Tiempo en movimiento  4 horas 38 minutos

Tiempo  5 horas 49 minutos

Coordenadas 3752

Fecha de subida 17 de junio de 2019

Fecha de realización junio 2019

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135 m
-8 m
0
5,5
11
22,0 km

Vista 70 veces, descargada 8 veces

cerca de Marinhas, Braga (Portugal)

Corta etapa hoy donde nos alejamos de la playa y las pasarelas para adentrarnos por primera vez en el bosque. Dejamos Marinhas pasando al lado de la iglesia de la población y atención porque a apenas 800 metros y a la altura de la capilla que marcamos, si nos vamos a la derecha, podemos visitar los curiosos Moinhos de Abelheira, apenas nos llevará 5 minutos llegar a ellos. Pasaremos por la localidad de Belinho y seguiremos por una pista que nos llevará a adentrarnos a un bonito bosque que nos llevará en bajada al río Neiva que pasaremos por su puente de piedras (km 7,3). Desde aquí, gran novedad, nos encontramos con la primera subida a destacar de este camino portugués de la costa, hacia la Igreja de Santiago, que como se detalla bien merece una visita por su significado, es la iglesia consagrada al apóstol Santiago más antigua de la península, dejando a parte claro está la catedral de Santiago. Antes de llegar a la iglesia pasaremos por un albergue privado, km 8, el Dom Nausti, una buena posibilidad para distribuir las etapas de una manera alternativa. Visitada la iglesia saldremos por la zona del parking y en subida nos volveremos a adentrar en el bosque alternando con tramos de pista empedrada para acabar pasando por la iglesia de São Romão de Neiva. El camino nos lleva sin dificultades hasta Chafé primero y Anha más adelante, pasando por su iglesia donde podemos sellar la credencial km 16,7. Otra pequeña subida por carretera nos lleva a un curioso memorial y luego en bajada llegamos a Darque y al comienzo del largo puente Eiffel sobre el río Lima, donde al otro lado llegamos a Viana do Castelo y al poco y pasando por debajo del mismo encontramos la Igreja do Carmo donde se encuentra el albergue de peregrinos donde pernoctaremos en la interesante ciudad de Viana do Castelo.
La iglesia matriz de Marinhas es un templo que aglomera una mezcla de estilos y de reconstrucciones. En la fachada norte, se encuentra la parte más antigua. Mirando arriba a sus aleros se ve la “cachorrada” de tradición románica, de finales de la Edad Media o del siglo XVI. Es de destacar también la llamada “Casa das Marinhas”, al lado de la iglesia, diseñada por Alfredo Evangelista Viana de Lima, uno de los principales responsables de la implementación del Movimiento Moderno de la Arquitectura en Portugal. La “Casa das Marinhas” (1954-57) corresponde a lo que el artista llama “o solar dos tempos modernos”. En ella está expresado el equilibrio entre modernidad y tradición.
En las inmediaciones de esta capilla y al inicio de la etapa hemos visto ya unas indicaciones hacia los Muinhos da Abelheira. Atención, porque desde esta capilla tomando una de las calles a la derecha y a apenas 5 minutos vamos a llegar a los famosos molinos que realmente valen la pena visitar. Toda una imagen de postal de esta zona de Portugal y un vestigio del pasado.
Este sendero de bajada hacia el cauce del río Neiva es uno de los tramos más bellos de este Camino Portugués de la Costa y uno de los contados tramos boscosos que encontraremos en este camino donde predomina como hemos visto el piso duro. En este corto pero bonito tramo se atraviesa un bosque de ribera que en otoño, con los tonos ocres y rojizos de las hojas, resulta espectacular y que en verano nos ofrece un soplo de aire fresco entre helechos.
Otro puente y otro río más en este camino portugués de la costa. El paso del río Neiva, por lo general bastante caudaloso, se realiza por una pontella o plataforma de losas de granito, sin barandilla, como debía hacerse ya en épocas romanas y medievales. No presenta dificultad pero en caso de lluvia puede resultar resbaladizo. Uno de los rincones para recordar de este camino galaico-portugués.
Atención porque esta iglesia, la iglesia de Santiago, que data del siglo IX, es la primera dedicada al apóstol de toda la península, ahí es nada, después del templo primitivo de Compostela. Bien merece la pena su visita y tomarse un descanso en su exterior. En su interior, cerca de la entrada y detrás de un retablo que pasa desapercibido, podemos ver la lápida labrada donde consta la consagración de la iglesia al santo en el año 862 por parte del obispo de Coimbra. En la iglesia tenemos un curioso sello para poner en la credencial que representa la inscripción de la piedra de consagración. Si tenemos ganas, vale la pena también visitar el cementerio adyacente.
El antiguo monasterio benedictino de São Romão data del siglo XI, si bien de éste sólo queda el recuerdo, pues fue reconstruido íntegramente en el s. XVII. De esta época se conserva la iglesia, con fachada barroca y decorada con molduras curvas, volutas, pináculos y expresivas formas vegetales. En su interior, de nave única, destaca el retablo mayor, fechado en 1665 y que fue trasladado desde otro monasterio cercano a Braga; también es interesante el claustro neoclásico, de dos pisos y en orden toscano.
Como explica la leyenda de la piedra memorial, en este lugar fue asaltado y asesinado el vecino de la freguesía vecina de Apúlia, João Pereira de Saraiva, en 1886.
Se cruza el río Lima por el puente Eiffel, de 560 metros de longitud; fue construido por el famoso ingeniero francés en 1878, diez años antes de la torre Eiffel en París. Por su tablero superior circulan coches y peatones, mientras que el inferior es para los trenes. Hasta entonces el paso del río se hacía con barcas.

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