Tiempo  7 horas 41 minutos

Coordenadas 1570

Fecha de subida 6 de abril de 2018

Fecha de realización abril 2018

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1.693 m
839 m
0
4,5
9,0
17,94 km

Vista 23 veces, descargada 0 veces

cerca de Lúsera, Aragón (España)

Desde Arguis, cogemos la carretera que va a Nocito, hasta llegar a la altura del puente de Lúsera, donde en un apeadero dejamos la furgoneta.

En este punto, iniciamos el reccorido, bajamos por una senda hasta el barranco de Cambón, que cruzamos por el puente de Lúsera. Una vez en la margen izquierda, comenzamos el tramo circular en sentido de las agujas del reloj, por un sendero que nos lleva inicialmente paralelos al curso del barranco durante ochocientos metros, hasta que nada más pasar un pino, comenzamos a ganar desnivel de forma pronunciada, por un sendero que va trazando continuas lazadas, entre boj, matorral bajo y algún esporádico pino.

A medida que vamos ganando desnivel, las vistas se van ampliando, las cumbres de los pirineos se hacen visibles, destacando su manto blanco con el grisáceo color de los quejigos de la sierra, todavía sin hoja.

Tras dejar atrás los restos de unas tiñas, aparecen ante nuestros ojos los cortados del Cienfuens, mientras la pendiente se suaviza, hasta alcanzar una campa en el que nos encontramos con algunos restos de la última nevada, en el que atravesamos una pequeña mancha de pinos, donde ya podemos ver nuestro objetivo, el pico Gabardiella.

Unos metros más arriba, alcanzamos un collado, en el que se nos plantean dos opciones; ir al pico Gabardiella o continuar hacia el collado de las Paules, opción está última que dejamos para la vuelta, tomando el sendero de la izquierda, por el que comenzamos a caminar por el amplio cordal hacia el pico Gabardiella, disfrutando de las vistas hacia la zona de Vadiello, hasta llegar al vértice geodésico, en el que hacemos un descanso.

Después, retrocedemos hasta el collado, donde está vez sí, seguimos el sendero que nos lleva por el cordal hacia el collado de las Paules, pasando por la cima secundaria del pico de Luna, en el que obtenemos unas vistas de 360º, en el que podemos ver hasta el Moncayo, además de cimas emblemáticas de la sierra de Guara, como el Borón.

Sin apenas detenernos, seguimos por el cordal realizando un pronunciado descenso, por un terreno algo descompuesto, en el que vamos con cuidado para evitar tropezar y acabar en el suelo, hasta llegar al collado de la Luna del Pueyo, en el que recuperamos el desnivel perdido.

Una vez en el punto más alto, atravesamos una pequeña mancha de pinos, que tras un ligero descenso, nos lleva hasta una campa, en la que dejamos el sendero que sigue por el cordal, para tomar otro a mano derecha, que entre un manto de piornos nos deposita en el collado de las Paules.

En este punto, tomamos el sendero que perfectamente indicado nos ha de conducir al Puente de Lúsera, entre un manto de piornos, a los que evitamos acercarnos, mientras disfrutamos de las vistas hacia el pico del Águila, cuyas antenas nos sirven de faro.

Ya en ligero descenso, el sendero se va ampliando hasta convertirse en camino, el boj va dando paso a los pinos, hasta que el camino se ramifica en dos, tomando el sendero que a mano derecha nos adentra en un espectacular pinar, donde entrevemos los acantilados del Cienfuens, visibles del todo, cuando el sendero desemboca en su interior.

Ahora, tan solo nos queda retornar al puente de Lúsera, siguiendo un bonito sendero que a media ladera nos permite recorrer el acantilado, por la margen poco habitual del río Flumén, que en este tramo represado apenas lleva un hilo de agua, observando en las paredes numerosas cavidades, entre la que encontramos la cueva del Toro.

Una vez llegamos a la presa del embalse de Belsué, el sendero continúa bordeando el embalse, pero nosotros de momento lo dejamos, para salirnos de la circular habitual y visitar la cercana cueva l'Artica, por lo que cruzamos la presa, hasta enlazar con el camino de Cienfuens, dejando a nuestra izquierda los túneles para continuar hasta llegar a las escaleras que suben al refugio de Peña Guara, por las que subimos hasta observar en el suelo una grieta, que es la entrada a la cueva.

Dejamos las mochilas fuera, nos ponemos los frontales y en cuclillas entramos en la cueva que tiene una primera sala sin mucho interés y un poco más adelante otra en la que podemos ver varios grupos de estalactitas, estalagmitas y gours.

Aunque el desarrollo de la cueva sigue, nosotros nos conformamos con esto, así que salimos al exterior y regresamos sobre nuestros pasos hasta la presa del embalse, que cruzamos para comenzar a rodear el embalse por un bonito sendero que entre los pinos, nos lleva hasta el puente de Lúsera, en el que cerramos la circular, para acto seguido cruzar el barranco y coger la senda por la que llegamos a la furgoneta, dando por finalizada está bonita e interesante circular.

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