comprobar que todavía hay gente llegando. Nos felicitamos todo el grupo y hacemos fotos del extraordinario paisaje que estamos contemplando.
De la nada aparece una botella de champan y unos vasos que Ronald portaba en su mochila. Todos acuerdan por unanimidad concederme el honor de descorcharla al ser el emérito del grupo. El corcho sale limpio y estruendoso; entre risas brindamos por el éxito conseguido. Salud.
Ronald nos pide que subamos unos metros más arriba para hacer un pequeño ritual dando gracias a la Pachamama. Nos sentamos en el suelo todos muy juntos, nos repartimos unas hojas de coca que colocamos debajo de unas piedras mientras Ronald musita unas palabras en quechua, es un entrañable momento místico.
Iniciamos la bajada por el nuevo valle. Desde arriba vemos como el camino serpentea por la margen izquierda y en un momento dado retoma la subida. Nos abrigamos, el aire sube fresco. En la bajada vuelven los escalones pero en este sentido son factibles aunque las rodillas pueden resentirse.
El sendero se extiende por ambas laderas del valle, invadidas por matorral bajo, muy parecido a las matas de esparto y que en otoño comienza a amarillear, contrastando con las nubes de algodón atascadas en los nevados. Vemos como algunos torrentes se precipitan desde gran altura ladera abajo.
En la zona intermedia llegamos a Paq’aymayo donde muchas expediciones suelen acampar para pernoctar, pero nosotros solo tenemos la comida. Nos refrescamos, y tras la abundante y variada comida con una taza de mate de coca, emprendemos de nuevo la marcha cuesta arriba.
Otra vez los escalones son los protagonistas, los incas sabían que el sistema era infalible para superar fuertes desniveles en poco espacio, y además perduraban para siempre con un mínimo mantenimiento, resistiendo perfectamente a la temporada de lluvias torrenciales.
Llegamos a Runkurakay, “casa abandonada o derrumbada” situada a una altura de 3.760 m. entre densa vegetación. Es una construcción semi-circular, con una plaza central y recintos que bordean la construcción; en los muros se pueden notar nichos u hornacinas, así como puertas trapezoidales.
La función que pudo haber tenido, por el sitio estratégico en el que se ubica, es la de un lugar de alojamiento, tambo o sitio de control. Sin embargo, la forma de la planta puede dar pie a muchas interpretaciones, aún no estudiadas hasta el momento. Podemos ver abajo los campamentos de Paq’aymayo.
La zona es muy húmeda y tenemos que abrigarnos; seguimos subiendo entre una espesa neblina hasta el Mirador de la Laguna Cochapata donde tenemos la suerte de ver una taruka o venado andino en sus orillas. Es de tamaño medio y su pelaje es casi gris.
La bruma lo envuelve todo y el cansancio se refleja en nuestros rostros. Descendemos una tanda de escaleras para entrar por una grieta a una especie de túnel inca. En las zonas rocosas observaban las grietas, y con palos y piedras, poco a poco las iban ensanchando hasta convertirlas en un pasadizo.
Unos cuantos escalones más y llegamos al Abra Runkurakay donde en la bruma distinguimos dos lagunas mucho más pequeñas. Pasamos por el cruce de Saqyamarka por donde continuaremos mañana y poco más adelante vadeamos un torrente por un puente y llegamos a nuestro campamento donde todo está preparado para nuestra cena.

Ver más external

Waypoint

Abra Runkurakay

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Abra Warmiwauska

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Laguna Cochapa

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Llulluchapampa

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Paq'aymayo

Waypoint

Puesto Cotrol 1

Waypoint

Runkurakay

Waypoint

Wayllabamba

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