Tiempo  5 horas 40 minutos

Coordenadas 1089

Fecha de subida 18 de septiembre de 2016

Fecha de realización septiembre 2016

  • Valoración

     
  • Información

     
  • Fácil de seguir

     
  • Entorno

     
-
-
1.902 m
1.394 m
0
3,3
6,5
13,04 km

Vista 1582 veces, descargada 40 veces

cerca de Cortijada Dehesa del Calvario, Andalucía (España)

Empezamos la ruta en el aparcamiento del Barranco de San Juan; junto a la pantaneta que hay sobre el Arroyo de San Juan; debajo de las Canteras de Serpentina (piedra de color verdoso), hoy abandonadas. De estas Canteras se sacó piedra para decorar numerosos edificios de Granada y también de El Escorial en Madrid. De esta serpentina son los medallones que hay en los pilares de la fachada de la Chancillería.

Podéis encontrar una ruta, en coche, para llegar desde el centro de visitantes El Dornajo, hasta la zona de aparcamiento cerca de las Canteras de Serpentina en:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14793225

Pasadas las puertas, que cierran el paso al ganado que pasta libremente, veremos las Canteras y posteriormente un redil con cargadero de ganado.

Después hay una larga y zigzagueante cuesta que sube atravesando zonas de robles, encinas, rascaviejas y gamones, alternados con otras de cipreses de gran porte de reforestación provenientes del vivero que había en la Hortichuela.

El sendero gana rápidamente altura y va escondiéndose en las espesuras y salvo en algún recodo, alguna curva, no dejan ver el paisaje de fuera.

En septiembre vimos un gran número de flores de Azafran de la Sierra y en primavera hay una ingente cantidad de lirios.

Tras unos 40 minutos de fuerte subida, llegamos al Cortijo del Hoyo, donde se aprecian las ruinas de una típica explotación agrícola- ganadera de Sierra Nevada.

Los primeros pobladores ocuparon las zonas menos abruptas de la montaña, despejando el robledal original para crear tierras de cultivo y pastos para el ganado.

A partir de primavera, conforme se retiraba la nieve hacia las cumbres, comenzaban las labores y el pastoreo. Hasta hace solo unas décadas los habitantes de Güejar se trasladaban a estos parajes de la sierra donde las familias permanecían en los cortijos y cabañas hasta el mes de octubre, una ves terminada la temporada de las patatas.

Se trabajaba de sol a sol. Siempre había algo que hacer, labrar, regar, quitar piedras, la trilla, transportar la cosecha… Una red de acequias y balsas abastecían estos terrenos, junto con otras construcciones integradas en el paisaje y dignas de apreciar, como eras, balates, cortijos, etc.

La tierra se estercolaba previamente con el mismo ganado, que se encerraba dentro de un redil portátil, y cada día se iba desplazando por toda la finca. Luego se araba y sembraba. Los niños se ocupaban desde muy pequeños en vigilar que el ganado no se metiera en la sementera.

En el Cortijo del Hoyo residía una de estas familias que se ocupaban de labrar la tierra para cultivar trigo, cebada, centeno y la apreciadísima patata “Copo de Nieve” que era usada como semilla en la Vega de Granada. En el itinerario hacia Haza Mesa pueden observarse los hoyos donde se conservaban las papas. Actualmente, en las Casas de la Hortichuela, se están recuperando algunas de las variedades de patata que se sembraban antaño en un intento de recuperar nuestra valiosa biodiversidad agrícola.

Por lo general, la gente que vivía aquí se alimentaba de lo que se criaba en el terreno, además de migas, leche y huevos. Los productos que no tenían a su alcance, eran adquiridos en el pueblo por alguno de los vecinos que cada cierto tiempo hacia el camino en mulo.

También se realizaban aprovechamientos forestales. Los lugareños acudían a la finca a por madera, servicios que gestionaba el guarda puesto que no se podía recoger libremente. De esta forma se entregaba un vale con 3 ptas. de valor, que servía como justificante a la guardia civil de que había sido adquirida legalmente.

Una vez arriba, se abre la vista de improviso; debajo el amplio y escarpado valle por donde fluye el Genil y a la espalda Güejar-Sierra, más allá la Vega y detrás Sierra Elvira. Un poco más adelante nos encontramos con una intersección, con un panel informativo sobre la Ruta de Haza Mesa; nosotros seguimos hacia el Cortijo del Hornillo.

Desde el Cortijo del Hoyo, el sendero llanea y discurre por una media ladera pedregosa. En esta zona puede sorprendernos sobre los riscos la cabra montesa, el vuelo majestuoso del águila real, el petirrojo o el pinzón. Pasaremos por El Barranco de las Tormentas (que no hace honor a su nombre) y por la Loma del Muerto donde nos cruzamos con una amabilísima agente del ministerio de medio ambiente con la que charlamos sobre la zona un buen rato y también nos enseñó un ejemplar de mantis religiosa.

Después, siguiendo el sendero, llegaremos a una zona con un frondoso robledo donde se encuentra una fuente con una fresquísima y buenísima agua potable; según nos dijo la agente: “las otras fuentes pueden estar contaminadas por excrementos de vaca, pero esta no”. El robledo está compuesto por ejemplares de Roble Melojo o rebollo que es un árbol propio de lugares más frescos y lluviosos por lo que, en el sureste de la Península Ibérica, son formaciones escasas y raras.

Son arboles caducifolios, aunque sus hojas son marcescentes, es decir, permanecen secas en el árbol gran parte del invierno. Las bellotas maduran en otoño. Rebrota de las raíces originando numerosos retoños, puede alcanzar hasta 29 m. de altura, soporta bien las heladas y puede vivir entre 500 y 600 años.

Su madera se utilizaba para fabricar herramientas de labranza y para hacer camas en las antiguas chozas.

Su conservación es prioritaria ya que, si se deterioran, a menudo no vuelven a regenerarse, siendo sustituidos por plantas de hoja perenne, como la encina, mejor adaptadas a las condiciones actuales.

Algo más adelante nos encontramos con las primeras acequias. Podemos diferenciar, atendiendo a su utilización, dos tipos de acequias en Sierra Navada:

-Acequias de Riego: transportan el agua a los cultivos.

-Acequias de careo: facilitan la infiltración del agua en zonas de baja pendiente durante el periodo del deshielo (primavera) para generar pastos y en zonas permeables o de fractura, recargan acuíferos para así incrementar los caudales de las fuentes situadas en las proximidades de los pueblos. De esta ingeniosa manera se aprovecha este recurso durante el periodo estival tanto para el regadío como el abastecimiento humano.

Las acequias se impermeabilizaban utilizando siempre elementos del terreno, como lajas (esquisto) y launa (filitas), y otras, las más, se construyen sin impermeabilización alguna, practicando las bosqueras o aliviaderos en los puntos elegidos.

La mayoría de estas acequias aún se conservan y están perfectamente integradas en la fisonomía natural del macizo, donde ejercen un importante papel ecológico. Conforman valiosos ecosistemas, tanto a lo largo de la propia acequia como en su entorno, tal es el caso del robledal de esta dehesa aportando diversidad a nuestros paisajes y siendo hábitat de importantes especies de flora y fauna.

Siguiendo la ruta pasaremos por el Barranco de la Loma del Muerto, donde encontramos otra fuente (no beber) y llegaremos a las ruinas del Cortijo de la Paranza. Después viene el Arroyo de Cabañas Viejas donde nos encontramos con una vaca y algo más allá con sus terneros. Estos, que por miedo a nosotros nos adelantaron, los llevamos delante un buen tramo hasta que decidimos apartarnos del sendero para que volviesen con su madre. ¡Qué bonicos!

Posteriormente nos encontramos con una alberca cercada y utilizada como refugio de una amplia representación de anfibios, grupo de especies de vital importancia para la supervivencia de los ecosistemas, pues se alimentan de muchos insectos que podrían llegar a constituir autenticas plagas, y a su vez forman parte de la dieta de otros animales como las aves y reptiles.

Por beneficio común, es tarea y responsabilidad de todos la protección y reparación de sus hábitats naturales que sistemáticamente hemos maltratado y destruido.

Pasamos cerca de el cortijo de Casas Viejas y seguidamente llegamos a un intersección; por un lado un primer enlace que con un descenso de 2 km. nos llevaría a la Vereda de la estrella; y por otro, el que seguimos, el del Cortijo del Hornillo.

Seguimos por el robledo que en esta parte más alta aún mantiene todas sus hojas verdes. Nos encontramos en el paraje conocido como Cortijada Dehesa del Calvario.

Desde estas alturas se domina casi completo el valle del Genil que corre de este a oeste. A destacar el gran contraste entre la ladera de solana que da al sur y la umbría que da al norte. No hay transición entre una y otra. A un lado y otro del río el cambio es radical y brusco. Enfrente, en el carasol, apenas hay árboles, salvo en algún rincón perdido de los barrancos. Manda la roca desnuda, lavada por las lluvias y salpicada de prados pardos y amarillos, verdes sólo en primaveras lluviosas. En este lado, en la umbría, el terreno está ocupado por robles y bajo ellos rascaviejas, majuelos, agracejos, escaramujos... En las zonas más bajas y húmedas quejigos, castaños y cerezos.

Al doblar una esquina se muestra de improviso las moles de las cumbres tres miles. En un claro del bosque, de golpe, se deja ver enfrente el Mulhacén y sus escoltas acompañantes, la Alcazaba, Puntal de la Caldera, Cerro de los Machos... Es un espectáculo que no se ve venir, que se abre de improviso provocando sorpresa y admiración.

Abul Hasan Ali Ben Saad, llamado Muley Hassan y en las fuentes cristianas, Muley Hacen, fue hijo de Abu Nazar Saad, Ciriza, hemano de El Zagal, padre de Mohamed XII, Boabdil, y enamorado de Isabel de Solís, Zoraida. La historia, falsa pero bonita, dice que a su muerte y harto de traiciones, quiso que lo enterrasen lo más cerca posible del cielo y lejos de los hombres.

Al llegar al mirador del Cortijo del Hornillo hay que hacer una parada e identificar los tresmiles, con la ayuda del panel informativo ubicado en el lugar.

El cortijo del Hornillo está en pie y muy bien conservado, con sus techos de pizarra o paja sirviendo de refugio para montañeros y para los trabajadores forestales. Está compuesto por varias viviendas provistas, sin ningún tipo de lujo, de mesas, camas, literas, bancos de piedra, chimenea, estribes, una alberca, una fuente potable, una era y, cómo no, un hornillo de leña haciendo honor a su nombre.

Merece la pena seguir el sendero unos metros más después de Cortijo del Hornillo, para llegar al mejor mirador de esta zona y en sus cercanías se ha recuperado una vieja alberca, cercada para proteger a la población de anfibios y en la que se refleja boca abajo el Mulhacén. También están en buen estado las acequias y la era. Es el etnológico otro atractivo del lugar aunque, claro está, muy atrasado por el paisajístico.
En este punto se encuentra el segundo enlace con la Vereda de la Estrella que se encuentra a 1,7 km.

Desde el Cortijo del Hornillo podemos optar por regresar por la misma vereda o bien realizar un recorrido de vuelta distinto. Se puede hacer un recorrido de vuelta alternativo bajando hasta la Vereda de la Estrella, a través de los cortijos de las Cazoletas y continuando por esta hasta el Barranco de San Juan por el que se sube por un sendero mal conservado y con mucho desnivel ascendente. Nosotros, debido al posible anochecer, decidimos regresar desandando lo andado.

Agradecimientos a:
http://vortizg.blogspot.com.es/2014/12/cortijo-del-hornillo-canteras-de.html
parquing

Aparcamiento en Barranco de San Juan

Puente

Arroyo de San Juan

Mina

Canteras de Serpentina

Waypoint

Corral para cargar ganado

árbol

Robledo

árbol

Cipreses

Edificio de interés

Cortijo del Hoyo

Intersección

Bifurcación: Cortijo del Hornillo o Haza Mesa

Waypoint

Barranco de las Tormentas

Collado de montaña

Loma del Muerto

árbol

Robledo de Robles Melosos

fuente

Fuente Potable

Río

Las Acequias

Waypoint

Barranco de la Loma del Muerto

fuente

Segunda fuente no potable

Ruinas

Ruinas del Cortijo de la Paranaza

Río

Arroyo de Cabañas Viejas

Intersección

Desvío Izquierda

Observación de fauna salvaje

Alberca para anfibios

Waypoint

Izquierda abajo Cortijo en ruinas Cabañas Viejas

Intersección

Bifurcación: Cortijo del Hornillo o Primer Enlace con Vereda de la Estrella

Drcha
árbol

Robledo

panoramica

Mirador del Hornillo

Lago

Alberca para anfibios.

Waypoint

Era

refugio libre

Cortijo Refugio del Hornillo

panoramica

El mejor Mirador- abrevadero y zona de reptiles- Segundo enlace con Vereda de la Estrella.

1 comentario

  • Foto de colgueit

    colgueit 23-dic-2017

    He realizado esta ruta  ver detalle

    Aunque no la acabamos, hasta donde llegamos puedo decir que es una ruta con vistas inmejorables, fácil de seguir y sin excesivas pendientes.
    Al hacerla a finales de diciembre, había mucho hielo a la altura de la loma del muerto, por lo que se recomienda llevar crampones en invierno para no arriesgarse en posibles caídas (o hacerla en alguna época de más calor claro)

Si quieres, puedes o esta ruta