Tiempo  6 horas 3 minutos

Coordenadas 1471

Fecha de subida 10 de diciembre de 2018

Fecha de realización diciembre 2018

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1.043 m
728 m
0
3,9
7,8
15,52 km

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cerca de Durón, Castilla-La Mancha (España)

Esta ruta recorre tres pueblos alcarreños siguiendo parte de la ruta oficial llamada Viaje a La Alcarria, en honor al libro homónimo de Cela que recoge sus caminatas por estos lares. Antes se recorre un pequeño desfiladero llamado de La Hoz Angosta.

Dejamos el coche en Durón en la parte izquierda según se entra por la carretera y enseguida encontraremos el camino que nos lleva al desfiladero. Como ya viene siendo habitual en este tipo de sitios, el paso está prohibido (así lo indican los carteles a la entrada) a todo tipo de vehículos y senderistas desde enero hasta julio porque hay una colonia de buitres y así se protege a los polluelos, aunque en todo el recorrido no vimos ni uno.

El comienzo del desfiladero es lo más pintoresco, aunque no es nada del otro mundo, y es un recorrido agradable de unos 1400 metros hasta coger una desviación a la izquierda, ya fuera del desfiladero, que nos conduce entre olivares y monte bajo a la carretera que viene de Budia y por la que habremos entrado en Durón. La cruzamos por el wpt001 y seguimos un sendero que, si os cuesta verlo, lo encontraréis siguiendo el track. Así llegamos al río por una pequeña cuesta con unos escalones y lo atravesamos por un puente de troncos para remonta la orilla contraria, siguiendo también una rudimentaria escalinata. Luego puede haber algún problemilla para encontrar el camino a Budia, pero con el track no hay problema. Yo creo que nosotros nos despistamos un poquito tras cruzar el río, pero puede que vosotros vayáis más atentos aunque, ya digo, no hay problemas de maleza u otro impedimento.

Llegamos así al claro sendero que tras unos mil cuatrocientos metros y después de descruzar el río por un ancho puente, nos sube al pueblo. Este pueblo es grande, como Durón, y algo más bonito, pero sin exagerar. Es un pueblo bien conservado, con las ruinas del Convento Carmelita y el nevero a la salida según el sentido de nuestra marcha. El nevero pasa por ser un edificio singular por la cúpula cónica que lo remata y que intenta explicar un letrero casi totalmente borrado.

Salimos del pueblo tras tomar un aperitivo y cogemos un camino vecinal a la izquierda que es en realidad una carretera asfaltada por la que llegamos al wpt002, donde hay un área de descanso con mesas y una fuente con varios caños y asientos de piedra corridos en semicírculo, ideal para comer como así hicimos. Al terminar, salimos por el otro extremo y abandonamos la carretera vecinal para seguir por una ancha pista de tierra que sale a la izquierda y que tras molesta y continua subida de un kilómetro y medio nos deja a la entrada de El Olivar. De seguir la senda oficial, tiraríamos a la izquierda bordeando una ermita, pero nosotros seguimos de frente para entrar en el pueblo, callejear un poco y tomar un sendero que bordea el barranco sobre el que se asienta el pueblo con vistas muy buenas al pantano de Entrepeñas.

Este pueblo no se parece mucho a los anteriores porque se ve que es mucho más turístico, con grandes casas de piedra en un estilo más del norte de España que de esa zona, típico pueblo reconstruido y de veraneo.

Según vamos bordeando el barranco nos vamos adentrando en olivares que bordean los senderos que van bajándonos sin peligro ninguno aunque con zetas variopintas. Las vistas del pantano a lo lejos, entre los olivos, son bonitas y más a la caída de la tarde, y vamos siguiendo las balizas del sendero oficial. Debido a esto, al llegar al wpt003 deberíamos abandonarlo para coger un atajo a la derecha, pero nos lo pasamos e hicimos el estrecho lazo que marca el track. Al llegar al wpt004 vimos el camino del atajo desembocar por nuestra derecha, pero no nos importó, pues son unos ochocientos metros más pero tranquilos y bonitos.

Y ya siguiendo el camino oficial seguimos bajando hasta llegar al llano y a Durón después de unos tres kilómetros y medio desde el wpt004

Es una ruta bonita, no espectacular, con muchas zonas de monte bajo y olivares, que serán una torradera en verano. A nosotros nos pilló la niebla al principio, de forma que el comienzo del desfiladero lo vimos en un ambiente misterioso, húmedo y frío, pero bonito. No la recomiendo para verano y creo que la mejor época es la primavera seguida del otoño.

La dificultad es de “fácil”

Gracias y hasta otra

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