Tiempo  7 horas 35 minutos

Coordenadas 4177

Fecha de subida 14 de octubre de 2017

Fecha de realización octubre 2017

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1.590 m
1.301 m
0
5,8
12
23,04 km

Vista 262 veces, descargada 12 veces

cerca de Cantalojas, Castilla-La Mancha (España)

Si quieres ver más acerca de esta ruta, accede a nuestro blog:
https://drutas4.com/2017/12/30/otono-en-estado-puro/
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Esta ruta por el famoso hayedo la vamos a realizar siguiendo primero Senda del Robledal y enlazando posteriormente con la de Carretas, para así trazar una ruta circular por el valle del río Lillas.
Tiene dos partes claramente diferenciadas. Una primera mitad más quebrada de subidas y bajadas bordeando el valle del río por la cresta sur hasta llegar a un bonito mirador, y luego una segunda mitad más llana en ligera bajada en la que volvemos siguiendo el cauce del río por el fondo del valle.
Aclarar también que hemos realizado esta ruta dos veces en diferentes puntos del año: febrero y octubre. Iré indicando las diferencias en cada zona cuando aplique.
Comenzamos en el parking señalado en el mapa. Por si hay dudas, en este parking no es necesario reservar plaza (al menos nosotros no tuvimos que hacerlo). Sí que es necesario reservar en otoño en el otro parking (por el que pasa la ruta que vamos a seguir).
Nada más salir del parking, existe la posibilidad de seguir la pista asfaltada hasta la primera desviación, o bien adentrarse en el prado arbolado a la izquierda. Nosotros optamos por esta segunda opción. Bastante asfalto vemos ya todos los días. La ruta es muy fácil de seguir gracias a los postes con marca verde que podemos encontrar con mucha regularidad.
Es necesario pasar por el primer desvío marcado en la ruta, ya que el resto de terreno está vallado, al menos hasta donde vimos nosotros.
Tras avanzar por el pequeño vallecillo acompañados de las primeras vacas, llegamos al cauce del río Lillar por primera vez. Lo salvamos pasando por encima de un curioso puente hecho de lajas de pizarra. Cuando estuvimos en Febrero se había formado un estanque que permite unas bonitas fotos utilizando el reflejo en el agua de las elevaciones del fondo. Sin embargo en octubre, después de un verano especialmente seco el de 2017, queda poca agua en este lugar.
Tras cruzar el puente podemos ver a la izquierda restos de construcciones de pastores hechas también con lajas de pizarra. Aunque no pasamos por allí en la ruta subida, sí que pasamos en febrero. Os pongo el marcador, aunque se distinguen perfectamente a simple vista desde la senda..
Afrontamos entonces la primera subida para abrir boca. Tendremos que afrontar tres en esta primera parte de la ruta.
Tras una corta bajada, afrontamos la segunda. Es la que tiene más pendiente de las tres, pero también la más corta.
Tras encontrarnos un precioso prado en la parte alta, bajamos y afrontamos una nueva subida. Esta última siguiendo la pista habilitada para bicicletas. Ojo con el tráfico de ciclistas aquí, hay espacio para todos ;) Esta subida es larga pero tendida.
A la mitad nos desviamos para admirar el roble centenario de las Güensas. Ojo, cuando estuvimos en octubre había un nido de avispones en uno de los agujeros del tronco. Eso sí, observando el árbol desde un par de metros de distancia no nos molestaron.
Continuamos con la subida hasta llegar al punto en que hay que abandonar la pista. Si sigues sólo unos pocos metros más adelante en la pista, hay un pequeño mirador donde hacer alguna foto (no está en la ruta porque sólo fuimos ahí en febrero, pero está sólo a unos pocos metros del punto "salida de pista").
Llegamos ahora a uno de los puntos más bellos de la ruta para nuestro gusto. La senda pasa por bosques densos mientras bordeas la ladera. En invierno, los árboles estaban pelados, pero como había un poco de niebla, el efecto era mágico. En otoño los árboles aún tenían la hoja. Desafortunadamente para nosotros aun no del todo seca después de un comienzo de otoño muy atípico, así que no hemos podido disfrutar del contraste de colores como esperábamos. Hay muchos lugares en los que corre agua, y otros donde sale de orificios en la ladera. Todo esto en febrero, claro. En octubre hemos visto poca agua.
Más adelante se puede admirar (desde lejos que os veo las tentaciones) un precioso tejo. Si lo ves en invierno se puede admirar en todo su esplendor, dado que casi toda la vegetación alrededor es de hoja caduca y destaca sobre el fondo como una mancha verde.
Un poco después pasamos por un puente que sortea el arroyo que baja de la montaña. La diferencia entre febrero y octubre es abismal, claro. En febrero baja repleto de agua formando pequeñas cascadas. En octubre apenas encontramos un hilillo de agua.
Encontramos tras el puente una ligera subida, avanzando hasta el mirador. Desde este punto se puede tomar una panorámica excelente de gran parte del valle. Nosotros aprovechamos para comer en esta zona llana y muy abierta, aprovechando eso sí un árbol para protegerlos del sol de justicia de Octubre. Sí de justicia en Octubre, digo bien.
Posteriormente tomamos la bajada hacia el parking (no el que hemos utilizado nosotros, sino el que es necesaria reserva). Bajamos siguiendo en parte el cauce del arroyo de las Carretas prácticamente seco en muchos tramos, y cruzándolo un par de veces por puentes de madera.
En esta parte se pueden encontrar varios pequeños prados donde se embalsa el agua (si hay, claro) y donde se pueden ver rebaños de vacas pastando tranquilamente.
Finalmente llegamos al parking. Es un lugar donde podemos rellenar nuestras botellas, ya que aún queda un buen trecho por delante.
A partir de este punto, el camino no tiene pérdida. Se trata de seguir el cauce del río por el fondo del valle. ¿Por donde? Pues depende mucho de cuánta agua haya. En febrero elegimos el margen derecho, y nos vimos obligados en varias ocasiones a atrochar por la ladera porque el agua nos cortaba el paso. En algunos puntos hay pequeñas veredas abiertas que facilitan un poco este paso, en otros no tanto. En octubre pudimos ir indistintamente por cualquiera de las dos orillas del río, y de hecho lo cruzamos por vados de piedra naturales cuando nos venía bien para poder seguir o cuando nos llamaba algo la atención.
Es posible ver ranas y peces en el río. En este caso, la falta de agua ayuda porque están más concentrados en los lugares donde hay más.
En esta parte no olvidéis mirar hacia atrás de vez en cuando. La perspectiva de los prados a los lados del cauce, las laderas arboladas a los lados y las montañas al fondo es bajo mi opinión la mejor fotografía que vais a tomar en todo el día.
Seguimos el cauce hasta llegar a la pista que nos devolverá al parking. Si vais por la orilla derecha, tendréis que utilizar un puente al efecto. Aunque en la ruta subida nosotros no lo utilizamos porque en ese punto íbamos por el lado izquierdo, os lo he dejado marcado.
Afrontamos una última subida por la pista asfaltada y hemos terminado.

Ver más external

Puente

Puente acceso a pista

Necesario si a la vuelta por el fondo del valle has seguido el curso del río por la orilla derecha (sur).
parquing

Parking

Este parking necesita reserva en otoño.
Waypoint

Prado

En esta zona hay varios lugares más abiertos donde se forman prados y charcas. Es posible ver rebaños de vacas. En las charcas hay ranas y peces.
Waypoint

Carbonera

Hay un cartel explicando la utilidad de esta estructura.
Intersección

Bajada parking

Bajamos por aquí tras pasar por el mirador.
panoramica

Mirador

Buen lugar donde tomar panorámicas del valle y las montañas de alrededor.
Puente

Puente

Puente de pizarra que salva el arroyo. Cuando hay agua suficiente se forman pequeñas cascadas y charcas.
árbol

Tejo

Majestuoso tejo en la ladera a la derecha del camino. No está permitido bajar hasta él.
Intersección

Salida de pista (mirador)

En este punto abandonamos la pista. Si se sigue adelante unos metros hay un pequeño mirador donde hacer fotografías de las montañas del fondo y del valle que corre paralelo al que sigue la ruta.
Intersección

Acceso a pista

Toamos la pista. Se comparte con las bicicletas.
árbol

Roble centenario de las Güensas

Hay unas escaleras rudimentarias hechas con troncos asegurados a la ladera. En octubre de 2017 había un nido de avispones en uno de los huecos del tronco.
cima

Mojón

Ánimo, ya ha pasado lo peor.
Ruinas

Cercados de ganado

Aunque están en ruinas, aún es posible ver la estructura general.
Puente

Puente de pizarra

Intersección

Desvío

Obligatorio pasar por aquí porque el resto del camino está cercado.
parquing

Parking

Este parking no necesita reserva. Es una explanada amplia donde caben muchos vehículos. En caso de que alguien del personal pida reserva, indicar que se va a dejar el coche allí y que se va a hacer la ruta larga.

Comentarios

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