Tiempo  5 horas 57 minutos

Coordenadas 905

Fecha de subida 8 de agosto de 2016

Fecha de realización agosto 2016

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1.288 m
832 m
0
3,3
6,5
13,01 km

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cerca de Montalbán, Aragón (España)

Hoy nos acercamos hasta la comarca de las Cuencas Mineras, y más concretamente a la población de Montalbán, para realizar la ruta circular, a la Muela de Montalbán.

Para llegar hasta el inicio de la ruta, desde Zaragoza, cogemos la N-232 hasta el desvío hacia Belchite, donde seguimos por la A-222 hasta la población de Montalbán. Nada más entrar, tomamos a mano derecha, el camino Viejo de Utrillas, donde dejamos el coche, junto al inicio de la ruta, perfectamente señalizado.

En este lugar, comenzamos a caminar por amplio camino de tierra, a la sombra de algunos chopos cabeceros, tomando siempre de referencia el camino principal, y obviando el resto.

Transcurridos apenas trescientos metros, llegamos al cauce del río Martín, que cruzamos por una pasarela de madera, y continuamos por la margen derecha, siguiendo una espesa trocha, que nos lleva paralelos al río, durante unos metros, hasta que enlazamos con el camino de Utrillas con Montalbán, que seguimos durante cincuenta metros, hasta alcanzar una bifurcación.

En este lugar, lo abandonamos, tomamos el camino que parte a nuestra izquierda, y que unos metros más adelante, se convierte en un claro sendero, por el que subimos tímidamente, dejando a nuestra izquierda una pequeña balsa.

Por unos instantes, nos adentramos en un espeso bosque de ribera, causado por el barranco que pasa por él, y que es alimentado por una fuente, utilizada de abrevadero. Tras superar una corta pero fuerte rampa, alcanzamos una amplia pista de tierra, donde iniciamos el tramo circular de la ruta.

Al ser circular, se puede realizar en cualquier sentido, nosotros optamos por hacerlo en sentido horario, así que continuamos rectos, y comenzamos a subir por un tramo acondicionado con barandilla, por la que alcanzamos la bonita fuente de Valdemínguez, donde nos detenemos un instante para hacer acopio de agua.

Tras la pausa, proseguimos nuestro recorrido, avanzamos en suave ascenso, por un espeso pinar, el sendero va describiendo diversas lazadas, y en una de ellas, alcanzamos el mirador Geológico, desde el que tenemos unas bonitas vistas de Montalbán, y Santa Bárbara.

Después de disfrutar de las vistas, seguimos ganando desnivel, por el bonito sendero, que discurre en gran parte por sombra, algo que se agradece, en estas fechas en las que estamos.

Sobre la cota 1170 m, llegamos a la fuente Vaciones, que está seca. Junto a ella, se encuentra un panel direccional, en el que indica, que podemos visitar el mirador de Montalbán, y la Cueva del Greñicas, que están a tan solo cinco minutos

Así, que en ligero ascenso, seguimos durante doscientos metros, hasta un nuevo cruce. Como el orden de los factores no afecta el producto, primero seguimos rectos, y en apenas un minuto, llegamos al mirador de Montalbán, desde el que tenemos, una amplia panorámica, de toda la comarca de las Cuencas Mineras.

Tras visitarlo, regresamos hasta el segundo cruce, esta vez tomamos el sendero de la izquierda, por el que enseguida llegamos a la Cueva del Greñicas, donde accedo a la sala principal, por una estrecha gatera, de unos cinco metros de longitud. Aunque la cueva tiene continuación, no me he acordado de echar el frontal, así que en este punto, decido no continuar, por lo que salgo reptando, de nuevo al exterior.

Aprovechamos la sombra que ofrecen las encinas, para echar un bocado, después, regresamos sobre nuestros pasos hasta la fuente Vaciones, donde se encuentra el primer desvío, y proseguimos con nuestro recorrido, por cómodo sendero, en suave subida, mayoritariamente entre pinos.

Cuando salimos del pinar, y vemos a lo lejos el mirador del Morrón Royo, abandonamos el sendero principal, comenzamos a ganar desnivel, monte a través, hasta adentrarnos en el pinar, donde buscamos los sitios más limpios para avanzar.

A los pocos metros, vemos unos hitos, los seguimos y llegamos primero al portillo, y unos metros más adelante, a la cima de la Muela de Montalbán, que no tiene mucho interés, ya que es una gran explanada, sin apenas sombra, y donde las vistas se afean por los postes de electricidad que hay en las inmediaciones.

Después de hacer cima, regresamos sobre nuestros pasos hasta el Portillo, desde aquí comenzamos a descender, siguiendo los hitos que hay colocados, y que nos llevan cerca del filo de la cresta, que no ofrece ninguna dificultad.

De nuevo en el sendero, regresamos unos metros, tomamos el desvío hasta el mirador del Morrón Royo, al que llegamos y desde el que obtenemos unas bonitas vistas de la Lengua del Vago.

Disfrutadas las vistas, regresamos hasta el sendero principal, avanzamos hasta el punto en el que hemos unido el descenso de la Muela de Montalbán, y para alargar un poco más la ruta, decidimos subir al cercano Cerro Oncil.

En este punto, abandonamos el sendero, avanzamos por la cresta, que no ofrece dificultad, ya que es ancha, y se puede rodear en los puntos más difíciles.

Al final de esta, llegamos a una pequeña llanura, donde hay un bonito ejemplar de Arce de Montpellier, que dejamos atrás y avanzamos los últimos metros, por terreno rocoso, en el que apenas hay que apoyar las manos, y por el que alcanzamos la cima del Cerro Oncil, desde el que obtenemos unas vistas panorámicas parecidas a las del mirador del Morrón Royo.

Desde la cima, intentamos continuar por la afilada cresta, pero la cosa se pone fea, y no merece la pena arriesgar, así que retrocedemos sobre nuestros pasos, y alcanzamos de nuevo el sendero principal, por el que comenzamos a descender, adentrándonos de nuevo en el espeso pinar, por el que perdemos desnivel, realizando diversas lazadas, hasta llegar a un cruce perfectamente señalizado, donde giramos a la izquierda, y continuamos por una amplia pista de tierra, haciendo caso omiso al resto de caminos que salen a nuestro paso, y con vistas a la Piedra Chimila.

Poco a poco, vamos dejándola atrás, cuando llevamos caminados, unas cuatro horas y media, alcanzamos el panel informativo de la ruta, donde está mañana, hemos iniciado el recorrido circular.

Desde este lugar, retrocedemos sobre nuestros pasos, pasamos junto al abrevadero, y la pequeña balsa, y en suave descenso, alcanzamos el cauce del río Martín, que recorremos paralelos unos metros, hasta llegar a la palanca de madera, por la que cruzamos a la margen izquierda del río.

Nada más cruzar, caminamos tranquilamente ya con vistas a la población de Montalbán, donde tras casi seis horas de caminata, llegamos al poste indicador del inicio de la ruta, donde finalizamos este agradable recorrido, por la Muela de Montalbán, que nos ha dejado un buen sabor de boca.

Comentarios

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